Lo acumulado

 

Hablando de temas monetarios, hoy quiero comentar lo poco conveniente que puede ser el acumularse las monedas en la cartera. Que yo recuerde cuando manejo euros, siempre consigo deshacerme de gran parte de calderilla para que la cartera no vaya tan abultada o será también que nuestros euros son algo más estilizados en comparación a las monedas locales de Hong Kong.

Un claro ejemplo lo tenemos en la colección de monedas que llevo hoy encima. Curiosamente tengo casi todas las posibles a excepción de la moneda de 10 HKD (menos mal). Desde las de 10, 20 y 50 céntimos hasta las algo más grandes de 1,2 y 5 dólares. A ver si de aquí a la noche teniendo que comprar algo puedo dejar algunas por el camino, sino van de cabeza a la hucha que tengo en casa 🙂 Por cierto, ¿cuánto tendré acumulado ya? a ver si un día se las enseño.
 

Y aunque un poco oscuro, espero que puedan apreciar lo que abultan viendo el grosor de cada una de ellas. Viendo la moneda de 5 HKD (50 céntimos de euros aprox.), que como la llamo yo: mini oreo, mejor no juntarnos con unas cuantas de ellas o nuestra cartera corre serio peligro.
 

Nuevamente vuelvo a remitirme a nuestra querida Octopus que nos permite sustituir buena parte de estas monedas, pero es inevitable tener que llevar algunas con nosotros. Es el día a día.
 

Yogurcito

 

Algo que uno agradece con los calores del verano, es tomarse algo fresquito en cualquier momento. Bien después de un almuerzo o una cena, o por el simple hecho de picar algo mientras damos un paseo por la ciudad. Y algo tan simple como puede ser yogur helado (frozen yogurt). Desde el año pasado he ido observando como han ido proliferando este tipo de negocios y algunos de ellos han abierto tiendas en distintas partes de la ciudad, buena indicativo de que la cosa marcha y otros se animan para hacer una sana competencia.

El primero que probé fue BerryGood, situado a pocos pasos del conocido escalator y la zona del Soho. Quizás un poco escondido para alguien no habitual en la ciudad, pero que merece la pena darse un salto para probar su yogur natural, aunque a lo largo de la semana van introduciendo distintos sabores para hacerlo más atractivo al consumidor.

Como podemos ver en el siguiente cartel, tenemos para elegir entre 2 tamaños (30 HKD + 1 complemento / 40 HKD + 3 complementos) Entre los complementos a nuestro gusto, podemos elegir: nueces, trocitos de chocolate, pasas,fresas, arándanos, galleta Oreo…) bastante variedad donde elegir.
 

El tamaño estándar más que suficiente para una persona o también compartiendo con alguien más. Con un grupo de más gente podemos animarnos a pedir el tamaño grande, yogur para un rato 🙂 Y este es el resultado de nuestra elección: yogur+arándanos+nueces. Cremoso y con el toque de frío adecuado.
 

Si se animan a probarlo y están de paso por la ciudad, más abajo dejo los datos de donde poder encontrar la tienda en cuestión. No obstante, por el SoHo podemos encontrarnos con otra tienda más YogurTime, en la cual probé una vez pero creo que me quedo con el del otro sitio, sin favoritismos, jeje 😛

BerryGood ->41-43 Graham Street, Central
YogurTime ->46 Elgin st, Central

 

¡Ding ding!

 

Dentro de los diversos medios de transporte que podemos usar para recorrer el territorio hongkonés, tanto por mar embarcados en el Star Ferry o bien por tierra. En su momento hablaba sobre el tranvía que nos lleva hasta el pico Victoria para contemplar la ciudad hasta donde alcanza la vista. Hoy hablamos de otro con mucha historia y que cruza a diario las calles de la isla de Hong Kong.

Allá por el año 1904 es cuando inicia su servicio y mucho o poco ha cambiado hasta nuestros días. Con las mejoras en la tecnología, el tranvía ha ido pasando por diversas fases de modernización hasta la última de sus generaciones que data del año 2000 y que cuenta con estructura de aluminio y bordes más redondeados. Las ventanillas son fijas, ya que por lo general en otros modelos actuales se pueden subir o bajar, especialmente útil cuando el calor aprieta, pero con el riesgo añadido de que la gente saque los brazos por ellas. Todo lo que es seguridad en el transporte público es bienvenido.

Otra de las ventajas de este transporte es que representa un muy buen escaparate publicitario para cualquier empresa. En su estructura podemos ver anuncios de lo más diverso: bancos, exposiciones, ropa y/o calzado, perfumes… todo lo que sea anunciable 🙂 Y el efecto que crea es bastante llamativo, hay diseños bastante currados, y desde luego no pasan desapercibidos ante la cantidad de ojos por los que pasa cada día.
 

Como no, en tiempos de Mundial de Fútbol no podía faltar uno de los títulos de Electronic Arts (Vamos España en la final del domingo)
 

Se preguntarán, ¿y el título de esta entrada? pues es del sonido de la campanita que hace sonar el conductor para avisar de su presencia en la carretera, aunque también cuenta con una bocina en toda regla. Ding ding es el nombre más cariñoso por el que la gente conoce al tranvía y que viene del nombre chino que suena parecido.

Y su precio es más que económico: 2,2 HKD (22 céntimos de € aprox.) independiente del trayecto que hagamos, de ahí que sea tan popular el uso del mismo. Eso sí, si vamos con calma, porque de lo contrario puede llegar a resultar un poco lento y el ambiente apretado en las horas puntas sobre todo.

Para conocer un poco más de su historia -> HK Tramways
 

Prohibiciones

 

Está claro que las normas están para todos y hay que cumplirlas, aunque luego haya casos en los que la gente se las salte a la torera, pero claro, luego tienen que pagar las consecuencias. En el caso de Hong Kong, uno puede sentir la diferencia de modales y formas de ser de sus ciudadanos respecto a los del resto de China y quieras que no, eso se agradece. No obstante, hay que tener presentes algunas normas y recordarlas por si acaso.

En los espacios públicos sobre todo en los parques y jardines, nos podemos encontrar con carteles de este tipo. Algunas de las prohibiciones son claramente obvias como el «No fumar» o «No escupir» pero algunas, creo que limitan a cierto sector como son los niños y más en un espacio como un pequeño jardín. Si lo pensamos de forma detenida, también de esta forma se pueden evitar accidentes entre los más pequeños (pelota o monopatín suelto) y siempre es mejor prevenir que curar, como dice el dicho.
 

Otros carteles en cambio van más allá con prohibiciones que son del tipo: «por si se te ocurriera…». Me explico, si nos fijamos en la señal donde aparece una camisa colgada con un palo y hasta con el detalle de las gotitas de agua, nos advierte que en ese lugar no está permitido dejar la ropa tendida para que se seque. No es la primera vez que he visto ropa tendida en alguna vaya cercana, aprovechando el solecito mañanero. Teniendo en cuenta el poco espacio que hay en algunas casas, que «mejor» sitio que la calle para tender unas sábanas, la gente se las ingenia como puede.
 

No se llega a ser tan estricto como puede ser en Singapur, que ya se sabe la fama que tiene (ej: multar por comer durian en el metro o cruzar la calle por sitios no permitidos…) De momento no he visto a ningún policía en acción multando a alguien por haberse saltado alguna norma, eso es buena señal. Y para ver cosas más auténticas, tenemos China continental a un pasito, eso si que es una experiencia.