Dar forma

Me llamó la atención yendo de paseo el otro día que habían bloques de piedra en el camino, algunos parecían querer camuflarse entre los árboles. Lejos de estar abandonados, unos metros más hacia dentro encontraríamos la respuesta.

Resulta que no muy lejos de allí se encuentra la zona de Wo Hop Shek, que no es ni más ni menos que un lugar donde ir a honrar a los difuntos, dígase de otra forma, un cementerio. Conocido este dato, queda un poco más claro la razón de haber encontrado esos bloques de piedra, mármol o granito diría, que son la base para elaborar los nichos.

image
 
image

A lo largo de la carretera nos encontramos los negocios puerta con puerta casi durante varios metros. A veces me pregunto si estando tan pegaditos, ¿cuál de ellos tendrá más afluencia de clientes? O bien, seguro que hay alguno de ellos que sería el primerito en empezar el negocio y poco a poco se irían añadiendo más empresas, en plan gremio.

image

Con razón me advertía mi novia que si salgo a correr por la zona que no me diese por subir en dirección a la carretera que lleva al cementerio. No será buen presagio para ella, creo yo. Así que, nos mantendremos en distancia por si acaso.

Templo moderno

El otro día después de haber almorzado
fuimos dando un paseo por los alrededores. Hacía muy buen día, con lo que aprovechamos para ir de camino al centro, bueno exactamente la otra zona principal de Fanling porque digamos que la línea de metro subdivide la población como en dos núcleos diferenciados.

Cuando íbamos por un paseo que iba en paralelo a la calle del restaurante, de repente a un lateral iba apareciendo un edificio de ventanas con reflejos dorados, poco a poco se fue viendo más tras los árboles. No es que estuviera escondido pero justo detrás de una zona algo industrial no me imaginaba encontrar un templo. Este en concreto es el templo de Wong Tai.

image

Una placita central delante del edificio y donde había algunos fuegos para quemar incienso antes de entrar al recinto.

image
 
image

El detalle de los pilares fue de lo que más me gustó del conjunto. El resto de elementos , los clásicos de este tipo de templos. Colores rojos, dorados y en su interior estatuas de los dioses, que preferí ver desde la distancia.

image

En la foto anterior si se fijan un poco, estaban a lo lejos unos carritos, los cuales tenían algunos souvenirs para comprar. Algunos colgantes a modo de ofrenda, pulserirás, figuritas de buda… Entre otros. Por los alrededores no había nadie, pero sí que parecía que una persona desde dentro del templo mantenía un ojo en los carritos por si alguna venta estaba al caer. Por otro lado, un lugar con poco tránsito de gente pero seguro que a rebosar en épocas de las fechas claves de las festividades.

image

Queda claro

Justamente volviendo del festival HK Wine and Dine este domingo, en la guagua me encontré con semejante cartelón. En Hong Kong no es sólo cosa de budismo, sino también se mezclan más religiones entre ellas el cristinismo. Una vez ya comentaba lo de tener los templos en lo alto de los edificios, lo que es aprovechar el espacio.

Estos si que aprovecharon bien la fachada del edificio para dar su mensaje y que no escapase a la vista de nadie, objetivo más que conseguido.

Se imaginan que en España también se hicieran uso de tremendos carteles para «publicitar» a los centros religiosos? Luego no digan que el mensaje no llega a poca gente, saber aprovechar el espacio y los recursos 🙂

Chung Yeung

Hoy se celebra el festival de Chung Yeung, y es festivo aunque en nuestra oficina no ha sido así. Es lo que tiene llevar calendario compartido entre festividades españolas y de Hong Kong, que hay días que no toca, como hoy.

Según cuenta una leyenda de la dinastía Han en la que a un hombre llamado Woon King recomendado por un adivino, llevó su familia hasta lo alto de una montaña para protegerse. De ahí que en este día también sea habitual que las familias vayan a practicar hiking por los alrededores y hacer algún picnic.

Un día bastante tranquilo en el cual no se nota tanto ajetreo como en el día a día. La gente habrá aprovechado el día de hoy para visitar a sus fallecidos y honrarles. Y como en cada festival que se precie, no pueden faltar las varillas de incienso.

También el dinero de papel, ofrendas que no faltan, además de otros regalos en forma de: casa, coche, ropa… una forma de enviarle prosperidad a sus seres del más allá.

Una vez el papel se ha dado forma, lo depositan en estos sacos para llevarlos al cementerio y quemarlos posteriormente.

Y a modo de cierre de este acto en memoria de los suyos, con traca final. Sii, lo que oyen, con petardos y todo. Será para espantar a los malos espíritus y si sólo es por el ruido que mete, vaya que si lo consiguen.

Este año ha sido especial e interesante ya que, he vivido en primera persona parte de esas celebraciones estando en China con la familia de mi novia. Y como en toda buena celebración, la comida no puede faltar, además de, echarnos unos brindis con cognac y todo. Luego no viene mal una siestita reparadora 🙂