Un T8

 

Hoy ha sido in día con poca actividad por la calle y es que teníamos alerta de tifón. Ayer por la tarde se ponía la alerta a nivel 1, subiendo más tarde por la noche a nivel 3 pero no preocupaba. Todo parecía indicar que no pasaría de ahí pero nos equivocamos.

Por la noche antes de ir a dormir la cosa seguía tranquila aparentemente, con un poco lluvia y nada más. Más de madrugada el viento se escuchaba con más fuerza y el sonido del agua contra las ventanas. No fue hasta la hora de levantarme que me dio por mirar en el móvil cómo andaba el tifón y la alerta había subido a nivel 8. Curioseando un poco para ver la trayectoria que iba tomando..
 

Para nada parecía que estuviera mal el tiempo, aunque lo normal en este caso es que algunos servicios se vean reducidos y no se vaya al trabajo en función de hasta cuando esté la alerta (que ha durado gran parte del día).

Total, que he ido a la oficina como un día normal aunque había menos gente y vehículos de lo habitual. El trayecto desde Tung Chung hasta Admiralty se puede hacer caso todo en cubierto y sin peligro de tocar la calle, una de las razones por las que era más seguro a pesar de la alerta Mala suerte hemos tenido en la oficina con un evento programado para hoy que hemos tenido que cancelar :/

Habrán visto por el Facebook la foto que he compartido, aunque a estas horas el tráfico vuelve a coger ritmo. Y ya de vuelta a casa. Ya podía haber tocado en viernes para alargar el fin de semana, no? Parece que se va alejando aunque no cantemos victoria que parece que viene otro de camino, y es que este verano ha sido algo atípico en lo que a temporada de tifones respecta. Vuelta a la cama, espero que dure.

Más información en tiempo real en la web del Observatorio de Hong Kong
 

Viaja gratis

 

Que a uno le den cosas gratis, es algo que siempre nos alegra el día ¿verdad? Una buena forma de incentivar a la gente a que haga un mayor uso del transporte público, en este caso el metro, es que podamos conseguir un billete gratis cuando hayamos gastado más de 100 HK$ en el periodo de lunes a viernes. Podremos luego presentar nuestra tarjeta Octopus en cualquiera de los centros de atención de las estaciones de metro y canjear nuestros puntos por uno o varios billetes, en función de lo que hayamos acumulado esa semana.
 

Esto viene perfecto para la gente que recorre un trayecto mayor durante sus desplazamientos al trabajo. En mi caso yendo desde Tung Chung hasta Admiralty que el viaje me cuesta 18,80 HK$ (que es un precio muy bueno) en el viaje de ida, más luego, que suelo hacer la combinación Admiralty a Yau Ma Tei y por último desde Mongkok a Tung Chung cuando voy de regreso a casa. En definitiva, que vengo a gastar como unos 40 HK$ al día aproximadamente, con lo que en cuestión de un par de días he acumulado dinero suficiente para canjear al menos por un billete e igual puedo juntar dos a la semana. Así durante el fin de semana si hago algún trayecto puedo dejar descansar a la Octopus.

Eso sí, este billete tiene la excepción que no se puede usar en el Airport Express o la línea KCR hasta las paradas de Lo Wu o Lok Ma Chau, porque su precio es más elevado en comparación con otras estaciones. De resto, podremos movernos por toda la red de metro de la ciudad en un viajecito gratis.

Tendremos hasta el 1 de enero del 2012 para poder seguir canjeando, aprovechemos 😀

 

Otra cara

 

Siempre he dicho que si volviese a vivir en la isla de Hong Kong, esta zona podría ser una de las opciones por cercanía a la oficina, bien comunicada y también porque tiene tranquilidad. Quizás si uno menciona el nombre de Wan Chai le vienen a la cabeza cosas como: ajetreo, computer centre, bares… que es lo que se viene concentrando entre las calles del centro por las cuales fluye la mayoría del tráfico que va en dirección a Causeway Bay o bien la calle por donde pasa el tranvía. Sin embargo, si nos adentramos en la zona más interna y pegada a la montaña, la cosa cambia bastante.

Hace un par de fin de semana fui con una amiga a dar una vuelta. Con la excusa de que se había comprado una cámara de fotos, decidimos salir a recorrer algunas de las callecitas de la zona a ver qué cazábamos. Primeramente pasamor por Sham Shui Po, aunque no tuvimos mucha suerte con el tiempo pero parece que pintaba mucho mejor por la isla y la lluvia no amenazaba.

Nos metimos por una de las perpendiculares a Queen´s Road East y esto fue con algunas de las cosas que nos encontramos.
 

Un container solitario lleno de graffitis en un terreno aún por construir. La zona estaba toda vallada y hasta con un señor en su casetita cuidado de que nadie se metiese en la propiedad. Me pregunto qué planes tendrán para ese solar, pero tiene pinta que lleve bastante tiempo sin tocarse.
 

Seguimos subiendo hasta que el camino nos obliga a girar hacia la derecha, estamos en la parte trasera de unos edificios de viviendas pero en los que también hay algunas tiendas en los bajos.
 

 

Es una zona muy tranquila, perfecto para una galería de arte o taller de manualidades. Lo que sí, está algo escondido. No obstante, el acceso desde la calle principal está señalizado para que los curiosos sepan llegar sin problema.
 

El fresquito bajo la sombra de los árboles se agradecía, parecía como si la humedad hubiese disminuido. Nos pasamos un buen rato curioseando las esquinas en busca de algunas fotos interesantes, y es que el lugar se prestaba a ello. Creo que tendré que volver más adelante.
 

¿Qué o quién estará al fondo de este callejoncito? hasta los dibujos de la pared parecen cobrar cierto aspecto maligno, muajajaja…
 

Las luces de la calle están cerca, apenas nos hemos dado cuenta y la noche ha caído. El brillo de las luces crece y con ello el sonido del pasar de algunos coches, hemos vuelto a la realidad. Un mural muy colorido nos guía el camino de salida. Puede que hasta lo hayan pintado algunos de los miembros de esa galería o taller cercano.
 

Merece la pena observarlo de cerca porque tiene algunos detalles simpáticos. Incluso una recreación de un momento «planking» 😀
 

Seguro que si seguimos explorando la zona, podamos encontrarnos con más sitios tranquilos donde sorprendernos con algo de arte local y desconectar de la ciudad.

 

Inesperado

 

El viernes pasado por sorpresa me vi metido en una pequeña conferencia que organizaba el hotel Ritz-Carlton. Aunque la verdad, el día anterior me había avisado mi compañera pero no me esperaba que fuese a celebrarse por la mañana, iba más bien mentalizado que el evento sería por la tarde-noche después de los horarios de oficina. No obstante, encantado de ir con ella y sabiéndolo ese día había ido preparado con mi cámara para intentar sacar algunas fotos.
 

¿Qué evento era en cuestión? de tipo culinario, y con dos grandes chefs españoles. El primero de ellos, el mismísimo Ferrán Adriá en persona. De sobra conocido en el mundo de la alta cocina y su restaurante El Bulli que ha sido centro de atención por la innovación en sus platos desde hace bastantes años.
 

Primero con una breve introducción para dar a continuación a un vídeo de casi una hora de duración en la que podríamos ver cómo transcurre «un día en El Bulli». Película documental dirigida por el Albert Adriá (hermano del chef) y en las que vamos viendo las etapas desde que se levantan hasta que llegan los clientes, una gran labor de equipo y saber sincronizarse para dar lo mejor de sí mismos.
 

Decir que la película me pareció de lo más interesante, para nada se hizo larga y uno puede llegar a conocer bastante los entresijos del pequeño restaurante. Espacio para el turno de preguntas, de lo más variado y en las que Adriá no dudo en extenderse cuanto fuese necesario. Un tipo muy cordial, apasionado y bastante cercano.
 

Los asistentes no lo perdían de vista ni un segundo, cascos puestos para escuchar las traducciones y las preguntas iban fluyendo de un lado a otro de la sala.
 

Llegado el momento, Ferrán introdujo al otro chef invitado: Paco Roncero. Sería el encargado de darnos a conocer los platos que tendríamos ocasión de probar en unos instantes.
 

Consciente de que la hora del almuerzo estaba cercana, fue breve en su explicación y los asistentes se dirigieron a las mesas, listos para probar los platos.
 

 

Entre los platos que pudimos degustar estaban este «caviar» y es que era un tanto especial porque tal y como vemos en la foto, van cayendo unas gotitas en un líquido dando lugar a unas perlitas como si fuera un caviar pero este en concreto era de fruta de la pasión, sino me equivoco. Muy curioso.
 

Unas aceitunitas que estallaban en tu boca. Textura casi de gelatina pero consistente, una aceituna reinventada así misma.
 

Un puré de papas servido a modo de coctél.
 

Tampoco faltó jamón ibérico y además del bueno, bueno: Joselito. Ahí queda eso.
 

Copita de vinito blanco y jamoncito, tremendo.
 

Tampoco faltaron algunos canapés variados como una tempura de verduras o unos pinchitos de gamba. Estaba todo muy bueno. Creo que no sobró mucho. Poco a poco el número de asistentes fue disminuyendo, eran horas de dar por finalizada la sesión, aunque más tarde habría otra en el que el propio Paco Roncero haría una demostración. Lástima que debíamos marcharnos de vuelta a la oficina.
 

 

Un evento organizado por la Oficina de Turismo de España en China y a través de su delegación de Cantón, con el apoyo del Ritz-Carlton y el jamón Joselito entre otros. Creo que todos quedaron contentos tanto por la charla como con la comida, y es que algo así no se da todos los días. Muy contento de haber podido asistir y sacar unas fotos que también ayudarán a nuestro canal de Facebook para la promoción de productos españoles en Hong Kong.