En tu mano

 

No se si conocían, pero una de mis aficiones a parte de los viajes, tecnología o fotografía, son los relojes. Siempre me han llamado mucho la atención las pequeñas obras de ingeniería que pueden llegar a ser algunas de estas joyas de muñeca. Creo que es un mundo que te encanta o bien te deja indiferente. Yo soy de los que disfruta como un niño mirando los escaparates de una relojería o las revistas especializadas.

Fue el otro día cuando hojeaba una de estas revistas hace unos días mientras tomaba un café, me llamaba la atención que habían puesto a la venta un modelo en edición limitada. La marca en concreto es Panerai, la cual tiene un estilo bastante inconfundible y conocida por sus relojes de gran tamaño. El modelo para esta edición limitada es el «Luminor 1950 10 Days GMT«, de movimiento automático, caja de 44mm y con una reserva de hasta 10 días. Una foto vale más que mil palabras.
 

Y la peculiaridad relacionada con la ciudad de Hong Kong, ¿habían adivinado ¡ de qué se trataba? pues en efecto, se trata del skyline de la isla y que se encuentra grabado en la parte posterior de la caja del reloj.
 

Seguro que para todos los amantes y/o coleccionistas de relojes, es una pieza que habrá captado su atención.
Por cierto, el número de unidades disponibles es tan sólo de 200 unidades. Además, no es sólo la ciudad de Hong Kong la elegida para esta edición especial sino que a la vez, la gente de Panerai ha querido hacer su pequeño homenaje a las ciudades de Taipei, Shanghai y Madrid. Y de precios… mejor no hablamos 😀

Si quieren conocer un poquito más a cerca de este reloj, no duden en hacer clic.
 

¿Me cambias?

 

A veces me he encontrado con que la gente me pregunta cuál es la mejor forma de llevar el dinero cuando se viaja a la ciudad, bien sea una parte en metálico o sino tirar en algunos momentos de tarjeta de crédito, creo que son las opciones que a uno se le pasa por la cabeza. Puede que en otros países que dispongan de menos cajeros automáticos, aunque creo que quedan pocos rincones de este planeta donde no haya «plantado» un cajero para que nos saque del apuro, ¿verdad?

En el caso de estar viajando por más países, digamos que antes hemos estado por China continental usando yuanes y el siguiente destino en nuestro viaje es pasar por Hong Kong. ¿Qué podemos hacer con el dinero sobrante? En el caso cuando llegue a la ciudad por primera vez, uno recurre a las oficinas de cambio del aeropuerto o sino buscar algún cajero. Si más adelante viéramos que el dinero cambiado no es suficiente, siempre podremos buscar las casas de cambio locales que se reparten por la ciudad, principalmente en zonas que son frecuentadas por los turistas, con grandes letreros que llaman bastante la atención.

Dos ejemplos: la primera de ellas en Jordan en la zona de Kowloon, justo en la esquina de Temple street…
 

O sino también en la isla de Hong Kong, en la zona de Wan Chai o sino en Causeway Bay de camino entre el Sogo y el centro comercial Times Square.
 

Dos sitios de bastante actividad y propicios para que la gente necesitada de cambiar divisas, puedan hacerlo con un cambio más favorable que el que podemos encontrar en el aeropuerto. Una transacción de lo más rápido para disponer de efectivo y pagar en tiendas, restaurantes, transporte… para todo lo demás y para evitar quedarnos pelados de efectivo, una tarjeta de crédito resuelve y pudiendo elegir si queremos que nos lo cobren en HKD o bien en Euros.

 

Cacharrita de barro

 

Nada mejor que empezar una nueva semana a base de una entrada culinaria. Ya sabemos lo mucho que cuesta empezar en lunes, pero poquito a poco se coge ritmo y apurando los días que le quedan a este mes de enero.

Un plato muy completo y bastante rápido de preparar. Ante todo que no falte el ingrediente principal: arroz, dispuesto en estas cacharritas de barro y a la espera del resto de ingredientes para cocinarse todos juntos. Nada mejor que tener apiladas algunas cacharritas para agilizar los trámites a la hora de preparar varias a la vez. Las tapas esperan su turno y para los curiosos que pasan por fuera del local, pueden darle un vistazo al menú dispuesto antes de decidirse a entrar o no.
 

 

La actividad es frenética, y el hombre encargado de controlar los fogones no para ni un segundo. Una nueva orden en marcha, una que está lista para llevar a la mesa. De igual forma, los clientes no paran de entrar y salir mientras los camareros buscan mesa y acomodan como pueden. Todo sea por el bien del negocio, actividad en estado puro.

Y en efecto, la «cocina» está por fuera del local. El lugar perfecto para que la gente que pase por allí, se animé a entrar al restaurante viendo antes cómo se cocina este plato. Una vez dentro, el espacio es ajustado y los clientes se acomodan como pueden. No es digamos el sitio más cómodo y relajado para estar comiendo, pero vale la pena que lo probemos, a pesar de no estar tan holgados como nos gustase.
 

Y el resultado después de unos minutos de espera, recién sacada del fogón y lista para comer, aunque mejor ir soplando un poquito que no veas como aguanta el calor la cacharrita. En concreto este de la foto, era con pollo, champiñones y unas verduritas, el arroz debajo y sólo hacía falta añadir un poquito de salsa de soja por encima, y remover. Listo para comer.
 

Para aquellos que quieran pasarse un día por el restaurante en cuestión, este se llama: Ming Yuen Noodle restaurant, situado en Soy street, una perpendicular a Sai Yeung Choi en Mongkok. Y con la magia de Google street view, hasta una foto del local por fuera. Imposible perderlo de vista 🙂
 


Ver mapa más grande

Les dejo con este «aperitivo» para empezar la semana. Igual me pillo uno a la noche cuando salga del gimnasio que me queda cerquita, quien sabe.

 

Luces y acción

 

El otro día quedaba con Álvaro (alias algogoku) que tras su paso por Corea del Sur donde coincidiría con mis buenos amigos Manolo y Alberto, le tocaba el turno a Hong Kong en su viaje por tierras asiáticas, no sin antes haber hecho una escala en Guangzhou donde lo recibiría Carla. Cuanta gente en tan poquitos días, verdad?

Como punto de encuentro: la estatua de Bruce Lee. Momento para dar un paseo por la Avenida de las Estrellas mientras hacíamos tiempo a que diera comienzo el show de las luces que cada día tiene lugar a las 8 de la noche. Con una duración de un poco más de 10 minutos, un despliegue de luces de algunos de los principales edificios del skyline de la ciudad acompañados con música para que las luces «bailen» a su ritmo.

Poco a poco los edificios se van presentando y el espectáculo da comienzo:
 

Las opiniones son para todos los gustos. Hay gente que le entusiasma, otros que igual se esperaban más o simplemente no les termina de gustar. Reconozco que esta vez me gustó más que las veces anteriores, será que presté más atención o el punto elegido para ver el espectáculo era más adecuado. La noche no estaba del todo despejada, pero los haces de los láser que salían de lo alto de los edificios junto con los focos creaban un bonito efecto en las nubes que cubrían el cielo.

Así que, si estás de paso por la ciudad y tienes un ratito, te puedes acercar hasta TST para verlo. Todos los días del año está disponible, a no ser que las condiciones meterológicas lo impidan como puede ser un tifón, de resto, la sinfonía de las luces cumple a su cita diaria. ¡Que de comienzo!