Categoría:Naturaleza

El Monte Cameron

Las vistas hablan por sí solas desde lo alto. El monte Cameron con sus 439 metros de altura tiene unas muy buenas panorámicas a ambos lados de la isla. Está ubicado en la zona sureste de la isla de Hong Kong dentro del parque rural de Aberdeen y al cual se puede acceder si comenzamos nuestra ruta desde Middle Gap Road. Cuando nos encontremos con las segundas escaleras de piedra, será momento de salirnos de la carretera y empezar el ascenso. Mejor ir preparados con agua suficiente y protección solar.

Ahora que es verano, la ruta puede que se haga un poco más difícil porque la vegetación está bastante crecida en algunas zonas y hay que ir mirando con cuidado el camino. Primera zona de bosque donde uno está resguardado de los rayos del sol pero sintiendo la presión de la humedad. Vamos avanzando monte arriba hasta que alcanzamos el punto más elevado.

Mirando hacia la izquierda daremos con el pico Victoria mientras podemos ver los dos lados separados por la bahía de Hong Kong.

el monte cameron

Aquí la zona de Happy Valley.

Al sur con Aberdeen

Y para completar la vista de 360 grados, nos quedamos mirando hacia Repulse Bay y contorneando la costa hasta Stanley. Bonito, eh!

Si quieren algunos detalles más en este enlace pueden saber sobre la ruta en cuestión. Sino también para los que gusten de usar Strava, con el mapita se ve mejor.

Las vistas hablan por sí solas desde lo alto. El monte Cameron con sus 439 metros de altura tiene unas muy buenas panorá...

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Con vistas a la ciudad

Después de un parón de un par de meses con la llegada de las niñas, era momento de volver a poner el cuerpo en movimiento. Para aprovechar el tiempo lo más posible y con la cercanía de senderos en la isla de Hong Kong. Se vuelve muy apetecible el poder escaparse un ratito de la oficina y exprimir ese tiempo.

Hacia la naturaleza

No hace falta irnos muy lejos para conseguir estar en un lugar con vistas a la ciudad muy chulas. En días de lluvia como hemos tenido hace poco, no es raro encontrarnos con alguna cascadita en la que poder refrescarnos de la humedad. Todo menos llano el tramo de subida hasta el sendero que les mostraré a continuación.

El caminito en cuestión se llama “Dutch Lane” el cual alterna un tramo inicial de cemento hasta que luego nos topamos con el sendero más virgen que es la mejor parte. Eso sí, ojito donde uno va pisando porque en los días de lluvia puede haber algo de barro. No es demasiado técnico pero si hay que mantener la precaución.

El camino va serpenteando, con alguna que otra subidita y con una vegetación bastante tupida. En lo que sol está pegando, la temperatura dentro del bosque se mantiene algo mejor aunque la humedad es algo difícil de evitar. Algún pequeño torrente de agua que se escucha más adelante y el camino para nosotros solos.

Bonito marco de vegetación en esta foto con vistas a la ciudad. Mola, eh!

con vistas a la ciudad

No me cansaré de repetirlo, pero saliendo de lo que es la clásica subida al pico Victoria o el Dragon´s Back hay muchas más combinaciones que dan mucho juego si son de los que les gusta ir de pateo. Eso sí, estudiar antes el camino e ir preparados en función de la metereología para no llevarse sorpresas. Ya se sabe que ser prevenidos vale por dos.

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Buscando algo nuevo

Un sitio desde el que poder contemplar cómo se extienden los Nuevos Territorios y llegando hasta Shenzhen. Siempre algo nuevo que descubrir a pesar de haber recorrido ya el camino. Nada como salirse un poco del trazado habitual para sorprendernos un poquito a nosotros mismos buscando algo nuevo.

Justo a mis espaldas viniendo por los escalones que subí previamente, la presa de Lau Shui Heung. Un lugar muy apacible en el que poder hacer barbacoa, ponerse a dibujar o bien coger un poquito el sol. Doy fe que este pasado fin de semana estaba bastante animado, y es que hacía un clima como de verano (la foto de más abajo es de otro día). Vegetación frondosa y en la que poder cobijarse cuando pega el sol. Y el color verde refrescante en los días de lluvia.

buscando algo nuevo

Para que luego digan que si llegar hasta la frontera es muy lejos, a mi no me lo parece. A veces puede más la pereza de estar cogiendo el tren o la guagua. Si salimos de la isla de Hong Kong o en Kowloon, podríamos estar disfrutando de estas vistas en cuestión de 1 hora y media. Para mi es una suerte el estar cerquita como quien dice; además también me obligo a intentar descubrir nuevos trazados y buscando algo nuevo.

La naturaleza y el monte dan mucho juego. No todo tiene por qué ser aburrido, y siempre podremos dar con algo que nos dé ese extra de motivación.

Mientras tanto uno intenta aprovechar los días en los que haya demasiado calor y/o humedad porque luego si que viene lo bueno en verano. Siempre y cuando contemos con una buena hidratación, sin olvidar la ruta elegida y las condiciones de la misma. Eso me recuerda que en las noticias hace no mucho lo recordaban para evitar luego percances que se podrían haber evitado con una buena prevención.

Un sitio desde el que poder contemplar cómo se extienden los Nuevos Territorios y llegando hasta Shenzhen. Siempre algo...

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Los árboles de mi calle

Cada mañana cuando voy de camino a la estación de metro, me fijo en algunos árboles de mi calle. Justo al otro lado de la acera por la que voy, se alzan unos cuantos metros y el colorido de sus hojas me llama bastante la atención. Quizás a pie de calle pasen un poco desapercibidos, pero desde el paso elevado que cruza la calle hay mejor vista.

Aunque ya la primavera sea la estación actual, no me dirán que los colores parecen como si fuese otoño. A pesar de que no protejan con mucha sombra al no ser muy frondosos, su colorido es sin duda el punto fuerte.

los arboles de mi calle

La calle suele estar bastante transitada, por donde pasan varias líneas de guaguas y hay varios colegios cercanos. Justamente al otro lado de la calle es donde viven los padres de mi mujer. Eso seguro que les resuelve muchas dudas a los que se preguntaban por qué vivo tan al norte (pero no está tan lejos en realidad).

Por zonas verdes no nos podemos quejar, puesto que tenemos el parquecito al que solemos ir bastante a menudo. Un buen espacio para pasear, para los niños jugar e incluso con una cancha de fútbol. Rodeados de árboles de lo más variado.

Puede que parezca algo tonto, pero es de esas cosas que le dan un toque especial a cada día. Ver el paso de las estaciones en los árboles de mi calle. Haga frío o calor, llueva o no, con más o menos hojas. Por cierto, que no sé qué tipo de árbol es; todo será cuestión que me fije a ver si tiene una plaquita. Porque aquí está todo muy bien etiquetado y/o catalogado, incluso las pendientes (ya hablaré de esto otro día).

Cada mañana cuando voy de camino a la estación de metro, me fijo en algunos árboles de mi calle. Justo al otro lado de l...

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