Mínimas

Parece que finalmente las temperaturas están siendo lo que debieran ser para estar a final de noviembre. Y es que apenas unas semanas atrás aún podíamos disfrutar de tiempo casi veraniego como quien dice. Pero de un día para otro han habido cambios drásticos y esto ha obligado a la gente sacar algo más de ropa de abrigo, algunos hasta el punto de gorros, bufandas o guantes; tiene un poco de gracia cuando ves a la gente un tanto forrada y el termómetro marca unos 12 grados.

En esta captura de hoy mismo, podemos ver las temperaturas mínimas en distintas zonas del territorio y llegando hasta apenas 6 grados. Otro factor es la humedad que parece estar conteniéndose, pero no nos engañemos que yo sin un suetercito no salgo de casa, que sino.

No es comparable a las temperaturas que ya hay por Europa, puesto que algunas de estas mínimas son las temperaturas medias habituales. Mucha gente seguro anda pensando en hacer alguna escapadita. La nieve sería un muy buen plan y pillarse un hotel más forfait. Por Asia podríamos hacerlo en Japón o bien en Corea donde cuentan con buenas estaciones de ski, además, es algo que aún no he probado y me gustaría.

Mañana damos la bienvenida a diciembre y con ello la recta final del año, ¿ya? Increíble cómo han pasado de rápido estos meses finales y este último mes de noviembre.

Pues lo dicho, toca ponerse algo más de abrigo, que sino más de uno se cogerá un resfriado. Momento bueno también para disfrutar de comidas un poco más calóricas, jeje.

Orgánico

Fin de semana a la vuelta de la esquina y terminando la semana de forma muy ligerita, y además sana. ¡Será por restaurantes! en la zona de Fanling, no sólo los ya conocidos que son unos poquitos sino también los que vayamos descubriendo con el tiempo. Evidentemente, la oferta es algo más reducida cuando nos salimos de la comida china-cantonesa en general, pero hay opciones interesantes. Hoy hablo de uno de ellos, el cual también cultiva sus propios ingredientes, en el caso de productos de la tierra.

El concepto detrás de IPC Food Lab es que trabajan con agricultores de la zona, usando productos orgánicos y que luego utilizan a la hora de cocinar en el restaurante, venderlos al público en una tiendita adjunta que tienes o también hacerlos llegar a otros establecimientos.

Situado en una zona eminentemente industrial donde abundan algunos talleres de coches y naves para almacenaje, quizás es un sitio en el que no pensaríamos encontrar un restaurante así. En parte está bien porque tienen de mayor espacio y ocupan un edificio completo; por lo visto en la parte alta donde está la azotea tienen un pequeño huertito y todo. Y como pueden ver, si el tiempo acompaña pueden disfrutar del almuerzo con los rayos del sol.

image

En su interior unas cuantas mesas, abundancia de la madera como elemento principal decorativo y un ambiente bastante relajado. Optamos por pedir el menú de almuerzo que incluye bebida más plato principal (108 HK$) y de forma opcional por un poquito más de dinero (+30 HK$), ensalada o sopa. Para empezar con un juguito de la casa y una ensalada aderezada con un poco de una vinagreta balsámica muy buena. Total que el almuerzo nos sale por un equivalente a 14 euros todo incluido, que a la vista es un precio elevado comparado con otros restaurantes pero hay que tener en cuenta todo el proceso que hay por detrás. El sabor de la ensalada y el juguito marcan la diferencia, sin duda.

image
 
image

Entre los platos principales, la cosa estaba entre algunas variantes de risotto bien con marisco o champiñones, pasta y unas verduras a la plancha. Yo me decanté por el risotto con champiñones; estaba bastante bueno, en su punto. No se dejen engañar por la foto, que aunque parezca una ración pequeña, me quedé satisfecho después de haberme comido la ensalada.

image

Conclusión: se puede repetir en el futuro y quizás probar su menú de merienda o bien una cena. La pega es que los platos a la carta son un poco más costosos pero por lo que pudimos ver en una mesa cercana, las porciones están bastante bien servidas. De momento nos lo anotamos en la lista y sabemos que tenemos una opción no sólo para nosotros si nos apeteciese algo distinto sino también alguna visita que tengamos por la zona y querramos sorprender con algo de la tierra.

Vecinos

El clima sigue teniendo sus altibajos respecto a temperaturas y días despejados, pero ayer era uno de esos días en el que daba gusto el estar por la calle disfrutando del clima otoñal. Tenía que acercarme a Wan Chai a hacer unas gestiones y siempre me gusta ir dando un paseo y más en días así.

Desde Admiralty se tardan unos escasos 15 minutos y de camino nos encontramos con un edificio que digamos marca la línea divisoria entre un distrito y otro. ¿Qué dirían que alberga en su interior este moderno edificio? Quizás la foto pueda dar algunas pistas 😉

image

Desde la acera de enfrente tenemos vistas a la arteria principal que es Queensway conectando hasta el inicio de Central. Algunas caras familiares al fondo de la foto.

image

Espero sus comentarios a ver quién adivina el edificio vecino. El fresquete otoñal continúa hoy con bajón de temperatura, hasta bufandas he visto, jeje.

Con lo necesario

No importa que nos vayamos de escapada de fin de semana o bien que tengamos por delante un viaje de varios meses, en una medida u otra es importante saber qué vamos a llevar con nosotros y es aquí donde debemos priorizar en función de nuestro viaje.

Recuerdo como si fuese ayer cuando emprendía mi aventura hacia Hong Kong por primera vez y tenía que ponerme manos a la obra con el equipaje para un periodo inicial de quince meses fuera de casa. Los primeros dos-tres meses estaría un poco deambulando hasta que finalmente me pude asentar durante un año completo. Tuve mis dudas sobre el tamaño de la maleta, así que en vez de coger algo demasiado grande y poco práctico, decidía repartir entre una maleta más grandita que facturaría y otra de mano con algunas cosas más. Tuve incluso un ayudante de excepción que por aquel entonces contaba con apenas un añito y medio de vida, hasta tenía ganas de venirse conmigo, jeje.

No era cuestión irse muy cargado porque ya sabemos que los kilos de más luego se pagan a precio de oro y siempre queda la posibilidad de comprar las cosas más adelante en caso de ser necesario. Puede que igual a veces se nos cuela algo en el equipaje que pensamos darle más uso, pero al final lo dejamos aparcado. Así que, en viajes largos hay que pararse a pensar sobre las cosas esenciales y además poder viajar ligeritos.

Respecto a hacer un check-list de qué llevar o no, siempre es una buena costumbre y así sabemos que no se nos haya pasado nada por alto. Para los viajes cortos (2 a 4 días) que son la mayoría que hago por la zona asiática, lo resumiría en:

  • 3-4 Camisetas
  • 2 Vaqueros y/o pantalón corto (depende del clima).
  • Ropa interior.
  • Cholas.
  • Aseo personal.
  • Gadgets (móvil y cámara de fotos con cargadores respectivos, adaptador)

Y con esto vamos servidos. Cabe perfectamente en un trolley de mano o bien una mochila que tenga buena capacidad, sin llegar a ser un backpack (unos ejemplos en esta página). Ahora sólo nos queda disfrutar del destino de nuestra escapadita.

Y ahora como que apetecería estar contemplando este bonito atardecer desde la playa blanca de Boracay, ¿verdad? Van apeteciendo unas vacaciones conforme se acercan las fechas navideñas, y seguro que muchos de ustedes están deseando escaparse bien sea a un destino más tropical o quizás para pasar unas fiestas con más ropa de abrigo y donde reina el color blanco.