Champú

 

Llama la atención que cuando esté mirando los champús cuando de repente veamos una imagen familiar en uno de ellos. Siendo habitual que la gente famosa preste su imagen para promocionar ciertos productos, Jackie Chan que es uno de los iconos de la ciudad no iba a ser menos. Para la marca Bawang que es una de las más conocidas en China, Jackie sale en algunos anuncios de la tele promocionando este champú que está hecho con hierbas medicinales y según dice, nos ayuda a tener un pelo más sano, fuerte y con mejor color.

Como se puede ver en la estantería tiene varios tipos que se diferencian por el color del envase. Los que son específicos para hombre, unos para fortalecer y otros anti-caspa. Tienen hasta uno que es para mujeres por lo que podemos ver en la etiqueta. El precio en torno a unos 8 euros y vienen todos en un tamaño estándar, aunque la verdad que no es muy práctico si quisiéramos ir de viaje con semejante bote 🙂
 

Les dejo por aquí uno de los anuncios que he encontrado por la red.
 

Si que hace tiempo me dio por comprarlo y ver qué tal resultaba. Parecía que la botella no se iba a acabar nunca, hasta que llegó el momento de cambiarme de casa y no poder llevarme lo que quedaba. ¿Noté los efectos? la verdad que no lo sé. Uno que es novelero y al ver a Jackie Chan, pues por probar que no quede. Me pregunto cuanto ayudará mucho con su imagen para promocionar el producto y que tenga buenas ventas, porque contar con sus servicios seguro que por un pico les sale. Todo estudiado desde luego. Seguro que si el Sr. Lee estuviera entre nosotros, lo hubieran elegido como imagen de este producto u otros más, no tengo duda alguna.

 

Despacito

 

Como otro año más y sobre estas fechas, semana arriba o semana abajo (lo que diga el calendario lunar), la tradicional entrada del Nuevo Año Chino. Toca ir a pasar unos días con la familia de mi novia a su pueblo. No somos los únicos que también haremos lo mismo, la estación de tren en Shenzhen está abarrotada de gente ansiosa de reunirse con los suyos, es la celebración más importante a la hora de recibir el nuevo año. Como había comentado hace poco, se da la bienvenida al año del dragón.
 

Hay que tomárselo con paciencia, pero a veces los chinos de esos tienen poca, pero no nos vamos a calentar por ello, que corran si quieren. Al final vamos a llegar todos al mismo tiempo. Nos tocó esperar casi 1 horita a qué llegase el tren (podría haber sido peor), y una vez sentaditos nos podemos relajar tomando un cafecito mientras escuchamos un poco de música. No es un trayecto muy largo, de apenas unos 45 minutos que pasan volando. Pero entre el trasiego desde que uno sale de casa hasta que llega a su destino, a lo tonto son sus casi 3 horas, pero al menos es un viaje que se hace de formas contadas y para ocasiones especiales como estas.
 

Hasta tenemos un simpático pasajero que de repente se asomó entre los asientos delanteros. Al principio no tenía una cara de muy buenos amigos (niño serio que no veas) pero al rato terminó ablandándose y eran todo sonrisas 😀
 

¿Cómo resumir los siguientes casi 4 días? mucho comer, más de descansar y algunos ratitos de ver la tele. Es momento desconexión y de cuando las horas parecen durar más que nunca. Juraría que cuando estoy en Hong Kong o cualquier otra parte, el tiempo pasa demasiado rápido. No faltan los dulces, frutos secos… que hacen buena compañía entre una comida y otra junto con unos vasitos de té calentito (un pelete, mas bien frío…)
 

Sin olvidarme del ruido constante, en especial en la noche del domingo al lunes que es cuando el nuevo año se está iniciando. Los fuegos artificiales y petardos desde bien por la tarde hasta altas horas de la noche, no paran de resonar. Al día siguiente los restos esparcidos por el suelo mojado, permanecerán los primero días hasta que más tarde sea momento de limpiar.
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En algunos de los paseítos por los alrededores, siempre hay ocasión de descubrir algún rinconcito nuevo. En unas casitas muy tradicionales por donde el tiempo parece no pasar, sus gentes son amables y te sonríen al pasar, en especial los niños que son los más tímidos. Aún sigo siendo un poquito el «bicho raro», jeje, y eso que no es la primera vez que voy, pero siempre de un año para otro, hay algún nuevo miembro de la familia, y eso despierta de la curiosidad.
 

Una de las cosas buenas que tiene esta celebración, es el tradicional «lai si» (dinero rojo) para dar buena suerte. Se entrega por parte de las parejas casadas a los solteros o el jefe a sus empleados. Poquito a poquito, se junta una buena cantidad. Ahora toca guardar el dinero al menos hasta el mes que viene, y luego ya se verá qué se hace con él. Bien para otro futuro viaje a China, comprar alguna cosita o ahorrarlo en el banco.

Vuelta a la realidad de la ciudad, donde el ritmo continúa a pesar de que en estos días se vea disminuido un poco por aquellos que aún están de vacaciones, aprovechando el puente, y que se incorporarán el lunes. Con otro fin de semana por delante que muchos agradecerán para descansar de los desplazamiento de ver a sus familiares por toda China. Hasta el año que viene, el año chino ya ha comenzado.

 

Protestas

 

Durante estos últimos días se ha armado bastante revuelo por un asunto en relación a la marca D&G y los derechos de las personas a sacar fotos. Todo empezó con un incidente en el que un guarda de seguridad de una tienda de la marca, situada en la conocida zona comercial de Canton road en Tsim Sha Tsui, le indicó a una persona que no podía sacar fotos del exterior de la tienda, y parece que la situación se ha vuelto un poco agitada con el posterior mensaje lanzado. Básicamente, D&G prohibía que los residentes de Hong Kong sacasen fotos, pero en cambio, a los turistas de China continental no les aftectaba esta norma. Y ahí es cuando han empezado las protestas delante de la tienda durante varios días seguidos. La gente se ha visto indignada por el trato hacia unos y otros. No es algo que sea tan relevante, pero bueno, ya se sabe que de un asunto pequeñito las cosas se pueden llevar a extremos mayores.
 

Sacada de Boston.com

Lo que me lleva a recordar, un tema que viene ya de lejos pero que también pone en situación a las futuras mamás de Hong Kong y las que vienen de China para dar a luz. Entre unas y otras, han hecho que los hospitales estén justos de camas, y la gente residente quiere una solución para que se regule la entrada de aquellas que vienen de fuera para tener aquí a sus hijos. Otro tema que está trayendo bastante debate en las noticias.
 

Sacada de Asiaone.com

Parece que las relaciones con los vecinos, con estos dos asuntos de actualidad, está un poco tensa. Veremos cómo transcurren ambos. Del primero, poco que comentar aunque D&G ya dicho que fue una mala interpretación de la norma que había puesto y se ha llevado a extremos, pero que sigue estando ahí. Los derechos de poder o no fotografiar desde fuera, estando en un espacio público, y a veces la ley que se coge para adaptarla según le convenga a unos y otros.

El debate continúa..

 

El yo-yo

 

¿Quién no conoce este popular juguete? Cualquiera de nosotros ha jugado con uno de ellos siendo bien niños o incluso de no tan niños. Un sencillo juguete pero que al principio para cogerle el truco, hay que dedicarle un poco de tiempo y en especial si siendo niños tenemos manos más chiquitas y no tan hábiles.

Recuerdo que los solían regalar en las promociones de verano con algunas marcas. De colores: rojo, azul, blanco o también transparentes y con distintos logos. Por casa seguro que tendría unos cuantos, y ha sido no hace mucho que me encontrase uno al estar con mi novia en casa de sus padres y con su sobrina, que tenía uno por ahí entre sus juguetes. Una versión mucho más moderna y con el look como de llanta de coche.
 

Y si nos remontamos a sus orígenes, seguro que muchos coincidimos en decir que proviene de China aunque parece que algunos dudan y puede que también en la antigua Grecia jugasen con él. Sin embargo, lo más probable es que se iniciase en el continente asiático hace muchos años y ha ido evolucionando con el paso del tiempo, introduciendo modificaciones en su diseño pero fiel a su principio: entretener tanto a peques como adultos y pasar un rato divertido.

El yo-yo incluso ha dado para hacer competiciones donde demostrar lo habilidoso que puede llegar a ser uno con este juguete entre sus manos.
 

Sino vean el siguiente vídeo. increíble!

Lástima que el uso del mismo no es el de años atrás. Los tiempos cambian y las formas de ocio evolucionan, díganse: Nintendo DS, PSP… pero creo que es bonito disfrutar de un juguete más puro para sacar el lado más creativo.

¡Qué tiempos aquellos del trompo o los boliches! Esos recreos en el patio del colegio, memorias imborrables.