Ya son 20

Hoy no es que se celebre algo especialmente alegre, pero tampoco podemos evitar cuando echamos la vista atrás, lo sucedido el 4 de Junio del año 1989. Yo la verdad, poco me puedo acordar de ese momento, aunque por aquel entonces ya contaba con 7 añitos, puede que algunas imágenes posteriores tengo grabadas.

Conocido también como el Movimiento del Cuatro de Junio (六四运动) en el cual los protestantes, muchos de ellos estudiantes e intelectuales. La protesta estalló cuando el Secretario General en aquel entonces, Hu Yaobang, fallecía de forma repentina de un ataque al corazón, lo que propició que las manifestaciones se intensificaran.

Estos días atrás han estado dando por la tele varios reportajes sobre lo ocurrido aquel día. La gente no olvida lo sucedido, y se siguen planteando debates acerca de ello. Por lo pronto, ya han pasado 20 años desde el incidente. Esperemos que no se vuelvan a producir actos desafortunados como estos donde la dureza del ejército chino para frenar a los manifestantes, acabó con cientos de fallecidos, en lo que tendría que haber sido algo «pacífico».

Algunos de los principales periódicos lo reflejan en sus titulares:

La gente de Hong Kong tampoco se olvida, no en vano, también es parte de China aunque a veces se considere como ello intentando diferenciarse. Esperemos que las «celebraciones» de este día transcurran con normalidad, mientras tanto en Pekín, seguridad por todo lo alto en la plaza de Tiananmen.

UPDATE: Aprovecho para recomendar el blog de Pinowsky donde relata con gran detalle los hechos acontecidos, merece la pena darle un vistazo y conocer más la historia

Donde me quedo

Estos días que estoy por Shenzhen, como comentaba el otro día, me estoy quedando en un hotelito que no está nada mal. Se llama 7 days Inn.

No es exactamente el hotel de la foto en el que me estoy quedando, pero para que se hagan un idea de la imagen de marca de los susodichos hoteles. ¿No tienen un aire con los Seven-Eleven? a que van a ser de la misma cadena y todo…

A ver si le saco alguna fotillo a la habitación y vean que el «7» está plagado por cualquier rincón de los elementos que componen la habitación. Por si acaso te habías olvidado que estás en un 7 days, jeje.

Hay bastantes repartidos por la ciudad. El mío queda muy cerquita de donde voy a trabajar (temporalmente), tan sólo 5 minutos en taxi. Tendré que investigar estos hotelitos por si doy algun viaje a China, serán una opción a tener en cuenta, sin duda 🙂

Me traslado

… por poco tiempo. Estos días estaré escribiendo desde la parte más cercana de China a Hong Kong, se trata de la ciudad de Shenzhen.

Una ciudad, que nada tiene que ver con Hong Kong y es donde uno empieza a notar las diferencias tanto a nivel de gente como de sus calles, edificios… es un cambio radical.

El viaje se hace bastante corto dentro de lo que cabe. Haciendo uso del KCR hasta la frontera en Lo Wu y luego desplazándose bien en taxi o metro, uno se puede llegar con facilidad por la ciudad. Aprovecharé estos días para ver si puedo practicar el mandarín, otra cosa es que los entienda yo a ellos que con la velocidad que hablan… tendría que hablar de eso un día, jeje.

Lo dicho, saludos desde Shenzhen!

Visita por Shanghai (y III)

Hasta ahora había comentado sobre la tarde del jueves y el día del viernes. Respecto al sábado, fue un día bastante tranquilito. En casa descansando y luego por la tarde quedamos con la demás gente y fuimos a la zona de Xintiandi, donde había cantidad de lugares restaurantes, cafeterías… y pues con el frío que hacía, pues apetecía tomarse algo calentito, así que, nos metimos a tomarnos un cafecito.
Ya de noche, pues ir a tomar algo después de la cena y conocer al noche de Shanghai, aunque también el día anterior me había pasado nuevamente por Attica, para echarme unos bailes, esta vez con música house.

Ya de domingo, para aprovechar las últimas horas de estancia en la ciudad, quedamos con la demás gente para ir a ver el un templo situazo al sur de la ciudad. Y pues de camino al punto de encuentro yendo con Enrique (el compañero informático de la oficina de Shanghai) nos metimos por algunas callecitas cerca de su casa para explorar un poco el terreno.

Y alguna escena curiosa, sobre todo la forma en la que tiende la gente la ropa. No sé si con el frío que hace se les secara… lo que es sol, ese día se notaba algo de calorcito y el cielo estaba más despejado como se puede ver.

Templo de Longhua

El templo de Longhua, a unos 20 minutos en coche fue el lugar elegido para visitar ese día. Siendo domingo, ya se podrán imaginar la gente que había, pero como el lugar era bastante grande, uno no estaba tan apretado como cuando fuimos a ver el templo del Buda de jade. El templo contaba con una pagoda que se encontraba a la afueras y justo al lado de la misma había un árbol donde se podían colgar deseos o más bien lanzar al árbol a ver donde caían.

En la foto de la derecha, se puede ver con un poco más de detalle las hojas del árbol y con los lazos rojos y amarillos que colgaban de las ramas, con los deseos de mucha gente.

Como otros muchos templos, la gente dentro compraba incienso y hacía ofrendas, además de rezar. Una de las salas que tenía el templo estaba llena de pequeñas figuras de budas dorados. No sé cuantos habría… pero poco no eran, desde luego.

Cementerio de Mártires de Longhua

Ya con poco tiempo por delante, ya que mi avión de vuelta salía a las 16.50 y quería llegar con tiempo de antelación, nos dirigimos al Cementerio de los Mártires. Un parque situado muy cerca del templo que visitamos, donde había una exposición dedicada a toda aquella gente que había luchado por los ideales del Partido Comunista tras su creación en el año 1920.

Con esto concluyó mi visita a la ciudad, espero que tenga oportunidad de volver algún otro fin de semana, aunque según me dijeron, la ciudad poco más tiene que ver, pero seguro que algo más se puede descubrir que me haya quedado pendiente.

Luego rumbo al aeropuerto de Hongqiao y a la espera de embarcar. El viaje perfecto, todo a su tiempo. Cuando me vine a dar cuenta ya estaba aterrizando en el aeropuerto de Shenzhen y luego rumbo a Hong Kong en guagua y con el correspondiente trasiego con los papeles de inmigración y demás, y felizmente de vuelta en casa 🙂