Ho Chi Minh

Continuando con el viaje, llegado a este punto tras el paso por Hué y Hoi An, el sábado por la tarde estabamos de regreso en HCMC (Ho Chi Minh City) antiguamente conocida como Saigón como muchos sabrán. Como buen anfitrión Alberto nos llevó a recorrer algunas zonas de la ciudad, pero antes que nada, tocaba almuerzo en alguno de los restaurantes de la ciudad y disfrutar de una buena comida vietnamita.

Palacio de la Reunificación

El primero sitio de visita que quedaba justo al lado del restaurante, era el “Palacio de la Reunificación”, lugar donde el presidente de Vietnam del Sur tenía su lugar de trabajo durante la guerra de Vietnam y también el lugar donde se produjo la caída de Saigón el 30 de abril de 1975. En el mismo año fue cuando la ciudad adoptó el nombre de Ho Chi Minh en honor al revolucionario vietnamita y también conocido como “Tío Ho”.

Pudimos recorrer las distintas habitaciones del edificio entre las que estaban: sala de reuniones, recepción de invitados… también la primera dama contaba con una sala propia para recibir a sus visitas. Entre las salas que vimos, me llamó la atención especialmente una donde se nota claramente el estilo años 60 del mobiliario, muy bien conservado.

En nuestro ascenso por dentro del edificio llegamos hasta la parte más alta, donde se encontraba un helicóptero de cuando la guerra de Vietnam, el cual era pilotado por un espía que bombardeó parte del palacio antes de la caída final de Saigón.

Luego bajamos hasta lo más profundo del edificio, los sótanos, donde se encontraban las salas de mando con equipos de radio, salas con mapas… y unos pasillos de lo más tétrico (tipo bunquer) que sólo de verlos te entraba frío. Sin duda, una visita que te permite conocer un poco más de la historia de este país y revivir parte de lo que allí ocurrío en su momento.

Catedral de Notre Dame

Y no estamos hablando de la conocida catedral parisina, sino de otra con el mismo nombre situada en la ciudad de Ho Chi Minh. Fue construída entre 1877 y 1880 por el arquitecto francés J. Bourad, tiene una fachada neorrománica con torres gemelas y una estatua de la Virgen María en el frente central. Para más información echarle un vistazo al enlace de la siempre útil wikipedia -> Notre Dame-Saigón

Teatro de la Ópera

Otro de los edificios de más representativos de la ciudad es el de la ópera, situado a un par de minutos caminando de Notre Dame y en su alrededor se encuentran algunas de las tiendas más exclusivas de la ciudad y algunos hoteles como el: Grand Hyatt o el Continental. Construida en el año 1897 y restaurada en 1975 después de la caída de Saigón para cumplir su función como teatro. Con motivo de la celebración del 300 aniversario de la ciudad (1998), el gobierno aprovechó la ocasión para renovar la fachada del edificio. La verdad que de noche luce realmente muy bonito, la iluminación de la fachada está muy bien lograda.

Después de estas visitas, pusimos rumbo hacia la plaza de Ho Chi Minh donde se encuentra el ayuntamiento de fondo. Edificio que tambien de noche gana mucho con la iluminación.

Ya llevabamos algunas horas de pateo por la ciudad y después de ver unos cuantos de los edificios importantes y acercarnos también a alguno de los templos con sus correspondiente pagoda, nos dirigimos a mirar algunas tiendas por el centro y callejear un poco. Ocasión para ver las motos en plena acción, invadiendo cada rincón y ver como se preparan a la salida de los semáforos, realmente parece como una marea y más en horas punta.

Luego más tarde, tras haber ido a casa a ducharnos y cambiarnos, era la hora de la cena y Alberto nos llevó a un sitio típico de barbacoa donde comimos carne de cocodrilo y de canguro, y pues muy sabrosas las dos, parecidas al cerdo y al pollo, pero ahora no recuerdo cual era cual, jeje. Acompañado también de un buen arroz frito y unas verduritas salteadas, todo muy bueno la verdad.

Y para conocer un poco la noche de Saigón, el primer sitio donde paramos fue en un restaurante español de nombre “Pacharán”. Un sitio muy chulo, con varias plantas, tanto para ir a comer algo como para tomarse alguna copa. Y casualidades de la vida, nos encontramos por allí a dos chicos becarios en Bangkok que tuve ocasión de conocer cuando estuve en Singapur. Quien me iba a decir de encontrarnos por Vietnam.

La noche transcurrió muy animada tras pasarnos por algunos locales más y conocer la marcha vietnamita, aunque no obstante Alberto ya nos había dicho que la gente suele retirarse pronto y como más tardar los sitios cierran a las 3. Y entre una cosa y otra, se nos hizo la noche bastante corta, pero al día siguiente tocaba madrugar que habíamos aprovechado para coger una excursión de 2 días al Delta del río Mekong, no dio tiempo para dormir suficiente pero había que sacarle partido a nuestra estancia.

Continuando con el viaje, llegado a este punto tras el paso por Hué y Hoi An, el sábado por la tarde estabamos de regreso en HCMC (Ho Chi Minh City) antiguamente conocida como Saigón como muchos sabrán. Como buen anfitrión Alberto nos llevó a recorrer algunas zonas de la ciudad, pero antes que nada, tocaba almuerzo en alguno de los restaurantes de la ciudad y disfrutar de una buena comida vietnamita.

Palacio de la Reunificación

El primero sitio de visita que quedaba justo al lado del restaurante, era el “Palacio de la Reunificación”, lugar donde el presidente de Vietnam del Sur tenía su lugar de trabajo durante la guerra de Vietnam y también el lugar donde se produjo la caída de Saigón el 30 de abril de 1975. En el mismo año fue cuando la ciudad adoptó el nombre de Ho Chi Minh en honor al revolucionario vietnamita y también conocido como “Tío Ho”.

Pudimos recorrer las distintas habitaciones del edificio entre las que estaban: sala de reuniones, recepción de invitados… también la primera dama contaba con una sala propia para recibir a sus visitas. Entre las salas que vimos, me llamó la atención especialmente una donde se nota claramente el estilo años 60 del mobiliario, muy bien conservado.

En nuestro ascenso por dentro del edificio llegamos hasta la parte más alta, donde se encontraba un helicóptero de cuando la guerra de Vietnam, el cual era pilotado por un espía que bombardeó parte del palacio antes de la caída final de Saigón.

Luego bajamos hasta lo más profundo del edificio, los sótanos, donde se encontraban las salas de mando con equipos de radio, salas con mapas… y unos pasillos de lo más tétrico (tipo bunquer) que sólo de verlos te entraba frío. Sin duda, una visita que te permite conocer un poco más de la historia de este país y revivir parte de lo que allí ocurrío en su momento.

Catedral de Notre Dame

Y no estamos hablando de la conocida catedral parisina, sino de otra con el mismo nombre situada en la ciudad de Ho Chi Minh. Fue construída entre 1877 y 1880 por el arquitecto francés J. Bourad, tiene una fachada neorrománica con torres gemelas y una estatua de la Virgen María en el frente central. Para más información echarle un vistazo al enlace de la siempre útil wikipedia -> Notre Dame-Saigón

Teatro de la Ópera

Otro de los edificios de más representativos de la ciudad es el de la ópera, situado a un par de minutos caminando de Notre Dame y en su alrededor se encuentran algunas de las tiendas más exclusivas de la ciudad y algunos hoteles como el: Grand Hyatt o el Continental. Construida en el año 1897 y restaurada en 1975 después de la caída de Saigón para cumplir su función como teatro. Con motivo de la celebración del 300 aniversario de la ciudad (1998), el gobierno aprovechó la ocasión para renovar la fachada del edificio. La verdad que de noche luce realmente muy bonito, la iluminación de la fachada está muy bien lograda.

Después de estas visitas, pusimos rumbo hacia la plaza de Ho Chi Minh donde se encuentra el ayuntamiento de fondo. Edificio que tambien de noche gana mucho con la iluminación.

Ya llevabamos algunas horas de pateo por la ciudad y después de ver unos cuantos de los edificios importantes y acercarnos también a alguno de los templos con sus correspondiente pagoda, nos dirigimos a mirar algunas tiendas por el centro y callejear un poco. Ocasión para ver las motos en plena acción, invadiendo cada rincón y ver como se preparan a la salida de los semáforos, realmente parece como una marea y más en horas punta.

Luego más tarde, tras haber ido a casa a ducharnos y cambiarnos, era la hora de la cena y Alberto nos llevó a un sitio típico de barbacoa donde comimos carne de cocodrilo y de canguro, y pues muy sabrosas las dos, parecidas al cerdo y al pollo, pero ahora no recuerdo cual era cual, jeje. Acompañado también de un buen arroz frito y unas verduritas salteadas, todo muy bueno la verdad.

Y para conocer un poco la noche de Saigón, el primer sitio donde paramos fue en un restaurante español de nombre “Pacharán”. Un sitio muy chulo, con varias plantas, tanto para ir a comer algo como para tomarse alguna copa. Y casualidades de la vida, nos encontramos por allí a dos chicos becarios en Bangkok que tuve ocasión de conocer cuando estuve en Singapur. Quien me iba a decir de encontrarnos por Vietnam.

La noche transcurrió muy animada tras pasarnos por algunos locales más y conocer la marcha vietnamita, aunque no obstante Alberto ya nos había dicho que la gente suele retirarse pronto y como más tardar los sitios cierran a las 3. Y entre una cosa y otra, se nos hizo la noche bastante corta, pero al día siguiente tocaba madrugar que habíamos aprovechado para coger una excursión de 2 días al Delta del río Mekong, no dio tiempo para dormir suficiente pero había que sacarle partido a nuestra estancia.

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One Comment on “Ho Chi Minh

  1. Alberto

    “Alberto ya nos había dicho que la gente suele retirarse pronto y como más tardar los sitios cierran a las 3”

    Cierto, todos los garitos cierran a las 3 menos el GO2, el “after” de Saigón donde acaban los crápulas de la noche. No me gusta frecuentar ese garito pero el cuerpo nos pedía más fiesta y al final lo pasamos bien. Pocos sábados me he ido tan tarde a casa, serían sobre las 6 am, todo un logro para Saigón.

    Sobre los restaurantes, son ambos muy populares: para comer os llevé al Ngon (que significa delicioso en vietnamita) y para cenar al 31, barbacoa vietnamita. El cocodrilo era el que sabía a pollo y el canguro a ternera, pero más jugosa. Ñam.

    Buenas fotos de Saigón, por cierto.

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