La perla

 

¿Planes durante el fin de semana? a veces gusta de improvisar aunque en otras ocasiones, sabiendo que la gente sale más para aprovechar sus ratos de ocio, hay que pensar con algo de tiempo y lo mejor es reservar una mesa en el sitio en cuestión, por si acaso, y evitar esperas. Si les pongo la siguiente foto, ¿qué les viene a la mente? seguro intuyen algo sobre el lugar que les voy a comentar.
 

En efecto, nos fuimos hasta el Victoria Peak al restaurante Pearl on the Peak, situado justo en el edificio donde se encuentra el mirador donde cualquier turista que se precie visita para contemplar las vistas que hablan por sí solas, tanto de día como de noche.

El sitio es bastante luminoso y con unas vistas tremendas. La metereología acompañaba a pesar del calorcito, aunque si que había un poco de bruma como se aprecia en la foto anterior. Menú en mano nos pusimos a hojear las distintas opciones, entrantes por aquí, primeros platos y lista de postres, pero esto para más adelante. La selección de platos nos hizo dudar, los nombres de los platos eran muy sugerentes.

Para empezar, nada mejor que un poco panito variado junto con algo de mantequilla y unos untes varios. Hacer boca hasta que llegara los platos, ¡al ataque!
 

 

Me decanté por una ensalada de gamba con mango acompañada de un toque de vinagreta. La presentación del plato era espectacular y de sabor, muy fresco, además el toque de unas hojitas de menta conjuntaban a la perfección. Rena por su parte pidió un carpaccio de carne aunque no me dio tiempo a sacarle foto, ya estaba con las manos en la masa con mi ensalada.
 

Un buen comienzo que mejoraría con el plato principal. Una señora hamburguesa con sus papas fritas y ensalada, un poquito de queso y cebollita caramelizada debajo. Un pintón tremendo. Luego tocará quemarlo en las prácticas de dragon boat 🙂
 

Y el plato de mi chica, unos liguine con langosta, que por cierto una ración muy abundante.
 

Después de nuestros entrantes y los platos principales, nos quedamos más que satisfechos pero como siempre queda un huequito para el postre, optamos por pedir uno para compartir. Un pudding de plátano con bolita de helado, perfecto para culminar el almuerzo. Nada de café ni copa, lo mejor de todo es ir a dar una paseíto por los alrededores mientras se hace la digestión.
 

Respecto a precio, pues debido a la ubicación y los platos en sí es un poco más caro que un restaurante habitual, pero merece la pena si queremos tener un almuerzo o cena más especial. La opción que elegimos nosotros fue de entrante + primer plato = 288 HK$ más luego bebida y el postre. Tenemos la posibilidad de añadir otro plato adicional o el postre, que al final sale mejor en vez de pedirlo por separado. En definitiva, como unos 30-40 € por persona, pero en un marco incomparable. Merece probarlo una vez aunque sea.

 

Sitio local

 

Un lunes por la noche que a uno no le apetece cenar en casa, pero a veces los sitios habituales cansan y hay que cambiar un poco. Lo que es la oferta de restaurantes en Tung Chung no es demasiado extensa contando un food court dentro del centro comercial Citygate y luego sitios sueltos por los alrededores. Fue entonces cuando mi amigo Yuriy sugirió un sitio en el que había estado en un par de ocasiones, algo más local y auténtico.

El sitio en cuestión se encontraba a tan sólo 5 minutos en coche desde la estación de metro. ¿Cómo lo descubrió? creo que uno de sus vecino se lo comentó, ya que, si es un por uno mismo no sabríamos llegar al sitio en cuestión. Lo mejor de todo es que el restaurante tiene servicio de transporte, que consiste en un par de furgonetas que se estacionan cerca del metro y salen cuando juntan a un poco de gente. En esta ocasión, íbamos nosotros solos y es que siendo lunes la cosa pintaba bastante tranquila.

Aunque parezca mentira, cuando llegamos el restaurante estaba bastante animado pero cogimos la primera mesa nada más al entrar y cerca del sitio donde elegir el pescado y el marisco. Ahí al ladito, fresco y para que el cliente pueda decidir sobre la marcha.
 

La mesa al lado nuestro estaba afanada con la comida y entre bocado y bocado algún trago de cerveza, y bastante que bebieron a juzgar por la cantidad de botellas que acumularon al final de la noche. Sólo decir que nosotros terminamos de cenar y allí seguían tranquilamente charlando, y eso que nosotros nos lo tomamos con calma.
 

Respecto a los platos que pedimos: arroz frito, verduritas, pollo… aunque en esta foto aún no se muestra el plato de un pescadito al vapor que llegaría al poco. Luego tendríamos las manos ocupadas dando buena cuenta de la comida. Las raciones bastante abundantes, sobre todo la bandeja de arroz que para dos personas costó acabarla a pesar de que mi amigo y yo tenemos bastante saque. Y acompañado de cervecita Tsing Tao o un poco de té.
 

La verdad que todo estaba muy bueno. Y de precio tampoco estuvo mal, aunque siendo dos salió a unos 200 HKD (sobre 20 €), que si hubiéramos sido un par de personas más y con la misma cantidad de comida, saldría mejor a repartir, pero sí que nos gustó. Habrá que repetir el sitio, ya sabemos el lugar y cómo llegar, ahora sólo queda que cuadre un día para ir, el resto está hecho.

Para más indicaciones, aquí está cómo llegar. El nombre del sitio: Wah Tao seafood restaurant


Ver Tung chung en un mapa más grande

 

Algo rápido

 

La cultura de la comida en Hong Kong es algo presente en casi cualquier esquina. No faltan restaurantes de todo tipo, desde comida local hasta cocina internacional. El caso que nos ocupa hoy, se trata de comida para llevar, coger y salir con la misma. Tan sólo basta con observar durante unos minutos la actividad constante en cualquier puesto de la calle como este. La gente esperando su turno para elegir su aperitivo preferido.
 

¿Y qué podemos elegir? pinchitos de carne, bolas de pescado con curry, salchichas… hay cantidad de ellos. Bien para comer solos o acompañados, seguro que hay algo que nos llama la atención y estamos deseando probar.
 

Tanto por la isla de Hong Kong, en Kowloon o los Nuevos Territorios nos encontramos puestos de comida como estos en los cuales la actividad se incrementa cuando cae la noche. Ya se pueden imaginar en zonas como Mongkok que los horarios se alargan durante el fin de semana, la gente aprovecha para salir a pasear, de compras.. y de paso picar algo mientras va por la calle. No hace falta sentarse a una mesa para echarse algo de comer. Rápido pero efectivo, y desde luego que delicioso. ¡Hay que probarlo!

 

Fresquito y rico

 

En un día de calor como el de hoy, se nos vienen a la cabeza el comer cosas fresquitas, bien sea como comida principal o quizás un pequeño bocado. De igual forma en el reciente viaje a Tailandia con Alberto mientras pasábamos nuestras últimas horas por Bangkok, pateando de un lado a otro hasta que decidimos meternoes en uno de los centros comerciales Siam Paragon si no recuerdo mal. El aire acondicionado no podía faltar, la gente refugiándose mientras da vueltas por las tiendas.

Subiendo de una planta a otra, curioseando en alguna que otra tienda hasta que nos llama la atención este cartel tan simpático, además de, su nombre «Buddhi Belly«. A modo de buda y con un turbante más que curioso. En efecto amigos, se trata de un sitio donde sirven yogur helado que venía perfecto para refrescarnos mientras disfrutábamos de un descansito.
 

 

Y aquí la copa en cuestión, acompañada con unos trocitos de kiwi. Creo recordar que fue un visto y no visto, eso da pistas, no? no me hubiera importado repetir con una segunda copita pero mejor quedarse con el buen sabor de boca.
 

Estos días después del almuerzo o la cena se me ha apetecido tomar una copita de froyo, y la verdad que por Hong Kong hay bastantes sitios, parece que el negocio prospera y hay variedad donde elegir. Que llegan los calores del verano y apetece, no?

¡Que levante la mano quien quiera uno! 😀