Vuela alto

Este post va con dedicatoria a un amigo que hace poco ha dejado de estar entre nosotros y vuela alto.

Era alguien que se hacía querer y te contagiaba con su buen rollo. Siempre de trato cercano y con una sonrisa. Pero hay veces que uno no llega a conocer del todo a las personas, por desgracia. Cuando todo parece estar bien y no lo está, y la procesión se lleva por dentro.

La última vez fue hace un par de meses que intercambiamos unos mensajes en WhatsApp y de vez en cuando interactuábamos en las redes sociales como Instagram o LinkedIn. Ni imaginarme que serían las últimas palabras que compartiríamos.

Era aficionado a correr, y en montaña sobre todo. Formaba parte de su persona y estaba entre los integrantes del club «Guayota Trail«. Nos seguíamos en Strava y le animaba cuando vi que había vuelto a hacer alguna salidita después de un tiempo parado. Recordando que hace poco más de 2 años cuando estando en Tenerife compartimos una ruta por el Puerto de la Cruz. Lo pasamos bien ese día, eh!

Y unos cuantos años más atrás cuando compartimos una buena chuleta con papas fritas en Casa Lito con los otros muchachos. Qué mítico!

Te han despedido tus familiares y amigos ayer día 15 y yo he querido dedicarte este post en tu nombre. Ojalá nos veamos de nuevo un día de estos. Te llevaré siempre presente cuando salga a la montaña más que nunca confiando que me estés viendo desde arriba.

¡Vuela alto compañero! 🕊🙏🏻

Reloj de pulsera

Resulta que el otro día estaba cacharreando una de mis hijas con este reloj de pulsera de Vtech, y la verdad es que está muy apañado con las funciones que tiene. Fue un regalo de hacer un par de Navidades y hacía tiempo que lo tenían un poco aparcado. Uno de color azul para Mia y otro rosa para Sofía (desafortunadamente, la pantalla táctil de este dejó de funcionar).

La cosa es que tiene tanto cámara frontal como trasera y poder sacar fotos / vídeos. Además de micro para grabar mensajes y luego aplicar algunos filtros. Fue en esto que se me ocurrió una serie de vídeos que salieron hace algunos años del canal de Digital Rev: «Pro Photographer, Cheap Camera«.

Este fue uno de los vídeos que me vino a la mente. Hace ya la friolera de 12 años de mano de Chase Jarvis.

Yo diría que no llegaron a hacer ningún vídeo con un «cámara» similar y cogiendo la idea inicial, sí que sería interesante hacer un paseito con este reloj de pulsera para ver qué tal fotos podría sacar. Lo que seguro es que va a ser de lo más divertido 🙂

Tendré que animarme a sacarlo uno de estos findes. Sino también sería buena idea que sean mis hijas las que saquen algunas de las fotos / vídeos para luego darle forma a un futuro post.

Les mantendré informados 🙂

Hong Kong Maratón 2026

El dorsal y la ropa lista la noche antes para correr la Hong Kong Maratón 2026. Todo en su sitio para no tener sorpresas en las horas previas a la carrera, o intentarlo. Los meses previos de preparación quedaban atrás y era hora de ver qué tal se daba el día.

Desayuno, vestimenta, metro y llegar hasta Tsim Sha Tsui a eso de las 5.20 de la mañana. Tocaba dejar la bolsa tras el paso previo del control de seguridad y luego dirigirnos a la zona de espera cerca de la línea de salida.

Es la ´última tanda de correros de la maratón y vaya que si se nota la cantidad de gente. No faltan los selfies previos al comienzo.

Apenas quedan unos minutos para que de comienzo.. y luego de sonar la bocina, pasan casi 3 minutos hasta que paso por el arco de salida. Parece que la cosa le cuesta avanzar, pero hay que tomarlo con calma.

La estrategia era empezar con calma y aguantar hasta la primera mitad y luego si me veía bien, aumentar el ritmo de forma progresiva para acabar más rápido. En mi mente: hacer sub 3h30 (al igual que el año pasado), pero hubo que adaptarse y reevaluar la situación; el tiempo era lo de menos, pero acabar con garantías.

Esta imagen de cuando subíamos por el puente Stonecutters, la primera rampa en torno al km 8-10. Esos diez primeros kilómetros me costaron y es que el tapón de gente me hizo ir algo más lento de lo que me hubiese gustado. También unido a que mi pie derecho andaba un poco renqueante de un golpe tonto que me di la semana anterior, y no era lo ideal.

Pasada la media maratón en casi 2 horas, el tiempo que tenía en mente se esfumaba. El pie parece que iba aguantando pero me dolía al apoyar cuando el asfalto cogía un poco de peralte. Era una batalla mental y física, pero estaba dispuesto a terminarla.

Lo que no contaba era con los calambre en los kilómetros finales. Ciertamente fue un día algo caluroso, y a pesar de haber bebido y tomado los geles correspondiente, puede que me haya pasado factura al saltarme alguno de los puntos de agua. Así que me tocó caminar en el tramo final ya en Causeway Bay, la gente animaba y yo lo intentaba, pero mis cuadriceps decían que no. Fui poco a poco, hasta que finalmente veía la alfombra de entrada pero justo un calambre más y tuve que pararme al lado de una valla. Uno de los voluntarios vino a ver si estaba bien, respiré y me di un par de minutos. Parece que ahora podía, y finalmente podía encararar los escasos 20 metros que me faltaban para cruzar el arco de meta.

Un final algo dramático que no me había imaginado, una nueva lección de humildad y con 4h5min finalmente. Una medalla que costó lo suyo pero que recompensa esos metros finales un poco angustiosos.

Han pasado unas semanas y el pie parece que está casi recuperado. Descansar, volver a hacer algo de trote y meter un poco de montaña. Repetiré el año que viene, lo más seguro es que sí pero puede que me decante por la media maratón, que desde 2019 fue la última vez que la hice.

Ahora toca pensar en la próxima e intentar hacer las cosas bien y volver fuerte 🙂

Días blancos

Para empezar con buen pie este recién estrenado año 2026, contarles sobre las recientes Navidades. Pudimos disfrutar de unos días blancos en China y concretamente en la región noreste del país. La ciudad de Changbaishan como centro para poder aprovechar nuestros días de estancia.

El viaje para llegar hasta allí era ya de por sí algo odisea. Cogiendo el avión hasta Pekín y luego el siguiente trayecto en «tren rápido» desde la estación de Chaoyang. y es que la nieve hizo que fuese algo más despacio de lo habitual.

Veníamos a por la nieve y ella sería la protagonista durante nuestra estancia por aquellas tierras. Bien fuese en una excursión por el bosque, disfrutando del paisaje y haciendo paraditas varias. Un lugar de lo más mágico.

Visitando un poblado-parque de ciervos y como protagonista este llavero de LaBubu de una de mis hijas 🙂

Yendo a correr por la mañana en uno de los días que menos frío hacía ( sobre -8ºC). Pudiendo descubrir algunos de los caminos, parques y lago helado.

Los días se hacían algo más cortos de lo habitual por esas latitudes, y es que a eso de las 4 de la tarde el sol decía un «hasta mañana». No obstante, le sacamos partido a actividades como pescar en el hielo o deslizarnos con flotadores.

Está todo muy bien pensado para realizar actividades por la zona y pasar todo el día. Todo hay que decirlo, la nieve y el frío cansa más de lo que uno imagina, pero bien que mereció la pena. Fueron casi 5 d´ías, que bien podría parecer mucho pero casi estuvimos a punto de extender un día más. Y eso ya dice mucho del sitio 🙂

Para el próximo post un poquito más de China y más cositas de Hong Kong con mi más reciente carrera del finde pasado.

¡Hasta la próxima!