Momento café

 

Como en el hotel donde nos quedamos no teníamos desayuno, cada día salíamos a ver qué pillábamos por la zona. Hay que decir que había unos cuantos sitios donde elegir, y éste café era uno de ellos. Se ve que es tipo franquicia porque vimos algunos más repartidos por otros sitios de la ciudad.

Su aspecto con decoración sencilla pero acogedor. La madera como elemento principal como se puede ver en las fotos. Tanto en mesas y sillas como en algunos elementos decorativos. Pudiendo optar entre sentarnos en una mesita más baja o en otras tipo barra con taburete. Muchos señores a esa hora periódico en mano, cafecito y cigarrillo. La mezcla del olor de café recién hecho con el tabaco, le daba un aire nostálgico. Con eso de que en Hong Kong, y bueno también en España, hay muchos sitios donde los fumadores no pueden disfrutar de ese pequeño placer con su café, fue algo que me hizo retroceder en el tiempo al vivirlo de nuevo en Japón.
 

El nombre del lugar: «Cafe Veloce«. Y ni que decir que la atención muy correcta y los empleados todos con una sonrisa y su reverencia.

A parte de nuestro café, teníamos para elegir algunos dulcitos o bocadillos. La variedad no era súper extensa pero creo que si la necesaria para cubrir los gustos de los clientes. Por lo que me fijé, la gente solía optar por un café solo o con hielo y algún bollo o dulcito.
 

Nosotros nos decidimos por un café moka y un latte, servidos en una taza tamaño estándar. Así no nos andamos con líos de medidas, seleccionar nuestro café preferido y listo. Cogiendo fuerzas para empezar el día de caminata. La taza con su logo era bastante bonita, una pena que no tuvieran para comprar tipo souvenir, igual hasta me hubiese comprado una 🙂
 

Ahora que menciono lo de las medidas, Alberto me comentó que en el Starbucks tienen otro tamañito adicional en comparación con tiendas en otras ciudades, uno más chiquito aún, curioso la verdad.

Después de ponerlos las pilas y planificar lo que sería nuestro día, hora de ponerse en marcha y despedirse de nuestro café.

 

Apple HK

 

Si recuerdan hace apenas unas semanas compartía algunas fotos sobre la nueva tienda de Apple, siendo la primera para Hong Kong. Finalmente ha sido este pasado sábado y entre gran expectación como era de esperar. Ha habido gente que ya se puso en la cola desde el jueves a la noche, aquellos más ansiosos en no querer perder la ocasión de ser los primeros en entrar a las nuevas instalaciones y también recibir una de las 3000 camisetas que se iban a repartir.

A pesar de ser un amante de los gadgets y lo tecnológico, tampoco estaba por la labor de tragarme una cola más que considerable. Creo que mejor dejar pasar unos días y pasarme en otro momento cuando la cosa se calme, aunque imagino que por la novedad de la tienda durante todo el fin de semana el flujo de gente ha sido constante.

Por la red podemos encontrar varios vídeos de los momentos que se vivieron ayer durante ese primer día. La gente esperando desde instantes antes en el interior del centro comercial IFC hasta la cuenta atrás cuando van entrando uno a uno los primeros clientes.
 

La cola se extendía hacia fuera y a lo largo del puente que conecta hasta los muelles centrales donde se coge el Star Ferry. Y los empleados de Apple que saludan chocando las palmas a todos los que esperan pacientemente su turno para entrar.
 

Podemos encontrar más información en algunos medios locales como Neonpunch o Unwire (en chino), pero al menos con las fotos nos hacemos una idea.

Les dejo con algunas de las fotos del interior.
 


 

 

Bienvenida sea para todos aquellos fieles de la marca, que seguro les hará la vida más fácil para tener asistencia inmediata o en caso de tener que reparar su dispositivo.

 

Cenaka

 

Una de las cosas que más ilusión me hacía yendo a Tokio, era poder encontrarme con Alberto al que llevaba tiempo queriendo devolverle la visita. Parece mentira que lleve más de 1 año largo por aquellas tierras y en este tiempo hemos tenido ocasión de juntarnos por 2 veces: una cuando fuimos con sus amigos a Guilin y Yangshuo y la más reciente yendo a Tailadia y Singapur, y el viaje con un fin de semana largo cuadró bastante bien, aunque ya se sabe que siempre sabe a poco.

El sábado nuestro avión llegaba a Narita a eso de las 2 de la tarde pero entre pasar inmigración, coger la maleta y llegar hasta el centro de la ciudad junto con buscar nuestro hotel, pues se tarda un cachito. Finalmente, fuimos con el tiempo algo justos y la hora inicial a la que íbamos a quedar con Alberto, tuvimos que retrasarla un poco, pero llegamos que es lo importante. El lugar de encuentro fue cerca de Yodobashi Camera, el tan conocido centro de electrónica en Akiharaba. Desde allí nos fuimos a dar una vuelta por Shibuya y casualmente después de haber subido al Tocho, terminamos cenando no muy lejos de allí. Decidimos entrar en un izakaya después de haber dado una vueltita a la manzana por si veíamos algo más que nos convenciese. Vamos que hay ganas de comer.

El sitio tenía varias plantas y tras preguntar por una mesa para tres, nos indicaron que había que subir en el ascensor para llegar hasta nuestra mesa. Era bastante acogedor y con unas salitas como algo privadas que una vez la gente finalizaba, bajaban como una persianita. Justo esta mesa había quedado vacía y nosotros estábamos al lado opuesto.
 

Vamos a por los menú, un vistazo rápido. Guiarse por las fotos y con la ayuda de Alberto que se maneja mejor con el idioma. Momento de llamar para pedir: ¡Camarerooo!
 

Ahh! que no es así? y no es porque lo haya dicho en español, y es que hay que tocar un botoncito que si se fijan está a la izquierda en la foto anterior. Aquí pueden verlo un poco más en detalle. Y tal cual lo apretamos: ding dong, ding dong… y aparece nuestro buen camarero listo para tomarnos nota (toquetear en una especie de pda)
 

Y mientras esperamos con algo tendremos que entreternos. No recuerdo que miraría en ese momento, creo que alguna dirección o justo le había mandado un mensaje Chiqui con el que nos veríamos más tarde.
 

En lo que una de estas llega nuestro primer plato para ir calentando motores. Una racioncita de sushi variado para cada uno, salsita de soja y cervecita. ¡Buen comienzo!
 

Seguimos con unos pinchitos que tienen espárrago dentro. Muy ricos con el toquecito del limón.
 

Y casi de la mano, una bandejita con pollo con hierbitas y rematando con un takoyaki espectacular.
 

 

La pregunta: ¿nos quedamos con más ganas de comer? cierto que las raciones estaban bien servidas y después de los platos que les he comentado hace nadita, la sensación de satisfacción había ido en aumento, pero aún teníamos hueco para algo más. Aunque creo que si no recuerdo mal, hay un plato entremedias que pedimos, pero voló en segundos con lo que anduve algo lento para fotos 😀

Por supuesto que entre bocado y bocado tuvimos tiempo para charlar y ponernos al día. Fue una cena muy buena y lo mejor de todo, una gran compañía.

¡Buen finde a todos!

 

Viaja gratis

 

Que a uno le den cosas gratis, es algo que siempre nos alegra el día ¿verdad? Una buena forma de incentivar a la gente a que haga un mayor uso del transporte público, en este caso el metro, es que podamos conseguir un billete gratis cuando hayamos gastado más de 100 HK$ en el periodo de lunes a viernes. Podremos luego presentar nuestra tarjeta Octopus en cualquiera de los centros de atención de las estaciones de metro y canjear nuestros puntos por uno o varios billetes, en función de lo que hayamos acumulado esa semana.
 

Esto viene perfecto para la gente que recorre un trayecto mayor durante sus desplazamientos al trabajo. En mi caso yendo desde Tung Chung hasta Admiralty que el viaje me cuesta 18,80 HK$ (que es un precio muy bueno) en el viaje de ida, más luego, que suelo hacer la combinación Admiralty a Yau Ma Tei y por último desde Mongkok a Tung Chung cuando voy de regreso a casa. En definitiva, que vengo a gastar como unos 40 HK$ al día aproximadamente, con lo que en cuestión de un par de días he acumulado dinero suficiente para canjear al menos por un billete e igual puedo juntar dos a la semana. Así durante el fin de semana si hago algún trayecto puedo dejar descansar a la Octopus.

Eso sí, este billete tiene la excepción que no se puede usar en el Airport Express o la línea KCR hasta las paradas de Lo Wu o Lok Ma Chau, porque su precio es más elevado en comparación con otras estaciones. De resto, podremos movernos por toda la red de metro de la ciudad en un viajecito gratis.

Tendremos hasta el 1 de enero del 2012 para poder seguir canjeando, aprovechemos 😀