En las pasadas semanas saltaba una noticia sobre una contaminación por plomo en la red de tuberías de un edificio de viviendas en la zona de Kai Tak. El agua del grifo que es usada por muchas familias en el día a día, los vecinos de esta zona veían como de un día para otro se veían obligados a no poder utilizar el agua de sus casas y tener que ir a una toma de abastecimiento en la calle con los consiguientes inconvenientes.

Normalmente el agua se puede usar sin problema para cocinar o preparar un té pero a raíz de este problema la gente se ha vuelto un poco más precabida y se entiende. Por parte del Gobierno se ha iniciado una investigación para llegar al origen y parece indicar según las primeras averiguaciones que puede haberse debido a una mala soldadura de las cañerías o haber utilizado materiales no adecuados para ello.
Como lo habitual no es beber directamente del grifo como estamos acostumbrados en España, aunque también depende de qué ciudades, el reparto del agua embotellada es una constante que se repite de forma semanal y sobre todo en edificios de oficinas.

Por lo general bebo de la máquina de agua que tenemos en la oficina aunque tener una botellita delante no es mal recordatorio para levantarnos a estirar las piernas cuando la tengamos vacía, porque a más de uno se nos olvida y hay que mantener el cuerpo hidratado como es debido.
No es que se considere una situación alarmante pero los residentes quieren que se obtengan respuestas lo antes posible para saber que su salud no corre riesgo y poder volver a usar el agua de forma habitual en sus casas como solían hacer entonces.
Estaré atento esas próximas semanas por si hay avances en las investigaciones y los residentes puedan estar más tranquilos volviendo a la normalidad. Esto marca un precedente para que de cara al futuro no se vuelvan a repetir más casos y tenerlo controlado.













