Sabor austral

Rescatando cosillas de mi viaje por Australia, haremos una nueva parada en la ciudad de Cairns. La visita breve pero intensa, dio tiempo a recorrer gran parte de la ciudad y hacer diversas actividades que me dejaron muy buen sabor de boca, casi tanto como mi primera comida al poco de llegar allí.

Siendo Cairns una ciudad de cara al mar, no podría faltar en restaurante que se precie buen pescadito. Los que me conocen sabrán que soy más bien de carnes, pero de vez en cuando un pescadito sienta muy bien, estamos de acuerdo no? 🙂

En lo que iba dando una vuelta cerca del muelle deportivo, y de paso curioseando los menús de algunos de los restaurantes por allí situados, después de un rato de merodeo decidí entrar en Dundee´s. El sitio pintaba bien además de no haber mucha gente, también es que se me hizo un poco tarde con la hora del almuerzo…

Y después de un rato de hojear el menú: pescadito al canto. La elección, un barramundi, pescado bastante conocido de la zona, aunque curiosamente la primera vez donde lo probé sería en Hong Kong, pero que mejor sitio que en Australia para probarlo.

El plato como se ve en la foto, no venía mal acompañado. Entre su ensaladita y unas papas fritas junto con un aliño de ensalada y limoncito. Yo para mi gusto hubiera quitado papas y poner un filetaco de barramundi 😛 pero la cosa cundió, y con las ganas que tenía de comer, ufff.

Y como soy poco goloso, cerrar el almuerzo con unos pedazo de profiteroles con chocolate caliente por encima. De australiano tiene poco, pero allá donde estén seguro que triunfan 😀

Después de tan rica comida sólo quedaba echarse una siesta, aunque no vean como apretaba el calor para estar dando paseitos. Y sino, hacerle caso al lagarto Juancho o más bien, cocodrilo Dundee, tumbona y a tostarse ricamente al sol australiano.

Buen provecho y mejor siesta si cabe.

Todo en uno

Creo que es uno de los mejores inventos que se puede encontrar en Hong Kong. A veces salir sin ella es estar perdido y salir sólo con ella, nos abre muchas puertas. Estamos hablando de la tarjeta Octopus.

Inicialmente concebida para ser usada en el transporte público y facilitar a sus usuarios el tener que llevar el cambio exacto en función de la tarifa de un transporte u otro. Algo que vendría a suponer una revolución con el tiempo, esta es su historia:

  • 1997 – Año de su implantación.
  • 2000 – Su éxito hace que se piense en implantarse en más servicios.
  • 2001 – Se llevan a cabo más acuerdos con negocios y asociarse a la compañía gestora de la tarjeta.
  • 2005 – Creación de un programa de fidelidad asociado a la tarjeta…

A día de hoy nos podemos encontrar que es posible pagar en multitul de establecimientos, y por nombrar algunos: Seven-Eleven, Circle-K, McDonalds, Burger King, KFC, Mannings y Watsons (perfumería/droguería)… Incluso en los parquímetros y como método de control de acceso usado por algunos edificios.

Yo es lo primero que recomiendo cuando la gente se decide a viajar a Hong Kong. Pagando una cantidad inicial de 150 HKD (menos de 15 euros) tendremos nuestra tarjeta, que incluye un depósito de 50 HKD, con lo que si queremos podemos llegar tener hasta saldo negativo, que luego se nos compensará una vez recarguemos en la estación de metro más cerca o tienda convenient 🙂

Hasta tiene su propia web donde consultar sobre los distintos tipos de tarjeta y las ventajas que tiene usarla.

Yo fijo que la uso unas cuantas veces al día, que si en el metro, que si me compro algo en el combini… uno no se da cuenta hasta que le pita cuando pasa por alguna de las maquinitas advirtiendo que nuestro saldo se ha puesto en negativo.

En otras ciudades empiezan a adoptar este sistema, un ejemplo es Londres con su tarjeta Oyster. Seguro que los londinenses le verán las ventajas y lo práctico que es. España está tardando 😛

Kun fundamento

Regresando a posts con toque culinario, hoy voy a hablar de la cadena de restaurantes «Kung Fu«. Seguro que muchos recuerdan a nuestro amigo Flapy que nos ilustraba su paso por este restaurante con un video 🙂

Y aprovechando la figuara del maestro Bruce Lee como símbolo presente en cantidad de detalles de los elementos del restaurante, como: servilletas, tazones, manteles… hay que dar imagen.

Y con qué nos podemos encontrar en este restaurante? pues un restaurante de comida rápida tipo McDonalds pero con platos chinos y bastante bien de precio. Diría que rondando los 3 euros y poco, nos podemos hacer con un menú completito a elegir entre platos de: cerdo, ternera, pato o también pescado más bebida y otros complementos.

He aquí mi elección:

Me decidí por un plato de pato con trozitos de piña, que venía junto con un platito de hojas de lechuga hervidas y su correspondiente salslita, sin dejar de lado un tazón de arroz y una sopita. Y para beber, una de las ofertas del momento: zumo de frutas con papaya y naranja con un poco de gelatina.

Ahh! pero si me faltó también el postre 🙂 que era tipo crema catalana pero sin la capita de azúcar, que ya se sabe que no es queda igual pero poco más se puede pedir por el precio ajustado del menú. Y bien contento que me quedé tras la cena 😀

¿Lo probarían si tienen ocasión? yo no me lo pensaría, aunque sea para vivir la experiencia del «verdadero kung fu» 😉

Pasando por Schiphol

Seguro que aquell@s con vuelos con destino Asia les habrá tocado pasar por el aeropuerto de Schiphol en Amsterdam (Holanda), uno de los puntos de conexión en Europa para dar el salto a tierras asiáticas. Hace ya casi 2 años que lo pisé por primera vez, aunque de forma muy breve, con el tiempo justo para salir del avión e ir derechito a la puerta de embarque del vuelo a Hong Kong.

Para mi gusto, un aeropuerto con encanto: chiquitito y acogedor, pero no falto de servicios de todo tipo como un buen aeropuerto. Con bastantes tramos rectos de escaleras mecánicas para acelerar el ritmo de paso, hasta en el plano que te ponen en el avión te indican lo que tardas de una punta a otra, para los que vayan con prisa y tenerlo calculado 🙂

Y no podía faltar la aerolínea de referencia en este aeropuerto: KLM, con sus emblemáticos colores azul y blanco, con la que he viajado en las ruta de Madrid hasta Hong Kong.

Entre alguno de los servicios, nos encontramos incluso con un centro de negocios. Porque en el aeropuerto también se puede hacer negocios, y entre espera y espera hay tiempo para el business.

Con una de las cosas que me quedaría, sería con el diseño tan llamativo de uno de los bares de su interior. Cualquiera diría que estamos dentro de un aeropuerto, un diseño colorista y moderno, que le da un toque distinto al aeropuerto. Precios? mejor no mirar la carta que ya se sabe en los aeropuertos, jeje 😛

Y ustedes, ya se han dejado caer alguna vez por este aeropuerto? espero sus impresiones 🙂