Abriendo boca

Aquí vamos con una entradita de aperitivo sobre mi escapadita del finde. Como sé que les gusta tanto que hable de gastronomía, no hay mejor forma para empezar.

Singapur es una mezcla de culturas bastante interesante, en tan pequeño lugar viven más de 4 millones de personas y entre las cuales nos podemos encontrar con: chinos, malayos, indios o indonesios entre otros. Esto tambié se refleja en la comida donde podemos elegir entre gran variedad de platos.

Destacaría uno de ellos principalmente: el satay. ¿Quién no lo ha probado?… esos pinchitos de cerdo, ternera o pollo, hasta incluso los he visto de cordero, acompañados de una salsita de cacahuete con un toque algo agridulce. Pincho en mano y a salsear :D. Viene además con trozos de pepino y cebolla, perfectos para continuar la salsita una vez finiquitada la carnaza.

Y como no todo va a ser carne un complemento perfecto, es un arroz frito con gambas, por ejemplo. Con esos dos platos va genial junto con una cervecita local (reservada para Pau), la mar de bien.

A qué esperan para probarlo cuando se pasen por allí… hasta el cartel nos lo dice: «Singapore Delights Must Try!», sin dejar pasar la ocasión de comer fruta fresquita, que el cuerpo nos lo agradecerá con los calores existentes por aquellas tierras.

Dejamos paso a los platos principales para las siguientes entradas. No vaya a ser que nos peguemos el atracón sólo con los aperitivos 🙂

Update

Hay que decir que el finde ha estado realmente bien, aunque con calor y una tormenta ocasional, pero por lo general, un tiempo soleado, con un calor «interesante». Algunas buenas dosis de pateo, comida, compras…

Me terminaré de ir poniendo al día después de este break con la escapadita a Singapur. Y mañana miércoles, ya, seguro que muchos deseando que llegue de nuevo el fin de semana y con un puente de por medio 😀

Continuamos…

Back SG

O lo que es lo mismo, de vuelta a Singapur. Y es que hace ya más de 1 año que estuve por primera vez allí, no ha llovido ni nada, y la de buenos momentos que pasé con mis compañeros ICEX, Juan de Kuala y Mike del mismo Singapur.

Esta vez será un poquito más de tiempo por la ciudad, sin tantas prisas para ver lo más importante del lugar. Mi novia y yo nos lo tomaremos con calma: paseito, cenar, ver cosas, comprar… de todo un poco. Desde mañana por la mañana en un vuelo tempranito hasta el lunes por la tardecita. Espero que se aproveche el tiempo, ya contaré a la vuelta.

Y aunque el año pasado no pude pasarme por cerca de la estatua tan famosa de Merlion, esta que se ve con la cabeza del león escupiendo agua, no dejaré pasar la ocasión esta vez. Esperemos que el tiempo acompañe… cruzaremos los dedos 😀

!Buen finde a todos!

Comer, comer

Si hay algo que uno no puede dejar de hacer cuando viaja, es probar la gastronomía del lugar propiamente dicho. Seguro que Pau está de acuerdo en eso, a que sí? 😀 En esta ocasión no hablaré de platos demasiado elaborados, sino más bien, de aperitivos para tomar sobre la marcha mientras paseamos por la calle.

En Taiwán, como en otros lugares de Asia, nos podemos encontrar con cantidad de puestecitos en ciertas zonas, especialmente cerca de mercadillos. El que visitamos fue el mercado nocturno de Shilin (士林夜市), bastante conocido. En la foto se puede apreciar el continuo ir y venir de la gente por una de las entradas a este mercado.

¿Y qué nos vamos a encontrar en él? no solo tiendas de ropa, complementos, zapatos… todo lo que nos ocurra, sino también, entre mezclados entre tienda y tienda, sitios para comer desde: pinchitos, noodles, helados, postres… hay donde elegir, eso seguro.

En el primero puesto que paramos, fue en el de este señor especializado en pinchitos varios. La verdad que era un artista de la parrilla, ver cómo se manejaba entre la comida y atendiendo a los clientes, un continuo no parar.

Desde pinchos con champiñones, de calamar, de pollo o cerdo… sólo de pensarlo se me hace la boca agua, será que la hora de la comida se va acercando por aquí 🙂 y luego acompañado con un adobito para darle gustito y un toquecito de limón a gusto del consumidor. Nosotros probamos uno de champiñones y otro de unos rollitos de cerdo con verduras, muy ricos, y lo mejor que super bien de precio.

Pero claro, no todo va a ser cosas sólidas, habrá que echarle algo de líquido pal cuerpo 🙂 A elegir entre varios sitios de zumos naturales bien fresquitos: de limón, grosellas o naranja. O eso creo recordar, porque aún no acierto a leer bien los caracteres.

Y como no, el recorrido gastronómico no se puede terminar sin comerse un postrito. El señor que aquí ven, se dedicaba a hacer una especie de pastelitos muy fofitos y rellenos de una crema a elegir: chocolate, fresa… entre otras. Muy ricos también. O sea, que nos pusimos las botas, jaja 😛

Y todo esto mientras paseabamos entre las tiendas, curioseando aquí y allá, pero sin perder el ojo a algún que otro puestito de comida por si caía algo más interesante para probar. Una forma diferente de comer e ir probando un poco de todo, interesante sin duda.

Mientras, vamos a dejar que la gente haga cola para contentar sus estómagos. ¡Buen provecho para ellos/as!