Jugar la suerte

La industria del juego en la ciudad no está permitida, pero a tan sólo una hora de ferry podemos desplazarnos hasta Macao y dejarnos seducir por las ruletas, máquinas tragaperras y otros juegos de mesa. Tal es así el volumen que se mueve durante el año, que ha desbancado a la mismísima ciudad de Las Vegas. Cantidad de turistas de China continental se desplazan hasta allí; visitar sus calles, disfrutar la gastronomía, hacer compras y como no, dejarse dinero en el juego.

Me acuerdo cuando tuve la ocasión de visitar por primera vez la ciudad, visita obligada aunque sea una vez y transportarse a sus calles adoquinadas con toques europeos. Por aquel entonces, una de las grandes atracciones era la reciente apertura del Venetian, uno de los casinos más grandes por aquel entonces. Con el paso de los años han ido abriendo otros pero este sigue siendo uno de los más majestuosos sin duda.

Relacionado con el tema, justo en estos días también se ha estrenado una película del conocido actor Chow Yun Fat y en la que la temática gira en torno al mundo del juego y de título «From Vegas to Macau». El papel de jugador de cartas no le es nuevo ni mucho menos a Chow Yun Fat, puesto que hace bastantes años en una de las primeras películas que protagonizó encarnaba a un afortunado jugador y posteriormente se juntaría con Andy Lau y Stephen Chow, otros dos grandes.

Sólo por ver el ambiente de los casinos por dentro, ya merece el viajito hasta allí y ya que estamos pues podremos jugar nuestra suerte en alguna de las máquinas, quien sabe si podremos resultar premiados y todo está en probar pero sin dejarse llevar, porque luego los excesos son malos.

Y si no podemos desplazarnos al casino, el casino vendrá a nosotros puesto que hoy en día existen webs como www.casino-movil.es que ponen al alcance de nuestra mano el poder jugar con tan sólo unos pocos clics. Es buena alternativa y más con el uso creciente de dispositivos móviles a nivel global.

Tocar la fibra

Aunque hacía tiempo que llevaba queriendo tener una conexión de Internet más decente pues en los últimos tres años nos vemos hemos apañado con una conexión de módem 3G que por un lado era algo cómodo porque no requería instalaciones cuando nos hemos mudado; por el otro estaba limitado en cuestiones de velocidad y en función de la cobertura de la zona. Finalmente era hora de dar el cambio a algo mejorcito.

Entre los distintos proveedores de internet que hay, tenía claro que íbamos a ir de cabeza con Hong Kong Broadband (HKBN). Otro de los principales que es PCCW tiene bastante presencia pero sus más y sus menos, yo siempre lo comparo con Telefónica en España 🙂

Entre las ofertas a elegir, empezando desde 100 megas por 188HK$, luego 500megas por 238 HK$ y finalmente 1Giga por 278HK$. Optando a combinar con algunos canales de televisión y línea de teléfono por un pequeña cantidad adicional. En definitiva, que por apenas 30 euros al mes podríamos tener la máxima velocidad más televisión y teléfono. ¡Estaba clara la elección!

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Vinieron a instalarlo antes de la festividad de año nuevo chino, con lo que llevamos un par de semanas de uso y de momento ninguna pega. La diferencia con de la conexión anterior es notable, aunque no he hecho pruebas de velocidad a fondo y teniendo en cuenta que usando en casa la wifi pues el rendimiento baja un poco, pero no se podemos quejarnos desde luego.

Comentar que es un contrato de 2 años y en ese periodo hay un total de 5 meses que salen gratis digamos. Bueno, todo lo tienen calculado y no van a perder dinero contigo. Ahora a disfrutar de la banda ancha

Para más información en la web de HKBN

Café en LCK

Uno de los problemas principales de trabajar en una zona eminentemente de carácter industrial como es Lai Chi Kok es la ausencia de variedad en los restaurantes; es algo de lo que se queja mi novia, puesto que a veces termina yendo a los mismo sitios que son contados. Sin embargo, es agradable comprobar que hay más sitios de los que uno pueda creer y es que como comenté en su momento, hay que mirar un poco más arriba puesto que no todos los restaurantes están a nivel de calle.

Así que, en uno de los edificios en la carretera de Cheung Sha Wan nos encontramos con un sitio de lo más coqueto y con poco más de 10 mesas pero en el que uno de entradas se siente muy cómodo. El sitio elegido para almorzar este pasado lunes con motivo del cumpleaños de mi novia que era ese mismo día. La idea inicial de ir a comer dim sum resultó imposible puesto que el otro restaurante estaba a tope, y es que muchas comidas de empresa post Año Nuevo Chino. Casi mejor, puesto que aún no había venido a este sitio y ella me había hablado bastante bien.

El menú del almuerzo compuesto por una ensaladita, una sopa del día y luego el plato principal, además de incluir café o té y la opción de postre. Entre los platos principales había pasta/pizza, pescado o carne. Y mientras tanto un poquito de pan con mantequilla para hacer tiempo.

Lo siguiente sería la sopa del día que en este caso era tipo crema, diría que de papas.

Ya con los platos principales, mi novia se decantó por la opción pasta linguinis a la marinera y yo por una pizza con verduritas, poco habitual en mi puesto que soy más de carne pero siempre viene para variar. Igual resultó inicialmente un poco pequeña, pero uno se queda bastante bien. De igual forma con la pasta.

El lugar se llama «G Gallery» y para más señas dejo adjunto el mapa con la ubicación del lugar.

Ofrendas

En toda festividad china que se precie el aspecto de las ofrendas es muy importante, una forma de honrar a sus antepasados y recordarlos en estas fechas especiales. No sólo la familia se reúne para comer, beber, tirar fuegos artificiales.. sino de visitar el templo y quemar incienso en memoria de los suyos.

Lo malo de esto es que se junta mucha más gente de lo habitual y eso provoca las consiguientes colas. Nos desplazamos hasta un templo en el región de Boluo, cerca del monte Luofu. Apenas media hora de trayecto pero que se incrementaría por la afluencia masiva de vehículos y añadiendo que las normas de tráfico en China se las toman un poco a la ligera, los que hayan estado seguro lo habrán experimentado.

Llegados al lugar en cuestión una de las primeras cosas que llama la atención es este muro lleno de cantidad de estatuillas de dioses, frente a las cuales muchos de los visitantes se detienen para iniciar alguna ofrenda.


 

Lo anterior sólo sería el aperitivo antes de entrar el complejo del templo donde el humo de las varillas del incienso llenaba el ambiente y se escuchaban las voces de unos rezos. Era un continuo ir y venir de gente de un lado para otro que buscaba su rincón particular.


 

 

Un árbol de los deseos tampoco faltaba. Escribir un deseo en un papelito, envolverlo y lanzarlo para que con suerte quede enganchado en una de las ramas.


 

Incluso contaba con una pagoda; un complejo de lo más completito. En lo que los familiares de mi novia estaban con sus ofrendas, me dio tiempo a explorar un poco y de paso hacer también algunos nuevos amigos que quisieron practicar un poco de inglés, además de ofrecerme unas galletas de arroz 🙂

Los monjes no podían faltar aunque estos no estaban rezando precisamente, sino dando indicaciones a este coche que recién llegaba. Imagino que sería algún conocido o tal vez ¿su maestro? No pude despejar la duda porque no llegue a ver a quien estaba dentro del mismo.

Acabada la visita, momento de volver al coche. Algunos incluso vienen en guaguas y todo, un lugar de peregrinación bastante popular y más por las fechas que nos ocupaban. Vuelta al lío en la carretera..

La verdad que fue interesante poder conocer un sitio nuevo durante las fiestas, puesto que en años anteriores me había limitado a estar por los alrededores del pueblo de los familiares de mi novia. Diría que no me importaría volver en otro momento del año que seguro esté menos masificado.