Ración verde

Mira que tenía un poco abandonado el sector culinario del blog y con lo que triunfan los posts cuando hablo de comida, a ver si a la gente se le abre el apetito aunque seguro que entre algunos las verduras no son de los platos favoritos, me equivoco? 🙂

Son un buen acompañamiento y no hay comida que se precie en los que un plato de verduras no puede faltar, tanto en el almuerzo como en la cena. Ya sabemos que el estilo de comida china, es el de pedir varios platos y compartir entre todos, un poco de carne, arroz, pescado y unas verduritas.

Presentándose tenemos a las siguientes verduras, a ver si se quedan con los nombres que son sencillitos:

– Tung Choi

– Pak Choi

– Choi Sam

Siempre que salgo a comer por ahí, no dudo en pedir alguna de estas tres verduras. Bien puede ir salteadas con salsa de soja o con un toque de salsa de ostras que le da un toque un poco más dulcito y no tan salado como la soja , o bien con algo de chili y ajitos. Son todo un clásico que no debemos dejar de probar.

No quería dejar pasar la ocasión de comentar algunas curiosidades sobre la forma de preparar las verduras. Aquí tenemos dos claros ejemplos: el pepino y la lechuga.

Normalmente en España uno está acostumbrado a comer estas verduras más bien en frío, a modo de ensalada con algún aliño o salsita, pero si uno se fija en los restaurantes de por aquí podemos encontrar estas verduras en caliente, bien guisadas y con una salsita (lechuga) o salteadas con pollo (pepino). Seguro que a más de uno le chocará, al igual que a mi cuando lo probé la primera vez, pero está bueno, todo hay que decirlo.

¿Y ustedes lo probarían? Lo dicho, marchando una de verduritas, que es bueno pal cuerpo.

Con fuerza

No hay nada mejor que empezar el día con un buen desayuno verdad? y así hicimos al día siguiente de aterrizar en Bali, coger fuerzas desde primera hora aunque el tiempo no quisiera mostrarnos su mejor cara, de momento.

A elegir entre desayuno tipo americano, o sea de huevos (fritos, revueltos o en tortilla), salchichas o algo de bacon, croissant y tostadas, además de algo de fruta y jugo. Esa era la opción fácil…

Aunque estaba la otra variante indonesia: el nasi gorem, y que recuerdos me trajo el pedirlo de nuevo. La primera vez que probé este plato fue en Malasia, recomendación de mi amigo Juan. Sus componentes:

  • Arroz frito con verduras y un toque picante.
  • Huevo frito.
  • Pinchitos de satay, junto con algo de verdura.

Y si lo que queremos tomar es algo con noodles fritos, siempre podremos tirar a la variante del mi gorem. Ambos platos bien baratos pero sin duda contundentes.

Seguro que a mucho nos les llama empezar de estar forma el día, pero una alternativa que hay que probar y más si se visitan otros países y/o culturas, no les parece?

Ahora si puedo empezar el día 🙂

Un básico

Que curioso que tenía en mente escribir un post sobre este aparato en cuestión y el otro día veo en uno de los blogs que sigo, el de Alain Kun, escribía un post sobre la famosa máquina de hacer arroz. No sé como podía haber dejado pasar por alto este aparato tan útil.

Yo que más o menos me apaño en la cocina, aunque no soy de grandes platos pero si me gusta improvisar con lo que haya, no me había puesto a hacer arroz nunca, y muchos dirán: alaaaaa!, pues si, quizás con el miedo a hacer un estropicio o no por pereza. La cuestión es que ahora no tengo excusa 😀

Mi novia me enseñó a usarla, aunque luego de saberlo no tiene mucha ciencia. Basta con echar con un vasito de plástico la medida de arroz según las personas y luego rellenar con agua hasta una cierta altura, eso si, habiendo lavado el arroz un poquito, por si las moscas.

El modelo que tengo en casa (aunque los hay más complejos) cuenta con un botón en el medio que tiene dos posiciones: Cocinar y Calentar, de lo más sencillo. Una vez tengamos el arroz en el recipiento gris que se muestra en la siguiente foto y puesta la tapa, poner en la posición Cocinar…. esperar y el arroz listo en 10 minutos, además de mantenerlo calentito 🙂

Si se fijaron en la primera foto, también cuenta con un recipiento de plástico blanco en el que podemos colocar comida, de forma que, cuando se está cocinando el arroz se puede ir calentando, así ahorramos tiempo y nos evitamos el microondas.

No puedo estar más de acuerdo en lo que dice Alain, que no debe faltar en cualquier hogar que se precie. Ya sabemos lo fundamental que es el arroz en la cocina asiática y una buena fuente de energía.

Ojo de dragón

Como sé que tanto gustan los posts con frutas, ya era hora de que fuera hablando de una nueva. Se trata del longan (龙眼) o también conocido como ojo de dragón. Originario del sur de China aunque también lo podemos encontrar por el sueste asiático y en Indonesia.

Y se preguntarán, por qué ojo de dragón? igual muchos ávidos lectores se habrán dado cuenta que cuando se pela esta fruta, de lo transparente que es se ve la semilla, dando la sensación de ojo.

También lo podemos encontrar en su variante seca como podemos ver en los paquetitos de a continuación. De esta forma se puede usar para añadir a sopas u otros platos. Yo lo he probado en sopas y le da un toque interesante, muy bueno 🙂

Una fruta que tiene un sabor dulcito y estando fresquita mejor aún, sobre todo en el verano. Y no nos podemos olvidar de su uso dentro de la medicina tradicional china, desde la semilla hasta las raices de este fruto. Según he leido puede aliviar la ansiedad, o bien haciendo uso de las flores beneficia a nuestros riñones o con las raices poder tratar la diabetes. Increible lo que uno aprende no?

Es un buen punto de partida para futuros posts hablar de los remedios medicinales chinos, no les parece? es parte de la inmersión cultural estando aquí, y lo interesante que es.

Lo dicho, de vez en cuando un ojo de dragón pal cuerpo 😀