Playita en Lantau

 

Nada más reconfortante que después de la caminata que nos habíamos pegado unas horas antes, terminar en una playita. El mes de noviembre estaba por empezar pero hay días que ha seguido haciendo como de verano. A pesar de que el día no era especialmente soleado, la temperatura era agradable y el cuerpo también nos pedía un bañito. ¿Quién se apunta?
 

Los niños con sus papás y mamás correteando por la orilla o algunos haciendo castillos de arena, qué felicidad verdad? la brisa del mar y el sonido de las olas, no hay nada como eso mientras cerramos los ojos para pegarnos una cabezadita. Con la modorra que le entra a uno después de comer y lo a gusto que está uno cuando va a la playa, el cuerpo lo estaba pidiendo a gritos.
 

Mis compañeros si que optaron por ello, mientras me di un paseíto hasta una de las esquinas de la playa. El socorrista dentro de su casetita, todo tranquilo y sin novedad.
 

 

La playa cuenta con un par de pequeños restaurantes al refugio de los árboles, el lugar ideal para esconderse cuando los rayos del sol aprietan en verano, aunque éste no era el caso. Estaba bastante animado. Para aquellos padres que en vez de hacer algo de ejercicio, gustan de tomarse una cervecita mientras vigilan de cerca a los niños que hacen de las suyas con la arena 🙂
 

El sol parecía que quería dejarse ver tímidamente entre las nubes. Anímate chachoo! dános unos rayitos aunque sea. ¿Lo podremos convencer?
 

Hasta pasados unos minutos que se reflejan los rayos sobre el agua, más vale tarde que nunca, y nunca mejor dicho, la tarde va cayendo sobre la playa. La actividad cesa y se ve menos gente, aunque si hay que decir que estaba muy tranquila, en su mayoría extranjeros y algún que otro local. Un muy buen ambiente de fin de semana con la familia o los amigos, ¿qué más se puede pedir para cerrar el domingo?
 

El nombre de la playa en cuestión: Cheung Sha, ubicada en la zona sureste de la isla de Lantau y que está dividida en una zona superior y otra inferior. Para más señas adjunto el mapa de situación debajo. Y para llegar hasta ella podemos coger alguna de las líneas de guagua que van en dirección a Tai O ó Mui Wo, no tiene pérdida.
 


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Invertir en España

 

Hoy ha tenido lugar un evento que debiera haberse celebrado a finales del pasado mes de septiembre, pero con tal mala suerte que por aquel entonces saltaba la alerta de tifón 8 en la ciudad por lo que el evento tuvo que cancelarse y trasladarlo a una fecha posterior. Finalmente ha sido hoy y esta vez las condiciones climáticas se han portado, aunque haya sido un día un tanto gris.

El evento en sí era presentación-almuerzo con alrededor de unas 45 personas, y el tema era: el convenio de doble imposición España-Hong Kong. Siendo en el mes de abril cuando lo firmase la ministra Elena Salgado y luego un proceso en el que ambas partes tienen que llevar a cabo diferentes etapas hasta que el acuerdo sea totalmente válido y las empresas puedan empezar a beneficiarse del mismo.
 

Una presentación que estuvo dividida en dos partes, por un lado la intervención de la responsable del organismo Invest in Spain para hablar de los beneficios que supone la inversión en España, aportando datos de la economía del país y algunos de los sectores más destacados, y por otro lado, la intervención de un representante de la firma de abogados Backer & McKenzie el cual comentó algunos aspectos más en profundidad sobre los beneficios que pueden obtener las empresas después de que este convenio esté operativo al cien por cien.
 

Una charla muy interesante, en la que después de ambas intervenciones hubo una ronda de preguntas entre los asistentes para aclarar algunas dudas. A la vez, pudimos disfrutar de un almuerzo muy bien servido con ensaladita de primero, pollo con guarnición y un tiramisú con cafecito de postre. Estuvo bien porque la comida era ligera, así se evitaba que el público se pudiese distraer de las presentaciones.

Tampoco pudo faltar algo de material, como el que pueden ver a continuación en la foto. Una guía de negocios y un folleto explicativo de Invest in Spain.
 

Una buena ocasión para dar a conocer, a la gente de empresas locales y representantes de empresas españolas en Hong Kong, los beneficios que este convenio dará en un futuro próximo. Favorecer que las empresas de Hong Kong se animen a invertir en España y más ahora en estos tiempos donde la economía de España necesita del apoyo desde el exterior. A la vez, se pueden conseguir importantes beneficios de los tratados que tiene España con muchos países de Latino-América, y eso también es un punto a favor. Ahora queda esperar y que con el tiempo empiecen a darse los frutos de futuras colaboraciones o inversiones en España.

 

LP invertido

 

Ahora que las temperaturas son un poco más fresquitas, es el momento más apropiado para dar comienzo a la temporada de caminatas. Pasados los calores del verano, la brisa de la montaña se agradece cuando uno sale a caminar. Nos juntamos Gonzalo, Marc, Enrique y yo hace un par de domingos para salir de caminata por Lantau. No me lo pensé dos veces y decidí unirme, y el tiempo para ese día parece que iba a acompañar. Igual muchos se preguntan que significa LP, ni mucho menos nada que ver con música, sino la abreviación de Lantau Peak.

Nuestro punto de encuentro fue la estación de Tung Chung (que suerte vivir al ladito), ellos venían desde Central en el metro. Antes de empezar a movernos, hablamos un poco qué ruta llevaríamos a cabo. Les comenté las rutas que había hecho hasta el momento y nos decidimos a hacer la ascensión hasta el pico Lantau para luego descender en dirección al Ngong Ping. Una ruta que ya había tenido ocasión de hacer, pero que esta vez tenía el aliciente de hacerla en su forma invertida, experiencia totalmente distinta. Para ello cogimos un taxi que apenas tardó unos 10-15 minutos hasta el inicio de la ruta: Pak Kung Au. Desde allí, el núcleo de Tung Chung ya lucía chiquito con el aeropuerto un poquito más al fondo.
 

Era el momento de empezar la caminata, las montañas nos esperaban. El sol también nos quiso acompañar con unos rayos generosos que de vez en cuando asomaban entre las nubes. Íbamos bien provistos de líquido elemento y alguna cosa para picar más adelante. ¡Vaamos!
 

El camino asciende de forma suave, con los escalones marcados y a los lados vegetación como: espigas, arbustos y algunos arbolitos, aunque no lo suficientemente frondosa como para resguardarse a la sombre de alguno. Creo que hice bien llevando una gorrita.
 

Poco a poco vamos subiendo y la pendiente va en aumento. Los escalones son más cortitos pero más elevados, cuesta habituarse para adaptar el ritmo. El grupo con tres a la cabeza y yo siempre un poco más rezagado con eso de ir sacando fotos a cada poco. El peso extra de la cámara junto con una toalla y unas cholas para luego, se nota.
 

Echando la vista atrás, otros grupitos de gente que vamos pasando, no vamos demasiado rápido pero si a buen ritmo. Se supone que en la ascensción se tarda 1 hora y media, creo que vamos a llegar algo por debajo del tiempo de referencia. Un poco más adelante haríamos nuestra primera parada.
 

Qué bueno poder encontrar un cachito llano del camino lo suficientemente grande como para reponer un poco las fuerzas, echar un trago de agua y continuar. El camino parece como si nos llevase directamente hasta el cielo, ligeramente más azulito pero a veces cubierto con una ligera neblina
 

A la sombrita de una pequeña caseta, unos 10 minutos pasan hasta que unos compañeros de ruta deciden continuar su camino. Todos muy bien equipados, especialmente las señoras con sus viseras y paraguas para protegerse del sol, buena mochila con agua y hasta con algo de fruta que nos ofrecieron tan amablemente.
 

El primer cacho más duro del camino lo habíamos superado, había que proseguir. Yo siempre detrás vigilando y foto aquí y por allá. La cima se iba acercando poco a poco pero aún nos quedaba un trecho. Calculo que haríamos las parada como una media hora después de la primera, todo se veía más claro y las ganas de llegar a la cima aumentaban, podíamos ver a más gente desde donde estábamos. ¡Ya queda menos chicos!
 

Sólo por las vistas que se tienen merece hacer la caminata y además cuando el tiempo acompaña, una brisita que aliviaba el calor que parecía apretar por momentos, el sudor goteando por la frente. Un muy buen ejercicio para una mañana de domingo.
 

Misión cumplida: habíamos llegado a la cima. Ya estaba casi todo hecho, tan sólo nos quedaba hacer la bajada pero sin duda algo mucho más ligerito pero bajar con cuidado porque con la inercia del cuerpo uno se puede confiar e ir más rápido de lo que debiera.
 

En apenas media hora nos plantaríamos en las cercanías del gran buda de Lantau, nuestro punto de destino final. Las piernas cargaditas después de la bajada y como no, tampoco olvidar la subida anterior. Eso sí, ahora sólo teníamos en mente una cosa: almorzar algo con fundamento.

¿Para cuando repetimos? algo se tendrá que ir hablando.

 

Tierra canaria

 

Durante la semana pasada se ha estado celebrando una nueva edición de la Feria Internacional de Vinos y Licores de Hong Kong en lo que es ya su 3ª edición. Una feria bastante joven, pero que desde su comienzo empezó con fuerza y se posiciona como un referente para un mercado tan importante como el del vino y otras bebidas alcohólicas. La ciudad intenta hacerse un hueco en el mercado asiático y como punto de entrada para China continental y resto de países de la zona, una buena ocasión para que las empresas españolas se animen más que nunca a exportar sus productos y probar suerte en este mercado.

Es bueno ver que año tras año, no sólo en esta feria sino en otros eventos del sector, la presencia española siempre es importante y las empresas se esfuerzan por estar presentes. Hasta ahora había echado en falta la presencia de vinos de mi tierra, y ha sido este año cuando ha habido una representación de algunos de ellos en esta feria. Es una alegría desde luego, y aproveché para pasarme a curiosear un poquito.
 

Bajo el paraguas de Convican (Consorcio Vitivinícola de Canarias) venían agrupadas un total de 14 bodegas de varias islas (Tenerife, Gran Canaria, La Palma, El Hierro y Lanzarote). Algunas marcas que ya conocía como Monje o Viñátigo, y algunos nombres nuevos que siempre es bueno ver. Es un muy buen primer paso para que los vinos canarios se abran paso en el tan competitivo mercado del vino, y más en Asia con tantos consumidores potenciales. Un servidor estaría encantado de tener representación de algunas marcas para comprar tanto en tiendas especializadas o a la hora de ir de almuerzo o cenita.
 

De los vinos que ven en la foto, pude probar «Frontos», un blanquito de ligero toque seco y elaboración ecológica. Además, pude conocer de la mano de Pablo, uno de los representantes en el stand, algunos de los detalles de la elaboración, siendo él mismo productor de este vino y en colaboración con otras bodegas. Le agradezco el ratito que me dedicó para charlar acompañado de un vasito vino con un poquito de queso, estuvo del diez.
 

A la cita tampoco faltaron los vinos tintos y algún que otro vino dulce como este que vemos en la foto al fresquito de unos hielos. Ya tengo en mente para la próxima vez que esté de vuelta por casa, el probar algunos vinitos más que tengo acechados 🙂
 

La feria se dio por terminada el sábado. Ahora queda esperar a que saquen conclusiones, espero que positivas en su mayoría y para el año que viene puedan repetir experiencia con al menos las mismas bodegas o aumentar más aún si cabe la variedad. Espero que la gente de Convican se vaya de vuelta a casa con buenas vibraciones y ahora sólo queda esperar a ver los resultados en meses posteriores. Si vienen el año que viene, la visita está asegurada por mi parte.