Merlion Park

Uno de los lugares que me quedó por ver en Singapur, fue Merlion Park. Me hubiera gustado sacarme la foto de rigor en mi estancia el año pasado, pero con el tiempo algo justo no se pudo. Esta vez con un poco más de tiempo y habiendo recorrido ya parte de la ciudad, aunque siempre quedan rincones por vistar, a pesar de lo pequeño que pueda ser este país.

Este no es el único merlion existente en Singapur, nos podemos encontrar hasta un total de cinco repartidos por distintos lugares, entre los cuales tenemos la isla de Sentosa o en Mount Faber.

Aprovechando para contar un poco sobre la palabra: Merlion. Es una combinación de mer (mar) y lion (león). De cuando los orígenes de Singapur, o conocido como Singapura, «Temasek = Ciudad del mar» en el idioma de Java. Se combina la cabeza de un león con un cuerpo de pez, parece como si fuera la cola de una sirena.

La ubicación de esta estatua es justo en frente de la zona de Marina Bay, desde donde podemos obtener una buenas vistas a la bahía de Singapur.

Nos encontramos con The Esplanade al fondo, zona de auditorio y teatro, aunque los locales lo denominan: El Durian, y no les falta razón por el aspecto externo que tiene con dicha fruta. El clima ese día era envidiable, un sol y un calor, que ufff… perfecto para disfrutar paseando aunque eso sí, que no falte cremita solar y agua, fundamental 🙂

Volviendo a Londres

Lo que son las cosas del destino, o bueno, en este caso que te retrasen un vuelo, lo cancelen y con la consiguiente pérdida de mis otras conexiones para llegar hasta Hong Kong. Pero no hay mal que por bien no venga, que al llegar un día más tarde de lo previsto, tuve unas cuantas «horas muertas» en Londres y había que aprovecharlas, y lo mejor: turistear.
¿Que si ya conocía Londres? pues claro, pero no veas la tira de tiempo… desde el verano del año 98 no volvía a pisar la ciudad, parece mentira no? Quise recordar las calles que visité por primera vez cuando era un adolescente, de esos viajes a Inglaterra en los veranos para mejorar el inglés (buen motivo para otro post).

Y ahí estaba yo, como si el tiempo no hubiera pasado, plantado en Trafalgar Square y con la National Gallery de fondo.

Caminando en dirección a la zona de Leicester Square, tan conocida por su cantidad de teatros.

En aquel momento, obras como: El Fantasma de la Ópera, Rocky… hasta encontré un cartel con una obra protagonizada por Mr. Bean, bueno, su actor, Rowan Atkinson 🙂

…en dirección al Covent Garden

¿Les suena esta curva? A ver quien sabe decirme el nombre de la calle. Seguro que con la próxima foto adivinan la conexión. Me parece muy interesante la arquitectura de este lugar, la forma curva que se pierde en el fondo, adaptándose al trazado de la calle. Y ahora me pregunto: ¿qué fue primero, la calle o el edificio? igual una pregunta algo tonta, pero no recuerdo haber visto un conjunto tan elegante, sólo podía ser inglés 🙂

Y esto más aún… Picadilly Circus y sus anuncios de neón. Asomando en la esquinita TDK y SANYO, mitiquísimos.

Una visita express pero que bien valió la pena. Lo peor de todo, dentro de lo que cabe: el tiempo. Y ya nos conocemos como es de conocida Londres por su climatología, cielo gris y puede que llueva, y llovió. Suerte que me libré de la nevada que daría lugar un par de findes más adelante, sino, aún me veo por tierras inglesas.

Osaka

¿Más Japón? … Pues ya va quedando poquito de este viaje que ha dado mucho de sí. Espero que los posts se estén haciendo amenos, a mi me está gustando recordar las cosas que vi y que hice mientras los escribo.

La ciudad de Osaka es el núcleo del área formada por Osaka-Kobe-Kyoto en la región de Kansai, siendo la tercera ciudad más grande de Japón y en constante crecimiento. No es tan cultural como otra ciudades que había visitado anteriormente, pero entre sus símbolos más representativos está el castillo de Osaka.

En el interior del castillo hay un museo en el que se relata acerca de «La guerra de verano de Osaka», donde se libró una batalla entre las familias Toyutomi y Tokugawa. Se encuentran elementos de la época de todo tipo, entre los que destacan las vestimentas que usaban los soldados. Véase una réplica en miniatura de uno de los momentos de la batalla.

Inicialmente construido por la familia Toyotomi pero tras la guerra de verano fue destruido por Ieyasu Tokugawa, posteriormente se inicia su reconstrucción, llevándose a cabo a lo largo de los años una serie de mejoras para su conservación.

Me pareció bastante interesante lo relativo a la lucha de estas dos familias, el papel que desempeñó el castillo y los distintos elementos de la época. Aquí se puede ver una cronología de las etapas por la que pasó el castillo -> Castillo de Osaka.

Después de la visita al castillo y los alrededores de su parque, decidí acercarme a una zona cercana donde se encontraba el barrio coreano. De hecho, la ciudad cuenta con una comunidad bastante importante y en la zona donde se ubica el barrio, hay un arcade (zona comercial) con cantidad de tiendecitas y restaurantes.

Por lo general, es bastante habitual este tipo de arcades. En casi todas las ciudades que visité hasta el momento, había una zona techada y con tienditas, bastante práctico para un día de lluvia y visitar la zona con calma, entre compra y compra, pues aprovechar para comer algún plato local.

El resto de la tarde la pasé recorriendo el centro de la ciudad, callejeando y descubriendo algunas zonas más de la ciudad, aunque con ganas de llegar al hotel y descansar un poco para continuar a la noche.

Osaka de noche

La zona de Shinsekai al lado de la torre de Osaka, bastante animada por la noche con cantidad de lugares para comer algo, tanto sushi, como yakitori y demás platos locales. Sin olvidarme del famoso okonomiyaki. Luces de neón anunciando restaurantes y también salas de juegos, bastante colorido y bonito de ver.

Me habían recomendado también ir a la zona de Dotombori que queda más al norte por encima de Namba, pero el tiempo no me llegaba para mucho más. Sin embargo, bastante contento con la ciudad y el ambiente que en ella se respira, sin duda, distinto a otras ciudades más históricas como Nara o Kyoto.

Una de templos

Mi siguiente día a mi llegada a Kyoto, visita obligada a varios templos de los más conocidos de la ciudad. Y para moverme mejor, me recomendaron a mi llegada al hostal que me hiciera con un bono de guagua válido por 1 día (precio 500 yenes) que te permite usar toda la red de transporte, y bastante útil, más aún cuando el tiempo no acompañaba del todo y evitar caminar en exceso.
Empezando por la zona sur-este de la ciudad, la primera parada en mi recorrido.
Kiyomizu-dera

El primer sitio que me quedaba más cerca de mi hostal era el templo de Kiyomizu-dera, muy conocido cuando la época de las flores de los cerezos. Construido sobre el año 768 pero los edicios actuales datan del 1633. El templo toma su nombre de las cascadas que existen en el complejo, las cuáles bajan de las colinas cercanas. Kiyomizu (清水) literalmente significa agua pura, agua clara o agua limpia.

 

Leyendo un poco me he enterado de que existía una tradición de saltar desde la barandilla del templo en una caída de unos 13 metros, y los que sobrevivieran al salto se les concedía un deseo. Práctica que en la actualidad no se lleva a cabo, pero el porcentaje de gente que lo conseguía era bastante elevado (en el Periodo Edo). ¿Alguien se anima?
También existe una parte del templo donde hay una casacada de agua, donde la gente coge unos cazos para beber el agua que cae. De ahí el significado del nombre del templo, el agua pura.

 

No muy lejos de donde se encontraba el templo, zona de callecitas empedradas con pequeñas casitas entre las que se alternaban restaurantes con tiendas de souvenirs, momento para comprar algunos detallitos para la familia.

 

Es la zona de Gion, también conocido por ser una zona donde se encuentran las geishas. Tuve la suerte de encontrarme una cuando iba de paseo, aunque en la foto se vea algo tímida, tampoco quería fotografiarla de frente, me dio un poco de palo.

 

Moviéndonos hacia la zona noroeste, muy juntitos uno del otro, apenas unos 10 minutos los separan, dos de los lugares más famosos de la ciudad.

 

Kinkaku-ji (Pabellón dorado)

Entre los lugares turísticos de obligada visita en Kyoto y símbolo de la ciudad, se encuentra este templo. Data de 1397 como villa de descanso del Shogun Ashikaga Yoshimitsu, como parte de su propiedad llamada Kitayama. Su hijo transformó el edificio en un templo Zen de la secta Rinzai. El templo se quemó varias veces durante la guerra Ōnin. Recubierto de láminas de oro la segunda y tercera planta del templo, aunque retocado por última vez en el año 1987.

Ryoan-ji

Y muy próximo, se encuentra el también muy conocido templo de Ryoan-ji (El templo del dragón tranquilo y pacífico), que cuenta con uno de los jardines secos más famosos del mundo. Según dicen, hasta han hecho estudios, bajo el jardín han encontrado el patrón de un árbol, y por eso resulta tan agradable admirarlo.

Y gracias a nuestra amiga Wikipedia, saco lo siguiente: «En total hay 15 piedras dispuestas en 3 grandes grupos. El primero comprende las 3 rocas de más a la derecha. El segundo, las 5 siguientes, y el tercero, las 7 restantes. En cada grupo destaca una piedra mayor que las demás. El musgo se utiliza como base de algunos grupos para dar unidad.

 

Existe una idea de movimiento, según miramos los grupos de derecha a izquierda, se van volviendo cada vez más dispersos, hasta llegar a las últimas dos piedras que no tienen musgo. No se puede ver todo de un sólo vistazo, hay que ir moviendo la vista.»

Castillo de Nijo

 

Y para terminar mi recorrido finalizando en el castillo de Nijo, compuesto por el Palacio de Ninomaru e Hinomaru junto con los jardines de los alrededores y las protecciones de los muros. Me lo recomendó Fernando, el chico que conocí en el hostal de Tokyo los primeros días. Y la verdad que mereció la pena, aunque llegué justo de tiempo, pero me dio para ver lo más importante. Esta la zona del Palacio de Ninomaru. El día algo gris y bueno, difícil a veces captar buenas fotos.

Y las vistas desde una de las zonas altas del castillo con el Palacio de Hinomaru, al fondo parte de la ciudad de Kyoto y sus montañas, que tranquilidad. Junto con los muros interiores que rodean la parte del Palacio de Ninomaru.

Bastante cultura por un día, además de, las casitas que uno se va encontrando mientras callejea por la ciudad. Sin duda, hacen falta más días para conocer la ciudad a fondo, pero le di un repaso importante, y bastante contento con todo lo que vi.