Ya son quince

Un post que bien debiera haber sido escrito hace unas semanas pero nada mejor antes de que termine el mes.

Para los viejos conocidos y los algo más nuevos, este espacio personal puede decir que ya son quince años desde que vio la luz. En el camino ha habido de todo; momentos buenos y malos, viajes, hobbies, inquietudes, amigos y familia.

Me quedo con toda esa gente que este espacio me dio la oportunidad de conocer. Primero de forma virtual y luego en su respectivo cara a cara: Pau, Ricard, Capitán Urías, Marcos y Yolanda, Kailos, David, Guille, Fernando … Por nombrar algunos pocos.

De los buenos tiempos en la blogosfera y la evolución en la redes sociales. Cómo ha ido evolucionando todo a pasos de gigante, más en los últimos años.

El ritmo de publicación no es ni de lejos lo que era antes pero he seguido querer conservando lo anterior. Seguimos en construcción, como quien dice y ver si retomo algo el vuelo.

La vida sigue y vamos sumando el día a día. Me quedo con esos momentos de calma que me da el poder salir a la montaña, sobre todo durante el fin de semana.

Este fin de semana volvimos a ir hasta Lau Shui Heung para hacer un paseo en familia. La mejor época del año sin duda.

Aún por delante casi dos meses de este 2022. Un año donde la vuelta a la normalidad parece ya más real, hemos pasado mucho desde comienzos del 2020.

Sin planes de viaje por lo pronto, pero algo se vislumbra para el próximo verano. Hay ganas de volver a Tenerife y ver a la familia, por ellos y por nosotros.

Mientras tanto, sigan todos bien. Este chicharrero sigue aún vivito y con ganas de seguir coleteando.

En modo cambio

Los que me conocen un poco, igual saben que he sido un fiel seguidor de Android desde casi sus comienzos allá por 2009. En aquel entonces decidía apostar por HTC y me ha venido acompañando todo este tiempo con sus teléfonos.

Casi 2 años usando mi último teléfono pero casi que de un día para otro empezó a dar algunos síntomas de no funcionar bien. Yo me resistía e intenté seguir usándolo pero tuve que usar de forma temporal otro como reemplazo. Finalmente no pude hacer nada más para revivirlo y sólo tocaba hacer el cambio. HTC? sin duda era la primera opción, pero vista la situación actual no había ningún móvil a la vista y me era urgente comprar uno nuevo.

Después de debatirme mucho, me decanté por hacer el cambio a Samsung y su Galaxy S22. A la vista algunas de las fotos que he ido sacando en las últimas semana desde que lo tengo. Un móvil excelente en todos los sentidos, al cual le tenía cierto temor por las críticas sobre su batería y el chip Snapdragon. Pero visto lo visto su rendimiento en este corto espacio de tiempo, estoy bastante contento.

El otro día que tuve ir a hacer alguna gestión aproveché para sacar algunas fotos. Nada mejor que probar su cámara angular y ver qué tal se portaba. Un poquito del edificio robot del HSBC, antigua sede del banco de China y…

Y frente por frente a este edificio tan singular se encuentra otro con más historia aún si sabe: el edificio de las Cortes Legislativas.

Seguimos nuestro camino hasta el núcleo de Central pasando por la fuente cercana. Una zona de descanso donde hay algunas con marquesinas para protegerse del intenso sol; más aún durante el fin de semana cuando hay muchas empleadas del hogar en su día libre.

A un lado y a otro lo habitual es ver las tiendas «flagship» de marcas como Hermes, Ferragamo o Saint Laurent.

Y a modo de excusa, mi primer post después de un parón de casi 2 años (por poquito). Mucho ha acontecido en el mundo en todo este tiempo, aunque en lo que respecta a viajar pues ya se sabe. Son 4 años ya desde nuestro último viaje a Tenerife y quieras que no, hay ganas de poder regresar..

¿Será este mi retorno definitivo a la senda blogueril? esperemos que sí 🙂

No pasen mucho calor y disfruten del verano todos aquellos que puedan darse una merecida escapadita.

Cumpliendo tres

Así como quien no quiere la cosa, ha pasado otro año y las niñas han cumplido 3 añitos ya. También ha sido una ausencia bastante prolongada desde que escribía el último post cuando visitamos Bangkok.

¿Qué da de sí un año? pues la verdad que se han juntado muchas cosas y más aún en los meses recientes debido a la situación de pandemia global provocada por el coronavirus. Algo que me he dejado en el tintero pero que no sería mala idea comentarlo el cómo se vivió desde los inicios por allá a mediados del mes de Enero; seguiría su paso hacia Europa, América y desatando la alarma global que aún durará por unos meses más.

En lo que a viajar respecta, será uno de esos años que se recordará por mucho tiempo como uno de los menos viajeros. Un sector el del turismo muy afectado con la paralización de muchas rutas y su consiguiente impacto en los establecimientos hoteleros. Ya se podrán imaginar lo mucho que supone para mis Islas Canarias, pero confiar que la recuperación vaya lo mejor posible aunque llevará su tiempo claro está.

Y metidos de lleno en el verano, aprovechando lo que se puede con algunos días de piscina pero con los rebrotes que estamos teniendo estos días, se ha empezado a dar un paso atrás y se empiezan a cerrar algunas instalaciones 🙁

Si todo no se tuerce, las niñas empezarán el colegio en la primera semana de septiembre. Veremos si el virus sigue contenido y no afecta al transcurso de las clases; el panorama puede cambiar de una semana para otra y hay que seguir siendo prevenidos y sobre todo con los más pequeños.

Ahora que «he roto el hielo» nuevamente, será cuestión de no abandonarme y volver a retomar el buen hábito de postear semanalmente. Veremos lo que puedo dar de mi mismo 🙂

Creciendo juntas

El mes de enero va con buen ritmo y casi que dentro de nada lo tenemos que ir despidiendo. Un 2019 que promete seguir siendo movidito como en los últimos compases del año pasado.

Las niñas creciendo juntas y cada día con actividad sin cesar. Son una fuente de energía casi inagotable y hay días que pesan más que otros. Da alegría ver que salten, caminen, jueguen, se enfaden… un sinfín de situaciones en el día a día. Cada una con su forma de ser, parecidas pero diferentes a la vez. Sofía (la mayor) es la más pícara pero también sus travesuras influencian a Mía; nos trae de cabeza con algunas de sus trastadas.

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