Posts tagged Compras
Pasión roja
7A falta de no haber pasado por la ciudad de Maranello que es la cuna de la marca Ferrari, me pude consolar con la tienda que había en el aeropuerto de Malpensa. Llevado por la curiosidad no me pude resistir a entrar y curiosear un poco. Y nada más entrar: “un zumbido de Fórmula 1″ nos daba la bienvenida.
Dando un vistazo entre algunos de los artículos tenían: tazas, bloc de notas, gorras, camisetas… no les faltaba variedad. Con los colores amarillo y rojo tan característicos dominando. Y entre tanto, había algunos elementos intercalados del mundo del motor como: un volante de un modelo antiguo o un cigüeñal en uno de los escaparates.
Éste era el rincón de la tienda más goloso de todos, qué indecisión! entre los polos, las gorras, algunos coches a escala.. finalmente me probé una camiseta y listo, compra hecha y tan contento con mi souvenir de il cavallino rampante
Lo suyo hubiera sido hacer una visita a las instalaciones cerca de la casa Ferrari o la casa museo. Una tarea pendiente que dejaré para un próximo viaje si surge la ocasión, y es que en Italia se respira mucho mundo del motor y para un aficionado como yo del mundo de las cuatro ruedas hubiera sido lo más. Más adelante..
A la vista
5Un domingo por la mañana y de camino al entrenamiento habitual de dragonboat, es un buen ejercicio el observar las cosas desde lo alto en el segundo piso en una guagua. El tráfico fluye con normalidad, nada que ver con las colas habituales de un día de semana por la tarde. La ciudad parece que va despertando poco a poco y los negocios se van preparando para afrontar una jornada de trabajo. Aquí tenemos al clásico dispensario o droguería de siempre poniendo a punto los productos.
Es curiosa la mezcla que hay entre los medicamentos y por otro los productos de higiene personal y limpieza para el hogar. Incluso a veces, hace de tienda para la venta de pescado seco y droguería al mismo tiempo. Eso se le llama diversificar el negocio y ampliar el rango de clientes.
En una esquina de la transitada zona de Causeway Bay y en plena esquina de un cruce de calles, a la vista de todos. En cierta forma tiene un parecido con el puestito que les comenté.
Sólo original
7Conocida es la ciudad por ser un centro de compras importante, basta que nos demos una vuelta por zonas tan concurridas como Causeway Bay o Tsim Sha Tsui, y nos daremos cuenta la cantidad de gente que hay e incluso hace cola delante de las principales tiendas de las marcas de lujo. Los fines de semana pueden ser algo locos cuando el flujo de visitantes aumenta.
Otro hecho es que algunos productos no están al alcance de todos los bolsillos y ahí es donde entra en juego el mercado de las falsificaciones. La industria de la moda y sus complementos mueve mucho dinero y las copias o fakes también son buscadas por miles de visitantes que por aquí pasa, aunque las cosas no son tan fáciles como uno pueda pensar. Por eso, hay campañas como esta en la que se advierte al consumidor para que no acepte la compra de productos falsos. Anuncios en la tele, alguna que otra valla publicitaria e incluso una aplicación móvil en la que encontrar información de utilidad sobre establecimientos de confianza.
¿Se pueden conseguir copias en Hong Kong? La respuesta es si, pero seguro las autoridades puede que digan otras cosas para no dañar la imagen de la ciudad. El que sabe donde buscar, siempre halla.
Seguro que no es la primera vez que saben de alguien que va de viaje a China y lleva consigo una lista de encargos de amigos / familiares, o incluso ustedes mismos. Es un tema delicado que beneficia a unos y claro, perjudica a otros. No sólo aplicable a la moda, sino a la industria audiovisual o la relojería.
Veo veo
7Inevitable no dejar llevar la mirada hacia los paneles cuando vamos por la calle, las marcas se anuncian a todo colorido. En este caso tenemos una tienda de productos electrónicos y justo encima el letrero de una conocida marca de cámaras, pero a su vez la tienda está rodeada de más anuncios de los edificios de los alrededores. Como pueden ver, tampoco faltan algunas luces de neón en el interior de la tienda. Todo está pensado para captar la atención del cliente.

Otro medio publicitario bastante dado es el uso de posters extensibles que pueden colocar casi en cualquier lado. En las esquinas o pegaditos a una valla, especialmente para los negocios que están en las alturas y no pueden tener un anuncio en la fachada. Son fáciles de transportar y ocupan poco espacio. Suelen coexitir anuncios de tiendas de accesorios deportivos, cafés temáticos o incluso de complementos de belleza. Uno se sorprende de la cantidad de negocios que llenan la calle por las tardes-noche y en especial en calles peatonales.

Siguiendo a pie de calle, otra zona muy común y bastante atractiva, son los paneles cercanos de las paradas de tranvía. Bien en la propia parada o en unos separadores.Y sin olvidarnos de los tranvías en sí, que captan la atención de miles de ciudadanos a diario.


Por último ya sólo nos queda levantar un poco la cabeza y darnos cuenta de los grandes anuncios que tienen algunas fachadas. Si se fijan, en su mayoría las marcas que vemos anunciadas son de: electrónica, moda, bancos, aseguradoras, empresas de financiación.. está todo muy repartido y hay lugar para todo el mundo, no obstante cada uno de ellos quiere tener la mayor visibilidad posible y en especial los negocios algo más chiquitos.

Como anécdota, aunque lo comenté en su día me sigue llamando mucho la atención los métodos que usan las academias y colegios para darse a conocer. Algunos anuncios llegan a ser de lo más glamourosos.

Día en Shenzhen
9El pasado sábado me sugirió mi novia que en vez de quedarnos por Tung Chung como solemos acostumbrar o sino irnos hasta Tsing Yi, hacer un plan distinto de sábado. Había cogido anteriormente una guagua que va directa desde Tung Chung y hasta Huang Gang en Shenzhen, un trayecto que apenas una hora se hace. Un viaje muy rápido e incluyendo el paso tanto por la inmigración de Hong Kong como la consiguiente de China. Lo mejor es poder comprar el billete de ida y vuelta que nos sale 100HK$, pudiendo coger la última guagua que sale a las 22.15 horas. Salen en intervalos de media hora desde bien tempranito en la mañana.
De primeras, iríamos a almorzar a un restaurante de comida del norte de China y luego ya por la tarde y para dar un paseo nos acercamos hasta Dongmen (東門) que es una popular zona comercial. Y allí nos dedicamos a callejear un poco viendo lo que nos podía ofrecer. A primera vista, muchas tiendas de ropa y algunas cadenas de comida rápida como KFC, McDonalds o también Ajisen Ramen; entre otras.

La gente, sin llegar a abarrotar la calle, fluye de un lado a otro. Conforme el tiempo pasa, hay momentos que hay más tráfico de gente y de repente alguna unidad de la policía irrumpe haciéndose hueco. Todo hay que decir que la zona estaba bien protegida, no obstante siempre conviene con un sexto sentido para prevenir.

Y no sólo estuvimos en la calle, sino otro de los puntos fuertes son algunos centros de tiendas con varias plantas. Lugares para estar fresquito a salvo de calor mientras se va curioseando los distintos puestos. La disposición habitual de algunos de estos sitios suele ser y que es un paraíso para ellas:
- Planta baja: productos electrónicos, fundas para móviles, dvd´s…
- 1ª planta: accesorios, bisutería, complementos, textil.
- 2ª planta: más textil, calzado…
- 3ª planta: salones de belleza, manicura y pedicura, extensiones de pelo..
A partir de esta planta ya no seguimos subiendo ya que no era de nuestro interés, además, una señora un poco insistente perseguía a mi novia para que se hiciera un tratamiento de uñas.


Mejor irnos a la planta baja y echarle un ojo a los cacharritos electrónicos. Tal que así, salí con una funda nueva para el móvil y con un protector de pantalla, al módico precio de 5 euros. La verdad que nada mal, porque en Hong Kong no conseguía encontrar aún ninguna y la que tenía fue a través de eBay, pero de una empresa de HK; curiosamente en las tiendas físicas todo lo que hay se lo reparten entre iPhone 4 y el Galazy SIII, ominpresentes.

No sabría calcular el tiempo que estuvimos, pero desde luego que uno larguito porque entre lo que mi chica iba mirando esta tiendita y la otra, ropa aquí, complemento allá. Yo mientras tanto iba a la caza de alguna wifi abierta y así entretenerme
Hasta que volvimos a la calle y con ganas de tomar algo fresquito, nos acercamos a una tienda taiwanesa de té con leche.

Ni tan mal el vasito, la pena que me durase a mi tampoco y luego tuviese que robarle un poquito a mi chica. Menos mal que inicialmente sólo nos ibamos a pedir uno para compartir, pero terminamos optando por uno para cada uno.

Otro de los aspectos que me gustó, fue la comida callejera. Un sitio en especial que estaba de bote en bote (eso significaba algo) y su especialidad eran los pinchitos, tanto de ternera como de cordero y sin faltar las clásicas bolitas tipo takoyaki.

Los pinchitos estaban de vicio y de precio tirados, dos por 1 euro. Tal es así que nos quedamos con ganas de repetir, pero mejor quedarnos con hueco para más tarde.

Más que un día completo, digamos que fue como medio pero que se aprovechó bastante. Nos lo tomamos con calma paseando, viendo tiendas, comiendo en sitios nuevos y a buen precio. Parece mentira que en el tiempo que lleve en Hong Kong y quedando Shenzhen a pocos pasitos, no haya ido más veces, pero ya sabemos que es lo que pasa cuando llega el fin de semana. Uno se acomoda, prefiere moverse menos y sinceramente, no motiva el ir a Shenzhen pero creo que será de que uno le coja el gustillo.
Por lo pronto no tenemos planes inminentes de volver pero es una buena opción para desconectar de Hong Kong por uno o dos días, y quien sabe si hacer noche allí que el alojamiento es razonable para ver más de la ciudad.
Local
5
No será la última ni la primera vez que hable de lo mucho que me gustan los sitios donde comprar productos frescos del día como frutas, verduras o también carne. Porque no sólo tenemos los supermercados, que aunque pueden cubrir nuestras necesidades diarias, a veces escasean de variedad y el precio suele ser ligeramente superior. Los mercados locales nos dan la oportunidad de examinar más de cerca los productos y son toda una explosión de colorido, y como no, olores también.
Suele haber un mercado principal en los núcleos de población grandes, aunque nos podemos encontrar con otros más chiquitos por la zona o bien algunos más callejeros, como son los “wet market“. Este que les muestro, se encuentra en Sheung Shui, en los Nuevo Territorios: el mercado de Shek Wu Hui.
Según entramos en la planta baja nos encontramos la carne y el pescado. Cada uno con su sección diferenciada. Vemos a la izquierda de la foto la fila de puestitos de los carniceros y con la separación de las escaleras que nos lleva al piso superior donde encontrar más productos.


Para guiarnos basta con seguir las indicaciones gráficas de estos cartelitos. Turno de las frutas y verduras.

Esta es sin duda una de las zonas que más me gustan. Frutas de todo tipo, tamaño y sobre todo, colores y olores. Cualquiera diría que no sean de verdad, formas perfectas y relucientes bajo la luz de las clásicas lamparitas rojas omnipresentes.

Lychees y Long an, ambos muy similares de sabor: dulcitos, aunque a simple vista diferentes. Serán primo-hermanos ![]()

Nos queda por último la figura de esos pequeños vendedores ambulantes que prueban suerte por los alrededores del mercado. Pequeña cosecha propia que ponen a la venta por módico precio, aunque por momentos se ven interrumpidos por algunos vigilantes del centro que les recuerdan su lugar. Sigilosos se alejan un poquito más afuera de la entrada pero al poco que no haya nadie al acecho, vuelven a acercarse a la puerta. La cuestión es irse a casa con todo o casi todo vendido; su día a día. Seguro que siempre hay buena gente que no dude en comprarles alguito, yo lo haría. Una ayudita nunca viene mal.

De compritas
11
Es raro no haber pasado por este sitio si estamos dentro de la zona de Mongkok. Tarde o temprano uno termina pasando por allí y mezclándose con la gente. Ciertamente, en el tiempo que llevo aquó creo que no me había detenido demasiado en los puestitos, cantidad de ellos. Este mercadillo que se extiende a lo largo de la calle Tung Choi y comprendido entre Dundas y Argyle. Popular centro turístico y compras por el que pasan muchos turistas cada día, bien a curiosear o a comprar algunos souvenirs para llevar de vuelta a casa.
Los artículos que nos podemos encontrar en el Ladies Market van desde las prendas de ropa, bolsos, relojes… y muchos otros cachivaches más. Veremos unos cuantos a continuación.


A un lazo muñequitos con formas de Hello Kitty, Toy Story etc… que en su interior guardan una memoria USB que va desde los 4 hasta los 16 gigas. Relojes tipo Rolex u otros algo más juveniles de plástico en vivos colores. Una gran variedad donde elegir.

Y sin olvidarnos de otros artículos más tradicionales como pulseras chinas, colgantes y gatitos de la suerte ![]()

O porque no, algunas pinturas para luego enmarcar y decorar algún rincón de nuestra casa.

Y seguro que entre los productos más populares, las carcasas para los móviles tipo iPhone, Galaxy S II o uno de los modelos más recientes como el Note, que no veas menudo tirón está teniendo desde que salió.

Ese día que lo visitamos mi amigo Gonzalo y yo, hacía un clima especialmente bueno. Levantar la vista al cielo y verlo despejadito, rodeados de edifucios algo viejunos. Yendo de un puesto a otro, y regateando con el precio. Puede que esto no sea China continental pero batallar por el precio está a la orden del día.

Dimos con un puesto que vendía máscaras chinas, Gonzalo tenía especial interés en llevar algunas de regalo en su vuelta a casa por Navidad, y vaya que si consiguió un buen precio. Creo que tendremos que volver juntos la próxima vez.


Feliz compra y finde!
Regresar
18
¿Qué es lo que menos nos gusta de los viajes? creo que coincidirán conmigo que ese momento es cuando nos toca poner rumbo al aeropuerto. Después de haber pasado unos días de relax, turismo, buena comida y compañía; nos espera un avión que nos devolverá a casa en pocas horas.
Estas fotos son de nuestro regreso tras pasar un fin de semana largo en Tokio. En lo que era mi segunda visita al país y habernos podido encontrar con buenos amigos como Alberto y también tener el placer de desvirtualizar a gente como Chiqui, Guille, Xavi y Oskar. Lástima no habernos quedado aunque sea un poco más y fuera con prisas, pero quien sabe, igual más adelante toca otra visita y podemos disfrutar de su compañía de nuevo.
Si a la ida decidimos coger el Narita Express, a la vuelta y viendo las combinaciones, optamos por la opción metro que sin duda es más económica aunque íbamos a tardar un poco más de tiempo, pero no estábamos ajustados, al contrario, teníamos tiempo de sobra y así poder dar una vuelta por el aeropuerto para curiosear un poco. El tren no tardaría en llegar, y sabiendo lo puntual que es el servicio aquí ![]()


Un recorrido muy ameno, primero bajo tierra hasta que el tren salió a la superficie y se alejaba del centro de la ciudad. Las casitas empezaban a escasear y ante nosotros sólo campo y árboles.

Una vez llegados al aeropuerto, momento de ubicar nuestro mostrador de facturación y olvidarnos de las maletas, ya con nuestra tarjeta de embarque y sólo a la espera del momento de subirnos al avión. Un paso menos y con un par de horas por delante, ahora toca: momento tienda.

Y no es que no hubiésemos comprados algunos regalitos, pero ya se sabe que no viene mal echar un ojo por si acaso vemos algo interesante. Al final siempre acaba picando uno, ¿no les parece? Bien sea un poco de té verde, algunos abanicos o algo de Kit Kat, porque no, sobre todo las cosas de comer siempre son bien recibidas.




Y porque todo no va a ser compras y más compras, algo que siempre relaja, es poder salir a ver los aviones que entran y salen

Algunos pasajeros ya rondan las cercanías de la puerta de embarque. Creo que en breve empezarán a llamar, pero nadie quiere abandonar su sitio. Seguro que muchos no les importaría quedarse por Tokio unos días más, ¿verdad? mientras tanto matar el tiempo entretenidos leyendo alguna revista o jugando a algún videojuego.


Ahora dejo la pregunta en el aire: ¿son de comprar cosas a última hora en el aeropuerto o ya van con todas las compras hechas para familia, amigos, compañeros de trabajo? A mi por lo general me gusta ir con tiempo por si surgiese algún imprevisto y pasear con calmita. Lo de comprar es secundario, pero quien sabe, igual en esa ocasión hay algo que me llame la atención y siento la necesidad de llevármelo de vuelta.
Llegó GAP
8
Una de las últimas incoporaciones en lo que a marcas de ropa se refiere, ha sido la marca GAP, de sobra bien conocida pero que hasta el momento no contaba con ningún establecimiento en la ciudad. Recuerdo cuando en mi último paso por Londres, mi novia y yo fuimos a una tienda cerca de Picadilly Circus que estaba en plenas rebajas. No es que nos comprásemos muchas cosas, pero alguna que otra camiseta, todavía tengo la mía que me pongo de vez en cuando.
Como ven en el cartel, anunciaban su apertura durante este pasado mes de Noviembre. Creo que ha sido como a mediados y parece que está teniendo bastante tirón porque no ha sido la primera vez leer algún tweet en plan: “menuda cola por fuera de GAP. Parece que estén regalando iPhones…”

Aún no he tenido ocasión de pasarme, espero que cuando vaya no me toque pegarme una cola de las buenas. Ya se sabe cuando las cosas son novedad, todo el mundo se apunta para ir a comprar o simplemente para golifiar y hacer bulto
Ubicada en un edificio de reciente construcción, denominado LHT Tower y en la céntrica calle de Queens Road Central, pegadito al Melbourne Plaza que sale en el mapa y a apenas unos metros de las estación del metro, en el corazón de una de las zonas de compras de la ciudad. Cuenta con un total de tres plantas. ¿Se imaginan cuánto les cuesta el alquiler? según leí hace unos meses, creo que ronda los 5 millones de HK$, o lo que es en casi 500 mil €, fiuuu! la de dinero que tendrán que hacer, pero imagino que como todo, antes lo habrá estudiado sabiendo lo que es el mercado de alquileres en la ciudad.
Creo que lo han pensado bien abriendo justo en las vísperas de las fiestas de Navidad que es cuando el nivel de ventas aumenta considerablemente. Veremos qué tal se les dan estos primeros meses.
Paseando por Ginza
11
Además de quedar con Alberto, disfrutar de la tranquilidad del parque, encontrar un bar de lo más curioso o comer un rico sushi… ¿cuántas cosas verdad? pasamos por una de las zonas con más glamour de Tokio. Edificio altos de corte moderno, las tiendas de ropa, grandes almacenes o también de electrónica.

Las líneas de los edificios que parecen perderse en el cielo, nunca dejarán de fascinarme vaya donde vaya. Creo que el gusto por estas construcciones es algo que se contagia.

Muchas marcas comerciales presentes en las fachadas de los edificios y algunas tan conocidas como TDK, Sapporo, Daikin o un anuncio del terminal de Samsung, el Galaxy SII. Si se fijan, los edificios tendrá como mucho unas diez plantas de alto como mucho, pero el espacio está muy bien aprovechado. Es una zona cómoda por la que pasear, donde el tráfico de los coches es fluído con tres carriles para cada sentido y una acera amplia para nosotros los peatones, que se agradece.


La gente camina con paso decidido, bolsa en mano, me pregunto qué habrán comprado cada uno de ellos. Quizás algunos vayan a la tienda Sony de la cual habíamos salido nosotros tan sólo unos instantes antes, o bien, a los grandes almacenes de Mitsukoshi (tipo El Corte Inglés), o quizás en la tienda Apple de las cercanías.



Construcciones tan curiosas como esta que parece tener balconcitos. Por lo que me fijé, se podía subir tanto en ascensor como a pie, siendo los “balconcitos” parte de los tramos de escalera que conectan los pisos. Algunos restaurantes y tiendas entremezclados, todo es posible en Ginza, aunque ojito con los bolsillos sobre todo para las mujeres es una tentación.






















Comentarios recientes