Bajo la lluvia

 

Domingo por la mañana, suena el despertador a eso de las seis y cuarto de la mañana, nos ponemos en marcha. Duchita, desayuno y maleta lista. El tiempo pinta gris y llueve, he puesto la tele y señalan que hay alerta de lluvia ambar pero no hay señales de que la práctica de hoy se vaya a cancelar. Por si acaso, miro el móvil.

Montarme en el tren rumbo a la isla de Hong Kong. Apenas unos minutos después de haberme subido al tren y ya en dirección hacia Sunny Bay, recibo un email diciendo que se cancela la sesión, ufff que bajón! por suerte sólo estoy a una parada para iniciar el viaje de vuelta. Uno que ya iba con la mente puesta en hacer deporte desde temprano, no puede volverse a casa tal que así. Una vez de regreso en Tung Chung, ideo un plan rápido para pegar una caminata por los alrededores.

Suerte que había decidido llevar la cámara aunque con no tanta suerte porque una lluvia fina no deja de caer, hace un poco más difícil el sacar fotos y tener cuidado de que la cámara no se moje mucho. Pero seguimos con el plan en marcha, dejando atrás la estación de metro me dirijo hacia la zona más cercana al mar, apenas me cruzo un par de personas a esas horas (un poco antes de las 8), nubes grises que tapan las montañas y que amenazan con seguir descargando más agua, aunque por momentos parece que quisiera parar.
 

Mientras tanto vamos a seguir el camino, nada de ritmo lento. Entre foto y foto, cámara de vuelta a la mochila y caminar rápido, el sudar viene solo y ayudado de un poco de humedad que hay en el ambiente. Anda que si me agenciase uno de esos botes o con la gente del equipo 🙂
 

 

Suerte que por los alrededores hay algunos pasos subterráneos que le permiten a uno resguardarse un poco y evitar la calle para ir de un sitio a otro. Tanto para los peatones como para las bicicletas. Bien señalados y con azulejos de llamativos colores. ¿Izquierda o derecha?
 

Si hay algo que no falta en la zona, es vegetación abundante y más cuando nos vamos alejando del centro de Tung Chung y en dirección a las afueras. El paisaje cambia completamente, hasta las casas se «transforman».
 

 

El agua encuentra su camino desde lo alto de las montañas. En la ciudad se tiene muy en cuenta los sitios por donde pasa el agua y se controlan las zonas que puedan tener riesgo cuando llueva en exceso. Claramente en la foto, el agua que corre no es excesiva pero la instalación permite guiar el agua sin problemas hasta zonas más seguras.
 

Descubrí zonas bastante interesante que me voy a reservar para un siguiente post. En total casi unas 2 horas de paseo por los alrededoes, y aún tenía todo el día de domingo por delante, lo que se aprovecha el tiempo cuando uno madruga. Tiempo de regresar a casar para ponerse cómodo y desayunar algo, la lluvia parece que no quiere parar aunque puede que el día nos depare alguna sorpresa.
 

Y así fue, visto y no visto. Lo que empezó como un día gris y poco apetecible, dio paso a una tarde de cielos azules y donde los verdes resaltaban más que nunca después del agua caída durante la mañana. Así da gusto terminar una tarde de domingo.
 

Espero que el tiempo se porte durante este fin de semana, nuestra última carrera de la temporada de dragon boat en TST, promete ser intenso. Ya contaré luego la crónica. A disfrutar del fin de semana, si es de playita, mejor que mejor antes que sea pasado por agua, jeje.

 

Mirando al futuro

 

Parece que fuese el otro día cuando se iniciaron las obras de construcción del actual aeropuerto internacional de Hong Kong (Chep Lap Kok), entrando en funcionamiento en el año 1998 y tras haber completado todas las obras en un tiempo récord. Si recuerdan, el anterior aeropuerto de Kai Tak se había quedado pequeño, a parte de que, el intenso tráfico aéreo que cada año aumentaba más hacía poner en riesgo la seguridad de los alrededores.

Ya han pasado casi 14 años y en todo este tiempo, el número de visitantes y de mercancía no hace más que aumentar y se prevee que para el año 2020 el aeropuerto esté a plena capacidad. A pesar del paso del tiempo, el aeropuerto se mantiene joven como si se tratase del primer día. Quien haya tenido la oportunidad de visitarlo, habrá comprobado lo moderno de su diseño y las instalaciones. No es porque sea «mi aeropuerto» pero sin duda, uno de los mejores en los que he estado, con permiso del Changi en Singapur, Incheon de Seúl o el de Bangkok.
 

Para evitar que se llegue a colapsar y que también pueda competir con el aeropuerto cercano de Guangzhou Baiyun tanto en pasajeros como en mercancías. Hace poco se ha anunciado el proyecto que pretende ampliar el aeropuerto con una tercera pista. Un proyecto ambicioso y con un coste de 11 billones de US$. A la actual superficie del aeropuerto (1125 Ha), se añadiría casi otro 50% más de terreno con la futura ampliación.

De momento, tienen que pasar unos meses ya que la propuesta se ha abierto para consulta pública y recabar las opiniones de los ciudadanos. Opiniones a favor y en contra, saldrá de todo. Veremos qué pasa con el tiempo, es un proceso lento desde luego.

Si salen más novedades al respecto, descuiden que les contaré algunas líneas por aquí.

Un poco más de información en estos enlaces: Enlace 1Enlace 2

 

Desde dentro

 

Un día que empezaba con bastante buena pinta, a pesar de que en el pronóstico del tiempo amenazaba con un poco de lluvia pero de momento ni rastro de ella. Llegar a la playa de Tai Pak en Discovery Bay un poco antes de las 7 y media de la mañana. Lugar perfecto para las carreras que iban a tener lugar durante todo el día. El motivo: «Festival de Tueng Ng o Festival del Dragon boat» y que se viene celebrando el día 6 de junio, en esta ocasión, el día caía en lunes con los que nos había asegurado un fin de semana de tres días 🙂

Las casetas donde se ubicarían los equipos que competirían ya listas, mientras que la gente va llegando poco a poco. La competición arrancaba de forma oficial a las 8 pero antes había que calentar un poco y comentar cómo se iba a desarrollar la jornada.
 

Una vista preciosa desde la playa. Agua calmadita y preparada para que los botes la surquen.
 

La primera carrera del equipo era para las 8:40 (carrera 3), con lo que había tiempo suficiente pero antes toca hechar un vistazo al resto de equipos en las primera carreras. Nadie se quiere perder detalle, si ven al fondo de la foto, es el sitio desde donde comienza la carrera. Desde ahí hasta cerca de la playa, unos 350 metros si mal no recuerdo. Puede que no parezca una gran distancia, pero las carreras son explosivas.
 

Apenas ha llegado un bote de haber terminado una carrera, el resto de participantes se aproximan para tomar posiciones y dirigirse hacia la línea de salida. Parece que la organización está haciendo buena labor y todo va saliendo según el horario previsto. En la orilla de la playa la actividad se iría incrementando a lo largo del día.
 

Llegado el momento, los compañeros van tomando posiciones para la carrera. No hay tiempo que perder..
 

 

El final de carrera ha sido ajustado. La cosa queda entre 1º o 2º. A pesar de no haber empezado bien, hemos ido avanzando con mayor rapidez a mitad de carrera y poder reaccionar dándolo todo hasta el final. Una vez conocidos los tiempos, un segundo escaso de diferencia con el primer puesto. Ha estado cerquita, pero lo mejor del día estaría por llegar…
 

Entre carrera y carrera, tomar algo de líquido. La organización facilitaba a todos los equipos: Vitamin Water. La humedad se nota en el ambiente y el calor va apretando poco a poco, mejor mantener fresquitar las botellas bajo la carpa del equipo. Dentro de lo bueno, las carreras eran bastante espaciadas, así que, la gente aprovechaba para leer un poco la prensa, escuchar música o simplemente echar una cabezadita; pero no había que bajar la guardia, estar listos un rato antes de cada carrera era fundamental.
 

Se iban alternando las carreras entre el equipo mixto, de chicas y chicos. Tarde o temprano, todos tendríamos nuestra oportunidad de competir. Poco a poco, se iba acercando más público a la playa para ver de cerca las carreras pero sin llegar a ser un agobio, se estaba la mar de bien y nada que ver con el ambiente de Stanley
 

Los más pequeños y aprovechando el día festivo, no dejaron pasar la ocasión para disfrutar de los juegos en la playa. Quien sabe si un día alguno de ellos decida darse una oportunidad con el dragon boat…
 

El panel de carreras cada vez más relleno y aproximándose a las carreras del mediodía. El balance de carreras hasta el momento era positivo y con vistas a meternos de lleno en la final. Nadie iba a relajarse y había que darlo todo, la final es lo que todo el mundo desea y nosotros íbamos a por ella.
 

Las chicas Buzz si que saben relajarse entre carrera y carrera, no todo consiste en calentar los músculos sino que también hay que darle un poco de reposo, nada mejor que un poco de masaje en los hombros o la zona de la espalda. Una foto simpática, como si de un juego se tratase.
 

Entre los uniformes de los equipos, hubo algunos que destacaban por encima del resto, jeje…
 

A pesar de que el día amaneció bastante bueno, se me había olvidado comentar que había pronóstico de lluvias pero eso no empañó el día. Sí que hizo que las carreras se detuvieran un momento hasta que la lluvia parase un poco pero fue la mejor de las duchas para combatir el calor, seguro que hubo más gente que lo agradeció.
 

La jornada había sido larga pero satisfactoria. Estábamos a la espera de la entrega de los trofeos y parecía que se estaban demorando un poco. Mientras tanto la gente se adelantaba a ir celebrando con cervecita en mano. Pero antes que nada, ¿qué ganamos? nada más y nada menos que 1er puesto en la final de chicos y 2º puesto en la final mixta, lástima que nuestras chicas se quedaran a las puertas de conseguir algo más en la final, pero una actuación espectacular la de ese día.
 

3,2,1….oeeeee! hora de celebrarlo de forma oficial. El champán disparado dando un baño a la gente… Todo son caras felices y buen ambiente entre todos, y hay que captar el momento antes de que tenga las manos ocupadas.
 

Aquí la foto de los rookies del equipo (aunque faltó alguno que otro). Sin palabras, la foto habla por sí sola o mi cara también, y no es de dolor, jaja 😀
 

Mi primera medalla, toda una satisfacción. Nos queda una carrera más para terminar la temporada, ¿caerá alguna más? sería genial como broche final. De momento, seguir con algunas sesiones de entrenamiento más y prepararse para el fin de semana del 17-18 de junio en TST, las carreras internacionales nos esperan.
 

Una experiencia totalmente distinta el vivir este deporte desde dentro como parte del equipo. Exigente en la práctica pero muy recomendable, no sólo por el deporte en sí sino por el buen ambiente entre los integrantes del grupo. Animo a más gente que lo pruebe y luego saque conclusiones. !Campeones, campeones!

 

La perla

 

¿Planes durante el fin de semana? a veces gusta de improvisar aunque en otras ocasiones, sabiendo que la gente sale más para aprovechar sus ratos de ocio, hay que pensar con algo de tiempo y lo mejor es reservar una mesa en el sitio en cuestión, por si acaso, y evitar esperas. Si les pongo la siguiente foto, ¿qué les viene a la mente? seguro intuyen algo sobre el lugar que les voy a comentar.
 

En efecto, nos fuimos hasta el Victoria Peak al restaurante Pearl on the Peak, situado justo en el edificio donde se encuentra el mirador donde cualquier turista que se precie visita para contemplar las vistas que hablan por sí solas, tanto de día como de noche.

El sitio es bastante luminoso y con unas vistas tremendas. La metereología acompañaba a pesar del calorcito, aunque si que había un poco de bruma como se aprecia en la foto anterior. Menú en mano nos pusimos a hojear las distintas opciones, entrantes por aquí, primeros platos y lista de postres, pero esto para más adelante. La selección de platos nos hizo dudar, los nombres de los platos eran muy sugerentes.

Para empezar, nada mejor que un poco panito variado junto con algo de mantequilla y unos untes varios. Hacer boca hasta que llegara los platos, ¡al ataque!
 

 

Me decanté por una ensalada de gamba con mango acompañada de un toque de vinagreta. La presentación del plato era espectacular y de sabor, muy fresco, además el toque de unas hojitas de menta conjuntaban a la perfección. Rena por su parte pidió un carpaccio de carne aunque no me dio tiempo a sacarle foto, ya estaba con las manos en la masa con mi ensalada.
 

Un buen comienzo que mejoraría con el plato principal. Una señora hamburguesa con sus papas fritas y ensalada, un poquito de queso y cebollita caramelizada debajo. Un pintón tremendo. Luego tocará quemarlo en las prácticas de dragon boat 🙂
 

Y el plato de mi chica, unos liguine con langosta, que por cierto una ración muy abundante.
 

Después de nuestros entrantes y los platos principales, nos quedamos más que satisfechos pero como siempre queda un huequito para el postre, optamos por pedir uno para compartir. Un pudding de plátano con bolita de helado, perfecto para culminar el almuerzo. Nada de café ni copa, lo mejor de todo es ir a dar una paseíto por los alrededores mientras se hace la digestión.
 

Respecto a precio, pues debido a la ubicación y los platos en sí es un poco más caro que un restaurante habitual, pero merece la pena si queremos tener un almuerzo o cena más especial. La opción que elegimos nosotros fue de entrante + primer plato = 288 HK$ más luego bebida y el postre. Tenemos la posibilidad de añadir otro plato adicional o el postre, que al final sale mejor en vez de pedirlo por separado. En definitiva, como unos 30-40 € por persona, pero en un marco incomparable. Merece probarlo una vez aunque sea.