Pesca

 

Hay cosas que no cambian y en un paseo de domingo por Tung Chung, uno se da cuenta que hay gente que no renuncia a sus rutinas o digamos, a sus placeres. Personalmente, nunca me he puesto a pescar pero sí tiene que ser una actividad muy satisfactoria cuando se le da bien el día. Lo mejor sería tener un compañero de faena pero tampoco tiene nada de malo el ir solo, seguro que terminamos encontrándonos con alguien para charlar mientras esperamos a que piquen en el anzuelo.

A pocos pasos de donde vivo, podemos dar un agradable paseo y con vistas al aeropuerto. Es también un sitio ideal para salir a correr o dar un paseo en bicicleta.
 

Soy de los que prefiero observar como hace este señor y ver cómo otros se manejan con las cañas de pescar. Y ahí donde lo ven, el señor del fondo de la foto, estaba con tres cañas el solito. Eso si que es ser multitarea 🙂
 

Al ratito de pasar lo pillaría sentado preparando una de ellas mientras espera su suerte con las otras y llevarse algún pescadito a casa. Aunque no sé si lo que pesque será para su consumo propio o más bien será por el mero hecho de distraer la mente y pasar un rato entretenido. Cuando domine más cantonés, no estaría de más poder preguntarle.
 

El muellito donde de vez en cuando llega algún ferry que conecta con la zona de Tuen Mun o Tai O, es un buen lugar para sentarse y sentir el romper de las olas. Por momentos la corriente del estrecho que separa el aeropuerto de la costa de Tung Chung pega con intensidad.
 

Hasta que poco a poco se va haciendo de noche y con el brillo de las farolas siguen haciendo afanados con lo suyo. Creo que como mucho algunas horas más y para casa, a no ser que cuando se hace de noche salgan más pececitos y sea el mejor momento del día para hacer capturas. Desde luego que es una práctica habitual y más aún cuando es fin de semana y el tiempo sea estable sin mucho viento, frío o lluvia.
 

Una vez terminan, toca recoger los bártulos e iniciar el camino de vuelta a casa. Seguro que muchos de ellos son gente de la zona, pero seguro que otros vienen desde un poco más lejos. Nada como el mar para desconectar un rato y mejor aún si uno practica uno de sus hobbies favoritos.

 

Bruma

 

Cuando parecía que el tiempo empezaba a arrancar con algo más de calorcito, en estos últimos días el termómetro se ha empeñado en bajar de nuevo y la humedad también se ha disparado. Con lo bien que se estaba sobre unos 23 grados. A su vez, está habiendo una bruma bastante densa tal que si uno está situado en la isla de Hong Kong y mira hacia el lado de la península de Kowloon, hay edificios que en parte se han esfumado. De igual forma ocurre mirando el skyline desde TST hacia la isla.

Estas fotos las saqué este domingo pasado. Una vez terminado el entrenamiento de dragon boat me dirigí a Central para almorzar algo. Después de comer, el plan era dar una vuelta e ir a mirar una cosita que tenía pendiente, me acordé de unas tiendas outlet en TST que igual me venían bien.
 

Así que, como tenía tiempo por delante y no había quedado con nadie, era momento de embarcarse en el Star Ferry. Nunca me cansaré de repetir lo agradable que se hace la corta travesía que separa la isla de la península. Apenas son 10 minutos, pero da gusto poder respirar la brisa del mar y contemplar la vista alrededor a pesar de que el día estuviese gris y con esas nubes que cubrían parcialmente.
 

Busqué un sitio en la cubierta superior al lado izquierdo del barco y a disfrutar del trayecto. Da igual que seas turista o residente, siempre es buen momento para subirse. ¿Recuerdan lo que costaba? pues revisando una de las primeras entradas que escribí mencionando este barquito, por aquel entonces rondaba los 2,4 HK$. A día de hoy, ya está en los 3 HK$, pero sigue siendo bastante económico al igual que su compañero el tranvía.
 

Cuando uno va a bordo se fija en pequeños detalles como las cuerdas, salvavidas, las barandillas… la de pasajeros que habrán visto pasar en todos estos años de servicio. En concreto el barco en el que iba ese día, según decía una plaquita, era del año 1975. Creo que hay otros que son un poco más modernos. Sería interesante conocer un poco más a fondo sobre la historia de estos ferrys tan peculiares.
 

La sirena del barco nos indica que ya estamos llegando al muelle. La gente se empieza a levantar para hacer cola ante la puerta de salida.
 

Unos que llegan y otros que están a punto de irse. El horario del ferry es bastante puntual, y a nada que lleguemos a un muelle u otro, como mucho tendremos que esperar 10 minutos máximo para poder zarpar. Ni la bruma impide que salga a su hora, muy mal tendría que estar el tiempo como cuando viene algún tifón, pero la temporada aún queda lejos.
 

Esperemos que para este fin de semana que está por empezar se despeje un poco o al menos la temperatura suba, no es mucho pedir. Ya se sabe, el cambio climático, el tiempo no es lo que era antes y las estaciones parece que quieren alargarse más de lo que debieran. Veremos en unas semanas conforme el mes de marzo sigue avanzando y se le acerca el turno a la primavera 🙂

 

En la calle

 

Ir por la calle caminando y tropezarnos con un puestecito que vende fruta. Quien dice que no a comprar algo para llevarse a casa. No es que sea como en el supermercado o un mercado donde la variedad es más grande, pero de la foto podemos destacar:

  • Naranjas.
  • Plátanos.
  • Manzanas.
  • Melón…

 

Y una de las frutas más tentadoras: los mangos. Como vemos en el cartelito, 3 unidades por sólo 20 HK$. A saber la de años que llevará este puestito en la calle vendiendo fruta a diario. Además hay otros, que hasta te pueden el jugo de frutas al instante. Nada mejor que poder empezar el día con un juguito de naranjas recién exprimido antes de ir al trabajo o pillar unos plátanos para tener algún apertitivo entre las comidas.
 

Tampoco pasa desapercibida la pequeña neverita en la que podemos encontrar agua y refrescos varios. Un buen recurso por si no tuviéramos un 7-11. De igual forma ocurre con los dispensarios. Eso es saber sacarle partido al negocio 🙂

De la primera foto ¿hay alguna fruta que no les parezca familiar del todo? a ver si les llama la atención alguna. En mi sección de frutas, ya he hablado de unas cuantas pero tengo pendientes algunas que son bastante curiosas, tiempo al tiempo.

 

De compritas

 

Es raro no haber pasado por este sitio si estamos dentro de la zona de Mongkok. Tarde o temprano uno termina pasando por allí y mezclándose con la gente. Ciertamente, en el tiempo que llevo aquó creo que no me había detenido demasiado en los puestitos, cantidad de ellos. Este mercadillo que se extiende a lo largo de la calle Tung Choi y comprendido entre Dundas y Argyle. Popular centro turístico y compras por el que pasan muchos turistas cada día, bien a curiosear o a comprar algunos souvenirs para llevar de vuelta a casa.
 


Ver mapa más grande

Los artículos que nos podemos encontrar en el Ladies Market van desde las prendas de ropa, bolsos, relojes… y muchos otros cachivaches más. Veremos unos cuantos a continuación.
 

 

A un lazo muñequitos con formas de Hello Kitty, Toy Story etc… que en su interior guardan una memoria USB que va desde los 4 hasta los 16 gigas. Relojes tipo Rolex u otros algo más juveniles de plástico en vivos colores. Una gran variedad donde elegir.
 

Y sin olvidarnos de otros artículos más tradicionales como pulseras chinas, colgantes y gatitos de la suerte 🙂
 

O porque no, algunas pinturas para luego enmarcar y decorar algún rincón de nuestra casa.
 

Y seguro que entre los productos más populares, las carcasas para los móviles tipo iPhone, Galaxy S II o uno de los modelos más recientes como el Note, que no veas menudo tirón está teniendo desde que salió.
 

Ese día que lo visitamos mi amigo Gonzalo y yo, hacía un clima especialmente bueno. Levantar la vista al cielo y verlo despejadito, rodeados de edifucios algo viejunos. Yendo de un puesto a otro, y regateando con el precio. Puede que esto no sea China continental pero batallar por el precio está a la orden del día.
 

Dimos con un puesto que vendía máscaras chinas, Gonzalo tenía especial interés en llevar algunas de regalo en su vuelta a casa por Navidad, y vaya que si consiguió un buen precio. Creo que tendremos que volver juntos la próxima vez.
 

 

Feliz compra y finde!