Be bacK

Muchos se preguntarán qué tal han ido estos días por tierras sur coreanas… y la verdad es que muy bien, hasta con pena de habernos tenido que volver de lo bien que lo hemos pasado estos días. A pesar del frío que hacía, no nos ha impedido de visitar algunas de las zonas más representativas de su capital: Seúl.

La verdad que tiene bastante que ver, y estos días han sido un buen aperitivo de lo que podría ser una próxima visita. Y es que apenas estamos de vuelta, nos ha rondado por la cabeza una visita para un futuro no muy lejano, todo se verá 🙂

Quizás no es Corea del Sur uno de esos países a los que la gente suela viajar con más frecuencia o tenga cierta pasión o admiración, como es el caso de su vecina Japón. Hay que ir y descubrirlo por uno mismo. Y que haber extranjeros como yo, los había, pero digamos que contaditos, la gente agradable y un ambiente navideño muy bueno. No se equivocaban con el lema de: «Seoul, Soul of Asia» no es un adiós sino un hasta luego.

Más cositas en los próximos días…

Allá vamos

La verdad que me lo tenía un poco calladito 🙂 pero ya que pasaré estas Navidades por tierras asiáticas, hemos pensando en pasarlas fuera de Hong Kong y el destino ha sido: Corea del Sur. País que tanto mi novia como yo no hemos visitado aún, así que es buena excusa para ir a conocerlo por primera vez.

No va a ser una visita demasiado larga, pero seguro que se intentará aprovechar los días que estemos en Seúl. Mañana saldremos en uno de los primeros vuelos de la mañana, y a ver si podemos sacarle partido a la tarde-noche de mañana. Estaremos hasta el domingo por la tarde, aunque seguro si nos gusta, no dudaría en repetir más adelante e intentar conocer más el país.

Tenía ganas de haber coincidido por allá con Manolo, compañero informático que aún anda por aquellas tierras, pero con mala suerte que hoy estaba de regreso a España a pasar las Navidades. A ver si en la próxima me viene a visitar por Hong Kong, que tiene una visita pendiente 🙂

Con las experiencias de Manolo y de un blog que recientemente sigo: Paella de Kimchi, intentaremos ver lo que nos puede ofrecer la ciudad (monumentos, parques, comida, compras…)

Espero volver cargadito de unas cuantas fotos y lugares para ir contando por el blog de este chicharrero. Aprovechar para desear unas Felices Fiestas y disfrutar estos días con la familia y amigos. Nos vemos a la vuelta 😉

Juegos

¿Qué me dicen de las siguientes fotos? ya sé que no tienen mucho que ver con Hong Kong, o si? El otro día en casa de los padres de mi novia, que le regalaron el jueguito a su sobrina y con lo que le gustan los pececitos, no veas lo contenta que se puso :D.

No vean la de recuerdos que me entraron al ver este juego y seguro que muchos de ustedes tuvieron alguno, o sino parecido. El típico donde tienes que pillar a los pececitos mientras estos van girando y suben y bajan.

De pececitos inofensivos tienen poco, lo menos son pirañas.. aunque les costaba coger el anzuelo teniendo esos cacho dientes que se gastan. Juego de habilidad donde los haya.

Quien fuera niño otra vez, no? y que buenos recuerdos le traen a uno ver juegos como estos. Y no podía dejar pasar la ocasión de echar una partida, si es que en el fondo todos seguimos siendo niños en nuestro interior.

La cuenta atrás para las Navidades está echada y aunque estemos en crisis, los regalos no pueden faltar verdad? 🙂

Día a día

Es curioso como en el día a día, uno se cruza con «extraños» pero con los que compartimos algo en común. No sólo es el medio de transporte que usamos cada día (MTR) sino también el coincidir a casi siempre la misma hora rumbo a nuestros respectivos trabajos, incluso hasta cuando a uno se le hace tarde parece como si los otros se pusieran de acuerdo para ir a la misma hora que tú.

Y en el metro de Hong Kong, con la de gente que se mueve por él cada día (unos 4 millones), siempre acierto a reconocer caras que me son familiares entre tanta multitud. Igual algunos pensarán: «si los chinos son todos iguales, o bueno, hongkoneses» es lo que se suele decir, pues si y no, pero los rasgos de cada uno son diferenciables. Lo de distinguir entre coreanos, japoneses y chinos, quizás un poco más complejo, pero ya voy teniendo algo más de ojo.

Y una de esas personas con las que me cruzo cada día, es un señor mayor que calculo yo tendrá sus más de 60 años, pero que cada día no para. Es también la otra cara de un centro de Hong Kong donde mucha gente se mueve entre el lujo y la modernindad, donde se ve el esfuerzo de las personas por salir pa´lante cada día y ganarse sus dineros.

El señor en cuestión va acompañado de su carrito con una gran bolsa en la que va recogiendo los periódicos que la gente desecha para reciclar, y así cada día, en las que algunas veces hemos coincidido en el metro, bajándonos en la siguiente parada en la que el prosigue su búsqueda de periódicos para reciclar, que le llevará a una siguiente parada de metro hasta que haya «cumplido» con su tarea diaria, es un trabajo en la sombra como el de otra mucha más gente que podríamos apreciar si nos fijamos con más detalle, pero que a veces el ritmo de la ciudad, la gente que nos envuelve… nos hace ir más rápido de lo que uno quisiera.

No será hasta mañana que igual me vuelva a encontrar con él y así como muchos otros, que sin quererlo forman parte de nuestro día a día.