Efecto primavera

Los días con más luz han vuelto a hacer su aparición y es que el efecto primavera se ha venido notando ya durante poco más de una semana. De igual forma, las temperaturas algo más cálidas y ligero aumento de la humedad. No obstante, suele haber una brisa agradable por la tarde noche.

De día el sol luce radiante aunque no llega a apretar demasiado el calor. Incluso hay días ligeramente nublados, pero luego rozando el mediodía se despeja bastante más.

Por cierto, ¿se acuerdan de las obras del bypass que les comenté en su día? pues ua casi va a estar por terminarse o al menos eso parece. Hace no mucho hicieron una caminata benéfica en parte del tramo este; este de la foto es el que me queda algo más cerca de mi casa y parece que le queda poco.

Y las otras protagonistas: las flores 🙂 que nos alegran el día a día allá por donde vamos. Ya sea en el parque, en el tramo de camino a casa desde el metro o en las comunidades de vecinos.

¿Y este finde qué tal se dará? porque con la Semana Santa que se nos viene, parece que el clima le gusta hacer de las suyas para chafar algunos de los planes, jeje. Esta vez nos quedamos por Hong Kong y aprovechar para hacer algunas salidas, e incluso tenemos planeada una escapadita al Ocean Park.

Ya les contaré a la vuelta lo que dan de sí estos días.

Un saludo!

Mount to Coast

Los que me conocen, saben que desde hace unos añitos me he aficionado a correr tanto en asfalto como en montaña. Es así que he tenido ocasión de probar tenis de marcas diversas; bien fuese por elección propia o bien guiado por los análisis que hacen YouTubers o webs especializadas.

Ahora bien, el mercado ha experimentado muchos cambios y han surgido marcas nuevas como es el caso de Mount to Coast.  Y cuando me dio por buscar, es casualidad que tiene su sede en Hong Kong.

La verdad que tiene una línea interesante de productos y aptos para un público diverso. Modelos de asfalto para entrenamieno diario, para competición, ultra distancia y montaña. Recientemente han lanzado un modelo digamos híbrido (al igual que otras marcas como Salomon, Saucony..) con el que tanto se puede correr en asfalto y también apto para pistas sencillas en montaña. El modelo en cuestión es el H1

Un tenis polivalente y con buen amortiguación como se puede apreciar en la foto. El otro día pude sentirlo cuando estuve en una de las tiendas de Marathon Sports, y la verdad que se sentía bien ligero a pesar de lo que pueda transmitir. Sin duda, una apuesta interesante que está ganando muchos adeptos.

Por mi parte, aún no he tenido oportunidad de calzarme unos pero quien sabe si un día me anime. No les pierdo la pista y veremos qué sorpresas tienen a lo largo de todo este 2026 y años venideros.

¿Conocían esta marca? ¿La han visto por España ya?

Un saludo y hasta una próxima entrega!

Hong Kong Maratón 2026

El dorsal y la ropa lista la noche antes para correr la Hong Kong Maratón 2026. Todo en su sitio para no tener sorpresas en las horas previas a la carrera, o intentarlo. Los meses previos de preparación quedaban atrás y era hora de ver qué tal se daba el día.

Desayuno, vestimenta, metro y llegar hasta Tsim Sha Tsui a eso de las 5.20 de la mañana. Tocaba dejar la bolsa tras el paso previo del control de seguridad y luego dirigirnos a la zona de espera cerca de la línea de salida.

Es la ´última tanda de correros de la maratón y vaya que si se nota la cantidad de gente. No faltan los selfies previos al comienzo.

Apenas quedan unos minutos para que de comienzo.. y luego de sonar la bocina, pasan casi 3 minutos hasta que paso por el arco de salida. Parece que la cosa le cuesta avanzar, pero hay que tomarlo con calma.

La estrategia era empezar con calma y aguantar hasta la primera mitad y luego si me veía bien, aumentar el ritmo de forma progresiva para acabar más rápido. En mi mente: hacer sub 3h30 (al igual que el año pasado), pero hubo que adaptarse y reevaluar la situación; el tiempo era lo de menos, pero acabar con garantías.

Esta imagen de cuando subíamos por el puente Stonecutters, la primera rampa en torno al km 8-10. Esos diez primeros kilómetros me costaron y es que el tapón de gente me hizo ir algo más lento de lo que me hubiese gustado. También unido a que mi pie derecho andaba un poco renqueante de un golpe tonto que me di la semana anterior, y no era lo ideal.

Pasada la media maratón en casi 2 horas, el tiempo que tenía en mente se esfumaba. El pie parece que iba aguantando pero me dolía al apoyar cuando el asfalto cogía un poco de peralte. Era una batalla mental y física, pero estaba dispuesto a terminarla.

Lo que no contaba era con los calambre en los kilómetros finales. Ciertamente fue un día algo caluroso, y a pesar de haber bebido y tomado los geles correspondiente, puede que me haya pasado factura al saltarme alguno de los puntos de agua. Así que me tocó caminar en el tramo final ya en Causeway Bay, la gente animaba y yo lo intentaba, pero mis cuadriceps decían que no. Fui poco a poco, hasta que finalmente veía la alfombra de entrada pero justo un calambre más y tuve que pararme al lado de una valla. Uno de los voluntarios vino a ver si estaba bien, respiré y me di un par de minutos. Parece que ahora podía, y finalmente podía encararar los escasos 20 metros que me faltaban para cruzar el arco de meta.

Un final algo dramático que no me había imaginado, una nueva lección de humildad y con 4h5min finalmente. Una medalla que costó lo suyo pero que recompensa esos metros finales un poco angustiosos.

Han pasado unas semanas y el pie parece que está casi recuperado. Descansar, volver a hacer algo de trote y meter un poco de montaña. Repetiré el año que viene, lo más seguro es que sí pero puede que me decante por la media maratón, que desde 2019 fue la última vez que la hice.

Ahora toca pensar en la próxima e intentar hacer las cosas bien y volver fuerte 🙂

Días blancos

Para empezar con buen pie este recién estrenado año 2026, contarles sobre las recientes Navidades. Pudimos disfrutar de unos días blancos en China y concretamente en la región noreste del país. La ciudad de Changbaishan como centro para poder aprovechar nuestros días de estancia.

El viaje para llegar hasta allí era ya de por sí algo odisea. Cogiendo el avión hasta Pekín y luego el siguiente trayecto en «tren rápido» desde la estación de Chaoyang. y es que la nieve hizo que fuese algo más despacio de lo habitual.

Veníamos a por la nieve y ella sería la protagonista durante nuestra estancia por aquellas tierras. Bien fuese en una excursión por el bosque, disfrutando del paisaje y haciendo paraditas varias. Un lugar de lo más mágico.

Visitando un poblado-parque de ciervos y como protagonista este llavero de LaBubu de una de mis hijas 🙂

Yendo a correr por la mañana en uno de los días que menos frío hacía ( sobre -8ºC). Pudiendo descubrir algunos de los caminos, parques y lago helado.

Los días se hacían algo más cortos de lo habitual por esas latitudes, y es que a eso de las 4 de la tarde el sol decía un «hasta mañana». No obstante, le sacamos partido a actividades como pescar en el hielo o deslizarnos con flotadores.

Está todo muy bien pensado para realizar actividades por la zona y pasar todo el día. Todo hay que decirlo, la nieve y el frío cansa más de lo que uno imagina, pero bien que mereció la pena. Fueron casi 5 d´ías, que bien podría parecer mucho pero casi estuvimos a punto de extender un día más. Y eso ya dice mucho del sitio 🙂

Para el próximo post un poquito más de China y más cositas de Hong Kong con mi más reciente carrera del finde pasado.

¡Hasta la próxima!