Pasaba por allí

Poco a poco le voy cogiendo el pulso al nuevo vecindario, y ayer domingo después de almorzar decidí hacer un poco de rodea en la vuelta a casa. Un punto por el que había pasado anteriormente pero que me había intrigado el poder ir más allá. Siempre veía gente yendo y viniendo a cada poco, algo tendría que haber unos cientos de metros más adentro.

Como había anunciado antes en mi página de Facebook una carretera muy tranquila pero que a la vista prometía. El primero de los descubrimientos era un almacén de varas de bambú justo a mano derecha, se veía que era bambú con años a sus espaldas porque el color era algo más grisáceo y también por el efecto del sol. Suelen tener una vida útil bastante larga pero con el tiempo y por seguridad, es mejor retirarlos para paso a una nueva generación. Tal que así que justo al otro lado había un pequeño montoncito de varas que estaban semiocultas con la vegetación, su momento de jubilación y disfrutando del clima otoñal.

image
 
image

A pocos metros había un camión aparcado en un hueco que daba acceso a un canal de agua. Un hilito de agua transcurría por el fondo, y guiado de más curiosidad me llevó a pasar por un lateral y ver hasta donde llegaría dicho canal, pero todo apuntaba que hacía círculo mientras giraba hacia la derecha.

image

Habiéndome adentrado unos cuantos metros más al fondo y tan sólo con el sonido de mis pisadas sobre las ojas secas. De vez en cuando se esuchaba algún que otro coche pasar de una autovía cercana. Algo que me llamaría la atencion fue escuchar un zumbido algo peculiar, y justo al otro lado del canal que había un propiedad, y con un circuito de coches de radio control. Buena forma de pasar una tarde de domingo.

image

Volviendo sobre mis pasos hasta el camino principal, descubrir que había algunas parcelas más con algún camión que tenía pinta de llevar aparcado bastante tiempo y junto con algo de material como vallas para obras. Y lo que parecía también un negocio, a lo mejor de compra/venta de metales, aunque le pregunté a mi novia por el signigicado de los caracteres pero no me supo decir exactamente.

image
 
image

Llegado un punto en la carretera, los coches no podían continuar y tenían que dar la vuelta. En cambio, para los de a pie había un caminito que seguía a lo largo y con varias casitas a los lados. Muy simples, con techos de hojalata y paneles de metal algo herrumbrientos. Tenía pinta que llevasen muchos años en esta ubicación, además algunos de sus habitantes se lo tenían bastante bien montado con un pequeño huertito justo en frente de casa; más fresco imposible.


 
image

Y como no, lo mejor siempre viene para el final. Ante mi sorpresa uno de los vecinos de la zona se ve que es un gran aficionado al cultivo de los bonsais y varios de ellos formaban parte del paseo a cada lado. Y de varios tamaños, desde uno bien grandote en esta esquina junto con otros de tamaño medianito en un banco habilitado para ello. Diría haber contado unos más de diez!

image
 
image

Dejando atrás la «casa de los bonsais», ya tan sólo quedaban pocos metros del pasillo de casitas y de nuevo llegaba el asfalto. Una última casa que cerraba el conjunto y justo a su lado una típica construcción de nichos familiar donde rendir tributo a sus antepasados.

image
 
image

Un paseo más que agradable y descubriendo una pequeña comunidad. A pocos pasos de otros edificios residenciales y de la estación de tren. Espero que no le de al gobierno un día por tener que desalojar estas familias y construir más bloques de viviendas, entonces el lugar ya no sería lo mismo. Mientras tanto, me dejaré caer de vez en cuando por allí y ver qué tal evolucionan los bonsais.

Maridaje

Nos sentamos a la mesa con unos amigos para disfrutar cenando. Un restaurante local en el que he estado unas cuantas veces ya, que por cierto me reservo por si viene alguien de visita, un sitio para sorprender por la calidad de su comida. Como decimos en mi tierra, es el típico guachinche familiar y donde se come estupendamente. Puedes llevar tus propias bebidas, así que esta vez era momento de llevar un par de botellitas de vino.

A pesar de que había platos de carne, el vino tinto no fue el elegido esta vez sino el blanco. Previamente enfriado un poquito y a la mesa esperar en lo que se hace la cazuelita que teníamos delante. También habrían verduras, arroz frito y algo de marisco; muy completita la cena.

image
 
image

La comida lista y el vino en el vaso, momento de ponerse manos a la obra!

image

Desde luego que no será el último de estos maridajes, y ahora que empieza época de algo más de fresquete viene bien para entrar en calor. También aprovecho para dar un poquito de promoción entre mis amigos locales y se aficionen más a nuestros vinos, que no sólo se vive de vinos franceses o italianos :P. Las dos botellas que llevé llegaron bien, pero creo que para la próxima llevaré una adicional porque parece que gustó y sino, pues rellenar con cerveza que tampoco es mal acompañamiento.

Uniendo destinos

Algo tan cotidiano como coger el transporte a diario para ir al trabajo y uno no se para a pensar en todo lo que hay detrás. Todo un equipo de personas que trabajan para dar lo mejor de sí mismos y que el servicio funcione de forma puntual. Infinidad de rutas y destinos que nos acercan un poco más entre nuestros hogares, lugar de trabajo, sitios de ocio u otros centros de transporte. Eso es lo que lleva haciendo la compañia de guaguas KMB (Kowloon Motor Bus) desde hace más de 80 años, una de las más longevas junto con la compañia de tranvías que opera desde hace más de un siglo.

Remontarme atrás en el tiempo sobre esta compañía hizo que me acordase de una escena muy característica de la película «Operación Dragón», seguro que muchos la recuerdan. Las calles de la ciudad a principios de los años 70 y una de las guaguas de aquel entonces, y el modelo cómo ha ido evolucionando hasta nuestro días y manteniendo fieles sus colores pero ganando en comodidad, seguidad y respeto por el medio ambiente.

En esta foto podemos ver un instante en el que coinciden varias generaciones a la vez, siendo el modelo más reciente la guagua que se encuentra al medio. Los otros dos modelos cada vez se van viendo menos, sobre todo del modelo de la izquierda. En esta línea de tiempo se puede ver más claramente la evolución de los modelos desde sus inicios hasta nuestros días.

KMB sigue uniendo a miles de personas cada día y seguro seguirá apostando por nuevas tecnologías que hagan el transporte más eficiente y sobre todo cuidando el medio ambiente.

Preparativos

Creo que son los primero adornos que veo por estas fechas, aunque no son de los más madrugadores porque hay algunas luces que ya cuelgan de las fachadas de ciertos edificios y que se pueden ver cuando cae de noche desde la zona de Kowloon hacia la isla. Ya sabemos que cada año parece que ponen más empeño en adelantar las fechas navideñas, la ciudad poco a poco va cogiendo forma con los adornos y las luces. El centro comercial IFC por el que he pasado hoy después de comer con un amigo ya cuenta con sus primero destellos.

image
 
image

Anda que si pusiéramos unos copos de nieve en esta imagen, quedaría ideal! pero dudo yo que eso llegue a pasar nunca en estas latitudes. Sabemos que el calentamiento global tiene el planeta trastocado y se están haciendo esfuerzos para mejorar las políticas climáticas y reducir la contaminación (uno de los puntos calientes en la ciudad), pero en todo caso nieve de mentirita, que seguro a alguno se le habrá pasado por la cabeza.

image

Un poco pronto para postales de Navidad pero seguro que hay muchos ya se han puesto manos a la obra con la preparación de las felicitaciones. Yo era uno de esos, pero con el tiempo he perdido la costumbre aunque es algo que no debiera de perderse. Sé que la gente prefiere la comodida de las felicitaciones vía email, pero no es lo mismo ni mucho menos. Donde está una postal de puño y letra.

image

Sólo es el comienzo, y en cuestión de un par de semanas seguro se verán más adornos y hasta las clásicas melodías de las fiestas empezarán a sonar por los pasillos de galerías comerciales. Como quien dice, están a la vuelta de la esquia aunque a veces nos resistimos a reconocerlo porque es ese tiempo del año cuando todo se acelera y acaba un año para dar paso al siguiente. Mientras tanto nos seguimos preparando para las festividades.