Otra cara

 

Siempre he dicho que si volviese a vivir en la isla de Hong Kong, esta zona podría ser una de las opciones por cercanía a la oficina, bien comunicada y también porque tiene tranquilidad. Quizás si uno menciona el nombre de Wan Chai le vienen a la cabeza cosas como: ajetreo, computer centre, bares… que es lo que se viene concentrando entre las calles del centro por las cuales fluye la mayoría del tráfico que va en dirección a Causeway Bay o bien la calle por donde pasa el tranvía. Sin embargo, si nos adentramos en la zona más interna y pegada a la montaña, la cosa cambia bastante.

Hace un par de fin de semana fui con una amiga a dar una vuelta. Con la excusa de que se había comprado una cámara de fotos, decidimos salir a recorrer algunas de las callecitas de la zona a ver qué cazábamos. Primeramente pasamor por Sham Shui Po, aunque no tuvimos mucha suerte con el tiempo pero parece que pintaba mucho mejor por la isla y la lluvia no amenazaba.

Nos metimos por una de las perpendiculares a Queen´s Road East y esto fue con algunas de las cosas que nos encontramos.
 

Un container solitario lleno de graffitis en un terreno aún por construir. La zona estaba toda vallada y hasta con un señor en su casetita cuidado de que nadie se metiese en la propiedad. Me pregunto qué planes tendrán para ese solar, pero tiene pinta que lleve bastante tiempo sin tocarse.
 

Seguimos subiendo hasta que el camino nos obliga a girar hacia la derecha, estamos en la parte trasera de unos edificios de viviendas pero en los que también hay algunas tiendas en los bajos.
 

 

Es una zona muy tranquila, perfecto para una galería de arte o taller de manualidades. Lo que sí, está algo escondido. No obstante, el acceso desde la calle principal está señalizado para que los curiosos sepan llegar sin problema.
 

El fresquito bajo la sombra de los árboles se agradecía, parecía como si la humedad hubiese disminuido. Nos pasamos un buen rato curioseando las esquinas en busca de algunas fotos interesantes, y es que el lugar se prestaba a ello. Creo que tendré que volver más adelante.
 

¿Qué o quién estará al fondo de este callejoncito? hasta los dibujos de la pared parecen cobrar cierto aspecto maligno, muajajaja…
 

Las luces de la calle están cerca, apenas nos hemos dado cuenta y la noche ha caído. El brillo de las luces crece y con ello el sonido del pasar de algunos coches, hemos vuelto a la realidad. Un mural muy colorido nos guía el camino de salida. Puede que hasta lo hayan pintado algunos de los miembros de esa galería o taller cercano.
 

Merece la pena observarlo de cerca porque tiene algunos detalles simpáticos. Incluso una recreación de un momento «planking» 😀
 

Seguro que si seguimos explorando la zona, podamos encontrarnos con más sitios tranquilos donde sorprendernos con algo de arte local y desconectar de la ciudad.

 

¿Qué es Tokio?

 

Puede que la pregunta a simple vista parezca un poco obvia, pero según le preguntemos a unos u otros, seguro que podemos sacar conclusiones interesantes de algunos de los aspectos de un lugar que no deja indiferente a nadie. Si nos fijamos en los datos de población, veremos que el núcleo urbano lo forman más de 8 millones de personas y si juntamos las áreas metropolitanas, el total se eleva considerablemente hasta casi 40 millones de habitantes, son números importantes. Es una megaurbe, fruto de un equilibrio entre modernidad y tradición, así lo veo a mi parecer.

A pesar de que uno se pueda sentir abrumado y piense que se va a encontrar más saturado de gente que en Hong Kong, no es del todo cierto. También, es una ciudad mucho más grande y la gente se puede repartir mejor, aunque hay ciertos puntos calientes donde la gente no para de fluir.

Un ejemplo lo tenemos en la zona de Harajuku o yendo de camino al mítico cruce de Shibuya. A pesar del calor de los días pasados, había bastante movimiento..
 

y al caer la noche, no sólo son las personas sino los coches, pero todo bien organizado.
 

¿Nos queremos evadir del ajetreo del centro? no hace falta irnos demasiado lejos para encontrar un parque donde disfrutar de tranquilidad y la sombra de los árboles.
 

Sólo nosotros y el sonido de nuestras pisadas yendo por un caminito que va serpenteando por el interior del parque. Es como si nos hubiésemos trasladado a otro lugar, pero seguimos estando en la misma ciudad.
 

Y también sobre todo, es un lugar donde se respira mucha tradición donde los templos ocupan un lugar importante. Para los fieles y para los turistas, lugar de paso obligado. Tanto para la oración como para disfrutar de bellas construcciones y estatuas en su interior.
 

 

Para el final, y no menos importante, un lugar muy rico gastronómicamente. Las conocidas réplicas de los platos llenan los escaparates de los restaurantes, ya no hay excusa para que no sepamos el idioma y es que tan sólo hace falta una foto o una réplica para buscar nuestro plato favorito y señalar 🙂 Con tanta variedad se hace difícil.
 

Tanto de lo salado como de lo dulce, y no veas como lucen de apetecibles, pero ojito que éstas no son para comer, jeje. Ahora recuerdo que Alberto me comentó un sitio donde venden todas estas réplicas y llevarnos una como souvenir, desde luego algo de lo más original.
 

Estas son algunas de las caras que muestra la ciudad, pero seguro que los que hayan estado podrán dar más versiones de la misma. Por supuesto que se pueden enumerar más como las facetas tecnológica, anime + manga, moda… En definitiva, una ciudad con cantidad de posibilidades y que hay que visitar para sacar conclusiones.

 

A cincuenta

 

Los que me siguen en G+ verían la semana pasada que comenté acerca de una nueva adquisición para mi cámara, de la cual llevaba tiempo tras ella. No es que no esté contento con la lente que venía cuando la compré (18-135mm) que es muy versátil, tanto para sacar fotos de paisajes como hacer zoom y pillar cosas que no están tan al alcance o a personas de forma un poco más desprevenida, y es que quieras que no, a veces las lentes de las cámaras pueden intimidar un poco si están algo cerca, ¿no?

La lente en cuestión es una de 50mm f/1.4, digamos que es una pieza básica a tener en cuenta en el equipo de alguien que se interese un poco más por la fotografía. Ofrece otro punto de vista totalmente distinto, uno tiene que pensarse más las cosas a la hora de sacar las fotos y acostumbrarse a que la distancia ahora varía, no podemos estar demasiado cerca o demasiado lejos.

Como durante la semana no había tenido tiempo para salir con ella, el fin de semana era el momento perfecto para salir a probar y ver qué podía captar. El domingo es un buen día mismamente y después de haber madrugado para hacer una sesión de dragon boat, es buen momento para dar un paseo. Más tarde había quedado de encontrarme con mi novia y unos amigos para ir de dim sum, con lo que tenía un par de horas por delante. Lo malo: el tiempo parecía no acompañar y algunas gotas de lluvia empezaron a caer, mal asunto, pero afortunadamente sólo fue algo temporal. Aquí están algunas de las fotos, yendo desde Central hasta Mongkok en varios tramos.

Dentro de pocos meses tendremos una gran tienda de GAP en el corazón de la ciudad. Trabajando a todo trapo para tenerla a punto cuando llegue la fecha.
 

El tráfico por los alrededores es fluído. Se nota que es fin de semana y además en casi horas del almuerzo.
 

Rompiendo con la rutina del metro, muchos saben lo relajante que puede llegar a ser un paseíto en barco a bordo del Star Ferry, sino pregúntenle a Alberto, Pau, Álvaro o Urías, pueden dar buena fe de ello. Un recorrido que cuesta la friolera de 3 HK$ aunque antes incluso era algo más barato.
 

 

Nos plantamos en TST, lateral del Kowloon Park, con la calle casi sin coches pero la gente es un no parar. La cercanía de Canton Road y Nathan road, dos ejes comerciales importantes hacen que siempre haya actividad en la zona.
 

 

Después de una paradita en Jordan para disfrutar de un dim sum que nos salió a sólo 5 euros por persona (eramos 6 en total), próxima parada: Mongkok. Siendo la distancia relativamente corta, podríamos haber ido dando un pequeño paseíto, pero nuestra sorpresa al salir del restaurante que estaba cayendo un buen palo de agua. Lo dicho, nos vamos al metro que al menos había una salida cerca.

Un buen sitio para perdernos entre planta y planta es el centro comercial Langham Place. Buena oferta de tiendas curiosas, restaurantes, cine…
 

Bastante satisfecho con las primeras fotos, he puesto algunas más en la página de Facebook por si quieren echarle un ojo. Creo que esta lente dará mucho juego, así que, su hermana mayor reposará o al menos intentaré alternar el uso de ambas. Creo que se merece un descanso mientras un servidor se tomaba un cafecito.
 

 

Del día

 

Empezamos una nueva semana y dentro de poco también cerramos el mes de agosto, cómo pasa el tiempo. Poco a poco la gente en septiembre volverá al ritmo habitual del trabajo o también habrá otros que aprovechan para irse de vacaciones cuando el resto vuelve. Para los que se quedan en la ciudad y viven el día a día, uno de esos lugares con encanto y para los turistas como nosotros, de paso obligado para tomarle el pulso a la ciudad de otra forma.

Estoy hablando del mercado de la Boquería donde los colores y los olores se mezclan para el disfrute de los sentidos. Empezando por los puestos de frutas en los que podemos elegir entre gran variedad para llevarnos a casa, o bien, tomarnos un jugito en el momento.
 

 

Pasando por las verduras. Todo tiene una pinta estupenda y se nota la frescura de los productos con tan sólo mirarnos. Por si acaso, no está de más recordar a los despistados que no se deben manosear las frutas o las verduras, y es que siempre hay gente que se deja llevar y olvida las formas.
 

Otro de los atractivos de este mercado son los puestos de productos del mar. No faltan cangrejos, gambas, cigalas, percebes o pescados varios, entre otros. Es todo un espectáculo para la vista.
 

A ver, hoy tenemos: merluza, bacalao, salmón, lubina… Deje que me lo piense un rato que estoy algo indeciso
 

Entre los puestos me llamó la atención este en especial. La especialidad: huevos. Perfectamente colocaditos , de varios tamaños y tanto blanquitos como marroncitos. Hasta tenía huevos de avestruz, que intuyo son los de mayor tamaño en la parte derecha de la foto al fondo. Me imagino el mimo que deberán tener para colocarlos, «manda huevos» 🙂
 

Parece que el ambiente iba siendo cada vez más tranquilo, y es que la mayor parte del pescado había sido vendido y llegaba la hora de hacer el cierre. Puede que si hubiésemos llegado antes, el ambiente hubiera estado en más ebullición. Creo que serían cerca de las 5 de la tarde por aquel entonces, la jornada se daba por finiquitada.
 

Los más rápidos ya lo tenían todo recogido y a la espera de reponer las provisiones para la jornada del día siguiente. Ahora toca descansar. La gente va saliendo poco a poco del recinto y seguro que en pocos minutos las puertas estarán cerradas.
 

Hay que estar allí para vivir y disfrutar del ambiente. Es como bien decía David respecto a las ramblas. Siempre que puedan, no dejen de visitar los mercados locales, son una experiencia más que interesante y éste de Barcelona no es una excepción.