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Cenita mallorquina
ene 27
Justo la noche antes de que fuéramos a dejar la isla, aún teníamos tiempo para hacer un último reencuentro con cenita incluida. Después de haber tenido un día bastante intenso con unos cuantos kilómetros de carretera, visitando la zona del noreste de la isla disfrutando de paisaje de montaña y con algunos sitios realmente sorprendentes, nos esperaba Álvaro al que ya habíamos tenido ocasión de conocer cuando estuvo visitando Hong Kong a principios de 2011. Nos reencontrábamos justo 6 meses después, curioso
Nos dejamos recomendar y eligió un restaurante situado en la zona de Génova muy cerquita de Palma. A base de Google Maps en el móvil y acierto, dimos con el lugar sin demasiada dificultad. Con amplio aparcamiento y dentro del mismo con bastante ambiente, hasta la bandera de gente. Antes que me olvide, el lugar se llama Can Pedro y conviene reservar por si las moscas, en especial para el fin de semana.

En lo que nos pensábamos los platos que íbamos a pedir, nos trajeron una cestita de pan con salsita alioli y unas aceitunitas. Vaya vicio con el pan y la salsita, que de esas cosas poco se ve en Hong Kong y en viajes como éste, uno aprovecha y más. Finalmente dijimos de pedir un par de entrantitos (calamares y un frito mallorquín), y ya luego un primer plato para cada uno. Avisados de que las raciones eran generosas, no nos pasamos con los entrantes, que tan sólo eramos tres.

Para abrir boca el frito con los calamares de fondo. Todo un descubrimiento el frito, que parece un plato sencillo pero seguro que tiene su arte. Curiosamente la noche anterior en un sitio por el centro nos llamó la atención el plato en cuestión y lo probamos, pero este sin duda, estaba insuperable.

Y ya como plato principal, mi novia se decantó por un platito de bacalao a la vizcaína. Ya pueden ver el tamaño de la ración, la ayudé un poquito al final. El pescado estaba francamente bueno, el punto de la sal y el caldito con cebollita y pimientitos.

Álvaro eligió unas chuletitas de cordero pero no tengo fotos para el testimonio, eso quiere decir que ya tenía con el señor chuletón que me plantaron en la mesa. Creo que describir el sabor, ufff, mejor es en vivo y en directo, pero no se me resistió desde luego.

A estas alturas se pensarán: “ni hueco para el postre”. Pues sí que pedimos uno para compartir entre los tres, algo típico también una tarta de almendra. Y más que a gusto, una pedazo de cena y con muy buena compañía con nuestro anfitrión. Menos mal que cuadraron las cosas y pudimos reunirnos, que sino, a saber cuando. ¿Y la próxima? será en Asia, o bien por España?

Gracias Álvaro, disfrutamos muchísimo!
Calita
ene 17
Una de las cosas que teníamos en mente cuando decidimos ir a Mallorca, es que teníamos ganas de dar con esas calitas tan especiales que en la isla se pueden encontrar. Un rinconcito de costa con agua cristalina y refrescante. Muchas de ellas algo recónditas y más o menos populares. Al día siguiente de haber llegado, con las pilas puestas después de desayunar algo en el hotel, salimos en dirección sureste. La carretera muy agradable de conducir y con un tiempo día claro, poco a poco el calorcito iría apretando.

Era muy agradable a la vista contemplar las extensiones de tierra que estaban salpicadas por olivos y algunas edificaciones de piedra, seguro que con bastantes años en pie pero con muy buena pinta. Muritos de piedra que delimitan las parcelas y también con algunos animales campando a sus anchas. La brisa que se colaba en el interior del coche mientras avanzábamos se agradecía, aunque más adelante usaríamos un fisquito el aire acondicionado, esos calores del verano en el mediterráneo se dejaban notar.

La zona de Santanyi fue la que elegimos para buscar alguna de estas calitas. Apunté también algunas recomendaciones de gente en twitter, pero al final, creo que el azar fue el factor que determinó qué calas visitaríamos. También ir de vacaciones, dejando que las cosas surjan de imprevisto, tiene su emoción ¿verdad?
Llegados a nuestro destino, más o menos y tras unas horitas de conducción, llegamos a la zona. Lo mejor, dejar el coche aparcadito a la sombra, si es posible, coger nuestros bártulos y tirar para la playita. Nos aventurams por un caminito y poco a poco se iba escuchando el sonido del mar y entre la vegetación asomaba el color azul, algunas personas en el agua. Tenía muy buena pinta.

Estaba situada en la trasera de un complejo hotelero, pero no estaba demasiado saturada. En su mayoría turistas alemanes e ingleses, creo que gente local más bien poca. Buscamos un sitito no muy alejados de la orilla y dispuestos a darnos un baño de sol antes de meternos en el agua. A medida que uno se adentraba el color iba cambiando hasta volverse de un azul muy profundo, estaba algo fresquita pero era lo que apetecía. ¡A nadar como un pececillo se ha dicho!

Estuvimos disfrutando del sol y el agua durante un buen rato, hasta que vimos que se iba haciendo la hora de comer. Luego más tarde aún podríamos aprovechar para visitar otra de las playitas cercanas. Una zona bastante turística pero rondando las 3 de la tarde, reinaba un silencio absoluto. O bien la gente estaba echando la siesta o almorzando. No se por qué me sonreí cuando vi venir al camarero con el mantelito de papel que traía dibujada la isla y donde se indicaban los principales puntos de interés, me recordó al mantelito habitual de la isla de Tenerife. Uno se entretiene mientras la comida llega y descubriendo cosas nuevas, hasta puede dar para improvisar un plan después de comer.

Una jarrita bien fresquita de sangría y algo de picoteo. Nos gustaron en especial los mejillones que venían con una salsita de estas para mojar pan y no parar, estaban tremendos.


El servicio muy atento y la relación calidad/precio muy buena. Comida internacional, con algunas tapas y platos combinados pero sin precios excesivos, y súper satisfechos. Mejor irnos a dar un paseíto y hacer algo de digestión. Un perfecto día de domingo con relax, buena comida y sobre todo: playita
Rico vietnamita
dic 8
Uno de nuestros restaurantes favoritos en lo que a comida vietnamita es el “Rice Paper“. Con un menú variado y precios razonables, además de un buen servicio, aunque eso sí a veces hay que reservar con algo antelación y especialmente en vísperas de fin de semana, se llena bastante aunque eso no quita para que si estamos dando un paseo por la zona, nos dejemos caer a probar suerte y esperar un poquito. El movimiento de gente es constante y dentro tiene cabida bastante gente, esta vez tuvimos suerte y nos dieron mesa al instante ![]()

A pesar de que nos gusta pedir casi siempre los mismos platos, a veces optamos por introducir alguno nuevo siguiendo algunas de las recomendaciones de la carta, pero si optan por unos “rollitos de arroz” como entrante, luego un “curry verde de pollo” y “morning glory salteados”, seguro que no les defrauda la elección.

No nos podemos olvidar de pedir “lime soda”, con el toque justo de azúcar y muy refrescante.

Esta vez pedimos unos fideos salteados con gambas, cubitos de ternera y un arroz frito. Y el tamaño de las raciones, si se puede ver, siendo para dos personas es más perfecto hasta incluso dirá que para una persona más e incluyendo un plato más. Uno se queda satisfecho.

¡Vaya! revisando su web, parece que el establecimiento de Causeway Bay ya no está
Y es que ese sitio me trae buenos recuerdos porque fue donde celebré con mis compañeras de beca nuestra cena de despedida del año 2007, nuestras primeras navidades en Hong Kong. y hasta pudimos ver los fuegos artificiales desde la terraza del restaurante.
Así que si quieren ir, no dejen de pasarse por el centro comercial Harbour City en TST o bien si les pilla que están por Kowloon Tong en el Festival Walk tienen la otra ubicación. Precisamente fue en este último donde están sacadas las fotos, aunque para vistas las de el que está en TST, con el skyline de frente. En una noche frequita de verano en su terraza, es lo más. Sino, preguntarle a Pau y Vero cuando estuvimos celebrando la entrada de año en el restaurante que está justo al lado, estuvo genial.
Será por sitios a donde ir en Hong Kong. Creo que se necesitaría dos vidas para conocerse todos los restaurantes de la ciudad, y con la rapidez que se mueven los negocios aquí. Al menos los que son buenos, buenos de verdad, son fieles a su ubicación y mantienen la calidad de sus platos.
Cenita española
nov 30
Justo hoy hace una semana que celebraba la bienvenida al club de los 30 y para una ocasión tan especial, hubo también una cenita especial con mi chica. Nada mejor que disfrutar algo al estilo español pero con un toque moderno, un sitio que llevábamos bastante tiempo queriendo ir pero se nos había resistido y es que ha tenido bastante aceptación y si no se llama con un par de días de antelación, difícil que podamos encontrar mesa. Por suerte, siendo miércoles, parece que la cosa fue más fácil que en veces anteriores cuando había intentado reservar pero claro, era en vísperas de fin de semana que eso no ayuda.
A lo que iba. Cenita para dos en el restaurante “Fofo by El Willy”. A pesar de que era yo el que estaba de celebración, decidí que fuese mi novia quien se decidiera por los platos, seguro que iba a acertar con los platos. Todo a modo de tapitas, así podíamos ir probando algunos de los platos recomendados o decidirnos por algún otro que nos llamase la atención. Y en lo que esperábamos hojeando el menú, un picoteo de unas aceitunitas y algo de pan con tomate, si señor ![]()

En lo que mi chica seguía pasando páginas de un lado a otro, aproveché para ir atacando al aperitivo. Parecía que ya lo tenía claro y llamó a la camarera, de paso preguntarle alguna recomendación más y también sobre el vinito, que lo mejor de acorde a los platos, sería un tintito (Marqués de Riscal).
A ver qué platos habrá elegido. Primero empezamos con algo ligerito para abrir boca: ensaladita de queso fresco con jamoncito e hijos.

La cosa se iría animando y los siguiente platos vendrían en pareja. Unas gambitas fritas por un lado y un ceviche de vieria con aguacate. El segundo estaba fresquísimos y ni que decir de las gambitas, con su toque de ajito y algo de picante, mmmmm. Sólo de describir estos platos ya se me está haciendo la boca agua, ufff…

La comida iba a buen ritmo. Disfrutando del vinito y la conversación de cómo se había dado el día. Un poco de pan y una pausita. El ambiente bastante agradable y animado con la mayoría de mesas ocupadas, pero sin demasiado murmullo, que es de agradecer. ¿Y lo siguiente? Unos montaditos con foie y el plato del fondo con trocitos de cochinillo asado.

Las raciones bastante bien servidas como pueden ver, aunque igual les parezcan un poco minimalista ¿qué opinan? Y para rematar la noche, unas chuletillas de cordero que no es por nada, hizo méritos para ser el plato de la noche, aunque la elección con el resto no es fácil ni mucho menos.

Muy buena la selección de platos que hizo mi chica y también coincidió conmigo que el cordero estaba en su punto, súper jugoso y con una salsita tremenda. Siendo otro de los candidatos a mejor plato de la noche, el cochinillo o las gambitas. Visto lo visto, ¿qué plato les tira más a ustedes?
Y como una buena cenita de cumpleaños que se precio, tampoco faltó una tartita y al igual que el año pasado, cortesía de la gente de Smartone. Una de tiramisú, que por suerte pudimos terminar con la ayuda de una amiga que estaba de casualidad en el restaurante, invitando a ella y a su amiga para que nos acompañasen en el postre. No se podía desperdiciar una tartita así, ni mucho menos ![]()

El restaurante se encuentra situado en Central al principio de la calle Wellington. Para más datos, el mapita que adjunto.
Cenita local
nov 18
En la entrada de hoy regresamos a la zona de Sham Shui Po para degustar una cenita en uno de los restaurantes locales. No hay nada mejor que tener la oportunidad de ir con gente local que te lleva a sitios de lo más auténticos, y de los que te gustaría repetir para llevar a tus amigos cuando vengan de visita.
Eramos un total de 4 personas y elegimos unos cuantos platos variados. El tamaño de los mismos como verán a continuación es perfecto, con lo que uno no se queda con ganas o por el contrario demasiado lleno como para desaprovechar la comida. Empezamos con un platito de calamares frititos con un poco de salsita de soja.

Unas verduritas con…. ¿Qué dirían que es lo que parece como unos noodles planos?

Gambitas con ajitos . Tan crujientes que estaban, se podía comer sin tener que pelarlas. De sabor nada aceitoso y con el toque del ajito y algo jengibre.

Una vez habían llegado los primeros platos, esta era la vista que presentaba la mesa. Ya le habíamos hincado el diente, en plena faena estabamos. Se fijarán que hay dos platos que no he comentado en detalle anteriormente, uno era una bandeja de pollo, la carne se deshacía en la boca, súper sabroso, diría que uno de los platos estrella de la noche. Además de un plato de verduritas con espinacas y tofu, pero aún habría alguna sorpresa más para el final, sigan leyendo y lo sabrán ![]()

Y en toda comida china que se precie, un arrocito frito, complemento perfecto para intercalar entre los platos de carne, marisco o verduritas.

Cuando pensaba que ya habíamos terminado con todos los platos, aparecieron los protagonistas de la noche: estos cangrejitos. Corte preciso al medio y divididos en mitades. Súper fáciles de pelar y con un sabor de escándalo, aprovechando todo lo aprovechable.

Todo ello acompañado de cervecita o té a gusto de cada uno. Una muy buena cenita, si señor. No tengan duda que repetiría, y con un precio aceptable en función de lo que pedimos y la calidad/sabor de todos los platos en general.
Tengo que repasar mi Foursquare para ver el nombre exacto del lugar (sólo en caracteres chinos) y dejármelo apuntado. Se lo comentaré a mis amigos para organizar algo más adelante.
Actualización: El sitio en cuestión se llama 金和記海鮮菜館. En el enlace se puede ver la ubicación del mismo de la web Open Rice. Ya no hay pérdida.
Del día
nov 1
A lo largo del muelle de Sai Kung, cuando empieza a caer la tarde-noche, la actividad aún no ha cesado. Y es que, si de día es un lugar de encuentro para que la gente salga a la mar a disfrutar de un junk trip (plan genial de verano), cuando la noche empieza a caer que es cuando regresan los barcos para dejar a la gente, algunos curiosos se quedan a observar lo que ocurre un poco más abajo en el agua. ¿Ven las barquitas una detrás otra?

Vamos a acercarnos un poco más. Estos pequeños botes de pescador ofrecen al público en general pescadito recién cogido en las aguas cercanas. Mientras unas han estado de playa o haciendo deportes en el agua, otros han dedicado el día a aprovisionarse de frutos de mar y si pueden sacar algo de provecho, además de, lo que hayan cogido para su consumo propio. Si se observan, tiene varios cacharritos plásticos en los que tienen separados los peces, imagino que según el tamaño o el tipo de cada uno y así elegir mejor. Un mercado flotante aunque no es comparable a lo que nos podamos encontrar en Vietnam o Tailandia.

A veces tan sólo una persona o bien dos, ocupan las embarcaciones. Parece que algunos clientes se animan a comprar, pero en cambio otros tan sólo actúan de meros observadores. Seguro que un poco de regateo tampoco falta, dólar arriba dólar abajo. Alguno acabará con una bolsita de pescadito fresco para la cena de esta noche.

Los últimos rayos del sol están por irse, y la luz de los farolillos en los botes son los que ahora alumbran. Sus dueños aún no dan por terminada la sesión de ventas, quien sabe si algún cliente rezagado pueda aparecer en último momento.
Fresquísimo
oct 21
Ya sé que el tiempo ahora está más fresquito y empiezan a apetece cosas más calentitas, no? sin embargo, parece que la climatología se empeña en llevarnos la contraria y en estos últimos días parece como si el verano hubiese querido retornar. Días soleaditos, de esos que apetece estar más fuera dando un paseo que delante del ordenador en la oficina, aunque luego a la tardecita si que sopla más fresquito y no hace falta tirar del aire acondicionado para dormir, que bueno. No vamos a hablar del tiempo sino de comidita, y con uno de los platos estrella que no hay que dejar de pasar por alto y más en un sitio como en Japón: sushi y sashimi.
La variedad de sitios, ya se imaginarán, es inmensa pero hay una zona en la ciudad donde los restaurantes tienen una fama aún mayor, sobre todo los ubicados en el interior del mercado de pescado de Tsukiji. En mi anterior y primera visita al país, no tuve ocasión de pasar por allí y no queríamos desperdiciar el estar bastante cerquita de allí, nos quedaba a tan solo un par de estaciones de metro. No se crean que me he olvidado de comentarles las sensaciones sobre el mercado, me lo tengo reservado.
Decidimos entrar en uno de los locales cercanos al mercado, los del interior estaban imposibles y preferimos buscar algo donde sentarnos más tranquilos y evitar la espera, cierto es que las ganitas de comer ya estaban apretando porque el desayuno había sido bastante ligerito.
Entramos al local y los chefs nos saludan muy cordialmente al unísono, todos muy bien uniformados y listos para entrar en acción, no obstante eramos los primeros clientes pero luego la cosa se animaría.

En las paredes del local, fotos de los menús con una pinta tremenda. Me llamó la atención que tenían en un rinconcito unos autógrafos, quien sabe si pasó alguna gente famosa por allí y se sentó donde estábamos nosotros ![]()

Vamos al lío, menú en mano y viendo las posibilidades para pedir. Bandejitas de sushi variado (salmón, atún, gamba…) o sino, un plato de estos pero en versión sashimi. Después de dar la vuelta al menú de un lado a otro, nos decidimos, tarea no fácil.


Y mientras tanto esperamos a que nos traigan la comida, vamos a hacer boca o refrescar el gaznate con una buena Asahi ¿te apuntas Pau? salud!

Un buen momento para captar con atención el mimo con el que el chef trata cada pieza de pescado, preciso en sus movimientos y realmente concentrado en su labor. Creo que no tardaron ni 10 minutos en traérnoslo, con una presentación tal cual en la foto, tremendo.

Era el momento de atacar y dar buen cuenta de nuestro almuerzo. Sabor incomparable del pescado fresquito acompañado con arroz en el fondo. Salsita de soja con ligero toque de wasabi, mojar y pa´dentro, un manjar, se los dice un servidor. Por un momento me olvidé de las fotos y ya era tarde cuando nos dimos cuenta que habíamos terminado, como se dice: “sin prisa pero con pausa” y alternando con la cervecita. Y desde luego que nos supo…

No sé para que me pongo a hablar de cosas ricas, que les desconsuelo a ustedes y yo también a mi mismo. Menos mal que ya iba dando por finiquitado esta entrada, espero que la disfruten y que tengan buen fin de semana en lo que a gastronomía se refiere, momento de bajar la guardia y premiarnos con algún que otro manjar que ya habrá tiempo de recuperarlo en forma de gimnasio o sesión de deporte que se precie.
Algo dulce
oct 14
Antes que nada comentar sobre la entrada de ayer en la que dejé en el aire desde qué planta del edificio en el que vivo, estaban hechas las fotos. Empezando desde la 20 y terminando en la 52, en los comentarios iban de diez en diez plantas más o menos. Finalmente Victoria fue quien más se acercó, por poquito da con el número que era el 57.
Hoy no vamos a hablar de alturas, bajamos de nuevo a ras del suelo y mientras ibamos por los alrededores de Asakusa, sitio de obligada visita por su bonito templo y pagoda. Además, en las tienditas del lugar podemos aprovisionarnos de souvenirs variados (abanicos, cholas, camisetas, llaveros…) Entre ellos cositas dulces como las que les muestro en las siguientes fotos, y no vean que variedad.

La decoración de las cajitas era de lo más simpática. Pasando desde ositos panda…

A también tenemos de nuestro querido Doraemon, mundialmente conocido por la serie de dibujos animados y luego caracterizado de mil formas como pueden ser juguetes o estos dulces. Estos rellenos como de una cremita pastelera.

No se crean que me había olvidado de otro personaje que eclipsa a Doraemon u otros de la animación japonesa: Hello Kitty. Lo mejor siempre viene al final
y además con relleno de judía roja

Si estuviera más cerca sería lo suyo invitarles a probar alguno de ellos, mientras tanto se pueden conformar con las fotitos que como se habrán dado cuenta son réplicas pero que bien dan el pego.
Muy aconsejable llevarse de vuelta alguna cajita para familiares, amigos o compañeros de trabajo. Pudiendo elegir entre muchos tamaños para que no nos ocupe demasiado en nuestro equipaje. Y ya se sabe el dicho: “un dulce no amarga a nadie”
Recomendable
oct 7
Otro viernes gastronómico que llama a la puerta y no pueden faltar algunos platos para abrir el apetito del fin de semana.
Uno de nuestros restaurantes preferidos al cual solíamos ir a menudo cuando vivíamos en Olympic, lo visitamos hace poco para recordar los viejos tiempos. Sorprendentemente no tuve que esperar nada para que nos dieran la mesa, y eso que por lo general suele haber un poco de gente esperando su turno para entrar. A lo que iba, en lo que respecta al local, sin cambios pero si que el menú se había transformado ligeramente, pero para bien desde luego.
Nota: Ojo, las siguientes fotos pueden provocar unas ganas terribles de avalanzarse sobre el monitor ![]()

Con nuestras visitas anteriores, había un plato que teníamos claro dumplings con salsa de chili y ajitos. Su sabor tal y como lo recordábamos: perfecto. Ligero toque picante y textura suave.

No fue una cena muy contundente. En total fueron tres platos, pero muy bien servidos. Seguimos con unas costillas de cerdo agridulces. Lo peculiar del plato es que tenía rosa, y si que le daba un gustito.

Finalizamos, con unos noodles estilo Shanghai, los cuales nos costó un poquito terminar pero con calma. Su aspecto un poco grasiento por la salsa con la que los saltean, ternera y verduritas, pero todo muy sano desde luego.

A pesar de mostrar unos pocos platos, el menú es bastante variado y también una buena opción para ir a comer dim sum durante el finde.
El nombre del sitio: Modern China y se encuentra en el centro comercial de Olympian City, la zona 2 y muy cerquita de la estación de metro, no tiene pérdida. Una apuesta segura.
Bebidas
sep 30
A pesar de que los calores ya no aprietan tanto y la presencia del otoño se deja notar, no está mal de vez en cuando disfrutar de una bebida fresquita para saciar nuestra sed. No será la primera ni la última vez que me haya quedado delante de la nevera de un 7-11 meditando qué iba a escoger en ese momento. La variedad de bebidas es algo que daría para hablar, y mucho.
¿Cuáles son mis preferidas? saliéndonos fuera de los refrescos con gas como pueden ser Coca-Cola o Sprite, la sección de cafés (botella o en lata) es una de las que más me gusta. Un producto que en España no se encuentra y seguro tendría éxito de introducirse. Marcas como Nescafé, Starbucks o Mr. Brown Coffee (la de la foto) cuentan con distintas versiones para adaptarse al paladar de la gente.

Otra variedad que me gusta es la del té de distintos sabores, de frutas sobre todo. Este de la foto es de manzana y con trocitos de aloe. Puede que por la descripción no les sea muy atractivo, pero hay que probarlo para salir de dudas. Y estando en china, tampoco puede faltar uno que sea de lychee.

Si tuvieran que elegir, ¿con cuál se quedarían de las dos? A ver si traigo más para enseñar en una próxima entrega.
¡Buen finde a todos!




