En sobritos

Si alguien nos ofrece un aperitivo, seguro lo primero que nos viene a la mente es algún fruto seco o quizás galletita, ¿verdad? Siempre y cuando pensemos de la forma occidental, y es a lo que estamos acostumbrados. Sin embargo, en China por lo general tienen otro tipo de aperitivos que son algo menos estándar que digamos.

Podemos encontrarlos en una sección adjunta a los frutos secos dentro de los supermercados o bien en tiendas 24-horas aunque en esta última la selección es un poco más limitada. Otro sitio que me viene a la mente es una cadena que se llama Aji Ichiban donde no sólo venden golosinas, chocolate sino también estos aperitivos variados. Para una muestra, mejor una foto.

image

Y bien, ¿qué los hace especiales? Pues tenemos desde fruta deshidratada con un sabor entre salado y dulce, trocitos de jengibre o incluso carnita (jerky beef, muy habitual en Macao también) o incluso tiritas de calamar crujientes; sólo por nombrar algunos.

A la gente viajera y que haya tenido la ocasión de pasar por China o Hong Kong, ¿se cruzaron alguna vez con ellos? ¿los probaron? Y para aquellos curiosos, espero que al menos les intrigue 🙂

Cosas en China

En una de las últimas visitas a China continental y a pesar de no haber ido con una cámara en condiciones, siempre me gusta observar el trayecto lo más pegado a la ventana posible. Tan pronto uno pasa la frontera en Shenzhen dejando atrás la ciudad, nos damos cuenta cómo van cambiando las cosas a nuestro alrededor y no sólo por que cambio del idioma del cantonés al mandarín, las formas de la gente y el paisaje. Un trayecto que solemos hacer cuando vamos a visitar a los familiares de mi novia, como quien dice «al pueblo». Nos cogemos el tren en la misma estación cerca de Lo Hu y en apenas 45 minutos hemos llegado a nuestro destino, aunque luego queda otro poquito más en coche hasta el punto final.

Las extensiones de campo se pierden en el horizonte. Gente que se gana el día a día en la tierra de cultivo y observa el pasar de los trenes que con el tiempo se han vuelto más veloces, pero también quedan algunos con más años que siguen haciendo su labor como trenes de mercancía o de larga distancia. El progreso de China en las redes de tren es indiscutible y le va ganando la partida al mismísimo Japón. No obstante, dentro de unos años también en Hong Kong se contará con una estación del tren de alta velocidad que nos lleve hasta Guangzhou en menos de la mitad de tiempo o también a Shanghai y Pekín en tiempo récord.

image

Otros medios de transporte habituales, bicicletas adaptadas y algunas incluso con motorcito, porque para algunos eso de pedalear es cosa del pasado, aunque viéndolo de otra forma, facilita cuando llevan algunas cargas bastante pesadas y voluminosas.

image

Y las viviendas son otro punto y a parte con ese estilo peculiar de enrejados que tanto gusta poner en los balcones. Macao es otro sitio donde esto también llama la atención, pero no tanto en Hong Kong. Seguro que a Quicoto le habrá llamado la atención en su reciente viaje por estas tierras.

image

Las celebraciones son también algo distintas y contienen algunos matices, pero con los ominpresentes fuegos artificales o en este caso petardazos. Una forma de espantar los malos espíritus o al menos dejarlos sordos con una buena traca. Habitual que en el Nuevo Año Chino, festivales o incluso en cumpleaños estén presentes.

image

¿Un camión transformer? 😀 es que en China nunca se sabe lo que puede pasar y hay que estar con los ojos bien abiertos. Son los reyes a la hora de adaptar y/o copiar las marcas como nadie y se pueden encontrar auténticas perlas.

image

Oido cocina

Una cosa que uno aprende con el tiempo, es que para buscar ciertas cosas hay que ir a zonas determinadas. Aún recuerdo cuando en los primeros días de mi llegada a la ciudad, andaba buscando una tienda de deportes y por más que di vueltas en la zona donde estaba alojado, no conseguí dar con ninguna. Finalmente encontré un centro comercial y allí si que había muchas tiendas agrupadas. Uno va con la idea de cuando viene de España que en nuestros barrios siempre hay de todo un poco en cientos metros a la redonda y en Hong Kong, a veces ocurre que no es así. Es como si ciertas secciones de calles se especializaran como en los gremios de antaño.

No muy lejos de donde caminaba el otro día, en un tramo de la calle Portland que une la zona de Yau Ma Tei con Mongkok, podemos encontrar una gran cantidad de tiendas que se especializan en la venta de todo tipo de utensilios como calderos, hornos, electrodomésticos o cuchillos. Tanto para el público general como también orientado al entorno profesionales como hoteles o restaurantes.

Y lo curioso es que algunos nombres de tiendas hacen referencia a la actividad principal del negocio, como en este caso es el acero. Con el tiempo han ido evolucionando y su catálogo de productos se ha ido ampliando y diversificando.

Increíble cuántas cosas y las tiendas repletas hasta la puerta. Calderos de todos los tamaños, algunos tan grandes como para que uno quepa dentro


 

Soluciones para todos los bolsillos y raro será que no demos con el utensilio que andamos buscando, sino ya se encargarán de ayudarnos y referirnos a la tienda más cercana. Sino, puede que en otra zona dedicada de la ciudad lo encontremos. Así que, si andan cerca y quieren curiosear un rato entre cacharros, ésta es la zona adecuada para mirar y también una buena excusa para contemplar la diversidad de edificios.

Aireándose

 

Uno van paseando por la calle tan tranquilamente por un vecindario de los Nuevos Territorios, como es este caso, un día con cierto calorcito y algo de brisa en una mañana de sábado. Hasta aquí bien, pero algo llama nuestra atención cuando nos encontramos esta escena, que es de lo más habitual durante el fin de semana:

image

Debido al espacio limitado con el que cuentan algunas casas para tender alguna ropa, en especial aquellas de gran tamaño como son sábanas, colchas… dónde mejor sino al aire libre para que les de el solecito. Aprovechar una cuerda en una trasera donde no moleste a nadie, y a tender se ha dicho.

Viéndolo de esta forma, es un gasto de lavandería que se ahorran y nada mejor que los rayos del sol antes que usar una secadora que a la larga ya sabemos que va deteriorando los tejidos. Y creo que quejar por parte de los vecinos no hay. Y sabiendo como son aquí de gastarse el hacer anuncios para prohibir esto y lo otro, aunque si que he visto carteles en los parques públicos, cosa que me parece muy bien. Se imaginan estar de paseo por el parque y verse ropa tendida digamos cerca de los columpios o en algunas barandillas cercanas, no es lo suyo.