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Al rico dim sum
may 6
Siempre hay cosas que descubrir en esta ciudad, falta de tiempo para poder conocer todos o casi todos los restaurantes de la ciudad. Hay sitios que están hoy y mañana de repente están en obras, pasan unos días y tenemos un nuevo local, es la oferta y la demanda. En cambio hay sitios que se ganan una reputación y permanecen con el paso de los años. Es el caso del restaurante: Din Tai Fung (鼎泰豐). Con bastante fama por su dim sum, especialmente los dumplings al vapor aunque la carta tiene bastante donde elegir (arroz frito, noodles, pollo…) y tendremos que pensárnolo un poquito.

Aviso: vamos a tener que esperar un ratito, la cola es algo inevitable en este lugar y especialmente si vamos durante el fin de semana. Por suerte, no tuvimos que esperar en exceso y mientras tanto aprovechamos apra dar un vistazo al menú e ir apuntando los platos, así vamos ganando tiempo una vez sentados en la mesa
Al cabo de unos 15-20 minutos ya tenemos nuestra mesa, aunque también cabe la opción de compartir la mesa con otras personas; a gusto del consumidor.
No pueden faltar algunas salsas para acompañar con los platos, como el vinagre de arroz, salsa de soja o de chili. El vinagre mezclado con un poquito de jengibre le da un saborcito distinto a los dumplings o con un ligero toque picante del chili para la gente de paladar fuerte.

En total son 6 platos los que hemos pedido, pero a continuación podrán ver que la cantidad es más que suficiente compartiendo entre dos personas. Raciones generosas pero sin llegar a ser excesivas. Arrancamos con un pollo borracho (Drunken chicken in white wine). El plato se sirve ligeramente templado tirando a frío, la textura del pollo es muy suave y el juguito le da un toque perfecto. Recomendable este plato.

Seguimos con unos dumplings al vapor con verduritas y cerdo. Ahora es el momento de mojar el dumpling en el vinagre, dándole ese puntito. Muy buenos!

De este plato, sólo pedimos uno para probar ya que con el resto de platos iba a ser más que suficiente. Este “bollo” con carne de cerdo y algo de caldito, solitario en su cestita, listo para ser devorado ñam ñam… Esta vez si aproveché para sacar una foto del interior, eso sí, mordiendo con cuidado de no quemarnos.


Por si no había quedado claro el tema de los dumplings, repetiríamos con una nueva variante pero esta vez sólo con verdurita en su interior y bañados con una salsita de chili muy gustosa, para nada picante, lo justo para no hacernos sufrir; si los dumplings anteriores estaban buenos, estos aún mejores. Aunque en la foto no se aprecia, el tamaño de la masa era algo mayor, hasta parecía como si tuvieran falda
en comparación con los otros de aspecto similar a empanadillas, muy bien formaditos.

Pero la cosa aún no termina, nos quedarían los dos últimos platos. Unos noodles con cebollita caramelizada y un señor arroz frito con sus buenas gambas. Una muy buena forma de terminar nuestra comida. Añado un truco: aprovechar un poquito de la salsita de los dumplings anteriores y mezclar con el arroz frito, una triunfada en toda regla!


El té en abundancia entre bocado y bocado, y luego reposar un poquito al término de tan ricos platos. Más que satisfechos y el haberme quitado la espinita de probar este sitio del que había oído hablar bastante pero aún no había tenido ocasión de visitar. Todo apunta a que repetiremos un día de estos, sitio perfecto para llevar a nuestra visitas y disfrutar de buena comida y a buen precio.
Para más señas, el restaurante al que fuimos es el situado en Tsim Sha Tsui en Cantón Road en la 3ª planta del centro Silvercord.
Si lo prefieren y se da el caso de que están por la isla de Hong Kong, pueden acercarse al otro que se encuentra en Causeway Bay. Si ven colas, no se apuren. Coger número, acomodarse hasta que llegue nuestro turno y luego sólo toca disfrutar. Merece la pena esperar y estando en fin de semana, las prisas se aparcan. ¡Viva el dim sum¡
En guagua
abr 14
Nada como estar un poquito más por encima del nivel de la calle para que nuestra percepción cambie un poco. Si es que somos “animales” de costumbres e incluso en una ciudad como Hong Kong, tan vertical, con la vista al frente se nos pasan algunos detalles que están más arriba.
Eso me recuerda que Pau observaba un dato: ¿por qué algunos carteles están en rojo y otros en azul? Con la pregunta en mente y habiendo observado lo que indica uno y otro, llego a la conclusión que el rojo es para los lugares turísticos y el azul para estaciones de metro, guagua, subterráneos… Curioso el apunte.

La calle Nathan Road, digamos casi infinita, que se extiende desde Tsim Sha Tsui hasta Prince Edward. Un buen pateo en toda regla, donde se alternan edificios de viviendas, comercios, hoteles, restaurantes… Las calles perpendiculares que desembocan a esta, estrechitas y que se pierden a lo lejos.


Gente que viene y va o hace tiempo a que aparezca la guagua que los lleva de vuelta a casa. La actividad por esta calle es una constante, y da igual que sea fin de semana, noche o día. Es el eje de la zona de Kowloon.

Cualquier esquinita es buena para poner un negocio. Nadie como la gente de Hong Kong para aprovechar el espacio

Nada como un paseo en guagua por esta zona u otras de los alrededores, bien en Kowloon o por la isla de Hong Kong. A parte de ir más cómodos, nos permite “espiar” cómo transcurre la vida por las calles de una forma más discreta, a pesar de que la pasión por la fotografía es algo que sucede con bastante naturalidad en esta ciudad. Detalles que no dejan de sorprender por muchas vez que se pase por los mismos sitios, siempre habrá algo que “salte” ante nuestros ojos.
Sencillito
abr 13
Uno se ve con ganas de comer después de haber estado pateando un buen rato, el sol parece que aprieta más y los restaurantes escasean por la zona. El desayuno de aquel día hacía tiempo que estaba más que digerido y el cuerpo nos estaba pidiendo algo más de sustancia. Alberto hacía uso de la guía para ver si daba con algún restaurante próximo pero esta vez no había suerte, teníamos que improvisar. Al poco nos encontramos con un sitio muy local a la vuelta de una esquina, ni el menú en inglés pero al menos con fotos que eso siempre ayuda.
Nos sentamos a la mesa, Coca Cola fresquita frente a nosotros mientras esperamos que lleguen nuestro plato. A la vista además de unas botellas de agua, condimentos varios para darle un toquito distinto a nuestra comida. Mejor no pregunten qué es lo que había en el vaso con el logo de Fanta (¿años 60?), pero con el colorcito y oliendo un poco, sabemos que es potente. Más de lo mismo en los otros envases..

¡Buenoo! la comida ya está aquí, vamos allá ¿Qué habrán pedido estos dos muchachos? una “especie” de tortilla con algo de verduritas, brotes de soja, además de algunas gambitas y mejillones. De aspecto y sabor crujiente, aderezada con un toque de salsita picante pero suavita, nada que ver con la que comentaba anteriormente, aunque antes probar un poquito para no llevarse una sorpresa ![]()

Desde luego que el plató entró de maravilla. Calmada nuestra sed y nuestro apetito, ahora podíamos reposar un poco la comida al fresquito de los ventiladores del local. En los alrededores todo muy tranquilo, mientras el cocinero seguía afanado preparando algunas tortillas más, gente que esperaba su pedido para llevarlo a casa. Algunas personas más comen en silencio sus noodles, hay intercambios de miradas y sonrisas. Creo que son pocos los extranjeros que habían pasado por ese pequeño local, quien sabe cuándo vendrán los próximos.
Si es que a veces, las cosas más sencillas resultan ser las más ricas, ¿no les parece? seguro que el día de hoy habrá sido otro más en los que “tortillas” y noodles habrán sido despachados a más clientes y sin perder la sonrisa. A veces no hace falta hablar el mismo idioma, un simple gesto basta.
Rutita en bici
dic 9
El pasado fin de semana, me ofrecieron la posiblidad ir de ruta en bici por la isla de Lantau. El punto de encuentro era en Mui Wo, con lo que cogiendo una guagua (línea 3M) desde Tung Chung, llegué allí en media hora escasa. Mi amiga estaba esperando, ir a coger las bicis y prepararnos para la ruta (Chi Ma Wan trail)
Siendo sincero, me esperaba que fuera un paseo pero lejos de todo eso, una ruta bastante exigente que nos llevaría unas 4 horas según me comentó al principio. Con las piernas un poco molidas del entrenamiento de un par de días antes, pero el ejercicio en la bici vendría bien para descargar las piernas y quitarme las poquitas agujetas que tenía. Primero dimos una vuelta de reconocimiento por los alrededodes de Mui Wo para luego dirigirnos hasta el inicio de la ruta. Camino estrechito que empezaba en lo alto de la montaña con lo que previamente tuvimos que colgarnos las bicis para alcanzar ese punto y luego la cosa ya pintaba más fácil, en principio.
Un camino de tierra, aunque con algunas partes asfaltadas, piedritas de vez en cuando… de todo un poco. Zonas llanas, descensos en los que te dejabas los frenos y luego algunas cuestitas que quitaban el aliento. De cuando en cuando hacer un paradita para repostar líquidos y sobre la marcha continuar. En esta foto una de esas paraditas que hicimos después de habernos tragado una cuestita previa, rompepiernas desde luego…

Lo mejor de todo, el paisaje que nos ibamos encontrando a nuestro paso. Una pequeña presa con este puentecito para pasar hasta el otro lado y seguir la ruta monte a través. Encontrarnos con alguna gente en bici o bien de caminata, y es que el día sin hacer demasiado calor, era perfecto para disfrutar de la montaña.


Lástima que no llevase conmigo la réflex, pero yendo con la bici era mejor llevar poco peso. Al menos el móvil resolvió y cuando iba cogiendo algo de ventaja respecto a mi compañera de ruta, podía parar un poquito y sacar un par de fotos aquí y allá. Bonitas vistas hacia el sur, con la playa de Pui O escondida hacia la derecha, y lugar de paso habitual de los ferrys que van hacia Macao. Como se puede ver, no estaba especialmente soleado el día, pero no por ello había que descuidarse que se notaba el calorcito después de un rato en el cuello, jeje.

Y como no, ante todo bien protegido que con tanta roca de por medio, nunca se sabe.

Cosas curiosas como encontrarnos con alguna señal algo “fuera de lugar”, como esta: prohibidos los coches y/o motocicletas. Lo de las motos lo entiendo, pero coches? sólo hay que ver lo ancho del camino ![]()

O también las indecisiones: ¿izquierda o derecha? seguimos en dirección a Pui O. La mayor parte de la ruta la habíamos superado, con sus tramos más difíciles habiéndolos pasado a pie debido a lo complicado del trazado con las rocas o zonas de bajada empinadas. Mientras tanto tirando pa´lante, con alguna playita perdida de por medio o con casas abandonadas, y prácticamente solos en esta parte del camino.



De repente algunos tramos más de escalones un tanto complicados con lo que toca desmontarnos para seguir a pie. Y al poco el camino que se vuelve a hacer llano. Más abajo se podía escuchar el sonido del paso de los coches cada vez más cerca, eso quería decir que la carretera estaba cerca, y prueba casi superada…


Desde luego que no me puedo olvidar de mi compañera de fatigas en ese día que se portó como una campeona. Me hizo recordar mis buenos tiempos pedaleando por las calles de Santa Cruz o algún paseito hasta la playa, y es que hacía la tira desde que no pillaba una bici. No hay que perder las buenas costumbres, verdad?

El cansancio se iba notando y más aún cuando nos quedaba por afrontar una buena pechadita yendo de vuelta hasta Mui Wo, pero nos lo tomamos con calma. Tramos a pie y otros sobre la bici haciendo uso de la marcha más ligera posible, aún así parece que la cuesta se resistía pero pronto alcanzaríamos la “cima” y luego una bajadita que nos dio alas hasta llegar nuevamente al centro de Mui Wo. En nuestras mentes sólo una cosa: comer.
Buscar un sitio tranquilo y al fresquito: OK

Cervecita como dios manda: OK

El resto ya vino (y se fue) en menos de lo que canta un gallo. Y lo rico que estaba todo: Ensaladita de pollo, pizzita y tampoco podía faltar un postrito ![]()



Nos quedamos más que satisfechos. Ya sólo nos faltaba café y puro para empezar la sobremesa, jeje. El broche final para una buena jornada de ruta en la montaña. Habrá que repetir, no? la ruta.. aunque la comida tampoco me importaría.
Cheung Chau
nov 4
Desde que había leído el post de Alberto, me había quedado con ganas de pisar esta isla, una de las cuantas existentes en el territorio de Hong Kong. A tan sólo una media horita desde los muelles de Central, nos plantamos en la isla de Cheung Chau, el lugar perfecto para hacer una escapada durante el fin de semana o un día entre semana si nuestro trabajo nos lo permite o aprovechar algún festivo.
No fuimos los únicos que pensamos lo mismo aquel día. A la hora de coger el ferry, ya se podrán imaginar las colas de gente, pero despacito y buena letra como se suele decir, cupimos en el primer barco que llegó y a echar una cabezadita durante el trayecto, aunque a veces interrumpida por algunos niños correteando por los pasillos del barco pero una travesía agradable.
Tiempo de bajar el ritmo y disfrutar de un ambiente distinto al que nos acostumbra el centro de Hong Kong (la isla y Kowloon). Una de las principales actividades de la gente que vive en la isla, es la pesca. Ante nuestros ojos cantidad de barquitos pesqueros anclados y a la espera de una nueva travesía para capturar pescadito y/o marisco por los alrededores. Ese día que era festivo, aprovechar para reunirse con la familia y descansar.

La venta del pescado seco está a la orden del día. A medida que vamos caminando nos encontramos con algunos paneles con las tiras de pescado dejadas al sol para secarse. Ya saben que los “frutos” del mar en estado seco, son muy apreciados para la elaboración de sopas o algunos simplemente a modo de aperitivo.

A pesar de estar bastante concurrido el centro donde hay bastantes restaurantes uno tras otro en los que disfrutar de algunos platos de pescado y marisco a precios bastante razonables, además de, arroz frito, verduras.. y acompañados de un buen refrigerio o sino té, que siempre entra bien. Nos ibamos alejando y la gente desaparecía de repente o aparecía de forma más espaciada.

Había gente que prefería ir estirando las piernas como nosotros o las chicas que vemos más adelante en esta foto. En cambio, los había que preferían ser llevados, disfrutar de la brisa mientras otros pedaleaban. Eso sí que es vida, no? ![]()

Una playita que invita a remojarse los pies por la orilla o sentarnos en las rocas poniendo la mirada perdida en el horizonte. A pesar de ser un día algo caluroso, yendo por la sombrita se estaba bastante bien o sino aprovechar los rayos del sol, parecía que el verano aún no quería decirnos adiós.


Continuar caminando a lo largo de la costa y de repente ver un camino que invita a empezar a subir, habrá que hacer caso al instinto de la curiosidad y subir poco a poco. Una cuesta empinada de cemento con abundante vegetación a cada lado. Inicialmente no se podía ver demasiado, pero conforme ibamos subiendo la cosa iba mejorando bastante..

Incluso nos encontramos nuevos amigos por el camino
A pesar de invitar a que se viniera con nosotros, ella prefirió quedarse bien pegadita a la red. Igual Lorco hubiera querido intimar más con ella para añadirla a su colección. El tamaño bastante considerable de nuestra amiga es digno del mismísimo cómic de Spiderman, pero no estaba por la labor de comprobar si su picadura me diera algunos superpoderes, jaja, y luego treparme por los rascacielos de Central.

Una vez llegado al punto más alto del camino, tocaba el descenso. Poco a poco iban apareciendo las casas por el camino, y cualquiera diría que no estamos en cualquier pueblecito de nuestra geografía española, un entorno muy rural y acogedor.

Algunas tiendecitas que nos encontramos, como esta panadería, ya estamos de nuevo en el núcleo de Cheung Chau y sólo es cuestión de poco que nos encontremos de nuevo con la gente que llena sus calles. Algunas haciendo compras, otras pensando en qué restaurante entrar a tomar algo o simplemente paseando, mezclándose con el resto.


Parece que nuestro paseo está llegando a su fin, pero justo a tiempo para la hora de la merienda. Nos meteríamos en el primer restaurante que vimos y a disfrutar del fresquito del ventilador acompañado de un té frío o quizás picar algo de comer? mmmm….

El refrigerio después de la caminata, era el punto perfecto para casi terminar el día. Afuera, parece que el sol se dispone a ocultarse, los últimos rayos y las sombras que se empiezan a hacer más presentes. Momento de enfilar hacia los muelles para coger nuestro ferry de vuelta.

Pero como se suele decir, la noche es joven. Un día festivo y siendo viernes, aún quedaba por ver los fuegos. Eso sí, después de estos podíamos dar el día por terminado y recogernos.
Un nuevo rincón de la ciudad menos por explorar, aunque seguro que repito la visita. No obstante, en esta ocasión no llegamos a visitar las cuevas del pirata y eso sí que no me lo dejo para la próxima.
Mi menú
oct 28
Igual muchos se preguntan: ¿qué comerá Javier todos los días por aquellas tierras? Por lo general, y sabiendo que estoy en China, la gente tenderá a pensar que hay poco más a parte del arroz y/o los noodles (fideos). En verdad, es parte esencial de la dieta diaria y principalmente el arroz que como mínimo comen una vez al día o sino dos.
A continuación, un plato sencillo pero rico a la vez del que ya he hablado en otras ocasiones. Seguro se saben ya el nombre, no? lo podemos encontrar dentro del menú diario de una de las cadenas principales de restaurantes y en muchos más sitios.

Y quién dice que no a un buen tazón de noodles en sopa, acompañado de carnita y verduras. Ahora que el tiempo fresquito se va metiendo más, no vean que bien sienta. Tampoco me puedo olvidar del “inicio de la temporada” de hot pot. Tampoco hace falta que estemos en otoño, cualquier época del año es buena para comerlo, sino vean cómo disfrutó Alberto con sus amigos en pleno mes de agosto

Sin olvidarnos de las comidas más fresquitas como en el caso del sushi. Bandejitas de todo tipo para elegir: sólo de salmón, atún o un mix. Acompañado de un refresquito o juguito, cuando los calores del verano aprietan es lo mejor. Que levante la mano a quien no le gusta el sushi.. que los habrá y es respetado, desde luego.

¿Y qué pasa con la comida casera? también hay hueco para algún que otro día el llevarte un tupper con algo de pasta, un poquito de pollo con arroz o lo que a uno se le ocurra. Está claro que puede ser algo más “trabajoso” pero nos ayuda también en el tema económico, que tampoco se puede estar yendo siempre a comer fuera a pesar de que los precios sean bastante competitivos en algunos sitios.

Dieta variadita, mezcla entre oriental y occidental, ¿no está mal verdad? Por supuesto, muchas veces desearía mandarme un buen plato de potaje, un rancho canario o unas lentejitas. Sólo de pensarlo… y es que como la comida de las madres y las abuelas, no hay nada que las pueda igualar. Por lo menos saben que me alimento bien y me mantengo sanito
Hora punta
oct 14
¿Cuando es la mejor hora para ir a comer? eso depende de a quien se lo preguntes. Desde luego que entre las 12.30 y casi las 2 de la tarde, buscar hueco para el almuerzo se antoja algo complicado ya que es cuando todas las oficinas de los alrededores deciden salir a la vez a comer y los restaurantes de los alrededores se ponen imposibles.
Los estándares de Hong Kong son digamos, a la inglesa. Me acuerdo de mis veranos en Inglaterra con ese packed lunch que me preparaba la familia con la que me quedaba y a eso de las 12-12.30, paradita para comer y descansar de las clases.
Mis costumbres en lo que respecta a horarios de comida, han variado ligeramente aunque lo que respecta al almuerzo sigo en modo spanish, a partir de las 2-2.30 de la tarde y en parte para evitar la gente en la hora punta, con lo que se disfruta de más espacio y tranquilidad. También es una buena excusa para aprovechar la “hora de la merienda” (tea time) que en muchos sitios a partir de las dos y media de la tarde, se pueden encontrar algunas ofertas de menús un poquito más baratos
No obstante, desde mi punto de vista, los hábitos de comer de la gente en Hong Kong han ido cambiando, o bien por los horarios de trabajo o las preferencias personales. Da igual la hora que sea, que te podrás encontrar con gente disfrutando de un plato de arroz, noodles o bien un club sandwich (en Café de Coral por ejemplo).
¿A qué hora les gusta ir a comer? ¿Juntarse con todo el mundo o aguantar la hora de la comida hasta un ratito más tarde que no se note tanto gentío?
Hoy que he quedado con una amiga que ha empezado a trabajar por la zona, hemos ido de 1 a 2. Se imaginarán cómo estaban los sitios, no? hemos tenido suerte y pillar una mesita nada más llegar. Constante entrada y salida de clientes en el restaurante. En el tiempo que estuvimos nosotros, dos caras distintas en frente nuestro. El que no corre, vuela ![]()

Buen apetito a todos. Desayuno, almuerzo, merienda, cena y/o tentempié
La polémica
sep 20
No sé si muchos habrán tenido ocasión de probar la sopa de aleta de tiburón (shark fin soup), pero seguro que el nombre no les resulta extraño del todo. Es un plato bastante apreciado en la gastronomía china, según dicen por las cualidades que tiene la aleta. Sin embargo, hay quienes opinan que debería de dejarse de comer porque esta práctica amenaza que un día desaperzcan los tiburones de nuestros mares y el ecosistema se vea afectado seriamente.
En la época antigua, era un plato reservado sólo para los reyes y la gente noble. Según la tradición china, parece que la aleta tenía poderes curativos con el cáncer, pero es algo que se ha desmentido. También se dice que es capaz de curar otras enfermedades como aquellas relacionada con alergias de la piel o el dolor de las articulaciones, pero aún no se ha terminado de demostrar.
Aquí se pueden ver algunos ejemplares de aletas de tiburón ya secadas y listas para vender. Este ingrediente también tiene un coste bastante elevado al igual que el abalone. Es otro de los productos habituales en las tiendas de pescados seco. Según la calidad de la aleta, esto repercutirá en el precio final.

Debido a que no resulta un plato barato, éste se reserva para las ocasiones especiales como en las bodas. Uno de los primeros platos es esta sopa que tiene este aspecto una vez ya preparada:
El fotógrafo establecido en Hong Kong: Alex Hofford, ha publicado recientemente este libro, además de un pequeño corto, sobre cómo se realiza la captura de los tiburones y el mercado de la aleta de tiburón en Hong Kong y otros lugares de Asia.
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Desde luego que no deja indiferente a nadie y da qué pensar. Si se pasan por su blog podrán seguir todo lo referido a este tema y según se sucedan más noticias al respecto.
En mi mente están los recuerdos difusos de cuando visité Londres por primera vez con mis padres en el año 87, mucho ha llovido desde aquel entonces. Me comentaron que uno de los sitios en los que comimos fue un restaurante chino donde tuvimos ocasión de probar este plato aunque creo que a mi no me entusiasmó mucho. Posteriormente y estando ya en Hong Kong la he tomado en algunas ocasiones especiales. De sabor la verdad que está buena pero siempre le queda a uno esa duda en el interior, ¿he hecho bien o mal?
¿Han probado la sopa de aleta de tiburón? ¿La probarían una vez aunque sea? Desde luego que habrá más platos con alguno de sus ingredientes que se pueda ver envuelto en cierta polémica como esta. El debate sigue abierto…



















