Reloj de pulsera

Resulta que el otro día estaba cacharreando una de mis hijas con este reloj de pulsera de Vtech, y la verdad es que está muy apañado con las funciones que tiene. Fue un regalo de hacer un par de Navidades y hacía tiempo que lo tenían un poco aparcado. Uno de color azul para Mia y otro rosa para Sofía (desafortunadamente, la pantalla táctil de este dejó de funcionar).

La cosa es que tiene tanto cámara frontal como trasera y poder sacar fotos / vídeos. Además de micro para grabar mensajes y luego aplicar algunos filtros. Fue en esto que se me ocurrió una serie de vídeos que salieron hace algunos años del canal de Digital Rev: «Pro Photographer, Cheap Camera«.

Este fue uno de los vídeos que me vino a la mente. Hace ya la friolera de 12 años de mano de Chase Jarvis.

Yo diría que no llegaron a hacer ningún vídeo con un «cámara» similar y cogiendo la idea inicial, sí que sería interesante hacer un paseito con este reloj de pulsera para ver qué tal fotos podría sacar. Lo que seguro es que va a ser de lo más divertido 🙂

Tendré que animarme a sacarlo uno de estos findes. Sino también sería buena idea que sean mis hijas las que saquen algunas de las fotos / vídeos para luego darle forma a un futuro post.

Les mantendré informados 🙂

Embajadores por el mundo

Embajadores por el mundo. Así es cómo se llama el programa de la Televisión Canaria que se dejó caer por Hong Kong y en el que he tenido la oportunidad de participar.

Algo que resultó de lo más inesperado y que a la vez me hizo bastante ilusión. Un proceso en el que pude contarles sobre mi, la vida en la ciudad y compartir todo aquello que surge en mi día a día.

Cuando el equipo visitó la ciudad fue cuando les pude guiar por algunos de los lugares emblemáticos; fue una jornada bastante intensa para intentar condensar lo más posible.

Lástima que no hayamos tenido algo más de tiempo y ver algunos rincones más. Quien sabe si se animen a volver dentro de un tiempo.

El equipo la verdad que se portó genial y fue una buena experiencia y que también me sacó alguna lagrimilla. Espero les guste y ya me dirán qué les parece.

¡Un abrazo a todos!

Proyecto 365

Seguro que muchos de ustedes ya se embarcaron alguna vez en un proyecto 365 o han tenido la idea por la mente de llevarlo a cabo. Como solemos ponernos una lista de propósitos para cada año, este para empezar es aparentemente sencillo pero también requiere tener una constancia y sobre todo buscar ese momento del día que nos inspire.

Desde luego que lo más fácil sería hacerlo a golpe de móvil, pero lo suyo será hacerlo con mi querida 7D. En parte es una buena excusa para intentar darle algo más de uso, y es que con menos viajes el año pasado y menos tiempo también, ha caído un poco en el olvido.

Eso significa que me la estaré cargando más de lo habitual sobre todo entre semana y durante el fin de semana si salimos de paseo será un poquito más fácil, eso espero.

Siempre podré inspirarme un poco echando un vistazo a la gente que sigo por Instagram que hay ejemplos muy buenos de lo que un proyecto 365 puede llegar a ser. Sin esperar imitar a nadie y siguiendo mi estilo, pero seguro que abundarán los edificios, los paisajes, algo de comida y tampoco faltará gente. Será cuestión de improvisar y ver qué es lo que captamos en esos instantes.

Recién cerrado el 2017, éstas han sido las 9 fotos que más gustaron.

proyecto 365

Dentro de un añito espero estar contándoles mis impresiones del proyecto, pero no adelantemos acontecimientos que está todo aún por escribir; o por fotografiar. Se aceptan trucos, sugerencias y comentarios.

Visita familiar

Con la llegada de las niñas, una visita familiar era inevitable. A parte de la familia de mi mujer, por parte de mi familia también había muchas ganas de conocerlas; fueron mi madre y mi hermana las que vinieron para pasar dos semanitas en la ciudad. La primera semana estuve liado con trabajo y repartí el tiempo entre la oficina, el hospital y pasar tiempo con ellas. En cambio, en su segunda semana la cogí de vacaciones y pudimos aprovechar bastante.

Ni que decir que lo que es la comida les encantó y no tuvieron pegas, son tambien de buen comer como un servidor. La comida asiática fue la protagonista la mayoría de días pero también nos dimos un respirito con otros platos variados.

La primera foto es de la cena de bienvenida con los padres de mi mujer. Una buena muestra en la toma de contacto: verduritas, noodles, siu mei y pescado al vapor.

visita familiar

 

En lo que esperábamos para coger sitio en Din Tai Fung, descubrimos una perlita de restaurante del que salimos muy satisfechos. Cerdo agridulce, arroz frito, dumplings y algún que otro platito mas.

En lo que respecta a la climatologÍa, la verdad que tuvimos de todo. Días nublados, días pasados por agua y días de sol radiante. Como suele ser habitual el factor humedad es lo primero que le afecta a los visitantes, pero con el paso de los días parece que se adaptaron y con ayuda del aire acondiconado cuando visitamos los centros comerciales de rigor.

Tiempo para visitar sitios como el museo del tren en Tai Po.

 

El siempre emblemático barrio de Mongkok (un poquito pasado por agua). Sin dejarnos los mercadillos para comprar algunos recuerditos para la familia y tener que «pelear» un poco con los precios haciéndome valor con mi cantonés.

Uno de los aciertos cuando estuvimos por Tsim Sha Tsui fue meternos en uno de los restaurantes del grupo Super Star y disfrutar de un tranquilo dim sum. Muy bien atendidos y con la comida muy sabrosa, y con té en abundancia (mi madre encantada)

Con nubes nos recbía el skyline pero siempre impresionante para los que tienen su primera vez, aunque para mi hermana fuese su segunda ocasión puesto que estuvo en nuestra boda en 2015.

El convento de Chi Lin y los jardines de Nan Lian, descubriendo otra de las caras de la ciudad. Remanso de paz y sin agobios de las zonas más concurridas de la ciudad. El sonido del agua y los rezos budistas mientras contemplábamos los bonsais y la arquitectura.

Casi como empezamos, el dim sum de despedida en el día que tenían que coger el avión de vuelta. Un último día que aprovecharon para tomarse las cosas con calma, ordenar la maleta con las compritas y no tener que ir con las prisas de última hora para compras adicionales. Creo que aún estaban un poco llenas de la cena de la noche anterior; y es que a veces la hospitalidad local ya se sabe, cuando se trata de comida y uno termina comiendo más de la cuenta, jaja.

Una visita familiar muy completa y en la que los tres disfrutamos mucho. No importa que los primeros días con el consiguiente jet-lag hayan perdido un poquito de tiempo, pero así el cuerpo pudo asimilar los dias que venían por delante.

Creo que fue una visita mas que interesante para mi madre y agradezco de todo corazoón que haya podido venir junto con mi hermana para estar cerquita de los dos nuevos miembros de la familia. Lastima que esta vez no haya podido ser que viniese mi padre con ellas, pero seguro que un poco más adelante podran repetir y volver a revisitar sitios con ellos, y mas cosas que se nos hayan quedado pendiente.

Espero verles prontito, hasta la próxima visita familiar. Los cuatros los estaremos esperando con ganitas 🙂