Un básico

Que curioso que tenía en mente escribir un post sobre este aparato en cuestión y el otro día veo en uno de los blogs que sigo, el de Alain Kun, escribía un post sobre la famosa máquina de hacer arroz. No sé como podía haber dejado pasar por alto este aparato tan útil.

Yo que más o menos me apaño en la cocina, aunque no soy de grandes platos pero si me gusta improvisar con lo que haya, no me había puesto a hacer arroz nunca, y muchos dirán: alaaaaa!, pues si, quizás con el miedo a hacer un estropicio o no por pereza. La cuestión es que ahora no tengo excusa 😀

Mi novia me enseñó a usarla, aunque luego de saberlo no tiene mucha ciencia. Basta con echar con un vasito de plástico la medida de arroz según las personas y luego rellenar con agua hasta una cierta altura, eso si, habiendo lavado el arroz un poquito, por si las moscas.

El modelo que tengo en casa (aunque los hay más complejos) cuenta con un botón en el medio que tiene dos posiciones: Cocinar y Calentar, de lo más sencillo. Una vez tengamos el arroz en el recipiento gris que se muestra en la siguiente foto y puesta la tapa, poner en la posición Cocinar…. esperar y el arroz listo en 10 minutos, además de mantenerlo calentito 🙂

Si se fijaron en la primera foto, también cuenta con un recipiento de plástico blanco en el que podemos colocar comida, de forma que, cuando se está cocinando el arroz se puede ir calentando, así ahorramos tiempo y nos evitamos el microondas.

No puedo estar más de acuerdo en lo que dice Alain, que no debe faltar en cualquier hogar que se precie. Ya sabemos lo fundamental que es el arroz en la cocina asiática y una buena fuente de energía.

De pleno

Pues no hacía tiempo ni nada desde que no echaba una partidita a los bolos, uffff… sería en la bolera Rex de Santa Cruz, no ha llovido y anterior a eso nos remontamos a los tiempos de los veranos de Inglaterra (seguro que Llanos se sonri al leerlo) que fue cuando jugué por primera vez, era todo un chaval 🙂

El lugar: estación de Olympic (línea naranja del MTR). A tan sólo 5 minutos desde Central. Lugar que está bastante bien para vivir, cerca del mar, con su centro comercial y supermercado, no le falta de nada hasta cines y la bolera que nos ocupa en cuestión.

Y nos tocó esperar un ratillo. Siendo viernes y con el fin de semana comenzando, la gente llenaba las pistas, algunos en plan grupo de amigos o fiesta de empresa, o familias con sus niños… había de todo. Total que nos dio tiempo a ir a cenar, dar una vuelta y cuando casi desistimos pensando en irnos, nos tocó el número 😀 Pista para nosotros.

Calzarse los zapatos para la ocasión y el momento de elegir la bola adecuada, por colores que no sea pero ojo al tamaño de los agujeros, a ver si luego se nos queda encajada y armamos un estropicio al estamparla contra el parquet :/

Ahí me tienen concentrado antes del tiro, se me nota cara de emoción ohhhh! Preparados, listos…

… yaaa, bola fuera! Aunque esta vez no será pleno, lástima.

En definitiva, que nos lo pasamos muy bien, y yo especialmente recordando los viejos tiempo 🙂 a ver si se repite en más ocasiones, quién se apunta?

Pa` Cantón

Ayer fue un día bastante largo, desde las 6 de la mañana en pie para prepararme y salir rumbo a la estación de Hung Hom donde coger el tren Kowloon-Guanzhou. Seguro que nuestro amigo Flapy se lo conoce de buena tinta 🙂 y nuestro amigo Urías y su tropa que estará en lo que canta un gallo por tierras hongkonesas , igual toma este tren.

Previamente habiendo comprado el billete el día anterior. Suerte que en la parada de metro de Admiralty, justo debajo del edificio de mi oficina, tenemos la tienda MTR Travel y comprarlo cómodamente desde ahí, aunque podemos hacer nuestra compra en más puntos de venta de estaciones MTR o bien por la web.

Cuanto papel junto se dirán… pero todo tiene su explicación, aunque ya se sabe que a nada que uno se mueva, venga pasaporte, venga visado y más ahora con lo del H1N1, toca rellenar papelito extra declarando donde has estado en los últimos 7 días y si has estado o no en contacto con alguien que tuviera síntomas.

El día arrancó lluvioso, buena prueba las gotas de agua que pasaban fugazmente de un lado a otro de la ventana una vez ya dentro en el tren. Y qué pocas ganas tenía yo ayer, pero bueno, hay que cumplir con el deber 🙂

Y por el módico precio de 190 HKD, menos mal que te dan algo para refrescarte durante el trayecto de casi 2 horas que hay de una estación a otra, paradita en Dongguan de por medio. Y ese interior del tren, el toque de la alfombra no puede faltar 🙂 es auténtico, como el olor aunque eso no puedo adjuntarlo al blog, jaja.

Igual muchos se preguntan, qué hace el chicharrero por esos lares de la provincia de Cantón y no era por turismo, aunque no descarto ir un finde para ver más a fondo que se cuece por ahí. Pronto se abrirá una nueva oficina comercial de España en China, y por cercanía de Hong Kong, pues ir echando una mano con ciertos temas. Lo más que llegué a ver fue parte de esta panorámica de la ciudad.

Se nota que estamos en China, verdad?

Buen finde a todos, disfruten de las vacaciones los que puedan (Pau, Josecrem, Nuria… entre otros) 🙂

Como un niño

A que gusta volver a perderse entre maquinitas como cuando uno era pequeño y gastar unas monedas en atrapar algunos regalos con los ganchos imposibles o subirse a un Doraemon a cabalgar, aunque de este no existía en mis tiempos, jeje. La excusa era haber estado dando un paseo con la sobrina de mi novia, que tiene 1 añito y poco, y para que se divirtiera un rato con algunas de las atracciones, así yo aprovechaba.

Y con la sensación de haberme traslado al mismo Japón, hasta tenía cierto aire a pachinko pero más infantil y sin el bullicio habitual de este tipo de salas. Como pueden observar, lleno de farolillos rojos y amarillos, bastante colorido y con máquinas de todo tipo, casi todas de la marca Namco.

Y parece fácil, pero a ver quien pilla un regalo de las siguientes máquinas, presentes en cualquier feria que se precie o en salas de recreativos. A pesar de gastar algunas monedas, la suerte no estuvo de mi lado, cachis…

Y con lo que me gusta conducir y por solo 3 tokens (cada token = 1 HKD, menos de 10 céntimos de euro) me eché una partidida a los mandos de un bólido conducido por el mismísimo Doraemon que tenía que encargarse de recoger bocatas por el camino. Nada más y nada menos que 48 pillé 😀

Mi precio: tarjeta de Pacman para coleccionista, toma ya! a ver si hay más suerte para la próxima. Lo que es un rato divertido, eso estuvo asegurado. Ahora me quedo con la espinita de volver de nuevo. Por cierto, a ver si hablo de los salones recreativos, algunos son auténticas joyas.