El tiempo tan agradable de ese día, animó a mucha más gente a acercarse hasta esta localidad para disfrutar de un día de mercadillo y paseos la mar de tranquilos 🙂
Si uno no conociese «el otro lado» de Hong Kong, cualquiera diría que seguimos estando en la isla de Hong Kong. El cambio en el paisaje es algo tremendo, tan sólo a 20-30 minutos en guagua desde el distrito de Central, nos plantamos al otro lado de la isla y con estas vistas tan mágicas del mar.
A que tiene su puntillo, no?… Quien diría que podemos disfrutar de «otro Hong Kong», y lo que nos sigue quedando por descubrir. Así sin quererlo, había pasado la tarde y sobre las 6 el sol decidía poner punto y final a un agradable día de domingo.
Momento para retornar al centro de la ciudad, mezclarnos de nuevo entre los gigantes de hormigón y el retornar a la no-calma del «otro Hong Kong».
¿Qué cara de Hong Kong gusta más?… seguro habrá diversidad de opiniones.