Como cada año, la ciudad se viste para recibir las fiestas y las escenas de Navidad se repiten en muchos rincones. Ya sé que habrá gente que no les va mucho esta época del año pero quieras que no para los que estamos lejos de casa tiene un significado más especial si cabe. Siempre que hemos podido, regresar a casa por Navidad es algo muy bonito para poder estar con la familia y los amigos que también están fuera de la isla. Es el momento del año en el que seguro coincides con ese alguien que hace tanto que no ves y te da tiempo para ponerte rápidamente al día.
Suele ser en los centros comerciales donde se esmeran bastante, como es el caso del Pacific Place. Los detalles para los más pequeños son los que más se agradecen.





