Capricho

Esta es una de esas comidas que seguro le gustará al tío Chiqui que sabemos es de buen paladar y seguro un sitio como este estaría dentro de su lista para probar. Estilo francés y muy elegante, con detalle de bienvenida con unas tostaditas junto con una especie de gelatina para ir abriendo boca.

Por supuesto que el pan no podía faltar, acompañado de buena mantequilla. Qué sería una comida sin panito, algo que gusta mucho.


 

Al rato llegarían los entremeses y me decanté por un salpicón de langosta que estaba bastante fresquito. Fue el plato que más me llamó la atención de la sección de entrantes entre los cuatro o cinco para elegirl.

En lo que respecta al plato principal, filetitos de carne de cerdo acompañado de unos raviolis enormes con una salsita y algo de verduras.

Ya por último, tiempo para algo de postre, y en lo que nos pensamos qué elegir nos traerían estos «petit fours»; muy buen detalle, y el servicio excelente en todo momento.

Habiendo chocolate de por medio en el menú de postres, mis ojos no lo dejaron pasar por alto y este plato con distintas variedades de chocolate con algo de helado, fue el elegido. Acompañado de un elegante capuchino para terminar de cerrar el almuerzo, completito.


 

Como siempre, dejo las indicaciones para llegar al restaurante en cuestión, muy céntrico y en un conocido hotel. Ideal para tener una buena velada bien sea para almorzar o bien cenar. Eso sí, es recomendable hacer reserva y más si queremos conseguir una mesa cerquita de la ventana (la más solicitada).


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Bien puesta

Uno de mis sitios preferidos tanto para almorzar o cenar, comida al estilo café hongkonés y con cantidad de platos donde elegir. Seguro que muchos ya saben que estoy hablando del conocido «Tsui Wah» Es bueno que cuente con distintas ubicaciones repartidas por la ciudad, con lo que raro será que no encontremos uno cerca de nosotros. Tampoco llega al punto de las cadenas como Café de Coral o Fairwood, pero su comida es mejor calidad y vale la pena pagar un poquito más.

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Como bien indica el título que acompaña al post, es una señora cena en toda regla. La opción del menú del día pero en versión para la cena, y no le falta de nada:

– Cremita con un panecito.
– Una buena bandeja. Carne de cerdo, pasta y verduritas.
– Bebida para acompañar.

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No es por nada pero el cafecito con hielo lo preparan como nadie, aunque también el té con leche. Ahora apetece algo fresquito sin dudas.

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Estoy de enhorabuena porque hace tan sólo un par de semanas han abierto un local en Tung Chung con lo que lo tengo más fácil todavía. Por lo general he ido a los restaurantes de Central (el principal), Mongkok y alguna que otra vez en Causeway Bay.

Para los viajeros un sitio muy recomendable, podrán probar desde platos de Noodles hasta platos combinados de carne a la plancha. Eso me recuerda el encuentro que tuvimos con SietedeNueve y Flapy, creo que quedaron satisfechos 🙂

Realidad aumentada

Quien dijo que cuando vamos a comer no nos podíamos divertir también, pero nada que ver con jugar con la comida sino después de haberla terminado y haciendo uso de algo tan simple como la propia bandeja en la que teníamos nuestro menú. Y es que McDonalds siempre va por delante en lo que se refiere a aprovechar la tecnología para el entretenimiento. Creo que fue de los primeros sitios que hacían uso de los códigos QR que cada vez se ven más en campañas publicitarias de revistas o carteles en la calle. Esta vez aprovechando el potencial de la aplicaciones de realidad aumentada y coincidiendo con una de sus campañas de promoción.

Basta con seguir los sencillos pasos que están indicados en la alfombrilla y en un par de minutos estaremos dispuesto para jugar.

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La bandeja es el elemento clave en la aplicación que contiene un total de 3 juegos: uno de tirar penaltis, otro tipo máquina recreativa con pinzas para atrapar y otra con un simpático avión. Todas con el elemento común que es el vaso de cristal en distintos colores y el motivo de la campaña que ocupará los restaurantes durante unas semanas. Creo que era de los pocos en el restaurante que estaba con el móvil ahí probando los juegos, que por cierto estaba bastante logrado aunque a veces el control era un poco difícil ya que a nada que te salieras de los márgenes de la bandeja, el juego se paraba pero al menos no empezabas desde cero.

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El vaso está curioso ya que es como un botellín pero de forma invertida. Estaban disponibles los colores verde y violeta, decantándome por el segundo. Ahora sólo queda llenarlo de hielo y tomarse una coca cola bien fresquita 🙂

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Especialidad en pato

En Taipei no hay esquina por la que uno pase donde no vayamos a encontrar un sitio interesante para comer algo. Así nos ocurrió estando en Ximending después de un rato dando vueltas en busca de una tienda concreta para un encargo que le habían hecho a mi novia y viendo que no la encontramos, decidimos hacer un alto en el camino. El desayuno había sido ligero con un cafecito y un waffle, con lo que al cabo de un par de horas ya se apetecía algo.

Nos llamó la atención el movimiento que había en el sitio, los cocineros casi con un pie en la calle preparando los platos que luego distribuían los camareros entre las mesas. Nos acercamos a curiosear; se puede apreciar que no era un restaurante bastante grande, una esquinita prácticamente y con no más de 10-15 mesas en su interior. Así que, el compartir mesa está a la orden del día como suele ocurrir en otros sitios de Asia.


 

Seguro que de esta foto ya se hacen una idea de qué va la cosa. Un niño en plena operación mientras que su padre teléfono en mano a la caza de una foto 🙂

Pues si, un sitio de fideos pero no uno cualquiera porque había un plato que era la estrella..

Y era la carne de pato que venía a continuación. Como se podía pedir por raciones, decidimos pedir una media que resultó ser bastante y así los trozos finales me los terminé yo mientras mi novia daba buena cuenta de los fideos.

Un gran descubrimiento y la escusa perfecta para irnos con el almuerzo puesto, nos daría cuerda para rato. La sopa no era demasiado pesada, acompañada con brotes de soja y verdurita. Y el pato estaba muy jugoso con el puntito de la piel, brutal.

Ciertamente con el nombre del sitio no me quedé pero no tengo duda que sabría ubicarme y llegar hasta él. A lo mejor Robert ha estado y nos sabe indicar con mejores señas.

¡Buen finde a todos!