Paseo con arte

Hoy día 17 de marzo, se viene a celebrar el HK Art Walk, el cual lleva celebrándose desde hace ya 10 años. Un evento benéfico que permite recorrer las distintas galerías de arte de la ciudad. Una buena ocasión par pasearnos por el centro (Soho), disfrutar de las piezas de arte y echar algún vinito, además de picar para comer.

El año pasado que no me había enterado de la existencia de este evento, me llamo la atención que estando por las calles del Soho, viese alguna galería de arte abierta a una hora no muy habitual. Pensé que igual se trataba de alguna inauguración, hasta que al día siguiente caí en la cuenta. A pesar de que la entrada cueste 430 HKD, seguro que mucha gente aprovechará para ayudar a una buena causa y una vez al año.

Si hubiera estado más atento, no me hubiera importado apuntarme pero a fecha de hoy ya no se pueden comprar los tickets que estaban disponibles hasta ayer en algunos de los bares-restaurantes de la zona. En horario de 5 de la tarde y hasta las 12 de la noche, perfecto para cuando se sale de la oficina y disfrutar de una tarde diferente.

Para aquell@s que quieran curiosear un poco más sobre el evento, puede acudir a la siguiente web:

www.hongkongartwalk.com

Sólo queda decir, que iniciativas como estas se sigan celebrando por mucho más tiempo y sirvan de inspiración para crear otros eventos similares, la gente agradecerá tener variedad en las ofertas de ocio y cultura en la ciudad.

 

Río multicolor

Aunque estas imágenes distan unos meses desde que las saqué, siempre es interesante recordar el ambiente que vivimos en la ciudad de Seúl en plena época navideña. Un ambiente totalmente diferente a lo que puede ser Hong Kong en Navidad, se nota que se viven las cosas de otra forma.

En una zona donde gran cantidad de edificios altos dominaban y el paso del río Han, este bonito juego de luces se alternaba con el agua, además de un continuo ir y venir de gente. No obstante, uno si se quedaba quieto un rato y con el frío presente, había que ponerse en movimiento cuanto antes.

Notas musicales, paraguas, regalitos…

Y si nos atrevíamos, podíamos pasar de lado a lado del río en estas rocas a modo de escalones. Eso sí, ir con un poco de cuidado, por si acaso no fueramos a tener una mala pasada. Por suerte, de la gente que vi cruzar, nadie tuvo percance, aunque… se imaginan: «plasss, resbalón y al agua fresquita», dirán que malo soy pero seguro que alguno más hubiera tenido esos pensamientos viendo las peripecias de algunos.

Incluso proyecciones con láser acompañadas al ritmo de la música. Toda una mezcla para nuestro sentidos que creaba formas de lo más diverso y añadía color a la noche.

Un sitio con mucha vida y más en las fechas en las que estabamos. Imagino que en verano cuando las temperaturas suban un poco, habrá más de alguno/a que querrá refrescarse en el río. Una vía alternativa para pasear por la ciudad a otro nivel.

La verdad que estaría bastante bien contar con algo parecido en la zona centro de Hong Kong, aunque si que he estado por la zona de Shatin, donde hay canales por los que se puede pasear en los alrededores, pero sin duda, la magia que tiene Seúl en Navidades, hay que verla para sentirla.

Espacio

Lo normal para nosotros que venimos de España u otros países, es encontrarnos los restaurantes a pie de calle y como mucho pueden ocupar dos plantas si se tratasen de algunas cadenas de comida rápida, dígase Mc Donald´s o Burger King, los ejemplos que me vienen a la cabeza en la ciudad de Santa Cruz de Tenerife.

Ya sabemos que somos «animales» de costumbres y cuando uno va por la calle andando no suele levantar demasiado la cabeza para ver algo más arriba. No nos habrá pasado de sorprendernos al pasar por una calle habitual en nuestra ida al trabajo o cerca de nuestra casa, y decir: «¿anda y esto ya estaba aquí?». Digamos que Hong Kong tiene suerte en ese aspecto, al gozar de un caracter tan vertical, es inevitable ejercitar el cuello más de lo habitual. Mira tú por donde que tenemos restaurantes situados en plantas bien arriba, eso si que es aprovechar el espacio y en algunos podemos disfrutar de vistas tremendas a la bahía de Hong Kong.

La verdad que nos podemos encontrar con mucha variedad de restaurantes. En este caso, tenemos para elegir, hasta algunos por partida doble:

– Vietnamita.
– Tailandés.
– Japonés.
– Chino.
– Francés.

Al igual que en Hong Kong, en la vecina Japón también es habitual encontrarnos con restaurantes situados en lo alto de los edificios, que a veces pasan desapercibidos para nosotros (falta de costumbre).

¿Cómo se lo tomaría la gente en España si hubieran restaurantes en las alturas? sería cuestión de probar, no? 🙂
 

Tiempo de juego

El juego más popular practicado en China, sin duda, es el mahjong (麻將), el cual posteriormente sería exportado a muchos otros países del mundo. ¿Quién no recuerda haber visto este juego hasta en el móvil? hasta mi querido Nokia 3310 lo tenía, si no recuerdo mal. Juego de fichas en el que hay que agruparlas en palos o juntar al menos tres o cuatro iguales. Teniendo unas reglas básicas, luego hay varias formas de juego, pero que en la actualidad las reglas que se siguen son las «reglas de Hong Kong».

Me he estado documentando un poco sobre el juego, y la verdad, no se tienen muy claro los orígenes del mismo. Algunos dicen que si fue en la época de Confucio y al existir tres fichas de dragón (Rojo, Verde y Blanco) que son Zhōng (中, «Centro»), Fā (發, «Prosperidad») y Bái (白, «Blanco»), relacionadas con las virtudes confucianas de benevolencia, sinceridad y piedad filial. O bien, si en la dinastía Tang, se inventaron este juego para entretener a los miembros de la corte.

Parece ser que viene a ser una mezcla entre juego de cartas y dominó. Del mismo se tienen referencias de finales del siglo XIX, pero las historias que se barajan son varias, que nos seguirán dejando con la incógnita.

Sus fichas normalmente realizadas con marfil, bambú o en su variante más barata de plástico, con un total de 144 fichas y divididas en grupos de:

– Discos.
– Bambúes.
– Caracteres.
– Dragones.
– Estaciones.
– Vientos.


Aunque un día me enseñaron las reglas un poco por encima, aún no he tenido ocasión de sentarme a echar algunas partiditas. Les aseguro que si se sientan ante una mesa de mahjong, la cosa va para largo, se los dice alguien que ha estado de observador por unas cuantas horas. Partida tras partida, ruido de las fichas mezclando, murmullos… yo creo que es un juego que engancha y más si uno está en familia, los piques están asegurados y que no falten las apuestas. Especialmente lo he vivido en las celebraciones de Año Nuevo Chino, y es uno de los pasatiempos preferidos junto con comer, ver la tele o echar una cabezadita.

Y fuera de lo que es el ambiente familiar, también hay clubes para jugar, en los que seguro la gente echa las horas como si de un «bingo» se tratase. Aunque para este juego no hay edad, sólo hace falta echarle ganas y acompañar con un poco de té que tampoco viene mal 🙂

Para aquell@s que quieran profundizar un poco más en los orígenes, normas… relacionado con este juego, nuestra querida Wikipedia siempre tan sabia -> Mahjong