Posteos etiquetados Fotografía
Publicada
jul 6
Hoy me he llevado la sorpresa al coger la revista HK magazine como cada semana, aunque algo me esperaba pero no sabía cuando. Mi amigo Fernando me avisó ayer, así que ya estaba advertido, pero siempre hace más ilusión cuando uno lo ve de primera mano. Hoy después de volver de comer me pasé a recoger un ejemplar en uno de los cafés cercanos a la oficina y esto fue con lo que me encontré:

Desde luego que no ha sido cosa del azar, sino que hace un par de semanas hubo una editora de la revista que me contactó. Me contó que gracias a un comentario que había dejado en el blog de Fernando Gros había llegado a mi espacio, en el que estuvo curioseando un poco y le llamaron la atención mis fotos. Me propuso participar en el espacio “Private Eye” dentro de la revista con una de mis fotos. De forma que hice una selección y las mandé, pero claro no sabía para cuando sería la publicación y mira por donde ha sido en el último número de la revista.
¿Qué les parece la foto? igual recuerdan que por un casual, esta foto la publiqué en un post de hace unos meses atrás, un momento mágico desde CWB, que ahora ha pasado al papel en modo de publicación en esta revista.

¡Muy contento!
En guagua
abr 14
Nada como estar un poquito más por encima del nivel de la calle para que nuestra percepción cambie un poco. Si es que somos “animales” de costumbres e incluso en una ciudad como Hong Kong, tan vertical, con la vista al frente se nos pasan algunos detalles que están más arriba.
Eso me recuerda que Pau observaba un dato: ¿por qué algunos carteles están en rojo y otros en azul? Con la pregunta en mente y habiendo observado lo que indica uno y otro, llego a la conclusión que el rojo es para los lugares turísticos y el azul para estaciones de metro, guagua, subterráneos… Curioso el apunte.

La calle Nathan Road, digamos casi infinita, que se extiende desde Tsim Sha Tsui hasta Prince Edward. Un buen pateo en toda regla, donde se alternan edificios de viviendas, comercios, hoteles, restaurantes… Las calles perpendiculares que desembocan a esta, estrechitas y que se pierden a lo lejos.


Gente que viene y va o hace tiempo a que aparezca la guagua que los lleva de vuelta a casa. La actividad por esta calle es una constante, y da igual que sea fin de semana, noche o día. Es el eje de la zona de Kowloon.

Cualquier esquinita es buena para poner un negocio. Nadie como la gente de Hong Kong para aprovechar el espacio

Nada como un paseo en guagua por esta zona u otras de los alrededores, bien en Kowloon o por la isla de Hong Kong. A parte de ir más cómodos, nos permite “espiar” cómo transcurre la vida por las calles de una forma más discreta, a pesar de que la pasión por la fotografía es algo que sucede con bastante naturalidad en esta ciudad. Detalles que no dejan de sorprender por muchas vez que se pase por los mismos sitios, siempre habrá algo que “salte” ante nuestros ojos.
Old Police
ene 7
Por suerte, aún siguen quedando edificios históricos en el centro de Hong Kong, no tantos como a mucha gente les gustaría, pero al menos queda parte de la esencia del aire colonial de hace tantos años atrás. Un claro ejemplo, es este edificio que sirvió como Estación Central de Policía
Sus orígenes se remontan al año 1864 partiendo de una estructura de barracones de unas 3 plantas de altura. Posteriormente con el paso de los años se fueron añadiendo nuevos bloques a la estructura principal, entre los años 1910 a 1925. Además, daba puerta con puerta a la prisión de Victoria. Ocupando gran parte del lateral de la calle Old Bailey y doblando la esquina con Hollywood Road. En el mapa siguiente podemos ver su ubicación:

De un color amarillo suave, con las paredes un tanto descascarilladas y ese peculiar color azul de los marcos de puertas y ventanas. Una renovación o digamos un lavado de cara, sería más que aconsejable para que este edificio vuelva a lucir como en sus primeros años. Teniendo en cuenta que desde que se trasladara el cuartel general de la Policía a la nueva ubicación en Wan Chai tras la Segunda Guerra Mundial, el uso de este edificio fue disminuyendo y se nota el paso de los años por él.

En la actualidad, han sabido aprovecharlo para dar cabida a algunas exposiciones de arquitectura o de arte moderno. Ese aspecto descuidado que caracteriza las instalaciones, lo hacen un lugar más que interesante para exponer obras y un buen reclamo para los curiosos y/o amantes de la fotografía. Cantidad de rincones, detalles… en los que capturar una instantánea diferente.
El patio central que separa algunos de los bloques es recorrido por los visitantes en una de las últimas exposiciones que visité. De un lado a otro, la actividad vuelve a estar presente en el viejo edificio. Me pregunto cómo sería el ambiente cuando el edificio funcionaba a plena actividad y muchos de los edificios que vemos por detrás, aún no existían.

Un lugar para perderse unas cuantas horas entre sus muros. Parece como si la gente se mantuviese más en silencio de lo habitual, recorriendo los pasillos, el crujir de la madera en algunas escaleras con el sube y baja de la gente y las alambradas que son testigos mudos del paso de los años.

Con carteles que nos advierten a nuestro paso… aunque ahora sin peligro de adentrarnos en una zona “prohibida”.

Nos vamos adentrando más y más entre los bloques del edificio, quedando atrás la estación de policía y metidos de lleno en la zona de la prisión. El ambiente se vuelve un poco más oscuro, nos paseamos por el interior de la zona de celdas que está repartida en dos pisos. Más silencio aún, sólo el sonido de algunos flashes y disparadores lejanos. Una experiencia interesante como pocas.


Seguro que no será la última vez que me recorra el interior de estas instalaciones con alguna nueva exposición que habiliten en su interior. Espero que por el bien del legado de la ciudad, el edificio recupere su esplendor y se le de un buen uso, bien como centro cultural, para albergar futuras oficinas del gobierno (algo leía al respecto) u otro fin que tengan en mente las autoridades de la ciudad.
¿Les hace un paseíto?
Conducir
dic 18
Siempre que estoy de vuelta por la isla y teniendo casi 2 semanas por delante, las cuales espero no pasen demasido rápido, hay muchas cosas que me gusta hacer. Desde luego, la primera de todas es ver a los familiares y poco a poco a los amigos.
Disfrutar con pequeños placeres como puede ser el conducir, algo que no hago cuando estoy en Hong Kong porque el transporte público funciona estupendamente aunque si que hay veces que me entra la morriña de no poder coger un coche. Algo que he pensado pero aún no llevé a la práctica, es el alquilar un coche para el fin de semana y conducir por las carreteras de por allí y además, siendo el método inglés el que se usa, le añade algo más de “emoción” al asunto.

Nada se puede comparar a recorrer la geografía de la isla a través de sus carreteras. Revisitar esos rincones que aunque ya hayamos pasado por ellos infinidad de veces, no me canso de ver. Hacia el norte, hacia el sur bien sea cerca del mar o en medio de la montaña. Sentir la brisa que se cuela por la rendijita de la ventanilla mientras los kilómetros pasan y el paisaje va cambiando. Eso, no tiene precio.
De momento los primeros días de estancia, en casa y haciendo vida familiar, coger el coche de vez en cuando pero para trayectos cortos. Seguro esta semana me doy alguna escapadita de las que me gusta hacer, y sin olivdarme de mi compañera con la que captar todos esos rincones. No importa que en su momento haya sido con la 400D, pero tengo ganas de “estrenar” el paisaje de la isla con ella. Luego vendrán las fotos como no y seguro que algún video aprovechando más aún las posibilidades.
Lo dicho, a disfrutar del conducir y otro ritmo de vida en estos días.
Luces festivas
dic 10
Una tarde de domingo cualquiera, paseando por Kowloon y concretamente por los alrededores de Tsim Sha Tsui. Situémonos en Canton road, donde se encuentra las principales tiendas de marca y con la gente yendo y viniendo de un lado a otro, aún más actividad si cabe que un día entre semana; se nota que es domingo y la gente aprovecha para hacer compras con las fechas que se nos aproximan.

Curioso que una celebración tan al estilo occidental, se viva cada año con más intensidad. Las calles, los edificios, las tiendas… hace unas semanas que ya cuelgan los adornos navideños y las luces. No obstante, Hong Kong es un sitio donde se “fusiona” lo occidental con lo oriental, siendo la celebración grande (Nuevo Año Chino) a finales del mes de enero de 2011. Así tienen doble motivo para reunirse la familia y de paso obsequiarse con algunos detallitos.


Y claro, ¿quién disfruta más de todo el ambiente? los más pequeños. Se les ve con caras sonrientes, disfrutando de las luces y la decoración, mientras los padres aprovechan para sacar las fotos de rigor. A ver una sonrisita por aquí, otra por allá ![]()

Seguro se estarán preguntando acerca del lugar en cuestión… se trata del Heritage 1881, y resulta un soplo de aire fresco para la zona. A pesar de que la mayor parte de su espacio está ocupado por tiendas de marcas de lujo (joyería, relojería, accesorios…) y con algún café para disfrutar del lugar. Rompe con la estética moderna pero a la vez se conjunta muy bien con su entorno.
El edificio principal que vemos en la siguiente foto, es lo que en su día fuese el cuartel general de la Guarda Marina, ahora en su interior tenemos un hotel y varios restaurantes. Desde luego que un buen esfuerzo por conservar un edificio histórico como este y adaptarlo a los nuevos tiempos. Vale la pena pasearse por sus alrededores y especialmente de noche que luce aún más bonito.

Asomarnos desde uno de los niveles y mirando en dirección hacia la isla de Hong Kong, pudiendo distinguir de fondo el Centro Cultural. Un bonito árbol de navidad acompañado con un tiovivo, motivos suficientes para que la gente no pare de un lado para otro sacando fotos y curioseando, y con lo que gusta la fotografía en la ciudad, no es de extrañar ver a bastante gente cámara en mano y más si es una zona turística como la zona de TST.



El cielo ya se oscureció por completo hace rato y eso que apenas son las as 6 y media de la tarde, es lo que tiene los días de otoño aunque casi que dentro de nada ponemos un pie en diciembre. La temperatura es agradable aunque no está de más echarse por encima una chaquetita fina o un sueter, refresca. Sólo el brillo de la decoración y de los propios edificios anima la noche, un día más que se va. ¿Les parece si apagamos la velita? Espero que tengan buen finde y disfrutar del ambiente festivo que se aproxima.

Detener el tiempo
sep 15
Qué sensación tan extraña y especial a la vez cuando uno está viajando y tiene la ocasión de pasar por lugares en los que el paso del tiempo se nota de otra forma. Xingping es uno de esos lugares, un pequeño pueblecito al que llegábamos tras nuestra travesía por el río Li.
A unos pocos metros del río, ya había algunos hombres con motos ofreciendo sus servicios para llevarnos hasta el pueblo. Aunque nuestra idea inicial era la de ir a pie, pero luego vimos que hicimos bien el ir motorizados para ahorrarnos el pateillo. Total, de los 20 minutos que según nos dijo el buen hombrem que tardaríamos llegamos en apenas 5 al comienzo de una de las calles del pueblo.

Callecitas algo estrechas con puestos de souvenirs a los lados y construcciones hechas con piedra y madera, parecía como sacado de un libro de historia de cuando las antiguas dinastías. Me imagino como debe de ser el recorrer estas calles de noche, total tranquilidad.


Curiosos nosotros quisimos entrar en este templo, pero poco nos duró la ilusión cuando nos recibieron amablemente para decirnos que había que pagar entrada. Por lo menos si el dinero lo usan para conservarlo, estaría bien invertido ![]()

El ritmo de vida se nota pausado, o será que era la hora de la siesta? estamos hablando que era un sábado a eso de las 3 de la tarde. Seguro que mucha gente aprovechando en los salones de casa y con la puerta abierta a ver si entra algo de fresco mientras dejan secar algunas hierbas.



Anda que no va cómodo ni nada este niño en el carro y mientras los taburetes y la mesa que transporta su madre.

Me llamaron la atención estas vasijas de licor, el caracter chino (酒) que se refiere a las bebidas con alcohol (vino, cerveza…), me dio por pensar en el cuento de Ali Babá y los cuarenta ladrones. La parte en la que se esconde en unas vasijas… que cosas las mías y recuerdo de la infancia.


Al cabo de recorrer un poco sus calles y tirar hacia la aventura, casi que se nos iba haciendo la hora de tener que decir adiós a Xingping. Puede que volvamos un día a recorrer sus calles, quien sabe. Mientras tanto la vida continúa, eso sí, a otro ritmo.

Vale x 3
ago 26
Echando cuentas estos días atrás, sabía que a finales de este mes de agosto había un aniversario que celebrar hasta que finalmente hoy he revisado cuál había sido el primer post que daba comienzo al blog.
Justamente ayer día 25, se hacían 3 años y rozando casi las 600 entradas, con las que me puedo dar bastante satisfecho. Y haciendo reflexión: hay meses más productivos que otros pero lo importante es tener constancia y no abandonarse, y el resto va saliendo solo. Dar el primer paso, pensar una temática y plasmar nuestras ideas a golpe de tecla. Anímense aquellos/as que aún duden en abrirse un blog, no se arrepentirán.
Muchas cosas han pasado en todos estos meses, las cuales he intentado transmitir desde este espacio y con mi toque personal. Agradecer ante todo sus comentarios, sugerencias y críticas, que ayudan a mejorar y que pueda seguir enganchando. Hasta ahora no he perdido la ilusión de seguir escribiendo y que perdure para poder seguir contándoles el día a día, escapadas viajeras, aficiones, cultura, vivencias… y hacerlo de la forma más amena posible.
Esto continúa para largo, es la intención
Seguimos pa´lante en Chicharrero por Hong Kong

Buenos días Hong Kong
ago 4
¿Qué implica levantarse de la cama? apagar el despertador, desperezarse, ponerse las babuchas, ir al baño y refrescarnos… aunque no quita para que en el proceso nos sintamos algo perezosos y nos entretengamos un poco más de la cuenta mientras nos duchamos o preparamos el desayuno. Una persona, una forma de ser, una rutina pero con algo en común: los buenos días y sin importar en qué idioma se diga o la ciudad que nos encontremos, es algo que no falta para arrancar nuestro día.
Siendo animales de costumbres, hay veces que uno pasa por alto pequeños detalles que pueden parecer insignificantes. En mi caso particular, en el día a día a la hora de levantarme, el sol ha salido un par de horas antes, pero, ¿y ver el amanecer?… Puestas de sol unas cuantas, pero ver cómo despierta el sol y nos da los buenos días, no. Aún no lo había experimentado en esta ciudad, pero eso tiene fácil solución.
¿Y de quién fue la idea? de Alberto justamente, que como recuerdan en la entrada del lunes venía a quedarse unos días y luego continuar juntos de viaje a China continental. A pesar de conocer bastante bien la ciudad, venía con ganas de seguir descubriendo cosas nuevas y su idea no pudo ser más acertada: vivir el momento del amanecer y qué mejor sitio que: el Pico Victoria.
Dicho y hecho nos hemos levantado esta mañana a eso de las 4 y cuarto de la mañana con el objetivo de llevar a cabo la idea y llegar con suficiente antelación antes de que empezaran a aparecer los primeros rayos de luz en el comienzo de un nuevo día. Esto era que lo que nos encontrábamos nada más llegar:

Sólo era el comienzo de lo que estaba por venir en los minutos siguientes. Cámaras listas para captar esos instantes y dar la bienvenida al astro Sol que iba despertando ante nuestros ojos. Un nuevo día en la ciudad comienza con los primeros rayos.

Un madrugón más que justificado para vivir una experiencia más que recomendable y que ofrece una imagen distinta de la ciudad, como también comenta Alberto en su entrada. Espero que lo disfruten tanto como lo hemos hecho nosotros.
Bienvenida
jun 14
Después de llevar un tiempo pensando en adquirir una cámara algo mejorcita, llegó el día de dar el paso, aunque para nada quiere decir que vaya a dejar apartada mi Canon 400D actual pero sí que es un paso de gigante con la nueva adquisición. Damos la bienvenida a casa a la Canon 7D y acompañada de la lente 18-135mm.
A modo de resumen cuento un poco algunas de las características de la misma:
- Sensor de 18.0 MP
- Doble procesador Digic 4
- 19 puntos de enfoque
- Grabación de video Full HD (1920×1280)
- Modo ráfaga de 8 disparos por segundo
- Hasta ISO 6400
Unas prestaciones más que interesantes de las cuales espero y debo sacarle el rendimiento que se merecen
Y como no, no quise dejar la ocasión de hacer un pequeño unboxing de la cámara en cuestión. Aquí tenemos la caja sin tocar y lista para que caiga en mis manos…

Caja recién abierta y nos encontramos con la documentación: manuales, guía rápida, cd-roms y garantía, entre otros. ¿Qué nos aguarda bajo el siguiente nivel de la caja?…

Pues marchando una de cables, cargador y la correa. No sé si se puede apreciar bien, pero el tamaño del cargador es considerable. El de la 400D diría que tiene como la mitad de tamaño y claro todo va en función de la cámara y una batería de mayor capacidad/duración.

Y parece que la cosa se va poniendo algo más interesante. Llegamos al punto para casi desvelar las protagonistas de la caja: cámara y lente, ya sólo queda un pasito más y…

Tachánnn! aquí las tenemos o la tenemos, sin duda la estrella principal es el cuerpo de la 7D. En las siguiente fotos podemos verla con un poquito más de detalle en su parte trasera y vista desde arriba. ¿Bonita verdad?

El visor que nos permite una visión del 100% o también podemos optar al modo Live View para ver directamente lo que estamos enfocando en la pantalla, sin duda útil pero preferible el visor.

Un aspecto que destaca es el uso de una segunda pantalla LCD desde la cual podemos ver todos los ajustes que tengamos hechos en la cámara en un momento determinado. Especialmente útil cuando pongamos la cámara en un trípode y no tengamos que mirar a la pantalla principal exclusivamente.

Y finalmente tenemos el conjunto ya montado con la lente. Quitar la tapa de la lente (importante) y lista para empezar a usar, aunque ahora viene un poco el proceso de adaptación a los nuevos controles y ubicación de botones, pero promete que uno se acostumbra bastante rápido, ya les contaré.
Ahora sólo queda empezar a hacer fotos, que ya tengo algunas hechas pero que me reservo para un siguiente post
y como diría mi abuelo: “A disfrutar de ella con salud”
Jardines botánicos
jun 1
El otro día después de terminar de comer en casa del jefe que nos había invitado a paella. Que mejor que dar un paseito en dirección a Central y hacer que la digestión se procese mejor. De camino, decidí aprovechar para pasarme por los jardines botánicos de Hong Kong, que creo recordar fue el año pasado cuando pasé por ellos. Tenía pendiente escribir sobre ellos, pero con el tiempo de esas cosas que uno va dejando pasar.
Situados en un entorno privilegiado, en un lado de la montaña y a pocos paso del centro de la ciudad. Al igual que comentaba en su día sobre Hong Kong Park, un sitio ideal para evadirse un rato y dejarse llevar por el entorno de árboles y plantas.
De un vistazo en este mapa podemos ver las zonas en las que están divididos los jardines. Dando un paseo agradable se puede recorrer sin mayor problema, eso si, tiene algunos tramitos algo más empinados y cuando el calor aprieta se nota, pero no nos quejemos que es un buen ejercicio para el cuerpo y estar rodeado de tanta naturaleza.


Entorno frondoso y gran cantidad de verde colorido.

Y con banquitos para sentarse. En uno de ellos me quedé un rato tan tranquilamente dejando la mente en blanco y la música del Ipod ponía la banda sonora.



Anda, pero si hasta tenemos un banquito con cabezas de Mickey Mouse a pares ![]()



Una pena que la fuente central que tiene estuviera vallada por renovaciones. Esperemos que la abran de nuevo al público y poder mostrarles algunas fotos, que tiene un diseño curioso y llamativo. Y a parte de la variedad de flores y plantas que podemos encontrar en su interior, también cuenta con un aviario además de algunos animales, a modo de mini zoo. ¿Quién nos lo ba a decir, no? bastante variedad y una forma distinta de pasar una tarde de fin de semana.





