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Playita en Lantau
nov 17
Nada más reconfortante que después de la caminata que nos habíamos pegado unas horas antes, terminar en una playita. El mes de noviembre estaba por empezar pero hay días que ha seguido haciendo como de verano. A pesar de que el día no era especialmente soleado, la temperatura era agradable y el cuerpo también nos pedía un bañito. ¿Quién se apunta?

Los niños con sus papás y mamás correteando por la orilla o algunos haciendo castillos de arena, qué felicidad verdad? la brisa del mar y el sonido de las olas, no hay nada como eso mientras cerramos los ojos para pegarnos una cabezadita. Con la modorra que le entra a uno después de comer y lo a gusto que está uno cuando va a la playa, el cuerpo lo estaba pidiendo a gritos.

Mis compañeros si que optaron por ello, mientras me di un paseíto hasta una de las esquinas de la playa. El socorrista dentro de su casetita, todo tranquilo y sin novedad.


La playa cuenta con un par de pequeños restaurantes al refugio de los árboles, el lugar ideal para esconderse cuando los rayos del sol aprietan en verano, aunque éste no era el caso. Estaba bastante animado. Para aquellos padres que en vez de hacer algo de ejercicio, gustan de tomarse una cervecita mientras vigilan de cerca a los niños que hacen de las suyas con la arena ![]()

El sol parecía que quería dejarse ver tímidamente entre las nubes. Anímate chachoo! dános unos rayitos aunque sea. ¿Lo podremos convencer?

Hasta pasados unos minutos que se reflejan los rayos sobre el agua, más vale tarde que nunca, y nunca mejor dicho, la tarde va cayendo sobre la playa. La actividad cesa y se ve menos gente, aunque si hay que decir que estaba muy tranquila, en su mayoría extranjeros y algún que otro local. Un muy buen ambiente de fin de semana con la familia o los amigos, ¿qué más se puede pedir para cerrar el domingo?

El nombre de la playa en cuestión: Cheung Sha, ubicada en la zona sureste de la isla de Lantau y que está dividida en una zona superior y otra inferior. Para más señas adjunto el mapa de situación debajo. Y para llegar hasta ella podemos coger alguna de las líneas de guagua que van en dirección a Tai O ó Mui Wo, no tiene pérdida.
Ya tocaba
ago 23
A estas alturas de verano, ya se estaba haciendo algo raro que no nos embarcásemos en una de las actividades más populares: el junk trip. Si no recuerdo mal, el año pasado tuve como tres de ellos pero en cambio este año hasta este domingo pasado, no había hecho ninguno. Por suerte, una amiga organizaba una para celebrar el cumpleaños de su novio junto con más amigos, nos juntaríamos unos 30 más o menos.
Empezar la mañana de domingo tempranito, ya que, la hora para reunirnos había sido fijada a las 9.30 de la mañana en Sai Kung y saliendo desde Tung Chung que es donde yo vivo, es un trechito entre tren y luego un minibus que te lleva desde Yau Ma Tei. Durante el trayecto de tren sin problema pero a la hora del minibus, me tocó esperar más de lo que pensaba y llegué algo justo de tiempo, pero por suerte, la hora de quedar siempre se adelanta un poco para evitar que la gente no se quede atrás y mientras tanto se compraban las cosas de última hora y esperábamos a que el barco se aproximase al muelle para subir las cosas y embarcarnos.
La previsión del tiempo era buena, aunque inicialmente había algunas nubes que luego darían lugar a un cielo azul estupendo.

Por delante 1 horita y algo de trayecto hasta las cercanías de la playa donde fondearíamos, mientras tanto la gente empieza a abrir las primeras cervezas y no son ni las 11 de la mañana. El calor empieza a apretar y estoy deseando que lleguemos a la playita para darme un chapuzón, mientras tanto disfrutar del paseo, la brisa del mar y charlar con algunos amigos.

El sol había empezado a brillar con intensidad, el momento para sacar fotos era perfecto.

Una vez llegados a nuestro destino, momento de tirarse al agua. Chapuzón que te pego, aunque el agua no estaba todo lo fresquita que me hubiera gustado pero si te sumergías más al fondo podías notarlo mejor. Algunos nos decidimos ir hasta la playa, que aparentemente está cerca pero son al menos unos diez minutos. Una vez allí nos tiramos a disfrutar de los rayos de sol y jugar un poco con las olas en la orilla.

En un día caluroso, la fruta fresquita vino de maravilla y especialmente la sandía tan dulcita que vemos en primer plano. Por supuesto que no faltó comida, un buffet variadito de alitas de pollo, arroz, pasta, char siu, siu mai y varios más; perfecto para recargar las pilas después de pasar un buen rato a remojo.

Además para la ocasión, se juntaron un total de tres cumpleañeros. Tarta de chocolate y otra de mango, vaya pinta que tenían. Pero antes que nada tocaba cantar el feliz cumpleaaños y soplar las velas…


Y ya se sabe lo que pasa cuando uno sale a pasar todo el día fuera, que si el trayecto en barco, la playa, la bebida, la comida… al final del día uno termina por agotar los niveles de energía. En el viaje de vuelta hasta el muelle, es un buen momento para echarse una cabezadita con el vaivén del barco. Un día completito.

El color del cielo con distintas tonalidades y la luz que empieza a escasear, el sol ha dicho basta por hoy y poco a poco se va retirando a dormir dando por finiquitado su trabajo. El ambiente entre la gente se vuelve más relajado aún si cabe, la música que antes animaba el barco ahora apenas se escucha, hay ganas de volver a casa. Y seguro que muchos pensando, ojalá al día siguiente no fuese lunes..

Ha sido un día muy divertido y conociendo gente nueva, además de, hacer algo de deporte en el agua. Lo malo ahora será el volver a casa, menudos atascos se forman a estas horas. Todos estamos igual, pero habrá que tomarlo con paciencia.

Hasta un próximo junk trip…
Visitando Disney
ago 4
En el tiempo que llevo en la ciudad, aunque ya he estado en el Ocean Park, me quedaba la asignatura pendiente: Disneyland. La mayoría de comentarios apuntaban a que el parque no eran tan bueno como debiera y generalmente la gente se decidía más por el otro parque, que es más local y tiene más tradición. También tenía que aprovechar la entrada gratuita que nos dieron cuando nos proclamamos campeones en la carrera de Discovery Bay durante el festival de Dragon Boat y justo se vencía a final de julio, y me cuadró bien en el último fin de semana del mes.
Este año el parque celebra 5 años desde su inauguración. Aún recuerdo cuando visité un verano el que está situado en Paris, hace unos cuantos años pero el otro día mientras se lo comentaba a mi novia, es como si hubiera ido hace nada. Increíble cómo pasa el tiempo pero ahí siguen en nuestra memoria.
¿Mis expectativas? no iba con demasiadas pero al menos pasar un día entretenido y disfrutar de algunas de las atracciones, a ver qué nos ofrece el parque. Aquí tenemos a Mickey con su famoso atuendo de “Aprendiz de brujo” dando la bienvenida mientras comprueban nuestra entrada.

Desde primera hora ya había gente haciendo cola para entra pero iba bastante fluído. Una cosa sí, el calor también estuvo presente desde el principio, el agua no faltaría durante toda la visita y de vez en cuando refugíandonos en la sombra porque el sol era bastante intenso, al menos no llovió y disfrutamos de cielos azules.

Mapita en mano para explorar las distintas zonas del parque, así nos organizamos para ir viendo las atracciones y repartimos mejor el tiempo. Aún así, nos faltaron algunas cosas por ver pero así hay excusa para otra visita más adelante cuando sea alguna celebración especial (Halloween o Navidades) que seguro el parque presenta un aspecto algo distinto.

Vamos recorriendo la calle principal en la que las tienditas se van alternando: tienda del pan, joyería, fotografía… y todas decoradas con estilo antigüo en sus escaparates. Ir curioseando algunos de los souvenirs o también comer algo.


Las zonas del parque son tres:
-Adventure Land: nos podemos encontrar con un espectáculo del Rey León, la casa de Tarzán y un recorrido en barquito por el río. Con vegetación abundante, como si de una selva se tratase.

-Wonderland: donde no falta la atracción de las tacitas de té o un pequeño jardín. Un aspecto clásico.

-Tomorrow Land: la parte más futurista del parque, con una montaña rusa (Space Mountain) y todo ambientado en el espacio exterior junto con personajes como Buzz Lightyear y sus compañeros de Toy Story.

Como no, los juguetes marca Disney no podían faltar. Muchos niños correteando de un lado a otro en las tiendas y probando todo lo que estaba a su mano. Raro sería que no se lleven un recuerdo de la visita al parque, hasta yo me compré alguito ![]()


Las horas pasaron volando visitando una y otra zona, con alguna pausa para descansar y picotear algo de comer. Una pena que no pudiéramos quedarnos hasta el final y poder los fuegos artificiales que hay cada día a las 8. El parque me sorprendió gratamente y a pesar de no ser demasiado extenso, tiene para pasar un día entretenido y distinto en la ciudad. Turistas extranjeros no había tantos pero de China continental los que más y en un fin de semana más aún, se imaginarán.
Por unas horas, la magia Disney nos hizo recordar nuestros tiempos de dibujos animado y miles de historias, que siguen vivas dentro de nosotros.
Old Police
ene 7
Por suerte, aún siguen quedando edificios históricos en el centro de Hong Kong, no tantos como a mucha gente les gustaría, pero al menos queda parte de la esencia del aire colonial de hace tantos años atrás. Un claro ejemplo, es este edificio que sirvió como Estación Central de Policía
Sus orígenes se remontan al año 1864 partiendo de una estructura de barracones de unas 3 plantas de altura. Posteriormente con el paso de los años se fueron añadiendo nuevos bloques a la estructura principal, entre los años 1910 a 1925. Además, daba puerta con puerta a la prisión de Victoria. Ocupando gran parte del lateral de la calle Old Bailey y doblando la esquina con Hollywood Road. En el mapa siguiente podemos ver su ubicación:

De un color amarillo suave, con las paredes un tanto descascarilladas y ese peculiar color azul de los marcos de puertas y ventanas. Una renovación o digamos un lavado de cara, sería más que aconsejable para que este edificio vuelva a lucir como en sus primeros años. Teniendo en cuenta que desde que se trasladara el cuartel general de la Policía a la nueva ubicación en Wan Chai tras la Segunda Guerra Mundial, el uso de este edificio fue disminuyendo y se nota el paso de los años por él.

En la actualidad, han sabido aprovecharlo para dar cabida a algunas exposiciones de arquitectura o de arte moderno. Ese aspecto descuidado que caracteriza las instalaciones, lo hacen un lugar más que interesante para exponer obras y un buen reclamo para los curiosos y/o amantes de la fotografía. Cantidad de rincones, detalles… en los que capturar una instantánea diferente.
El patio central que separa algunos de los bloques es recorrido por los visitantes en una de las últimas exposiciones que visité. De un lado a otro, la actividad vuelve a estar presente en el viejo edificio. Me pregunto cómo sería el ambiente cuando el edificio funcionaba a plena actividad y muchos de los edificios que vemos por detrás, aún no existían.

Un lugar para perderse unas cuantas horas entre sus muros. Parece como si la gente se mantuviese más en silencio de lo habitual, recorriendo los pasillos, el crujir de la madera en algunas escaleras con el sube y baja de la gente y las alambradas que son testigos mudos del paso de los años.

Con carteles que nos advierten a nuestro paso… aunque ahora sin peligro de adentrarnos en una zona “prohibida”.

Nos vamos adentrando más y más entre los bloques del edificio, quedando atrás la estación de policía y metidos de lleno en la zona de la prisión. El ambiente se vuelve un poco más oscuro, nos paseamos por el interior de la zona de celdas que está repartida en dos pisos. Más silencio aún, sólo el sonido de algunos flashes y disparadores lejanos. Una experiencia interesante como pocas.


Seguro que no será la última vez que me recorra el interior de estas instalaciones con alguna nueva exposición que habiliten en su interior. Espero que por el bien del legado de la ciudad, el edificio recupere su esplendor y se le de un buen uso, bien como centro cultural, para albergar futuras oficinas del gobierno (algo leía al respecto) u otro fin que tengan en mente las autoridades de la ciudad.
¿Les hace un paseíto?
Cheung Chau
nov 4
Desde que había leído el post de Alberto, me había quedado con ganas de pisar esta isla, una de las cuantas existentes en el territorio de Hong Kong. A tan sólo una media horita desde los muelles de Central, nos plantamos en la isla de Cheung Chau, el lugar perfecto para hacer una escapada durante el fin de semana o un día entre semana si nuestro trabajo nos lo permite o aprovechar algún festivo.
No fuimos los únicos que pensamos lo mismo aquel día. A la hora de coger el ferry, ya se podrán imaginar las colas de gente, pero despacito y buena letra como se suele decir, cupimos en el primer barco que llegó y a echar una cabezadita durante el trayecto, aunque a veces interrumpida por algunos niños correteando por los pasillos del barco pero una travesía agradable.
Tiempo de bajar el ritmo y disfrutar de un ambiente distinto al que nos acostumbra el centro de Hong Kong (la isla y Kowloon). Una de las principales actividades de la gente que vive en la isla, es la pesca. Ante nuestros ojos cantidad de barquitos pesqueros anclados y a la espera de una nueva travesía para capturar pescadito y/o marisco por los alrededores. Ese día que era festivo, aprovechar para reunirse con la familia y descansar.

La venta del pescado seco está a la orden del día. A medida que vamos caminando nos encontramos con algunos paneles con las tiras de pescado dejadas al sol para secarse. Ya saben que los “frutos” del mar en estado seco, son muy apreciados para la elaboración de sopas o algunos simplemente a modo de aperitivo.

A pesar de estar bastante concurrido el centro donde hay bastantes restaurantes uno tras otro en los que disfrutar de algunos platos de pescado y marisco a precios bastante razonables, además de, arroz frito, verduras.. y acompañados de un buen refrigerio o sino té, que siempre entra bien. Nos ibamos alejando y la gente desaparecía de repente o aparecía de forma más espaciada.

Había gente que prefería ir estirando las piernas como nosotros o las chicas que vemos más adelante en esta foto. En cambio, los había que preferían ser llevados, disfrutar de la brisa mientras otros pedaleaban. Eso sí que es vida, no? ![]()

Una playita que invita a remojarse los pies por la orilla o sentarnos en las rocas poniendo la mirada perdida en el horizonte. A pesar de ser un día algo caluroso, yendo por la sombrita se estaba bastante bien o sino aprovechar los rayos del sol, parecía que el verano aún no quería decirnos adiós.


Continuar caminando a lo largo de la costa y de repente ver un camino que invita a empezar a subir, habrá que hacer caso al instinto de la curiosidad y subir poco a poco. Una cuesta empinada de cemento con abundante vegetación a cada lado. Inicialmente no se podía ver demasiado, pero conforme ibamos subiendo la cosa iba mejorando bastante..

Incluso nos encontramos nuevos amigos por el camino
A pesar de invitar a que se viniera con nosotros, ella prefirió quedarse bien pegadita a la red. Igual Lorco hubiera querido intimar más con ella para añadirla a su colección. El tamaño bastante considerable de nuestra amiga es digno del mismísimo cómic de Spiderman, pero no estaba por la labor de comprobar si su picadura me diera algunos superpoderes, jaja, y luego treparme por los rascacielos de Central.

Una vez llegado al punto más alto del camino, tocaba el descenso. Poco a poco iban apareciendo las casas por el camino, y cualquiera diría que no estamos en cualquier pueblecito de nuestra geografía española, un entorno muy rural y acogedor.

Algunas tiendecitas que nos encontramos, como esta panadería, ya estamos de nuevo en el núcleo de Cheung Chau y sólo es cuestión de poco que nos encontremos de nuevo con la gente que llena sus calles. Algunas haciendo compras, otras pensando en qué restaurante entrar a tomar algo o simplemente paseando, mezclándose con el resto.


Parece que nuestro paseo está llegando a su fin, pero justo a tiempo para la hora de la merienda. Nos meteríamos en el primer restaurante que vimos y a disfrutar del fresquito del ventilador acompañado de un té frío o quizás picar algo de comer? mmmm….

El refrigerio después de la caminata, era el punto perfecto para casi terminar el día. Afuera, parece que el sol se dispone a ocultarse, los últimos rayos y las sombras que se empiezan a hacer más presentes. Momento de enfilar hacia los muelles para coger nuestro ferry de vuelta.

Pero como se suele decir, la noche es joven. Un día festivo y siendo viernes, aún quedaba por ver los fuegos. Eso sí, después de estos podíamos dar el día por terminado y recogernos.
Un nuevo rincón de la ciudad menos por explorar, aunque seguro que repito la visita. No obstante, en esta ocasión no llegamos a visitar las cuevas del pirata y eso sí que no me lo dejo para la próxima.
Ampliando
oct 26
Hacía tiempo que no paseaba por la zona de los muelles de Central (cámara en mano), y es increíble lo rápido que avanzan las obras en esa zona. La verdad no sabría decir cuándo empezaron, si acaso un año y algo, apenas 2 años. Ahora donde antes había agua, ahora es terreno ganado al mar. Una nueva carretera nos lleva directamente hasta Wan Chai en apenas un par de minutos, consiguiendo descongestionar el tupido centro de las calles de los alrededores del distrito de Central. Buenos atascos en hora punta, ufff.
Al fondo juntitos tenemos algunos de los edificios emblemáticos de la isla que quedan a unos cientos de metros desde el puente que nos lleva hasta los muelles donde poder coger el Star Ferry a TST o resto de barcos a las islas de la periferia (Lantau, Lamma, Cheung Chau…)
Las máquinas se toman el descanso merecido, para eso se hizo el fin de semana y el domingo. En silencio son testigos del paso de los turistas y el correr de la brisa en una tarde de domingo. Ojalá que no sea lunes seguro están pensando algunas de ellas, horror!! y dentro de nada tenemos Halloween y todo.

Me pregunto lo que durará este agujero así. Seguro que dentro de un par de semanas ha desaparecido y tenemos tierra firme de por medio. Parece que todo va cogiendo forma y seguro que cuando nos vayamos a dar cuenta estará todo dispuesto para el uso y disfrute de los ciudadanos.

Los materiales de construcción esperan su turno, ellos no tienen prisa desde luego. Y si nos pusiéramos a pensar cuántos ladrillos, tuberías, litros de cemento… se gastan en obras como estas. Indagando un poco en el departamento de Ingeniería Civil y Desarrollo, he dado con el proyecto en cuestión, para los que quieran ver con más detalle.

¿Igual un día se llegarán a tocar la isla de Hong Kong y la península de Kowloon? ¿ustedes que creen? aún queda agua de por medio pero quitando eso, creo que igual le quitaría el encanto a la bahía de Hong Kong y el puerto Victoria. No sería tan fácil al ser una zona con bastante tráfico marítimo. Dejaremos la pregunta en el aire a ver qué ocurre.
Día de playa
ago 3
Vamos a hacer las comprobaciones previas:
¿Cholas? -> OK

¿Flotador? -> OK

Y claro, no puede faltar el bañador y la toalla para tener el equipo al completo. De resto, siempre podemos apañarnos de camino a la playa que seguro nos encontramos con algún puestito y comprar cosas de última hora (pelota de playa, frisbee, palas…)

O sino, alquilar una sombrilla. Que luego empieza a pegar el sol de lo bueno y a veces con la cremita no es suficiente y hay que ser precavidos, ¿no les parece? Y ya puestos igual alguna sillita para echarnos una siesta de las buenas. Seguro que se lo están imaginando y qué bien pinta ![]()

El lugar elegido para pasar el día: la playa de Big Wave Bay situada en la zona sur-este de la isla de Hong Kong, según se aprecia en el mapa que muestro a continuación. ¿Forma de llegar? Pillamos la línea azul (Island Line) del MTR hasta la parada de Shau Kei Wan y dirigirnos hacia la salida de la parada de guaguas. Pillamos un minibus que hace paradas en la playa de Shek O y luego en la de Big Wave, se tarda alrededor de unos 20 minutos si no recuerdo mal.
Llegamos a la playa y toca buscar nuestro sitio para instalarnos, quizás un poco más arriba cerca de la sombrita de los árboles o bien algo más abajo tirando hacia la orilla. Para ser domingo había gente en la playa, pero sin llegar a estar apelotonados, con lo que se agradece.

No veas como estaba de animada la playa: gente charlando, jugando, paseando o simplemente sin hacer nada con la vista puesta en el horizonte (como yo) y disfrutar del día playero, ¿qué más se puede pedir?



De vez en cuando darme algún bañito, vuelta a la toalla y así unas cuantas veces, pero tenía la curiosidad de ver cómo serían las vistas un poco más arriba siguiendo un camino cercano a la playa. Dicho y hecho, cámara en mano y con nueva dosis de cremita, porque no veas como pegaba el sol en esos momentos, y allá vamos. Empezamos a recorrer el camino y nos vamos alejando de la playa dejando a nuestras espaldas una de las torres de los socorristas, las sombrillas se van haciendo más pequeñas y seguimos el ascenso…

¿Querías escalones? toma unos cuantos y a seguir tirando pa´rriba que aún queda una buena pechada, sin prisa pero sin pausa. Desde luego un buen ejercicio y disfrutando del paisaje a nuestro alrededor, subiendo más y más arriba.

Desde luego que está mereciendo mucho la pena la caminata, aunque la verdad no iba con el calzado adecuado (leáse cholas), pero eso no me quita el seguir subiendo y divisar vistas como estas. La playa se iba alejando a cada paso y mientras tanto me veía rodeado de verde y las montañas se acercaban. Y en mi mente sólo queda seguir subiendo para ver qué se “esconde” al final del camino que parece no tener fin…


La gente apenas se puede ver ya, puntos diminutos nadando en el agua y el colorido de las sombrillas.


Después de media hora ya llevaba una sudada considerable y me planteaba cuánto más camino tenía por delante, y con alguna indicación en el camino, pero sin saber la distancia que era una incógnita. Había ganas de echarse algo del líquido elemento pero eso implicaba tener que volver al campamento base en la playa y dejar el camino a medias.

Es hora de iniciar el camino de retorno. Una caminata que ha servido a modo de aperitivo, y es que seguro que cuando vuelva la próxima vez por esta playa y mejor preparado, habrá que repetir esta ruta hasta el final. Las vistas y el entorno por sí solos, merecen mucho la pena. Uno de los “secretos” que esconde la ciudad de Hong Kong y que hay que descubrir a través de sus múltiples senderos.
Queda menos
jul 16

Parece que se va acercando la fecha en la que abran al público el que será el hotel situado en el edificio más alto de la ciudad: el nuevo Ritz-Carlton. Y el edificio en cuestión es: el ICC (International Commerce Centre), ubicado en Kowloon, el nuevo dominador en el panorama arquitectónico de la ciudad. Si algunos recuerdan, el edificio más alto era: el IFC ubicado en la isla de Hong Kong, el cual tiene una altura de unos 420 metros pero que se ve superado por el nuevo gigante de la ciudad con casi 490 metros. Queda pendiente reportaje sobre este nuevo “inquilino” entre nosotros.
En lo alto del ICC es donde estára este nuevo hotel. Anteriormente contaba con edificio propio en la zona de Central-Admiralty pero decidieron trasladarse a estas nuevas instalaciones que faltará muy poco para el uso y disfrute de los visitantes y ciudadanos. Abarca desde la planta 102 hasta la 118 que es la parte más alta del edificio.

Con un total de más de 300 habitaciones, varios restaurantes, además de, un spa; seguro que se convierte en punto de referencia en lo que a alojamiento se refiere. Algunos rumores escuché de que tendrá un sky bar, que puede resultar más que interesante. Disfrutar de una copa en la noche hongkonesa o un almuerzo en un soleado día de verano al fresco de las alturas, ¿no pinta mal verdad?
Desde casa por las noches he visto cierta actividad en lo alto, todo apunta a que estén acelerando los trabajos para hacer la inauguración cuanto antes. Estaremos atentos para cuando esta se produzca y como no, habrá que ir a visitarlo cuando se pueda y ver las impresiones
Estrenamos mes
jul 6
Después de un parón de unos días con festivo de por medio, ya estamos en pleno mes de Julio y en una nueva semana. ¿Qué podemos comentar del fin de semana? el tiempo sobre todo está siendo tremendo y que dure, que dure. Es la temporada de los boat trips, tiempo de refrescarse y disfrutar de la playa. El más inminente es este fin de semana pero seguro que a lo largo de estos meses alguno que otro más cae.

Verano, tiempo en el que la actividad laboral cesa un poco para alivio de muchos aunque para otros se intensifica en estos meses sobre todo en aquellos lugares donde la gente vaya a pasar sus vacaciones. Ya sé que las cosas por España no están todo lo bien que deberían pero un descansito de la rutina laboral no viene mal, aunque sea de fin de semana, no?
Por lo pronto el calorcito está apretando en la ciudad y el sol brilla, esperemos que dure una temporadita aunque no nos podemos olvidar de la temporada de tifones que pueda aparecer el día menos pensado (mejor lo digo en voz bajita). Por cierto, ¿cómo se les presenta el veranito a ustedes? quizás haya planes de viaje, escapaditas de fin de semana a algún lugar cercano o quizás una estancia algo más prolongada a un destino algo más lejano… a disfrutarlo de una forma u otra y sobre todo, refrescarse bien cuando los calores aprieten.












