Café en LCK

Uno de los problemas principales de trabajar en una zona eminentemente de carácter industrial como es Lai Chi Kok es la ausencia de variedad en los restaurantes; es algo de lo que se queja mi novia, puesto que a veces termina yendo a los mismo sitios que son contados. Sin embargo, es agradable comprobar que hay más sitios de los que uno pueda creer y es que como comenté en su momento, hay que mirar un poco más arriba puesto que no todos los restaurantes están a nivel de calle.

Así que, en uno de los edificios en la carretera de Cheung Sha Wan nos encontramos con un sitio de lo más coqueto y con poco más de 10 mesas pero en el que uno de entradas se siente muy cómodo. El sitio elegido para almorzar este pasado lunes con motivo del cumpleaños de mi novia que era ese mismo día. La idea inicial de ir a comer dim sum resultó imposible puesto que el otro restaurante estaba a tope, y es que muchas comidas de empresa post Año Nuevo Chino. Casi mejor, puesto que aún no había venido a este sitio y ella me había hablado bastante bien.

El menú del almuerzo compuesto por una ensaladita, una sopa del día y luego el plato principal, además de incluir café o té y la opción de postre. Entre los platos principales había pasta/pizza, pescado o carne. Y mientras tanto un poquito de pan con mantequilla para hacer tiempo.

Lo siguiente sería la sopa del día que en este caso era tipo crema, diría que de papas.

Ya con los platos principales, mi novia se decantó por la opción pasta linguinis a la marinera y yo por una pizza con verduritas, poco habitual en mi puesto que soy más de carne pero siempre viene para variar. Igual resultó inicialmente un poco pequeña, pero uno se queda bastante bien. De igual forma con la pasta.

El lugar se llama «G Gallery» y para más señas dejo adjunto el mapa con la ubicación del lugar.

¿Hace una?

Una de las muchas cosas que no faltaron estos días festivos del Año Nuevo Chino fueron galletas y en especial unas que todos conocemos: las de mantequilla. Nunca me hubiera esperado que causen tanto furor durante estas fechas. El resto del año pasan algo más desapercibidas pero luego, es un producto estrella y que además ha aumentado su variedad añadiendo variantes con frutos rojos o nueces de macadamia.

No me voy a extender hablando de galletas ni mucho menos, así que, ahí va la pregunta: ¿cuál de las dos latas elegirían primero? O sino, visto de otra forma se puede hacer el juego de busca las diferencias.

La fama de las copias en China es bien conocida en artículos como bolsos, electrónica o en coches, pero encontrarme con unas galletas la verdad que no me lo esperaba. Uno nunca deja de sorprenderse 😀

Con buen gusto

Una cena improvisada mientras estábamos de recorrido por la zona industrial-cultural de Guangzhou, llamada «Redtory». Un par de horas en las que fuimos de un lado para otro mientra se hacía de noche y la hora de la cena se iba acercando. Como no teníamos nada en mente, decidimos volver sobre nuestros pasos en dirección a un sitio que nos había llamado la atención, a ver qué suerte teníamos.

Bonita presentación del mantelito y el juego de bols más taza para el té en cerámica. Me gustó el detalle del cçodigo QR, además de la dirección web del restaurante.

Pollo estilo sichuan, salsita con algo de chili y sésamo. Es una plato en frío y que resulta muy buen entrante.

Entrando ya en materia con los platos principales y por orden de llegada: pescadito con salsa agridulce, y ahí donde lo ven, toda una delicia para comer porque la carne estaba limpita, limpita. Sólo la parte central y el resto los pedacitos todos limpios, muy sabroso. Tampoco podía faltar una plato de verduras salteadas con ajito para ir acompañando.


 

Y cerrando la cena, unas costillitas y con el punto justo de sal, aunque si queríamos podemos darle un toquito más salado o bien remojar en el cuenquito de salsa que es parecida a la que ponen con algunos platos de barbacoa en Hong Kong.

Raciones bien servidas y más que suficiente en una cenita para dos personas. Trato amable y la comida con muy buena relación calidad / precio. Eso si, más vale ir tempranito porque apenas eran las nueve y media cuando empezamos a ver movimiento entre el personal que se disponía a recoger algunas mesas y algunos de ellos en ropa casual dispuestos a terminar su turno. Lo bueno es que pudimos comer sin prisas y los platos también salieron bastante rápido, y diría que apenas habían dos o tres mesas más a la vez que nosotros. Siendo navidades y un día entre semana, pues se entiende.

Espero que les haya gustado este menú para ir abriendo boca para el fin de semana. ¡Buen finde a todos!

Sabor cantonés

Tras haber pasado la Nochebuena y el día de Navidad por la ciudad, habíamos planeados para el siguiente par de días irnos hasta Guangzhou. El estar viviendo en Fanling la verdad que facilita un poco más las cosas y ahorra tiempo en el transporte. A tan sólo dos paradas de la frontera con Shenzhen y luego coger un tren directo de una hora escasa de trayecto para llegar a la estación de tren Este de la ciudad.

Llegamos en la tarde-noche del jueves. Ese día nos lo tomamos con calma por la mañana descansando un poco más en casa y luego preparar un par de cositas para la escapada hasta el sábado. Y para el tema alojamiento, a pesar de tener algunas referencias ya nunca viene mal una miradita a algunas web como Destinia o similares.

Las luces iluminaban los edificios del distrito financiero, entre ellos el IFC (originales con los nombres, jeje) que es uno de los más altos. En los alrededores hay unos cuantos edificios más en plena construcción, algunos a medio terminar y otros que apenas están empezando. La ciudad ha experimentado muchos cambios en este espacio de cuatro años desde que la visitase por primera vez y aún le queda por crecer, seguro.

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La Torre de Cantón es otro referente que gana mucho con el colorido y es agradable pasear por la esplanada que hay que a sus pies, y bien abrigados porque el frío de hacía notar.

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Hubo tiempo de descubrir lugares con encanto como este café.

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Esta zona que hace años que era principalmente industrial con muchas naves repartidas a lo largo de una calle como eje principal. Un sitio muy interesante en el que hay mucho que ver y merece la pena pasar unas cuantas horas recorriendo las exposiciones, tienditas y algunos de sus cafés o restaurantes.

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Y como no hasta pudimos probar algo de comida callejera, siempre hay un huequito que antes de ir de vuelta al hotel a descansar. Unos dumplings muy caseros que encontramos en un poco puestito y que tan sólo por 10 yuanes nos supieron a gloria 🙂

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Tan sólo con dos días pero parece que lo aprovechamos bastante; esto tan sólo son unas pinceladas digámoslo de alguna forma. Guangzhou tiene bastante que ver y no descarto hacer alguna otra visita en los próximos meses.