Probando HDR

 

Creo que en su momento se me pasó enseñar esta prueba que hice cuando subimos Alberto y yo ver el amanecer. El habernos levantado tan temprano, nos dio tiempo a que pudiéramos sacar muchas fotos y entre ellas con ayuda del trípode quise intentar la técnica del HDR.

Para los que estén puestos en la matería sino también a modo de recordatorio, esta técnica corresponde al nombre de High Dynamic Range, y consiste en sacar fotos con distintos pasos para luego combinarlas con un programa informático y conseguir el resultado que veremos más adelante. Yo en mi caso opté por -2, 0 y +2. Las fotos son las que muestro a continuación:
 

Con las fotos anteriores una vez descargadas al disco duro, me ayudé del programa Photomatix que recuerdo habérselo leído a Quicoto en un post donde contaba el proceso en cuestión. Seleccionar los tres ficheros, ajustar algunos parámentros y dejar que el programa se ponga a trabajar para crear la foto final. Tachannn!
 

¿Qué les parece el resultado obtenido? creo que para ser la primera vez, uno se puede dar por satisfecho. Hasta la fecha no he vuelto a experimentar con la técnica, será cuestión de llevarme el trípode un día de estos y probar en otro rincón de la ciudad. Otra idea que me surgió estando en lo alto del Peak: ¿hacer un time lapse? se admiten sugerencias.

Aprovechando que hoy el tiempo no está pintando del todo bien y con lluvia, y la que pueda caer de aquí a final del día, esta foto sirve para dar una nota de color. La semanita avanza sin prisa pero sin pausa, y con un poquito de fresco en el ambiente para este mes de agosto que se caracteriza por sus calores

 

Próxima parada…

 

Puede que todos los vagones de tren y metro parezcan iguales en la ciudad, pero hay un trayecto en especial que es una excepción. ¿Recuerdan cuando les contaba la visita a Disney? Una cosa que se me pasó por alto, fue contar cómo se llega hasta el parque en cuestión, cosa bastante sencilla.

Si estamos en la isla de Hong Kong, bastará con que tomemos el inicio de la línea de Tung Chung (color naranja) y nos bajemos en la parada de Sunny Bay. Un trayecto que dura apenas 20 minutos desde el centro de la ciudad. En cambio, si estamos en Kowloon, con coger la línea de Tsuen Wan (color rojo) bastará con ir hasta Lai King y hacer un cambio de línea en el mismo andén, muy práctico.
 


Ver mapa más grande

Una estación que destaca por su espacio abierto, lleno de plantas por los alrededodes y donde realizaremos un cambio a un tren algo especial. Sino vean los detalles a continuación…
 

De entrada lo primero que destaca es la forma de las ventanillas de los vagones. A partir de ahora, la figura del personaje de Mickey cogerá forma en algunos de los elementos del tren.
 

Las puertas de los vagones esperan la llegada de los visitantes al parque que no tardarán en llegar. El tren que nos llevará hasta las cercanías de la entrada tiene una frecuencia de 2-3 minutos con lo que la espera no será demasiado larga.
 

Una vez en el andén, la gente espera impaciente para poder subirse, pero por mucha prisa que tengamos no debemos olvidar la norma de dejar salir antes a la gente que está dentro del tren, que parece que hay muchos que se olvidan y esta mala costumbre es el día a día, y no puede ser.
 

El interior con sillones bien acolchados y hasta los agarres con una forma un tanto peculiar 🙂
 

 

Si se fijaron dos fotos más arribas, igual les llamó la atención que en los laterales hay como dos vitrinas con una luz. En su interior, tenemos algunos famosos personajes de la factoría Disney. ¿Quién no se acuerda del querido «Pepito Grillo» y la entrañable película de Pinocho?
 

Tan sólo una muestra de lo que nos espera y nos vayamos ambientando un poco antes de llegar a la estación de tren del parque. No todos los vagones son tan originales como éstos y seguro que los más pequeños están de acuerdo conmigo y se entretienen contemplando las figuras durante el corto trayecto. Ya queda menos…

 

El siguiente

 

Una práctica habitual cuando vamos a comer algo fuera, es la de coger turno en el restaurante al que vayamos. Al menos durante la semana las cosas están algo más tranquilas, aunque también depende de la zona en la que estemos. Desde luego Mongkok, no sería un claro ejemplo ya que la actividad es constante y hay sitios que las colas son a diario.

Durante el fin de semana ya se sabe lo que pasa: la gente sale más a disfrutar del tiempo de descanso y reunirse con los amigos o la familia. Como se pueden imaginar, las esperas son inevitables. Armarnos con un poco de paciencia hasta que nos toque nuestro numerito. En cambio, en España este método donde único lo he visto ha sido cuando estamos en el supermercado y hacemos cola para la charcutería, por ejemplo.

Esta foto es de la semana pasada, creo que fue el viernes, que decidimos ir a comer algo de sushi. Espera total: 40 minutos.
 

Bien con el método moderno: micrófono en mano y con un pequeño altavoz o sino de viva voz ir cantando los números. Eso sí, no nos confundamos de color porque suelen usar distintas series de colores en función del número de personas que hayamos pedido mesa. O esta otra, de este domingo cuando fuimos a comer algo de dim sum, aunque esta vez la cosa fue mucho más ágil y es también ayudaba que el sitio fuera algo más amplio. Un entrar y salir constante de gente.
 

Ya sé que las esperas no gustan a nadie y sobre todo si uno va con ganas de comer, por lo que depende del sitio hay veces que será mejor dar una llamadita para hacer una reserva y más si se juntan unas cuantas personas más que recomendable.

¿Suelen hacer cola cuando van a comer durante el fin de semana? ¿ Inconvenientes o ventajas?

Mientras tanto podemos hacer tiempo trasteando con nuestra red social favorita o echar alguna partidita. Feliz espera 🙂

Visitando Disney

 

En el tiempo que llevo en la ciudad, aunque ya he estado en el Ocean Park, me quedaba la asignatura pendiente: Disneyland. La mayoría de comentarios apuntaban a que el parque no eran tan bueno como debiera y generalmente la gente se decidía más por el otro parque, que es más local y tiene más tradición. También tenía que aprovechar la entrada gratuita que nos dieron cuando nos proclamamos campeones en la carrera de Discovery Bay durante el festival de Dragon Boat y justo se vencía a final de julio, y me cuadró bien en el último fin de semana del mes.

Este año el parque celebra 5 años desde su inauguración. Aún recuerdo cuando visité un verano el que está situado en Paris, hace unos cuantos años pero el otro día mientras se lo comentaba a mi novia, es como si hubiera ido hace nada. Increíble cómo pasa el tiempo pero ahí siguen en nuestra memoria.

¿Mis expectativas? no iba con demasiadas pero al menos pasar un día entretenido y disfrutar de algunas de las atracciones, a ver qué nos ofrece el parque. Aquí tenemos a Mickey con su famoso atuendo de «Aprendiz de brujo» dando la bienvenida mientras comprueban nuestra entrada.
 

Desde primera hora ya había gente haciendo cola para entra pero iba bastante fluído. Una cosa sí, el calor también estuvo presente desde el principio, el agua no faltaría durante toda la visita y de vez en cuando refugíandonos en la sombra porque el sol era bastante intenso, al menos no llovió y disfrutamos de cielos azules.
 

Mapita en mano para explorar las distintas zonas del parque, así nos organizamos para ir viendo las atracciones y repartimos mejor el tiempo. Aún así, nos faltaron algunas cosas por ver pero así hay excusa para otra visita más adelante cuando sea alguna celebración especial (Halloween o Navidades) que seguro el parque presenta un aspecto algo distinto.
 

Vamos recorriendo la calle principal en la que las tienditas se van alternando: tienda del pan, joyería, fotografía… y todas decoradas con estilo antigüo en sus escaparates. Ir curioseando algunos de los souvenirs o también comer algo.
 

 

Las zonas del parque son tres:

-Adventure Land: nos podemos encontrar con un espectáculo del Rey León, la casa de Tarzán y un recorrido en barquito por el río. Con vegetación abundante, como si de una selva se tratase.
 

-Wonderland: donde no falta la atracción de las tacitas de té o un pequeño jardín. Un aspecto clásico.
 

-Tomorrow Land: la parte más futurista del parque, con una montaña rusa (Space Mountain) y todo ambientado en el espacio exterior junto con personajes como Buzz Lightyear y sus compañeros de Toy Story.
 

Como no, los juguetes marca Disney no podían faltar. Muchos niños correteando de un lado a otro en las tiendas y probando todo lo que estaba a su mano. Raro sería que no se lleven un recuerdo de la visita al parque, hasta yo me compré alguito 🙂
 

 

Las horas pasaron volando visitando una y otra zona, con alguna pausa para descansar y picotear algo de comer. Una pena que no pudiéramos quedarnos hasta el final y poder los fuegos artificiales que hay cada día a las 8. El parque me sorprendió gratamente y a pesar de no ser demasiado extenso, tiene para pasar un día entretenido y distinto en la ciudad. Turistas extranjeros no había tantos pero de China continental los que más y en un fin de semana más aún, se imaginarán.

Por unas horas, la magia Disney nos hizo recordar nuestros tiempos de dibujos animado y miles de historias, que siguen vivas dentro de nosotros.