Deportivo

 

Una entrada dedicada para los amantes de las cuatro ruedas y en especial, los deportivos. Los coches son una de mis debilidades, me encantan las competiciones de motor y todo lo relacionado con ese mundo y tener tan cerquita este McClaren MP4-12C no es algo que uno tenga al alcance todos los días. Aprovechando el ratito que tenía antes de coger el vuelo rumbo a Hong Kong, por suerte esta vez la escala era más corta que la vez anterior, me daba una vuelta por una de las terminales del aeropuerto de Dubai y me encontré con él. Sólo de pensar que esconde casi 600 cv de potencia en su motor 3.8 V8, uffff… quién pudiera ponerse tras sus mandos.

Algún afortunado podrá ganarlo si echa su suerte comprando un boleto para el concurso en cuestión. Me acuerdo cuando pasé por Heathrow la última vez, donde también tenían un imponente Porsche 911 GT3. Son cochitos de andar por casa.
 

Tiene una formas muy bonitas, aunque lo que es el color no me hubiese importado en otro tal como: rojo, negro o igual hasta en un amarillo algo chillón. Creo que en mi mente andaba la idea de un Ferrari, eso me recuerda a uno de mis modelos favoritos en la actualidad: el 458 Italia, una bestia!
 

 

No quería despedir la entrada sin compartir un video para la ocasión. En el programa Fifth Gear enfrentan cara a cara a los dos coches mencionados, por un lado el McClaren y luego el Ferrari. Hagan sus apuestas antes de ver el vídeo y luego me cuentan 🙂
 

 

Hola Tenerife

 

Para los que me sigan por la página de Facebook, seguro saben que estos días estoy de vuelta por casa. Hacía tiempo que no me dejaba caer por la isla en verano, concretamente unos 3 añitos desde la vez anterior. Las otras veces ha sido siempre coincidiendo en el periodo de Navidades y la verdad que me apetecía venir en la época del calorcito para disfrutar de la playita.

Llegué el sábado por la noche y el domingo aún seguía con el cuerpo algo molido, normal, pero ya el lunes estaba en perfectas condiciones y adaptado a la nueva franja horaria. Ahora con horario de verano, la diferencia con Hong Kong es de 7 horas y después del viaje, el cuerpo lo termina notando un poquito.

Ayer salí a dar una vuelta por la mañana y hacer unas gestiones, un día espléndido de cielos azules aunque a los inicios había estado algo nublado pero finalmente se levantó. Aquí unas fotos cuando iba por la Rambla de Santa Cruz, cruzando uno de los puentes que cruzan el barranco Santos. Que por cierto, ha quedado muy bien después de la obra que hicieron en el interior con un paseo y carretera, que ayuda a conectar con el centro, descongestionando parte del tráfico de la zona.
 

 

Por delante unos cuantos días, en concreto hasta el viernes 17 que será cuando inicie el viaje de regreso. Aprovechando que es agosto y las cosas están tranquilas en la oficina, no ha habido problema para hacer la escapadita, todo bajo control. Luego en septiembre será cuando la actividad vaya cogiendo poco a poco el ritmo habitual. Es lo que tiene el veranito, algo de relax, buen tiempo y tiempo con la familia y amigos.

A ver si saco más fotos durante el resto de mi estancia. Ahora que puedo conducir, después de haber renovado mi carnet de conducir, aprovecharé para hacer algunos kilómetros y perderme como a mi me gusta por las carreteras de la isla 🙂

 

Zona Admiralty

 

De esto que andaba hojeando los posts del blog y me doy cuenta que hoy se alcanza la respetable cifra de 900 entradas, ahí es nada, aunque esto tampoco quiere decir nada porque la cosa continúa. Qué mejor forma de celebrar esta entrada para darles a conocer los alrededores de la zona por donde me suelo mover a diario.

Bien sea porque tenga que ir a Central a hacer algunas diligencias o sino a la hora de comer en busca de un sitio para almorzar.Y aunque suene a tópico, uno no puede evitar sentirse chiquito antes los gigantes que le rodean, con ese resplandor del cristal y el acero observando el paso de las nubes. Edificios emblemáticos como la torre del Banco de China y su clásica forma de cuchillo, no muy del todo feng shui; y casi codo con codo, el Cheung Kong Centre donde tiene el cuartel general una de las mayores fortunas de la ciudad y también de la lista de millonarios a nivel mundial, el señor Li Ka Shing.
 

 

Los edificios anteriores digamos que casi marcan una especie de frontera virtual con el distrito adyacente de Central y donde el edificio Legco anda en el ecuador de ambas zonas. Continuamos con edificios históricos como es la antigüa sede del Banco de China y el moderno edificio robot del HSBC.
 

Y con muy buenas vistas en primera línea, la torrea AIA y su nueva compañera
 

Es habitual ver puentes que cruzan por encima nuestro e interconectar unos edificios con otros, es una de las ventajas para los peatones y además de poder disfrutar unas vistas desde una perspectiva distinta al nivel de calle.
 

Por momentos el tráfico fluye al ladito nuestro..
 

Bajo la mirada atenta del hermano mayor de todos los rascacielos a este lado de la isla, el Two IFC, transcurre el tráfico de vehículos, peatones e incluso los aviones que se ven en la lejanía.
 

Con el edificio Lippo a la izquierda y bajos sus pies se prolonga la calle Queensway que conecta con el distrito vecino de Wan Chai. Y sin olvidarnos del Pacific Place justo en frente y con los hoteles Conrad e Island Shangri-La, que representan la zona más cara y eso se refleja en que los alquileres de la zona se disparen un poco por encima de la media.
 

La zona de Admiralty es concentrada pero tiene personalidad propia, una mezcla de edificios modernos que a la vez son viejos, construcciones nuevas, centros comerciales con tiendas de renombre, restaurantes de comida rápida o de más alto nivel. Todo tiene cabida en esta extensión del distrito financiero.

 

Gutstiko

 

Uno de esos días que apetece salir a la calle cuando el buen tiempo acompaña y que no hay que desaprovechar. No obstante, unas horas antes antes de salir de casa el cielo andaba algo gris e incluso había caído un poco de agua, pero fijo que era para más calor. Terminada la temporada de dragon boat y haciendo un descansito, la mañana de domingo que uno puede aprovechar para dormir hasta un poquito más tarde. Luego ponerse las pilas y en marcha.

Mi novia había salido algo antes que yo, pues tenía cita para un masaje. Eso me daba unas horitas para hacer tiempo y pulular por la zona de Tsim Sha Tsui, que de sobra conocida por todos, pero que tiene más encanto en días como este, aunque con permiso de algunos de sus visitantes adictos a las compras, pero es lo de menos.

Empezando con las vistas desde el Harbour City con el nuevo rey de las alturas, el ICC. Cielos con nubles blancas algodonadas que tapaban un fisquito el sol pero que al poco se abrirían. Y con la vista al frente hacia siguiendo los barquitos, algunos de ellos tomando la ruta en dirección a Macao. Un muy buen día para navegar también, aunque conviene protegerse del intenso calor que hacía ese día.
 

 

 

La gente que viene y va. Algunos que caminan en dirección al centro comercial, otros que se refugian del sol, paraguas en mano. Todo discurre con calma, pero la tardecita apenas está comenzando. Seguro que mucha gente está teniendo un almuerzo tardío y el tráfico de gente es fluído.
 

Después de pasar por delante de la terminal del Star Ferry, sigo en dirección hacia la terraza-mirador desde donde contemplar el skyline que hoy brilla más que nunca. Da gusto pasear con un día como este, y sin importarme el calor, sólo el placer de sacar fotos, contemplar el paso de la gente y coger colorcito, que para eso estamos en época estival.
 

Poco a poco nos vamos acercando al paseo de las estrellas que se extiende paralelo a la línea de costa. La gente se dispersa hacia el final, casi a modo de hormiguitas. Un poco más allá tenemos la zona de Hung Hom, en la que precisamente tuvo lugar las carreras del fin de semana anterior. Justo hoy era el último día de competición y celebraciones, evento en el que se reunían equipos venidos de muchos rincones del globo.
 

 

Va a ser mejor que me refugie un poco en la sombrita, dar un traguito a la botella de agua que compré al salir de casa y descansar. En un rato irá siendo la hora de quedar con mi chica que ha terminado su sesión, fijo que sale como nueva después del tratamiento. Cada uno disfrutando con lo suyo, yo con mi paseíto con fotos mientras que ella descansaba cuerpo y mente 🙂