Restaurantes locales

Cuando llega el fin de semana y apetece descansar un poco. Sobre todo mi mujer que es la que está al pie del cañón en la cocina cada día. Nos gusta aprovechar para pedir comida a alguno de los restaurantes locales que tenemos en la zona. Primero es saber qué les apetece a las niñas (igual dicen Saizeriya de primeras) y luego ya valoramos las opciones para ver en función del tipo de comida que nos apetezca para ese día.

Una de las primera opciones: el Cafe 100. Tiene una buena selección de platos con bases de arroz (curry, filete de pollo a la plancha, al horno..) y también fideos en sopa, además de otros más.

Este plato que les presento, y con clara inspiración japonesa; es este filete de pollo con huevos revueltos, arroz blanco y acompañado con salsa de tomate y algunas verduritas.

Y casi a la vuelta de la esquina, tenemos el Chicken Factory. Este es uno de mis favoritos, el arroz con pollo frito y acompañado con una salsa de carne.

Casualmente ambos restaurantes pertenecen al mismo grupo de restaurantes. La verdad que tiene una oferta bastante variada en lo que a comida se refiere y los precios también bastante razonables. Los fines de semana si queremos ir a coger mesa hay que calcular los tiempos, que sino, toca esperar un poquito. Así que si cuadra, lo pedimos para llevar y resulta más cómodo.

Un fin de semana que se nos presenta, será que pediremos de alguno de los dos? veremos si se tercia, sino nos reservamos para la siguiente ocasión.

Que tenga buen fin de semana y aprovechen para darse alguna escapadita culinaria. Seguro que si! 🙂

El clásico hot pot

Algo que nos viene a la mente nada más hablar de Chengdu, es uno de sus platos más conocidos: el clásico hot pot. La estrella de la gastronomía local y que cuenta con infinidad de restaurantes en el que poder degustarlo.

La base principal es la sopa en la que vamos a cocinar los ingredientes que elijamos. Bien podemos pedir el caldero con una sola base de sopa o como es en este caso, pedir dos bases de sopa diferentes. Sopa picante o no, así podemos cubrir todos los paladares.

Y de niveles de picante es otro aspecto a tener en cuenta. Nosotros lo pedimos tirando a suavecito, que se notaba pero sin ser exagerado. Incluso las niñas también se animaron a probar un poco, jeje.

Duo de sopas

Entre los ingredientes de un clásico hot pot tenemos: carne, pescado, verduras variadas o tofu.

Carne y verduras

Muy currada la presentación de esta tabla de carne.

Tablita

Y aquí estamos manos a la obra después de haber dado buena cuenta de lo que habíamos pedido 🙂

Al ataque!

Como remate después del hot pot, podemos coger también algo de fruta (sandía, melon, naranja). Buen complemento para el paladar.

Ya a modo ilustrativo, la fachada del restaurante en cuestión. Nos quedaba bastante cerquita del hotel, situado al lado de centro comercial de Tai Koo Li.

Tanto nos gustó que repetimos una segunda vez. Lo bueno es poder reservar la mesa online para no tener que esperar por fuera del establecimiento, a tener en cuenta. No obstante el servicio muy eficiente y amable, además de con muy buen precio. Clientes satisfechos.

Espero que les haya gustado conocer cómo es el clásico hot pot. Y con el fresquito que hacía en la ciudad, un plato más que recomendable

¡Buen fin de semana!

Postres locales

Quizás uno no se hace a la idea de cómo son los postres locales pero es a poco que sorprendente.

Nada parecido al gusto occidental y con la fruta como protagonista. Son digamos tipo sopa y para tomar en frío, como son los de esta ocasión. El primero de ellos con mango, bolitas de sago y algo de pomelo.

Y el segundo del mismo estilo pero con sandía.

Ambos con leche de coco y muy refrescantes. Sientan muy bien sobre todo después de cenar.

¿Y dónde encontrar estos postres locales? En mi caso, la zona de Luen Wo Hui que queda a unos 15 minutos a pie. El negocio en concreto se llama «Sweet corner«. Sitio bastante popular en la zona pero con buen servicio y sobre todo de precio. Hemos podido ir al local unas cuantas ocasiones o bien pedir para llevar a casa.

No obstante, seguro que en cualquier vecindario nos encontraremos tiendas similares con una gran variedad donde elegir. Esta vez nada de judía roja 🙂

Para una próxima entrega podría contar alguna variante más como el «helado rapado».

Un buen café

Después de haber hecho los deberes y pegarnos un buen rato en uno de los puestos para arreglar el móvil, tocaba ir en busca del almuerzo. Y no será por sitios, pero mi mujer ya había hecho su investigación previa y nos fuimos directos a un centro comercial donde estaba ubicado el sitio que había mirado. En esta ocasión, un buen café con comida occidental.

Este negocio llamado «Commune» con buena decoración y selección de platos; además unos precios bastante asequibles y a la vista de las fotos, con bastante buena pinta y también de sabor como comprobaríamos luego.

El menú del d´ía con varias opciones de ensalada, pasta, pizza o hamburguesa. Así que finalmente, mi mujer decidió optar por una ensalada y de lo más completa. De beber un batido de frutas.

Yo en mi caso opté por algo con más sustancia. Y si creen que tiene buena pinta, de sabor estaba aún mejor. Todo un acierto esta hamburgesa.

No podía faltar un postre y nos decidimos por esta tarta de queso con mermelada de arándanos. El toque perfecto para quedar más que satisfechos. Más que un almuerzo era ya casi merienda como quien dice.

Un buen fichaje para tener en cuenta si vamos por la zona en otra ocasión. Si que nos costó un poco encontrarlo porque había que pasar por una de las esquinas del centro comercial.