Arranque de año

Creo que hacía tiempo no me tomaba un descanso blogueril, como suele decir Flapy, que fuese tan largo. Han pasado ya dos semanas desde que iniciásemos el nuevo año 2013 y mi anterior entrada es de cuando despedía el año y metido de lleno en el viaje durante las vacaciones. Sufrir unos días de jetlag hasta que el cuerpo se hace de nuevo a la franja horaria y vuelta a la oficina que algunos papeles se han acumulado, aunque por suerte no tanto como me imaginaba.

En esos primeros días tras el parón navideño, vaya que si cuesta arrancar y ha sido necesario el aporte del café para que la maquinaria empezase a funcionar. La pereza inicial que a todos nos da pero que luego poco a poco con la vuelta a la rutina, se termina por hacer más llevadera.

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Eso me recuerda que también aprovecho para contarles el año que se nos aproxima que según el calendario chino corresponde a la serpiente. Como ven, en esta conocida cadena de cafés, no dejan pasar la ocasión para vender sobrecitos con logos de la serpiente y que serán muy usados durante las celebraciones del Nuevo Año Chino el mes que viene.

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También significa retomar los entrenamientos de dragon boat, aunque durante el mes de enero sólo serán los domingos pero a partir de febrero se intensificará seguro. Caras nuevas, caras conocidas y con ilusión para preparar una temporada que debiera empezar a finales de marzo o principios de abril, de momento no tenemos el calendario que es pronto para saber. Así que los domingos toca madrugar pero es algo que se hace con ganas si uno disfruta con ello.

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Y otro punto importante: la comida. Después de un poco de exceso navideño, es hora de hacer más de comer en casa y con cosas sanas, basta un poco de verduritas y algo de pollo o bien pescado. Continuar con el ejercicio e intentar llevar una dieta equilibrada, nada de dejarlo para el final cuando queramos lucir tipo en verano y apresurarnos con la operación bikini a la vuelta de semana santa, ya nos conocemos todos, jaja.

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Todo empieza a marchar, poco a poco el mes de enero va cogiendo fuerza y ya en febrero va todo rodando, incluido este blog aunque ya me he puesto las pilas y tengo cositas para contarles en los próximos días sobre las vacaciones, la familia y rescatar fotos de estas últimas semanas. Que no se me olvide que quiero hacer un libro con las fotos de la boda de mi hermana, la razón de haber ido a casa durante las Navidades, y es que era un día que no me quería perder por nada del mundo.

¿Qué tal se están dando estos primeros compases del año para ustedes? igual algunos continúan de vacaciones o las empiezan a finales de mes después del trasiego navideño. Sea como sea, esperemos que sea un buen año y sin nada de supersticiones. Pensamiento positivo antes que nada, y ánimo para aquellos que lo están pasando un poquito mal, esperando que haya algo más de luz para ellos y y a pesar de la lentitud, la economía se vaya recuperando aunque soy consciente de que es cuestión de paciencia y no se está contento con las actuaciones del Gobierno, no es fácil. A por ello con el 2013 que ya estamos metidos en él.

En familia

¿Qué significan las vacaciones? Para mi es: familia, amigos, descanso y buen comer. No hay nada que más le apetezca a uno que el poder ir a esos sitios de siempre y en buena compañía, en este caso la de mi hermana. También iba a venir su novio pero le salió un trabajo de última hora con lo que no pudo venir, lástima porque nos hubiera echado una mano con la comidita que pedimos.

Después de haber estado de relax en el sur de la isla, tocaba regresar a Santa Cruz. Era sábado y el día perfecto para organizar una cenita. Llamé a mi hermana, concretamos la hora y la pasé a recoger por su casa. Dicho y hecho tiramos para el norte de la isla a recordar buenos tiempos y un sitio que tiene mucho fama, sobre todo por sus platos preparados con champiñones.

Hacía la tira que no iba y le hacía mucha ilusión poder ir después de unos cuantos años. Inicialmente como contábamos con que viniese su novio, pues nos esperamos a que llegase para así pedir todos juntos y mientras tanto le íbamos dando al panito con salsa.

 

Al quedarnos tan sólo nosotros dos para cenar, llegó el momento de pedir la comida. Fuimos de cabeza a los platos clásicos, pero que tanto gustan. Tales como: queso frito con mojo verde y otro con salsa de arándanos. Nos dejamos llevar por la emoción y nos daríamos cuenta que el haber pedido dos quesos fue pasarse y luego nos pasaría factura; pero nada, con calma que no había prisa ninguna. Nos pusimos al día después desde la vez anterior cuando había ido en Navidades y disfrutando de una cenita de hermanos 🙂

Casi a la par llegaba una platito (media ración muy bien servida) de champiñones rebozados con salsa de aguacate, una de las especialidades. Tan buenos como los recordábamos, este plato nunca falla. Y el toquecito de limón le añade ese puntito de sabor extra que conjunta muy bien con el rebozado.

Igual piensan que no era demasiada comida a estas alturas, pero también el haber estado dándole al pan durante el inicio de la cena, eso hizo que nos costase llegar con fuerzas para el plato principal de la noche: solomillo de cerdo con cebollita frita. Una bandejota en toda regla, bien acompañado de papitas fritas y pimientos de padrón. Un espectáculo no sólo para la vista sino para el paladar.

Llegó un momento que nos miramos diciendo: «¿puedes más? en plan, estamos aboyados de comida». Lo mejor que hicimos fue llevarnos a casa lo que nos sobró del solomillo, buen provecho le sacaría mi hermana al día siguiente. Y con huequito para un café más que sea, que luego tocaba conducir unos kilómetros hasta Santa Cruz. Más que satisfechos nos quedamos, sin lugar a dudas.

Una muy buena recomendación, no sólo para cenar sino almorzar. Con trato agradable, menú completo y platos más que bien servidos. Para nosotros siempre ha sido una apuesta segura. Y para más señas les dejo la dirección un poquito más abajo.


 

Y porque no sólo hay comida asiática en el blog; uno tira para lo de su tierra también, y el mejor momento es de vacaciones, fuera preocupaciones y a la vuelta ya lo quema uno haciendo algo de dragonboat o lo que se tercie.

¡Buen provecho y buen finde!

 

Hola Tenerife

 

Para los que me sigan por la página de Facebook, seguro saben que estos días estoy de vuelta por casa. Hacía tiempo que no me dejaba caer por la isla en verano, concretamente unos 3 añitos desde la vez anterior. Las otras veces ha sido siempre coincidiendo en el periodo de Navidades y la verdad que me apetecía venir en la época del calorcito para disfrutar de la playita.

Llegué el sábado por la noche y el domingo aún seguía con el cuerpo algo molido, normal, pero ya el lunes estaba en perfectas condiciones y adaptado a la nueva franja horaria. Ahora con horario de verano, la diferencia con Hong Kong es de 7 horas y después del viaje, el cuerpo lo termina notando un poquito.

Ayer salí a dar una vuelta por la mañana y hacer unas gestiones, un día espléndido de cielos azules aunque a los inicios había estado algo nublado pero finalmente se levantó. Aquí unas fotos cuando iba por la Rambla de Santa Cruz, cruzando uno de los puentes que cruzan el barranco Santos. Que por cierto, ha quedado muy bien después de la obra que hicieron en el interior con un paseo y carretera, que ayuda a conectar con el centro, descongestionando parte del tráfico de la zona.
 

 

Por delante unos cuantos días, en concreto hasta el viernes 17 que será cuando inicie el viaje de regreso. Aprovechando que es agosto y las cosas están tranquilas en la oficina, no ha habido problema para hacer la escapadita, todo bajo control. Luego en septiembre será cuando la actividad vaya cogiendo poco a poco el ritmo habitual. Es lo que tiene el veranito, algo de relax, buen tiempo y tiempo con la familia y amigos.

A ver si saco más fotos durante el resto de mi estancia. Ahora que puedo conducir, después de haber renovado mi carnet de conducir, aprovecharé para hacer algunos kilómetros y perderme como a mi me gusta por las carreteras de la isla 🙂

 

Pim pam

 

Seguro que habrán notado la ausencia de posts en el blog durante la semana pasada y es que como algunos sabían, aunque esta vez con las cosas de última hora no tuve tiempo de mencionar nada, me fui de vacaciones la semana pasada a Indonesia. Compañeros de viaje Alberto y Dani, y la zona de Raja Ampat como misión.

El viaje salió a pedir de boca incluso hasta en los cálculos nos sobró un día, pero mejor así que no ir luego más apurados. No fue el típico viaje de relax, sino con sus dosis de aventura y con anécdotas que recordaremos durante bastante tiempo.

Lo peor de todo es cuando se va acercando el final y uno tiene que hacer el viaje de regreso. El día del domingo lo pasamos viajando hasta llegar a Jakarta por la tarde y luego tener que hacer tiempo para posteriores vuelos de conexión. La vuelta al trabajo el lunes y ponerse con las cosas que hayan sucedido durante la semana pasada en nuestra ausencia, que sorprendentemente se dio mejor de lo que esperaba, nada mal para haber sido lunes.
 

Y no es que mi trabajo sea de pico y pala, pero todos tenemos nuestro síndrome post vacacional, verdad como un templo. Por suerte en una semanita uno no da tiempo a asimilarlo del todo pero vino genial para desconectar, estar en contacto con la naturaleza, zonas donde apenas había cobertura de móvil y menos internet. Aprovechar para leer, contemplar los atardeceres, charlar antes de ir a dormir y a dormir digamos que prontito; otro estilo de vida.

Ahora me queda organizar las fotos del viaje y algunos vídeos también. Momento de compartir con todos la experiencia del viaje con texto y sobre todo las imágenes. En unos días empezaremos con ello, sean pacientes, estamos en obras 🙂