Cenita rica

El pasado finde aproveché para hacer una cenita en casa con unas amigas, Rena y junto con su amiga Olivia que estaba de paso por Hong Kong esos días.

Las fotos son el resultado de dicha cena. ¿Yo el autor? No soy yo ni mucho menos, jeje, aunque me defiendo algo en la cocina, no llego a tanto para dar un aspecto tan profesional a los platos. Quien se merece todo el mérito es mi amiga Rena que se marcó estos tres pedazo de platos 🙂

En primer plano un solomillo con vino tinto y acompañado de unos tomatitos cherries, y un poquito más alejado, un plato de gambas salteadas con ajitos y un poquito de chilis y unos espárragos trigueros.

Y desde el otro lado de la mesa, el tercer y último plato de la noche: espaguetis con mejillones, ummmm!!

Todo esto acompañado con vinito blanco, Ribeiro en concreto. Aprovechando del evento de vinos, que nos agenciamos algunas botellas entre la gente de la oficina y que mejor ocasión para disfrutar de un vinito de tierras gallegas 🙂

Fue una cena muy amena, charlando, comiendo y escuchando algo de música. También hubo algo de hueco para el postre: una bandejito de sandía y piña en rodajitas. Todo muy saludable, y rico, rico 😀

Cocineando

De comida va la cosa, y quería aprovechar que el otro día me dio por ponerme manos a la obra y hacer una tortillita, segundo intento ya que la primera más bien parecía un revuelto con papas, me faltó papa y huevos. Esta vez, no ha quedado muy gruesa ya que no tenía papas suficientes :/ pero mucho mejor que la anterior. Y para dar constancia de ello, saqué estas fotos.

Seguro que muchos de ustedes se habrán preparado sus buenas tortillas de papas, por Rubén de Kazajistán y Borja de Vilnius lo sé, y el resto?…

No es que sea un gran cocinero, pero mis platitos me preparo. Sin comer no me quedo, eso desde luego, siempre se puede apañar algo con lo que uno pille en casa. Todo es echarle imaginación 😀

Kitty en HK

Hay que ver lo que son las promociones de ciertos productos y en concreto, en el McDonalds. He ido a comer ayer un menú, y me he encontrado con el local empapelado casi por completo con motivo de una promoción de Hello Kitty que ha comenzado hace unos días. Lo típico, que si compras xx dinero pues te dan un machanguito y así vas completando toda la colección.

Detalle del papel de la bandeja en la que se ve la colección de muñequitas de Hello Kitty, cada una con una frase referente a su estado: I’m at home, I’m in love… como cuando uno se pone Ausente, No disponible… en el messenger.

No había nada que se librase de unas pegatinas de la Kitty, incluyendo: mesas, sillas, vasos, paredes… hasta los empleados vistiendo unas camisetas para la ocasión.

En España hay alguna promoción de este tipo en este momento? seguro que si la hubiera, no sería tan exagerada como esta, sin duda. Aquí el furor de la Kitty se hace notar, y si fuera en Japón, ya ni te digo…

Cenando en Lamma

Una de las cosas que aún no había hecho desde mi llegada a Hong Kong era ir a visitar la isla de Lamma donde se puede comer marisco y bien de precio, sino que se lo pregunten a la gente de Shanghai que estuvieron por ahí.

En los muelles centrales de la isla de Hong Kong, se coge un ferry, servicio gratuito que pone uno de los restaurantes de la isla, el Rainbow. Se tarda como unos 30 minutos desde la isla de Hong Kong a Lamma. El mar no estaba muy movidito pero luego a la vuelta si que se notaba un poquito más de movimiento.

Una vez llegada a la isla, nos llevaron hasta uno de los restaurantes de la isla. Al que fuimos nosotros está en la parte este de la isla, también por la parte norte hay más restaurantes que se pueden llegar cogiendo otro ferry en los mismos muelles de Hong Kong o también desde nuevos territorios en Tsim Tsa Shui.

Como había cantidad de platos donde elegir, al final optamos por una opción más fácil e igual de acertada. Elegimos uno de los menús ya hechos donde se incluían varios platos y por un precio adecuado. Entre los platos del menú teníamos:

  • Calamares.
  • Langosta.
  • Arroz frito.
  • Vieira.
  • Verduras salteadas


Y de postre unas frutitas: melón y piña. La verdad que el menú para dos está muy completito y uno se queda muy a gusto. Así que, después de la cenita nos fuimos a dar un paseo para hacer tiempo hasta que saliera el ferry de vuelta para Hong Kong.

Había un caminito que iba bordeando la isla, no muy iluminado del todo pero suficiente. No había nadie por ningún lado, y si hubiera aparecido alguien de repente, creo que nos hubiéramos llevado un buen susto. Y es que daba un poco de cosilla con tanta oscuridad, sólo mirar la foto que me salió tan chula.