Despacito

 

Como otro año más y sobre estas fechas, semana arriba o semana abajo (lo que diga el calendario lunar), la tradicional entrada del Nuevo Año Chino. Toca ir a pasar unos días con la familia de mi novia a su pueblo. No somos los únicos que también haremos lo mismo, la estación de tren en Shenzhen está abarrotada de gente ansiosa de reunirse con los suyos, es la celebración más importante a la hora de recibir el nuevo año. Como había comentado hace poco, se da la bienvenida al año del dragón.
 

Hay que tomárselo con paciencia, pero a veces los chinos de esos tienen poca, pero no nos vamos a calentar por ello, que corran si quieren. Al final vamos a llegar todos al mismo tiempo. Nos tocó esperar casi 1 horita a qué llegase el tren (podría haber sido peor), y una vez sentaditos nos podemos relajar tomando un cafecito mientras escuchamos un poco de música. No es un trayecto muy largo, de apenas unos 45 minutos que pasan volando. Pero entre el trasiego desde que uno sale de casa hasta que llega a su destino, a lo tonto son sus casi 3 horas, pero al menos es un viaje que se hace de formas contadas y para ocasiones especiales como estas.
 

Hasta tenemos un simpático pasajero que de repente se asomó entre los asientos delanteros. Al principio no tenía una cara de muy buenos amigos (niño serio que no veas) pero al rato terminó ablandándose y eran todo sonrisas 😀
 

¿Cómo resumir los siguientes casi 4 días? mucho comer, más de descansar y algunos ratitos de ver la tele. Es momento desconexión y de cuando las horas parecen durar más que nunca. Juraría que cuando estoy en Hong Kong o cualquier otra parte, el tiempo pasa demasiado rápido. No faltan los dulces, frutos secos… que hacen buena compañía entre una comida y otra junto con unos vasitos de té calentito (un pelete, mas bien frío…)
 

Sin olvidarme del ruido constante, en especial en la noche del domingo al lunes que es cuando el nuevo año se está iniciando. Los fuegos artificiales y petardos desde bien por la tarde hasta altas horas de la noche, no paran de resonar. Al día siguiente los restos esparcidos por el suelo mojado, permanecerán los primero días hasta que más tarde sea momento de limpiar.
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En algunos de los paseítos por los alrededores, siempre hay ocasión de descubrir algún rinconcito nuevo. En unas casitas muy tradicionales por donde el tiempo parece no pasar, sus gentes son amables y te sonríen al pasar, en especial los niños que son los más tímidos. Aún sigo siendo un poquito el «bicho raro», jeje, y eso que no es la primera vez que voy, pero siempre de un año para otro, hay algún nuevo miembro de la familia, y eso despierta de la curiosidad.
 

Una de las cosas buenas que tiene esta celebración, es el tradicional «lai si» (dinero rojo) para dar buena suerte. Se entrega por parte de las parejas casadas a los solteros o el jefe a sus empleados. Poquito a poquito, se junta una buena cantidad. Ahora toca guardar el dinero al menos hasta el mes que viene, y luego ya se verá qué se hace con él. Bien para otro futuro viaje a China, comprar alguna cosita o ahorrarlo en el banco.

Vuelta a la realidad de la ciudad, donde el ritmo continúa a pesar de que en estos días se vea disminuido un poco por aquellos que aún están de vacaciones, aprovechando el puente, y que se incorporarán el lunes. Con otro fin de semana por delante que muchos agradecerán para descansar de los desplazamiento de ver a sus familiares por toda China. Hasta el año que viene, el año chino ya ha comenzado.

 

Protestas

 

Durante estos últimos días se ha armado bastante revuelo por un asunto en relación a la marca D&G y los derechos de las personas a sacar fotos. Todo empezó con un incidente en el que un guarda de seguridad de una tienda de la marca, situada en la conocida zona comercial de Canton road en Tsim Sha Tsui, le indicó a una persona que no podía sacar fotos del exterior de la tienda, y parece que la situación se ha vuelto un poco agitada con el posterior mensaje lanzado. Básicamente, D&G prohibía que los residentes de Hong Kong sacasen fotos, pero en cambio, a los turistas de China continental no les aftectaba esta norma. Y ahí es cuando han empezado las protestas delante de la tienda durante varios días seguidos. La gente se ha visto indignada por el trato hacia unos y otros. No es algo que sea tan relevante, pero bueno, ya se sabe que de un asunto pequeñito las cosas se pueden llevar a extremos mayores.
 

Sacada de Boston.com

Lo que me lleva a recordar, un tema que viene ya de lejos pero que también pone en situación a las futuras mamás de Hong Kong y las que vienen de China para dar a luz. Entre unas y otras, han hecho que los hospitales estén justos de camas, y la gente residente quiere una solución para que se regule la entrada de aquellas que vienen de fuera para tener aquí a sus hijos. Otro tema que está trayendo bastante debate en las noticias.
 

Sacada de Asiaone.com

Parece que las relaciones con los vecinos, con estos dos asuntos de actualidad, está un poco tensa. Veremos cómo transcurren ambos. Del primero, poco que comentar aunque D&G ya dicho que fue una mala interpretación de la norma que había puesto y se ha llevado a extremos, pero que sigue estando ahí. Los derechos de poder o no fotografiar desde fuera, estando en un espacio público, y a veces la ley que se coge para adaptarla según le convenga a unos y otros.

El debate continúa..

 

Eficiencia

 

Seguro que hemos tenido esa ocasión en la que de repente alguno de nuestros equipos electrónicos deja de funcionar. Bien sean aparatos de la casa, como pudieran ser cacharros que llevamos con nosotros a todos lados. Hoy en día, los dispositivos móviles son una pieza esencial para estar comunicados allá donde estemos, pero basta que no lo tengamos que uno lo echa en falta bastante. No me digan que no es verdad y hasta los más renegados, al final terminan accediendo a «cargar» algún móvil en su bolsillo.

La entrada de hoy no va dirigida a los móviles, aunque en parte, porque ha sido el último caso que he tenido teniendo que llevar mi móvil al servicio técnico de HTC. Para ponernos en situación, decir que venía notando desde hace no mucho que una zona de la pantalla como que no respondía como debiera, desesperándome un poco, girando el teléfono de un lado a otro y apagando/encendiendo la pantalla, parece como que la cosa se solucionaba de forma temporal, pero no era plan de estar siempre así. Así que, el jueves pasado me acerqué durante la hora del comer para llevarlo. Lo bueno que había poca gente y en seguidita me atendieron. Les comenté lo que me pasaba y me dieron la tarjeta SIM + memoria + batería y tapa. Sería cuestión de un par de días me dijeron, y así fue.

El sábado me llamaron que podía ir a recogerlo. Lástima que ese mismo día no pude pasarme, así que, lo dejé para el lunes. Lo que fue la recogida, llevó algo más de tiempo. El centro estaba a reventar de gente, creo que nunca había visto tanta gente concentrada en un servicio técnico. Me cambiaron la pantalla y además con marquito de aluminio nuevo y todo. Ponerle la batería y ver que va como la seda, ahora sólo quedaba restaurar las aplicaciones y a correr! ¿Y cuánto pagué?… nadita 😀
 

Eso me recuerda que en su momento también tuve un pequeño problema con la pantalla del portátil, salían unas franjas de arriba a abajo. También fue cuestión de llevarlo y en dos días, lo tenía de vuelta.
 

Ahora que caigo en la cuenta, tanto mi móvil como el portátil son de marca taiwanesa, no es que tenga que ver, pero si que coincidan en que ambas (bajo mi experiencia) tienen un servicio técnico de lo más eficaz. Por suerte, en España no me ha tocado nunca llevar a arreglar algo, ¿qué tal es la experiencia? aunque por lo que he escuchado de amigos y algún conocido, es algo por lo que uno no desearía pasar. Armarse de paciencia me imagino.

De momento todo funcionando sin problema, y que sea por mucho tiempo!

 

Obras

 

Las obras no paran en la ciudad, aunque algunas parece que están más cerca de acabarse como es el caso de la ampliación realizada cerca de los muelles de Central y del centro comercial IFC. Digamos que este es el lugar desde donde se inició el proyecto que se extiende hasta casi Causeway Bay y no se si atreverme a decir que North Point. Un tunel bajo el mar a lo largo de la costa que liberará de tráfico la congestionada zona del centro de la isla, y en la superficie, aprovechar para colocar zonas verdes para el disfrute de la gente.

Aquí tenemos la vista desde Wan Chai, concretamente desde el edificio Central Plaza, donde se puede divisar con claridad en el lado izquierdo de la foto la extensión ganada al mar. Aún recuerdo como hace tan sólo unos años el agua la ocupaba y hoy son toneladas de tierra, cemento y metal muy bien dispuestos.
 

 

Puede que en los próximos meses en la zona donde ahora sólo hay tierra de color amarillento, luzca una capa verde de plantas y césped, con zonas para sentarse y por donde pasear. Diría que de este año no pasa que lo dejen finiquitado. Veremos las últimas pinceladas y si queda a gusto de todos.