Yogurcito

 

Algo que uno agradece con los calores del verano, es tomarse algo fresquito en cualquier momento. Bien después de un almuerzo o una cena, o por el simple hecho de picar algo mientras damos un paseo por la ciudad. Y algo tan simple como puede ser yogur helado (frozen yogurt). Desde el año pasado he ido observando como han ido proliferando este tipo de negocios y algunos de ellos han abierto tiendas en distintas partes de la ciudad, buena indicativo de que la cosa marcha y otros se animan para hacer una sana competencia.

El primero que probé fue BerryGood, situado a pocos pasos del conocido escalator y la zona del Soho. Quizás un poco escondido para alguien no habitual en la ciudad, pero que merece la pena darse un salto para probar su yogur natural, aunque a lo largo de la semana van introduciendo distintos sabores para hacerlo más atractivo al consumidor.

Como podemos ver en el siguiente cartel, tenemos para elegir entre 2 tamaños (30 HKD + 1 complemento / 40 HKD + 3 complementos) Entre los complementos a nuestro gusto, podemos elegir: nueces, trocitos de chocolate, pasas,fresas, arándanos, galleta Oreo…) bastante variedad donde elegir.
 

El tamaño estándar más que suficiente para una persona o también compartiendo con alguien más. Con un grupo de más gente podemos animarnos a pedir el tamaño grande, yogur para un rato 🙂 Y este es el resultado de nuestra elección: yogur+arándanos+nueces. Cremoso y con el toque de frío adecuado.
 

Si se animan a probarlo y están de paso por la ciudad, más abajo dejo los datos de donde poder encontrar la tienda en cuestión. No obstante, por el SoHo podemos encontrarnos con otra tienda más YogurTime, en la cual probé una vez pero creo que me quedo con el del otro sitio, sin favoritismos, jeje 😛

BerryGood ->41-43 Graham Street, Central
YogurTime ->46 Elgin st, Central

 

Algo fresquito

 

¡Qué sería de nosotros sin la comida! verdad? y ayer que «empezaba» la semana con una reflexión sobre lo que suele o puede ser el verano, uno no puede olvidarse de lo importante que es el alimentarse bien y acompañar de bebida. Apetecen cosas fresquitas y ligeras, nada de cosas pesadas que luego queremos irnos a darnos un chapuzón al poco de haber comido y uno no quiere disgustos.

En mi mente, la imagen de una playa como la de la foto. Arena blanquita, finita que casi parece como detergente en polvo, muy suave. De fondo, sólo color azul de varias tonalidades y salpicado el cielo con el blanco de algunas nubes. A que dan ganas de ir corriendo de cabeza al agua.. Por cierto, ¿quién me sabría decir donde está situada esta playa? seguro que es fácil de adivinar 🙂
 

Por los alrededores podemos disfrutar de buena comida y a precios inmejorables. Digamos que pedir una ensaladita variada para empezar (tomate, lechuga, zanahoria, cebolla…) y para continuar unos pinchitos de satay de pollo. Suena bien, a que si? Quien pudiera disfrutar de un almuerzo así en horas de oficinas mientras uno remoja los pies a la orilla de la playa, sería genial.
 

¿Cuál elegirían? aunque lo que no queda claro es su disponibilidad, hasta parecía un poco desierto el puestito.
 

Yo para llevar un poco la contraria al cartel, me quedo con el de sandía, es un triunfo tanto en jugo como en batido.
 

Como echo de menos esos batidos de frutas del bosque made in Doña Papaya aunque mientras tanto la variedad de jugos y postres locales tampoco está tan mal, sino que le pueden preguntar a el Capitán Urías que dio buena fe probando uno de ellos. Lo dicho, mucha frutita y cosas frescas para el verano bien sea en Hong Kong, Tenerife o allá donde nos encontremos de vacaciones.
 

Color azul

 

El día de ayer lunes, nos tenía reservada una grata sorpresa en lo que al clima se refiere. El fin de semana se había portado bastante bien el clima, pero creo que nadie esperaba que la semana empezase con tan buen pie. Que rabia! ya podría haber sido un día tan espléndido en el sábado o domingo, de esos días que apetece poco estar en la oficina y disfrutar en el exterior.

Aprovechando que tenía que salir a hacer unas gestiones por fuera de la oficina, saqué algunas fotos durante el trayecto. Nada de metro esta vez, y es que para las distancias cortas me gusta caminar siempre que puedo y con cielo tan azul, a uno se le esboza una sonrisa de oreja a oreja.
 

¿Y calor? si que hacía un poco, pero la humedad parecía que se estaba comportando. Algunos pensarán: «con lo fresquito que se puede ir en el metro»… pero merece la pena desde luego patear un poquillo la ciudad en días como este.
 
 


 

 

Hoy el tiempo pinta igual de bien que ayer, ¿será que el verano quiere hacer acto de presencia antes de tiempo? no cantemos victoria todavía, que igual el pronóstico nos sorprende con alguna tormenta repentina, que todo es posible y sin tampoco olvidarnos de los «queridos» tifones. Mientras tanto disfrutar de días como estos, perfectos para disfrutar de un almuerzo en el parque o jardín más cercano.