Vistas rocosas

 

Esta entrada tendría que haber llegado hace un par de semanas, pero entre que tenía extraviada la tarjeta de memoria y luego que no había tenido un rato para ordenar las fotos, se me han pasado un par de semanas. Antes de que la cosa empiece a decaer con esto de que las Navidades se van acercando, ya se sabe, no quiero despedir el año sin compartir el día tan bueno que tuvimos visitando uno de los rincones naturales del territorio hongkonés.

Seguro que a estas alturas, no hay nadie que no conozca Groupon ¿verdad? pues resulta que había salido una oferta que me pareció bastante atractiva y consistía en un paseo en barco para ver el parque geológico (uno de ellos, porque no hay uno sólo como yo me imaginaba) y además, de un almuerzo posterior. Por menos de 20 euros por persona, me parecía bastante razonable, así que me decidí a comprarlo y aprovechar para pasar un día de domingo diferente al habitual.
 

Implicaba algo de madrugón pero más que sea, el día lo aprovecharíamos mejor aún. El punto de partida era los muelles de Sai Kung, puno habitual de encuentro para muchos de los junk trips que hemos hecho durante los veranos. Ibamos con la idea de que sería un barco para un grupo digamos reducido, pero la verdad es que se juntó bastante gente y por lo que pudimos ver, la mayoría también había comprado la oferta como nosotros.
 

Es un buen reclamo para la empresa, darse más a conocer y si el cliente está satisfecho con la experiencia, se puede repetir. La hora de salida estaba prevista a eso de las 9 de la mañana, pero entre que se organizaba al grupo y demás, tardamos un poquito más, pero luego una vez en el barco es momento de relajarse y disfrutar del paseo con sus vistas. Una vez sentados en el barco, nos dieron un folletito informativo de lo que sería el recorrido por los alrededores y con los distintos puntos de interés. Aunque en su mayoría era gente local, unos pocos extranjeros si que había, pero las explicaciones en cantonés y algunos apuntes en inglés. Para el folleto con la ayuda de mi chica para enterarme de los lugares que visitaríamos.
 

Salimos a la mar, con un tiempo espléndido de domingo y con el sol luciendo en lo alto. Eso sí, con la brisita del mar a uno le entraba un poquito de frío, por lo que no estaba de más haber traído una chaquetita finita. Seguro luego a la tarde también se agradece.
 

Nos vamos alejando de la costa dejando atrás el núcleo de Sai Kung. Rodeados de islotes de roca y el batir del agua que de vez en cuando zarandea el barco, que por momentos pareciéramos estar en una montaña rusa. Parece que sólo es una zona un poco turbulenta y al poco todo vuelve a su calma.
 

 

Las rocas con el paso de los años han adquirido formas caprichosas a base del efecto erosivo del agua, algunas caras de estos islotes parece incluso como si hubiesen sido esculpidos por la propia mano del hombre. El color amarillento de la roca en contraste con el verde de la vegetación y el azul del mar, bonita combinación de elementos.
 

Se fijan en la pequeña lanchita a la izquierda de la foto? me pregunto que estará pescando. Y desde luego que no es una tarea nada fácil, porque con el continuo oleaje y a pocos metros de las olas..
 

Sólo queda disfrutar las formas redondeadas, de los colores y la brisa del mar mientras el barco se abre paso hasta el siguiente punto del recorrido. Mientras tanto la guía van añadiendo comentarios a lo que el resto de visitantes mueven su cabeza de un lado a otro y cámara en mano intentar sacar algo del paisaje, cuestión de mantenerse en equilibrio al ponerse de pie y ser rápido sacando la foto. Espero les gusten algunas de las que saqué yo.
 

 

 

No me hubiera importado darme un chapuzón, pero como que en esa ocasión no iba preparado para ello. Daba gusto ver el color azulito turquesa del agua y super limpia. Buenos recuerdos de los chapuzones del veranito de meses atrás.
 

El paseo de lo más relajante, incluso algunos no dudaron en aislarse un poco más y echarse un sueñecito. Señoraa!! que así no se va a enterar de nada. Yo creo que tenía su mente estaría puesta en el almuerzo de luego, que ahora que lo menciono, a pesar de haber llevado con nosotros algunos frutos secos para aguantar desde el temprano desayuno, el cuerpo iba pidiendo ese almuerzo.
 

 

Cogemos rumbo de vuelta al muelle para dar por finalizada la visita. No se crean que sólo estuvimos dando vueltas en barco si parar durante lo que duró el trayecto. Entre medio hubieron algunas paraditas de lo más interesantes que desglosaré como es debido 🙂
 

El gran buda

 

Cuando la gente me pregunta sobre qué ver en Hong Kong, es inevitable que uno de los primeros sitios que les comente es el gran buda Tian Tan. Al poco de llegar yo, fue uno de las primeras visitas que hicimos durante el fin de semana, buenos recuerdos de aquella primera visita. Y siguiendo un poco esto de los guiness récords, es el buda sentado más grande que hay. Ubicado en el medio de la isla de Lantau, en Ngong Ping, se alza contemplando los alrededores de monte que le rodean. No obstante, la isla es de los territorios más vírgenes que podemos encontrar en Hong Kong, apenas algunos pueblos costeros y la zona del interior donde se encuentra el buda junto con el monasterio de Po Lin.

Está fabricado en bronce y tiene unos 34 metros de alto. Como dato curioso añadir que está formado por un total de 202 piezas que conforman la estructura de la estatua. Uno no se da cuenta del tamaño hasta que poco a poco se va acercando, pero algo se puede intuir en la distancia.
 

Si queremos llegar hasta su base nos toca subir este pedacito de escaleras. Un muy buen ejercicio, y no hay peros que valgan, que hasta las personas de más edad poquito a poco suben hasta arriba del todo, es todo un ejemplo para que no nos pueda la vagancia.
 

Quieras que no, después de la caminata que nos habíamos pegado hace unos instantes, empezamos a notar un poco los efectos, pero nada, pa´rriba que casi estamos chicos!
 

 

En un día soleadito, de domingo, que es cuando los turistas gustan más de salir a visitar cosas, con el buda no podía ser una excepción. Y turistas de todo tipo, aunque justo en esta foto como pueden observar me salieron más occidentales 🙂
 

Podemos dar una vuelta por los alrededores del buda o si queremos entrar al interior por un módico precio para ascender sus tres plantas y curiosear un poco.
 

Ya sólo nos queda iniciar el camino de vuelta, que siendo cuesta abajo se hace mucho más llevadero. Además, con las ganas que nos estaban entrando de comer, creo que bajaremos hasta más rápido y todo.
 

Siempre nos queda volver en otra ocasión si tenemos alguna visita en la ciudad, o darnos un paseito si acaso. Yo la verdad que lo tengo bastante sencillo, ya que, vivo justo al lado de donde está el teleférico que te lleva directo hasta Ngong Ping. Sino otra opción es ir en ferry desde Central a Mui Wo, y de ahí coger una guagua que nos lleva hasta el buda.
 

 

 

Llegó GAP

 

Una de las últimas incoporaciones en lo que a marcas de ropa se refiere, ha sido la marca GAP, de sobra bien conocida pero que hasta el momento no contaba con ningún establecimiento en la ciudad. Recuerdo cuando en mi último paso por Londres, mi novia y yo fuimos a una tienda cerca de Picadilly Circus que estaba en plenas rebajas. No es que nos comprásemos muchas cosas, pero alguna que otra camiseta, todavía tengo la mía que me pongo de vez en cuando.

Como ven en el cartel, anunciaban su apertura durante este pasado mes de Noviembre. Creo que ha sido como a mediados y parece que está teniendo bastante tirón porque no ha sido la primera vez leer algún tweet en plan: «menuda cola por fuera de GAP. Parece que estén regalando iPhones…»
 

Aún no he tenido ocasión de pasarme, espero que cuando vaya no me toque pegarme una cola de las buenas. Ya se sabe cuando las cosas son novedad, todo el mundo se apunta para ir a comprar o simplemente para golifiar y hacer bulto 😛

Ubicada en un edificio de reciente construcción, denominado LHT Tower y en la céntrica calle de Queens Road Central, pegadito al Melbourne Plaza que sale en el mapa y a apenas unos metros de las estación del metro, en el corazón de una de las zonas de compras de la ciudad. Cuenta con un total de tres plantas. ¿Se imaginan cuánto les cuesta el alquiler? según leí hace unos meses, creo que ronda los 5 millones de HK$, o lo que es en casi 500 mil €, fiuuu! la de dinero que tendrán que hacer, pero imagino que como todo, antes lo habrá estudiado sabiendo lo que es el mercado de alquileres en la ciudad.
 


Ver mapa más grande

Creo que lo han pensado bien abriendo justo en las vísperas de las fiestas de Navidad que es cuando el nivel de ventas aumenta considerablemente. Veremos qué tal se les dan estos primeros meses.

 

Rico vietnamita

 

Uno de nuestros restaurantes favoritos en lo que a comida vietnamita es el «Rice Paper«. Con un menú variado y precios razonables, además de un buen servicio, aunque eso sí a veces hay que reservar con algo antelación y especialmente en vísperas de fin de semana, se llena bastante aunque eso no quita para que si estamos dando un paseo por la zona, nos dejemos caer a probar suerte y esperar un poquito. El movimiento de gente es constante y dentro tiene cabida bastante gente, esta vez tuvimos suerte y nos dieron mesa al instante 🙂
 

A pesar de que nos gusta pedir casi siempre los mismos platos, a veces optamos por introducir alguno nuevo siguiendo algunas de las recomendaciones de la carta, pero si optan por unos «rollitos de arroz» como entrante, luego un «curry verde de pollo» y «morning glory salteados», seguro que no les defrauda la elección.
 

No nos podemos olvidar de pedir «lime soda», con el toque justo de azúcar y muy refrescante.
 

Esta vez pedimos unos fideos salteados con gambas, cubitos de ternera y un arroz frito. Y el tamaño de las raciones, si se puede ver, siendo para dos personas es más perfecto hasta incluso dirá que para una persona más e incluyendo un plato más. Uno se queda satisfecho.
 

¡Vaya! revisando su web, parece que el establecimiento de Causeway Bay ya no está 🙁 Y es que ese sitio me trae buenos recuerdos porque fue donde celebré con mis compañeras de beca nuestra cena de despedida del año 2007, nuestras primeras navidades en Hong Kong. y hasta pudimos ver los fuegos artificiales desde la terraza del restaurante.

Así que si quieren ir, no dejen de pasarse por el centro comercial Harbour City en TST o bien si les pilla que están por Kowloon Tong en el Festival Walk tienen la otra ubicación. Precisamente fue en este último donde están sacadas las fotos, aunque para vistas las de el que está en TST, con el skyline de frente. En una noche frequita de verano en su terraza, es lo más. Sino, preguntarle a Pau y Vero cuando estuvimos celebrando la entrada de año en el restaurante que está justo al lado, estuvo genial.

Será por sitios a donde ir en Hong Kong. Creo que se necesitaría dos vidas para conocerse todos los restaurantes de la ciudad, y con la rapidez que se mueven los negocios aquí. Al menos los que son buenos, buenos de verdad, son fieles a su ubicación y mantienen la calidad de sus platos.