Hoteles
Lone Pine
mar 2
La elección de un buen hotel es clave para que nuestras pequeñas escapadas viajeras puedan ser más relajantes aún, si es esa nuestra intención. Está claro que en los viajes, hay variedad de gustos y por tanto, hay que pensar qué es lo que más nos conviene a la hora de elegir nuestro alojamiento (ubicación, servicios, precio..entre otros)
En el reciente viaje a Penang, después de habernos estudiado un poco la geografía de la isla y las distintas áreas de hoteles, optamos por elegir la zona norte y más en concreto en Batu Ferringhi. Una zona tranquila, con playa cerquita y situada a unos 20 minutos de Georgetown. Y el hotel elegido, es el que da nombre a la entrada de hoy: Lone Pine. Ni que decir que el día anterior, con el viaje y demás no tardamos mucho en irnos a dormir con lo que las fotos las dejaríamos para el día siguiente.
Curiosamente, este hotel es el primero que se construyó en la zona allá por el año 1946. Ahí sigue al pie del cañón, aunque hace no mucho se llevaron a cabo unas renovaciones para que se siga conservando en buen estado.
El día amanecía un tanto nublado pero al poco el sol empezaría a calentar con bastante intensidad, los primeros rayos empezaban a dar calor, iluminando los pasillos. Con una decoración de toque minimalista, contraste del blanco de las paredes y el negro del suelo, pero con un estilo acogedor. Esa es la sensación que tiene uno mientra recorre el pasillo de camino a la habitación. Teníamos asignada la número 215, escondidita un poco más adelante a la izquierda.

Como podrán observar, la habitación es bastante luminosa y espaciosa. Ya me gustaría tener una cama como esa en mi casa de Hong Kong, pero el espacio es el espacio amigo. No podía faltar tampoco una televisión con varios canales locales, aunque en esta ocasión no contaba con base para ipod como cuando nos quedamos en el hotel de Huizhou, pero sólo un pequeño detalle, ya que, el resto estaba todo a nuestro gusto.

Y asomándonos un poco al baño con puerta de cristal, bastante llamativo. No den ideas, jaja.

Yéndonos al balconcito, nos encontramos con vistas al jardín y la piscina. Oculta tras los árboles la playita a dos pasos, por la que pasearíamos en varias ocasiones tanto después de nuestro primer desayuno como en las tardes viniendo de vuelta de almorzar. En el entorno se respiraba una tranquilidad total, sin apenas ruido. Sólo el “canto” de algunos pájaros: uaaaaaaa, uaaaaaaa!
y las olas de fondo. No podíamos haber elegido mejor sitio para desconectar por unos días.


Momento de pasear por algunas zonas comunes del hotel, pequeñas estancias que bien podrían recordar a un salón convencional. Algunos sofás, una mesita para echar una partida a las cartas o el mahjong. Sentarse para charlar un rato, leer o simplemente descansar resguardados del sol que empieza a notarse.


Pero ya que hemos venido a un sitio cálido y con ganas de coger colorcito, mejor darse una vuelta por los alrededores de la piscina. Elegir nuestro rinconcito preferido, desplegar toalla y echar un rato a disfrutar del solecito, eso sí, que no falte protector. No nos confíemos que luego igual tenemos un ligero tono rosadito, jeje.

¿A quién le apetece un chapuzón?

Para aquellos que quieran estar más cerca del meollo, las opciones de hoteles en Georgetown son variadas pero si nos queremos alejar sólo un fisquito, la zona en la que se encuentra el hotel es más que recomendable. En las cercanías no faltan restaurantes, tiendecitas, sitios donde tomar jugos de frutas… hasta un mercadillo que cobra vida cuando empieza a caer la noche. Sin duda, no nos defraudó y acertamos en la elección.
Del diez
feb 10
Sin duda, lo mejor de la escapadita con el tour a Huizhou: el hotel. Cuando uno viaja solo el panorama es totalmente distinto a cuado uno va en pareja, y quedarse en un hotel de más categoría gusta, no me digan que no es genial
El precio del tour era por debajo de los 90 euros por persona e incluía todos los desplazamientos, las comidas junto con la noche de hotel y al día siguiente su correspondiente desayuno. Después de pasar unas cuantas horas en la guagua, primero desde Shenzhen a Huizhou, al restaurante, luego de visita, que si la cena y por último, nuestro destino final en la noche del sábado era el Hotel Crowne Plaza. Todo un señor 5 estrellas y bastante nuevecito.
En lo que nuestro guía hacía las gestiones para conseguir las tarjetas de nuestras habitaciones, tiempo para poder golifiar por la recepción y sacar algunas fotos. Bastante amplio y el ambiente muy tranquilo, aunque también como eran casi las 10 de la noche, se entiende.



Al par de minutos ya disponíamos de nuestra tarjeta y era momento de irnos hasta la planta 10. Qué ganas de llegar a la habitación y dejarnos caer sobre la cama. En nuestras mentes imaginando cómo sería el interior… ya queda poco para saberlo, unos poco metros más por el pasillo y habremos llegado.

¡¡Y tachán!! aquí estamos en la habitación 1004. Las camas tienen una pinta tremenda. Al poco confirmaríamos los cómodas que eran y lo a gustito que se estaba tirado en ellas viendo la tele un rato.

Tampoco nos podemos olvidar del señor baño que además de su buena ducha, no podía faltar una buena bañera. Unos acabados bastante elegantes como pueden ver, todo colocadito y listo para ser usado. Una duchita caería en breve…


Me quedo con algunos detalles de la habitación como son estas conexiones del televisor justo a la altura de la mesa escritorio, ideales para conectar nuestro portátil y disfrutarlo a pantalla gigante. Súper útil si tenemos algún vídeo almacenado en nuestro disco duro, o bien, si disponemos de una memoria usb. El entretenimiento mientras descansamos, lo tenemos asegurado en caso de que no encontremos nada interesante en los “pocos” canales existentes en la televisión.

Ya sólo me queda analizar el aspecto de la comida. Al día siguiente después de un buen descanso, pudimos disfrutar de un buffet-desayuno en el que no faltaban platos de todo tipo. Desde dim sum hasta los clásicos huevos revueltos con salchichas, algo de dulcitos y que tampoco falte frutita variada.
He aquí mi elección. Empezar con un juguito de naranja y luego vendría un cafecito. La tentación me pudo, fue ver unos gofres y plasss: “estos para mi”, con un toque de chocolate y también de mermelada de grosellas (oculto por el otro lado)


Para cerrar, nada mejor que un mix de frutas, y a cada cual mejor, pero sin duda la fruta de dragón y la naranja estaban en su punto

Muy buenas sensaciones las que nos causó el hotel, lástima que sólo nos quedásemos durante una noche pero suficiente para recargar las pilas y desconectar en un ambiente muy agradable. Más que recomendable.
Queda menos
jul 16

Parece que se va acercando la fecha en la que abran al público el que será el hotel situado en el edificio más alto de la ciudad: el nuevo Ritz-Carlton. Y el edificio en cuestión es: el ICC (International Commerce Centre), ubicado en Kowloon, el nuevo dominador en el panorama arquitectónico de la ciudad. Si algunos recuerdan, el edificio más alto era: el IFC ubicado en la isla de Hong Kong, el cual tiene una altura de unos 420 metros pero que se ve superado por el nuevo gigante de la ciudad con casi 490 metros. Queda pendiente reportaje sobre este nuevo “inquilino” entre nosotros.
En lo alto del ICC es donde estára este nuevo hotel. Anteriormente contaba con edificio propio en la zona de Central-Admiralty pero decidieron trasladarse a estas nuevas instalaciones que faltará muy poco para el uso y disfrute de los visitantes y ciudadanos. Abarca desde la planta 102 hasta la 118 que es la parte más alta del edificio.

Con un total de más de 300 habitaciones, varios restaurantes, además de, un spa; seguro que se convierte en punto de referencia en lo que a alojamiento se refiere. Algunos rumores escuché de que tendrá un sky bar, que puede resultar más que interesante. Disfrutar de una copa en la noche hongkonesa o un almuerzo en un soleado día de verano al fresco de las alturas, ¿no pinta mal verdad?
Desde casa por las noches he visto cierta actividad en lo alto, todo apunta a que estén acelerando los trabajos para hacer la inauguración cuanto antes. Estaremos atentos para cuando esta se produzca y como no, habrá que ir a visitarlo cuando se pueda y ver las impresiones




