El siguiente

 

Una práctica habitual cuando vamos a comer algo fuera, es la de coger turno en el restaurante al que vayamos. Al menos durante la semana las cosas están algo más tranquilas, aunque también depende de la zona en la que estemos. Desde luego Mongkok, no sería un claro ejemplo ya que la actividad es constante y hay sitios que las colas son a diario.

Durante el fin de semana ya se sabe lo que pasa: la gente sale más a disfrutar del tiempo de descanso y reunirse con los amigos o la familia. Como se pueden imaginar, las esperas son inevitables. Armarnos con un poco de paciencia hasta que nos toque nuestro numerito. En cambio, en España este método donde único lo he visto ha sido cuando estamos en el supermercado y hacemos cola para la charcutería, por ejemplo.

Esta foto es de la semana pasada, creo que fue el viernes, que decidimos ir a comer algo de sushi. Espera total: 40 minutos.
 

Bien con el método moderno: micrófono en mano y con un pequeño altavoz o sino de viva voz ir cantando los números. Eso sí, no nos confundamos de color porque suelen usar distintas series de colores en función del número de personas que hayamos pedido mesa. O esta otra, de este domingo cuando fuimos a comer algo de dim sum, aunque esta vez la cosa fue mucho más ágil y es también ayudaba que el sitio fuera algo más amplio. Un entrar y salir constante de gente.
 

Ya sé que las esperas no gustan a nadie y sobre todo si uno va con ganas de comer, por lo que depende del sitio hay veces que será mejor dar una llamadita para hacer una reserva y más si se juntan unas cuantas personas más que recomendable.

¿Suelen hacer cola cuando van a comer durante el fin de semana? ¿ Inconvenientes o ventajas?

Mientras tanto podemos hacer tiempo trasteando con nuestra red social favorita o echar alguna partidita. Feliz espera 🙂

Visitando Disney

 

En el tiempo que llevo en la ciudad, aunque ya he estado en el Ocean Park, me quedaba la asignatura pendiente: Disneyland. La mayoría de comentarios apuntaban a que el parque no eran tan bueno como debiera y generalmente la gente se decidía más por el otro parque, que es más local y tiene más tradición. También tenía que aprovechar la entrada gratuita que nos dieron cuando nos proclamamos campeones en la carrera de Discovery Bay durante el festival de Dragon Boat y justo se vencía a final de julio, y me cuadró bien en el último fin de semana del mes.

Este año el parque celebra 5 años desde su inauguración. Aún recuerdo cuando visité un verano el que está situado en Paris, hace unos cuantos años pero el otro día mientras se lo comentaba a mi novia, es como si hubiera ido hace nada. Increíble cómo pasa el tiempo pero ahí siguen en nuestra memoria.

¿Mis expectativas? no iba con demasiadas pero al menos pasar un día entretenido y disfrutar de algunas de las atracciones, a ver qué nos ofrece el parque. Aquí tenemos a Mickey con su famoso atuendo de «Aprendiz de brujo» dando la bienvenida mientras comprueban nuestra entrada.
 

Desde primera hora ya había gente haciendo cola para entra pero iba bastante fluído. Una cosa sí, el calor también estuvo presente desde el principio, el agua no faltaría durante toda la visita y de vez en cuando refugíandonos en la sombra porque el sol era bastante intenso, al menos no llovió y disfrutamos de cielos azules.
 

Mapita en mano para explorar las distintas zonas del parque, así nos organizamos para ir viendo las atracciones y repartimos mejor el tiempo. Aún así, nos faltaron algunas cosas por ver pero así hay excusa para otra visita más adelante cuando sea alguna celebración especial (Halloween o Navidades) que seguro el parque presenta un aspecto algo distinto.
 

Vamos recorriendo la calle principal en la que las tienditas se van alternando: tienda del pan, joyería, fotografía… y todas decoradas con estilo antigüo en sus escaparates. Ir curioseando algunos de los souvenirs o también comer algo.
 

 

Las zonas del parque son tres:

-Adventure Land: nos podemos encontrar con un espectáculo del Rey León, la casa de Tarzán y un recorrido en barquito por el río. Con vegetación abundante, como si de una selva se tratase.
 

-Wonderland: donde no falta la atracción de las tacitas de té o un pequeño jardín. Un aspecto clásico.
 

-Tomorrow Land: la parte más futurista del parque, con una montaña rusa (Space Mountain) y todo ambientado en el espacio exterior junto con personajes como Buzz Lightyear y sus compañeros de Toy Story.
 

Como no, los juguetes marca Disney no podían faltar. Muchos niños correteando de un lado a otro en las tiendas y probando todo lo que estaba a su mano. Raro sería que no se lleven un recuerdo de la visita al parque, hasta yo me compré alguito 🙂
 

 

Las horas pasaron volando visitando una y otra zona, con alguna pausa para descansar y picotear algo de comer. Una pena que no pudiéramos quedarnos hasta el final y poder los fuegos artificiales que hay cada día a las 8. El parque me sorprendió gratamente y a pesar de no ser demasiado extenso, tiene para pasar un día entretenido y distinto en la ciudad. Turistas extranjeros no había tantos pero de China continental los que más y en un fin de semana más aún, se imaginarán.

Por unas horas, la magia Disney nos hizo recordar nuestros tiempos de dibujos animado y miles de historias, que siguen vivas dentro de nosotros.

 

La ciudad en cifras

 

Durante las pasadas semanas se ha visto bastante actividad por los alrededores de mi edificio y es que han estado llevando a cabo la encuesta de población que este año tocaba. Según ley, esta se debe realizar cada 10 años y entre el 30 de junio y hoy 2 de agosto han venido recogiendo los datos.

Las formas de proporcionar los datos han sido vía telefónica, online o bien con una entrevista. Para ello han designado a personal bien identificado, por eso de evitar posibles fraudes, para llevar a cabo esta labor. Muchos sitios por los que ir recolectando los datos y asegurarse de que todo está en orden. En nuestro caso, cuando estuvimos de vacaciones dejaron un aviso en el buzón y posteriormente hemos mandado los datos por correo. No obstante, han vuelto a dejar un segundo aviso para ver si podíamos ponernos en contacto vía teléfono para concertar una entrevista pero me temo que no haya ya tiempo siendo hoy el último día de plazo. Seguramente querían confirmar nuevamente los datos.

Imagino que llevará su tiempo el procesar todos los datos, pero sabiendo lo eficientes que pueden ser, no me extrañaría que en unas semanas tengamos ya datos sobre la encuesta. De una cosa no hay duda, en Hong Kong hay gente, mucha gente pero creo que bastante bien repartida en función del espacio disponible aunque podríamos entrar en el debate sobre el tema de las viviendas, algo que trae de cabeza a mucha gente y hace que los precios se disparen como en estos momentos.
 

Sacada de este blog

 

Para las defensas

 

Una bebida que me llamó la atención al poco de llegar y que no tardé en probar. De sabor dulce, hasta diría que un poco empalagoso pero que si se toma fresquito cae bastante bien. Se trata del Yakuit, o el equivalente al conocido Actimel que tenemos en España.

Ya sé que no estoy descubriendo la pólvora ni mucho menos pero el ponerme a mirar un poco más a fondo su origen, resulta que fue inventado en el año 1930 por un pediatra japonés, hasta que en 1955 crearía la empresa que lo produce y con el tiempo su distribución se extendería a muchos más países.
 

Rebuscando un poco algunos vídeos, he dado con algunos que ya tienen lo suyo:
 

<

Y como los tiempos cambian, también hay una versión más light con menos azúcar y fibra. Habrá que probarlo 🙂