Escuchar al cuerpo

Estas semanas atrás han sido de transición, y es que desde que terminé la maratón, el cuerpo me estaba pidiendo un descanso. Al par de días de la carrera, decidí ir a trotar y parecía que estaba todo bien, pero ni mucho menos de lo que uno se imaginaba. Lo importante que es escuchar al cuerpo y no ser de cabeza dura.

Primeros pasos

Creo que la falta de entrenamiento de fuerza durante la preparación me pasó factura y eso fue que terminase algo más dolorido de lo habitual. Además, mi rodilla izquierda empez´ó a quejarse un poco en la zona donde tuve una pequeña lesión de ligamento hace ya unos años (ya con esta alerta, hmmm).

As´í que tocaba ponerse en acción para evitar que fuese a más. Retorné a los ejercicios que me había mandado en su día el fisio además de hacer estiramientos para tener mejor movilidad. Y en vez de correr, lo sustituí por caminar. Primero a paso normal y conforme pasaban los días y me sentía mejor, incrementar un poco.

Desarrollo

Fue al cabo de más de 2 semanas haciendo esta rutina cuando decidí probarme y hacer un poco de trote suave. Un minuto de trote, un minuto de caminar.. y así hasta hacer 4-5 ciclos. Las sensaciones habían mejorado pero había que ser prudentes.

A la semana siguiente fue cuando hice unos 4-5 kms a ritmo suave y dejar tiempo de descanso suficiente a la vez que seguía haciendo mi rutina en casa. Parece que vamos por el buen camino e incluso he podido añadir un poquito más de velocidad con algunas series, como este miércoles por la noche.

Conclusión

Las tiradas largas de fin de semana aún tendrán que esperar pero mejor estar recuperados con garantía. Creo que esta vez ha sido algo más leve, que sino no hubiese podido ni caminar como cuando me pasó de primeras.

Toca seguir cuidándose y fortalecer el cuerpo. Buen momento para tomar algunas vitaminas o suplementos; quieras que no uno no es ya un chaval 🙂

Apunta y dispara

El otro día que pasé por una tienda de Log-On cuando los ojos se me fueron a esta sección de cámaras de carrete, ¿se acuerdan? muchos de nosotros nos iniciamos en el mundo de la fotografía hace ya la tira de años. Algo tan sencillo como el: apunta y dispara, aunque luego con el tiempo uno se da cuenta que es mucho más que eso.

A día de hoy estas cámaras evocan esa nostalgia del carrete. El proceso de abrir la tapa, colocar el rollo de película y esperar a sacar esa primera foto confiando que no se hubiese atascado 😀 hoy es todo un poco más fácil y apenas nos paramos a pensar en lo mucho que esto ha pasado a significar en nuestras vidas.

Y para las nuevas generaciones, igual les genera un poco de sorpresa y/o curiosidad. Seguro que más de alguno se quiere aventurar en el mundo del carrete y experimentar. Lo digital desde luego que es cómodo, pero lo convencional y esperar hasta que nuestras fotos estaban reveladas, tenía esa parte emocionante.

Ahora se me ocurre…y si compro una de estas cámaras y les dejo a mis hijas que disparen a ver qué consiguen captar. Ya tienen experiencia de haber usado una de tipo Polaroid y las que han podido sacar con el móvil; sin duda sería un buen experimento y luego a esperar a por el revelado.

Sí que ha pasado tiempo desde que con apenas 9 años tuve mi primera cámara con la que documentaría años después mis estancias en Inglaterra durante el verano. Los carretes de 36 volaban, y al final me venía con 4-5 pero luego de fotos aprovechables, eso es ya otra historia.

Ya son quince

Un post que bien debiera haber sido escrito hace unas semanas pero nada mejor antes de que termine el mes.

Para los viejos conocidos y los algo más nuevos, este espacio personal puede decir que ya son quince años desde que vio la luz. En el camino ha habido de todo; momentos buenos y malos, viajes, hobbies, inquietudes, amigos y familia.

Me quedo con toda esa gente que este espacio me dio la oportunidad de conocer. Primero de forma virtual y luego en su respectivo cara a cara: Pau, Ricard, Capitán Urías, Marcos y Yolanda, Kailos, David, Guille, Fernando … Por nombrar algunos pocos.

De los buenos tiempos en la blogosfera y la evolución en la redes sociales. Cómo ha ido evolucionando todo a pasos de gigante, más en los últimos años.

El ritmo de publicación no es ni de lejos lo que era antes pero he seguido querer conservando lo anterior. Seguimos en construcción, como quien dice y ver si retomo algo el vuelo.

La vida sigue y vamos sumando el día a día. Me quedo con esos momentos de calma que me da el poder salir a la montaña, sobre todo durante el fin de semana.

Este fin de semana volvimos a ir hasta Lau Shui Heung para hacer un paseo en familia. La mejor época del año sin duda.

Aún por delante casi dos meses de este 2022. Un año donde la vuelta a la normalidad parece ya más real, hemos pasado mucho desde comienzos del 2020.

Sin planes de viaje por lo pronto, pero algo se vislumbra para el próximo verano. Hay ganas de volver a Tenerife y ver a la familia, por ellos y por nosotros.

Mientras tanto, sigan todos bien. Este chicharrero sigue aún vivito y con ganas de seguir coleteando.

Cumpliendo tres

Así como quien no quiere la cosa, ha pasado otro año y las niñas han cumplido 3 añitos ya. También ha sido una ausencia bastante prolongada desde que escribía el último post cuando visitamos Bangkok.

¿Qué da de sí un año? pues la verdad que se han juntado muchas cosas y más aún en los meses recientes debido a la situación de pandemia global provocada por el coronavirus. Algo que me he dejado en el tintero pero que no sería mala idea comentarlo el cómo se vivió desde los inicios por allá a mediados del mes de Enero; seguiría su paso hacia Europa, América y desatando la alarma global que aún durará por unos meses más.

En lo que a viajar respecta, será uno de esos años que se recordará por mucho tiempo como uno de los menos viajeros. Un sector el del turismo muy afectado con la paralización de muchas rutas y su consiguiente impacto en los establecimientos hoteleros. Ya se podrán imaginar lo mucho que supone para mis Islas Canarias, pero confiar que la recuperación vaya lo mejor posible aunque llevará su tiempo claro está.

Y metidos de lleno en el verano, aprovechando lo que se puede con algunos días de piscina pero con los rebrotes que estamos teniendo estos días, se ha empezado a dar un paso atrás y se empiezan a cerrar algunas instalaciones 🙁

Si todo no se tuerce, las niñas empezarán el colegio en la primera semana de septiembre. Veremos si el virus sigue contenido y no afecta al transcurso de las clases; el panorama puede cambiar de una semana para otra y hay que seguir siendo prevenidos y sobre todo con los más pequeños.

Ahora que «he roto el hielo» nuevamente, será cuestión de no abandonarme y volver a retomar el buen hábito de postear semanalmente. Veremos lo que puedo dar de mi mismo 🙂